El arte en la pandemia ha sido crucial para que muchas de nosotras soportemos los días encerradas. Crear y consumir lo que otras crean es una forma de conectar.
Durante la cuarentena, muchas personas nos hemos refugiado en libros, poesía o música.
Hace unas semanas, por ejemplo, pude asistir a una obra de teatro virtual que me puso a llorar en mi habitación.
En tiempos de crisis sociales, desastres naturales o emergencias sanitarias, las expresiones artísticas nos ayudan a resistir ante el caos, el miedo y la angustia. Nos ayudan a entender las realidades que vivimos y nos cobijan de la incertidumbre que nos invade el cuerpo.
Ante esto pienso en dos cosas. La primera es la importancia de quienes hacen arte en medio de las crisis, justo cuando en nuestra sociedad las artes siguen siendo desvalorizadas y precarizadas.
La segunda es sobre quienes consumimos, ¿qué significa refugiarse en las artes cuando la cultura no es accesible para todos los grupos sociales?
«Como persona que trabaja con el lenguaje debería colaborar en la discusión pública. Pensando, escribiendo, interpretando. Pero cada día que pasa, pensar en esta pandemia se convierte en una neblina pesada: no veo, estoy perdida, apenas alcanzo a distinguir mis manos si las extiendo. No tengo la presencia de ánimo ni la distancia ni el equilibrio como para ponerme a leer a Eurípides», escribe en su ensayo.
Por esa misma línea, la mexicana Vivian Abenshushan dice es importante desmontar el régimen estético del autor que vive encerrado, ensimismado en su proceso interior, despojado del exterior.
«Para escribir necesitx la conversación con otrxs y salir del espacio doméstico. Sin eso, cada párrafo es cuesta arriba.»
https://www.instagram.com/p/B2AvZwlj-zi/
Poéticas desde el encierro: mujeres que crean
Paulina Zamora es una artista visual y escritora. A partir de la propuesta de la Galería Libertad para dar un taller en línea, tomó como referencia el libro Poéticas de la producción artística del siglo XXI para crear Poéticas desde el encierro.
Este taller se enfoca en los procesos creativos de artistas mujeres para construir una pieza desde lo que se tenga casa, tanto objetos, su espacio, materiales, internet o su cuerpo.
A través de sus cuentas de Instagram, las artistas comparten sus ejercicios y sus procesos creativos. Paulina nos explica que la importancia de que el taller esté conformado por puras mujeres parte al leer sobre crítica feminista en la historia del arte.
«En un primer momento fue el ensayo de Linda Nochlin ‘¿Por qué no han existido grandes artistas mujeres’ y es un tema que en general pienso mucho, desde mi experiencia, qué conlleva ser artista mujer, de dónde viene esta falta de confianza para denominarnos «
Para Paulina, crear durante esta crisis de salud nos pone a repensar la creación artística:
«He oído repetidamente que en esta situación el arte salva y eso me conflictúa, salvar a una persona de su aburrimiento o de su propia ansiedad está bien, pero quizá debamos ser menos románticos (o modernistas) y darnos cuenta que quienes nos están salvando realmente de esta crisis es la fuerza de trabajo de las personas que no han parado para que nosotros comamos o tengamos servicios».
También considera importante repensar los formatos de distribución, el acceso y la pertinencia de nuestras producciones:
«Creo que no habrá retorno a la normalidad anterior a la crisis, y la ‘nueva normalidad’ se me figura un nivel más difícil en este juego llamado sobrevivir al capitalismo»-
Sobre el arquetipo del artista y su relación para crear, explica que no es una imposición generar un producto artístico a partir de esta crisis:
«Si alguien lo hace o se le representa como una oportunidad para crear está bien, pero si a otros les genera ansiedad producir desde ahí, hay más cosas que pueden hacerse para lidiar con el confinamiento.»
La serie Anne with an E es una gran opción en estos días, no solo para entretenernos sino para pensar en diferentes temas sociales.
A finales del siglo XIX el contexto para las mujeres y niñas era distinto a nuestra época actual: las mujeres eran encarceladas por hablar, estigmatizadas por no ver al matrimonio como primera opción o reprimidas si querían luchar por una educación igual a la de los varones.
Pensar en cómo era el contexto en el que vivían las mujeres y las niñas en los siglos pasados parece muy lejano.
Pero la serie Anne with an E me hizo pensar en que muchos de los derechos que tenemos se han vuelto privilegios frente a las realidades de otros grupos de mujeres.
Temas que resuenan siglos después
Hoy yo tuve la oportunidad de elegir ir a la universidad, pero eso no me garantizará que pueda obtener el mismo salario que mis compañeros hombres ni que otras mujeres puedan tener acceso a la educación.
¿Por qué el discurso de una serie ambientada en los siglos pasados, como Anne with a E, sigue atravesándonos en esta época actual? A lo mejor es por todas las desigualdades sociales y de género que seguimos viviendo las mujeres. O porque después de tantos años la violencia hacia nosotras sigue siendo cruel e invisibilizada. No lo sé.
Pero la serie, disponible en Netflix, nos muestra temas del siglo pasado que se perpetúan y siguen vigentes en nuestro tiempo: el racismo, la opresión hacia las mujeres, la idealización del matrimonio o el clasismo y la discriminación.
Anne with an E, que se estrenó en 2017, tiene 27 episodios y tres temporadas, y su universo es femenino. Se inspira en la serie de libros Anne of the Green Gables, de Lucy Maud Montgomery y fue adaptada por la escritora Moira Walley-Beckett.
Esta serie se ambienta en la década de 1890, cuando la huérfana de 13 años Anne Shirley (Amybeth Mcnulty) es adoptada por error por los hermanos Matthew y Marilla Cuthbert en Avonlea, Canadá.
De ahí, la protagonista de la historia se enfrenta a las normas sociales y culturales de un pueblo conservador y machista y a una lucha constante para que su voz sea escuchada.
Para subrayar la importancia que le da la serie a las creaciones y pensamientos de las mujeres, los títulos de los episodios son frases tomadas de libros escritos por mujeres: Jane Eyre (1847), de Charlotte Brontë; Middlemarch (1871), de Mary Anne Evans bajo el seudónimo de George Eliot y Frankenstein (1818), de Mary Shelley.
Y es que todo lo que ha aprendido Anne y las pasiones e ideales que la conforman lo ha tomado de los libros que lee, de las historias que imagina y de la empatía sobre los personajes que descubre. Para ella leer es conocer todos los mundos posibles.
«Los hombres no completan a las mujeres, ellas nacen completas»
Anne Shirley es una niña que todo el tiempo está cuestionando los roles de género y los estereotipos que las mujeres deben cumplir en una sociedad ultraconservadora y dominada por los hombres. Pero también cuestiona sus propios ideales y la imagen que tiene sobre sí misma.
Durante la historia, Anne vive un proceso de autoconocimiento, sanación y amor propio. Al principio tiene que lidiar con las inseguridades que le genera su aspecto físico, ya que ella no encaja con los estereotipos sociales del pueblo en el que vive. Y también con toda la carga cultural que significa ser huérfana.
En un capítulo, Anne escribe un manifiesto sobre los derechos que la mujeres deberían tener, sobre la importancia del consentimiento en las relaciones amorosas y la autonomía de las mujeres para hablar de política y problemas sociales:
«… Merecemos el derecho a la autonomía corporal y a ser tratadas con respeto y dignidad. Decir ‘detente’ y que nos escuchen, en lugar de forzarnos y decir que un hombre sabe sobre nuestros derechos y deseos. Las hombres no completan a las mujeres, ellas nacen completas.»
Lo que nos enseñaron los personajes femeninos de la serie
La construcción de los personajes femeninos de la serie es maravillosa. Aquí te cuento algunas de las que más me inspiraron.
Marilla Cutberth es la mujer que adopta a Anne. Cuando su madre falleció, ella tuvo que asumir todas las responsabilidades del hogar y de cuidados. A sus cincuenta años, ella se enfrenta a si misma y resignifica el concepto de maternidad. También lidia con los prejuicios por nunca haberse casado.
Diana Barry es la mejor amiga de Anne. Ella pertenece a una de las familias más ricas del pueblo, por lo que carga con la imposición de sus padres de ser una «señorita» y prepararse para encontrar a un marido rico. Sin embargo, sueña con ir a la universidad y con ser valorada por lo que piensa y no por su aspecto físico.
Tía Josephine fue mi personaje favorito. Nos enseña mucho sobre el amor y construir con otras mujeres. Cuestiona el amor romántico heteronormado y nos conmueve cada que habla sobre la mujer a la que amó. Definitivamente enuncia la homosexualidad y las distintas formas de amar.
Señorita Stacy es una mujer que quedó viuda muy joven, aun así nos recuerda que el amor a una misma es igual de valioso. Llega al pueblo para convertirse en la nueva maestra.
Ella rompe con muchos estereotipos como no usar corsé, cambiar las faldas por los pantalones y hacer actividades que sólo eran consideradas para hombres, como ser científica o mecánica.
Pero lo mejor de Anne with an E es que la serie no solo problematiza las desigualdades de género.
Por ejemplo, sus episodios también hablan sobre la discriminación de los pueblos aborígenes de Canadá y la colonización de su cultura, de sus tierras ancestrales y la imposición del cristianismo.
Nos recuerda sobre el clasismo y la precarización de la clase trabajadora. Y las desigualdades sociales y económicas para poder acceder a derechos humanos como la educación o al libre tránsito.
Por eso es una serie que, aunque sucede hace dos siglos, es muy moderna y miles de mujeres se han enamorado de sus personajes y sus historias. Tanto, que hasta hubo una campaña en línea para pedir a Netflix que la renovara.
Mientras tanto, tenemos 3 temporadas que valen muchísimo la pena.
Aunque la gran mayoría de las personas con útero sangramos, la pobreza menstrual es la clave para entender que no todas lo hacemos en las mismas condiciones
¿Te has puesto a pensar que vivir nuestro periodo menstrual es muy distinto para todas?
Para muchas significa no tener acceso a los productos sanitarios básicos, sin agua, a ser excluidas de las actividades diarias y a no contar con la información necesaria para conocer más sobre la menstruación.
Su objetivo es «romper el silencio, crear conciencia y cambiar las normas sociales negativas que rodean a la menstruación».
Por eso es necesario que cuando hablemos de menstruación, también se hable de las desigualdades sociales que viven las mujeres, niñas, personas no binarias y hombres trans que impiden que su periodo lo vivan sin tabúes, en libertad y sin exclusión.
Importante hablar de la pobreza menstrual
La pobreza menstruales la falta de acceso a productos sanitarios, educación sobre higiene menstrual, inodoros, instalaciones para lavarse las manos y/o gestión de residuos.
Por eso hablar sobre pobreza menstrual hace visible que existen desigualdades al acceder a productos vinculados a la gestión menstrual y que por ello es importante que se reconozca como un asunto de salud pública y de derechos humanos.
De acuerdo con UNICEF, 1.800 millones de niñas, mujeres y personas no binarias menstrúan, pero no todas pueden hacerlo bajo condiciones dignas y saludables, ¿por qué el Estado tendría que dejar un proceso fisiológico fuera de sus políticas públicas de salud?
Los servicios públicos y la menstruación
En México, por ejemplo, hasta el 2018 se tenía documentado que hay 25.7 millones de mujeres en situación de pobreza.
Todo esto impide que las mujeres vivan su menstruación sin riesgos de salud o bajo la misma comodidad para todas. ¿Te imaginas estar en tus días sin poder hacerte un té de manzanilla, sin poder lavarte las manos o sin un baño adecuado?
Y claro, es importante reconocer que muchas familias no pueden pagar los productos menstruales, por lo que usan ropa vieja u otros materiales que pueden perjudicar a la salud.
Los tabúes y la exclusión sobre nuestra sangre
Otro de los puntos que es necesario abordar cuando hablamos de nuestra sangre es la educación menstrual.
Se debe educar a niños y niñas sobre la menstruación desde una edad temprana y proporcionarles información amigable que ayuden a romper los tabúes.
Vivir sin exclusión mientras menstruamos también es súper importante. Muchas niñas no asisten a la escuela mientras menstrúan, no salen a jugar y viven con desafíos relacionados con el manejo de la menstruación en lugares públicos.
La menstruación debe garantizarse en plena pandemia
Durante la pandemia, las mujeres no dejamos de menstruar y se tiene que garantizar el acceso a todos los recursos para vivir nuestro periodo plenamente.
Sobre todo cuando está presente la desigualdad menstrual de la que hablamos antes y cuando el impacto económico por el Covid-19 es muy fuerte para las mujeres que viven con precariedades sociales.
Además, la desigualdad de género, las normas sociales discriminatorias, los tabúes culturales, la pobreza y la falta de servicios básicos a menudo hacen que las necesidades de salud e higiene menstruales no se cumplan.
En emergencias sanitarias como la pandemia, desastres naturales o áreas afectadas por conflictos, estas privaciones pueden hacerse más graves.
Las mujeres son la primera línea de batalla contra Covid-19
En México, el 79% de las personas que se dedican a la enfermería son mujeres. A nivel mundial, las mujeres representan el 70 por ciento de la fuerza laboral de salud y tienen más probabilidades de estar en primera línea trabajadores de salud, especialmente enfermeras, parteras y trabajadores de salud comunitarios.
Por eso, la UNICEF y ONU Mujeres señalan la importancia de “garantizar la disponibilidad de productos de higiene menstrual, como toallas sanitarias y tampones, para las cuidadoras mujeres y las intervinientes de primera línea como parte del equipo de protección personal.”
La sangre llega cada 28 días aproximadamente y todas las personas que la experimentamos tenemos derecho a saber que podremos manejar nuestro periodo sin aumentos de precios, escasez ni falta de higiene.
Las feministas luchamos por aborto gratuito, seguro y legal. Hoy te contamos por qué debe cumplir estas características y cuál es el papel del Estado.
La discusión sobre el aborto vuelve a estar presente en México después de que se discutieran nuevas propuestas en San Luis Potosí y Guanajuato este mes de mayo.
Sin embargo, el que el aborto no sea legal complica el poder obtener el misoprostol para el aborto con pastilla, ya que en muchos estados se requiere receta.
Y, claro, la ilegalidad hace que el acceso sea diferenciado. Las mujeres con más información son las que tienen contacto con grupos que pueden asesorarlas para tener un aborto seguro.
«Que sea legal implica el reconocimiento por parte del Estado de que decidir sobre nuestros cuerpos es nuestro derecho y hay regulaciones claras para el acceso, además de apoyar a que nadie sea criminalizada», nos cuentan en la organización Balance A.C, que busca que mujeres y adolescentes puedan tomar decisiones libres sobre su salud y su cuerpo.
Aún si una mujer sobrevive a un aborto inseguro, podría ser hospitalizada y tener complicaciones de por vida.
El aborto es un procedimiento generalmente seguro cuando es realizado por personas que están capacitadas para administrarlo y se usan medicamentos o aspiración intrauterina, los dos métodos que recomienda la OMS.
Estas muertes y hospitalizaciones pueden evitarse con capacitación para el personal médico y en un marco de legalidad.
Este es quizá el punto más polémico: si el aborto es una decisión individual, ¿por qué tendría que garantizarlo el Estado y ofrecerlo de forma gratuita?
Porque, además de ser un evento en la vida de una mujer, también es una cuestión de salud pública.
«Acceder a aborto seguro, gratuito y legal es parte de nuestro derecho a la salud», me explicaron en Balance.
Además, la organización agrega que «de esa manera garantizamos que todas podamos acceder sin importar los recursos económicos con los que contemos, considerando la justicia social como algo fundamental».
Abortar es un evento que es parte de la salud sexual y reproductiva de las personas con útero, lo mismo que el embarazo o la histerectomía, que sí se ofrecen en clínicas públicas.
También declararon que “las preocupaciones sobre el aborto inseguro deben abordarse a través de la salud pública, la negligencia médica relevante y las leyes civiles”.
Es decir, no solo debe haber leyes que protejan a las mujeres y despenalicen la interrupción del embarazo, también debe existir una estructura de salud pública que, en la práctica, permita que las mujeres aborten.
Entrevistamos a la cantante argentina Daniela Spalla acerca de su nuevo álbum Puro teatro y cómo en toda situación triste siempre nos queda bailar.
La música de Daniela Spalla es un sube y baja de emociones. En un momento puedes estar bailando y al otro llorando, o las dos al mismo tiempo.
Desde la primera vez que la escuché sentí esa conexión entre el dolor y el ritmo que tienen todas sus canciones y, sobre todo, con la manera en que retrata los amores fallidos y las desilusiones.
Con su álbum anterior, Camas separadas, pudimos verla llenar espacios como el Lunario, el Teatro Metropolitan y el Vive Latino.
Ahora platicamos con la cantante y compositora Argentina vía zoom sobre su nuevo álbum Puro teatro, el proceso de lanzar un álbum en cuarentena y su concepto de “lloribailar”. Esto fue lo que nos contó:
Entrevista con Daniela Spalla
Dani, ¿cómo ha influido esta situación con el lanzamiento del disco?
La verdad es que he tenido mucho tiempo de hacer cosas que no había podido en algunos meses como leer, ver películas, he escrito un diario, estoy haciendo mucho yoga. Me encanta cocinar, así que he estado cocinando mucho.
Es una situación diferente, algo nuevo. Justo ayer en la noche pensaba que no tenemos antecedentes de cómo es un lanzamiento de disco en cuarentena, ¿sabes?
En un momento normal habría horarios de entrevistas, firmas de autógrafos y ahora todo es a través de la tecnología.
“Puro teatro es externalización…”
Con 3 palabras, ¿cómo describirías Puro teatro?
Puro teatro es imaginación, es anhelo y reto. También se puede definir con la palabra “afuera” porque es una externalización, es un disco que yo hice con una vida mucho más fuera de mi casa que lo que fue Camas separadas.
Lo hice en medio de promoción, de viajes y muchas actividades entonces la creación se fue metiendo en los huequitos que me quedaban libres. Además, habla de historias que sucedieron afuera, en la calle.
¿Cuales han sido los aprendizajes más grandes que has tenido en tu carrera desde el éxito que tuvo Camas separadas?
Justo ayer lo hablaba con unos amigos. Yo creo que estoy aprendiendo la importancia de los ciclos en una carrera artística, porque al principio una lo que busca es ese clímax, llegar a la cima. Aunque muchas veces sabes que no siempre te vas a poder quedar ahí.
Y dices “mi meta es hacer este show, en este lugar” y una empieza a conseguir esos objetivos, pero también te empiezas a dar cuenta que es todo un ciclo y que lo importante es transitarlo.
Porque hay momentos que vas en pico y hay otros que tú misma como artista vas a necesitar una restructuración, y en ese crecimiento pueden salir cosas nuevas y diferentes.
Lloribailar y seguir luchado
Sé que la danza es una característica muy tuya a la hora de los videos musicales, incluso tus fans le han dicho “lloribailar” a mover el cuerpo con tu música ¿Qué es lo que más te gusta de incorporar el baile a tu música?
A mí me gusta muchísimo bailar, disfruto mucho bailar mis canciones.
Quiero transmitir esa liviandad y alegría que tiene el baile más allá de la melancolía que está envuelta en mis letras. Porque la realidad es que yo soy una persona muy melancólica, pero no por eso todo se vuelve negro.
Las cosas que nos pasan hablan mucho de historias que no funcionan y eso es parte de la vida. No hay manera de que vayas por el mundo sin desilusiones y eso se puede transformar en algo enriquecedor.
Por eso me gusta bailar estas canciones, porque es ese balance de que las cosas se están cayendo, pero estás viviendo al mismo tiempo.
Te presentaste en los Spotify Awards junto con Julieta Venegas y muchísimas más artistas súper talentosas para interpretar “Mujeres” con un mensaje súper poderoso. ¿Cómo fue vivir eso?
Se sintió muy fuerte en el momento de la presentación. Fue una unión de mujeres haciendo eco de un mensaje muy importante, para que toda la sociedad entienda qué está pasando, cuáles son esas cosas que necesitamos cambiar.
Porque lo ves en todos lados, la violencia, la justicia y la desigualdad están presentes en todos lados y en cosas que nos han influenciado desde hace muchísimo tiempo y no solo a nosotras, sino a las generaciones pasadas.
Sé que las cosas que le enseñaron a mi abuela están en algún lugar de mi estructura cerebral y para ir quebrando con eso se necesita permanentemente estar haciendo énfasis en el mensaje y en la lucha.
Yo veo a mi mamá, hermanas, amigas que han tenido la oportunidad y cuando no la han tenido la han buscado. Eso me hace sentir que yo también como mujer debo continuar ese trabajo.
Me gustaría conocer tu perspectiva porque la industria musical sigue siendo muy machista, ¿Has sufrido algún tipo de discriminación o obstáculo directo que te hayan puesto por el hecho de ser mujer en la música?
Recuerdo mucho una sesión de grabación que no sé si eso se lo hubieran hecho a un hombre.
Estábamos en el estudio con un guitarrista y no me miraba. Estaba grabando unas cosas para mí, para una canción mía, pero no le importaba en absoluto lo que yo tuviera para decir sobre sus tomas.
Simplemente miraba al productor y miraba al productor y le preguntaba y hablaba con él y pues la dueña del proyecto era yo, ¿sabes?
Entonces ese ninguneo, esa cosa como de suprimir y minimizar mi existencia me molestó mucho.
La campaña #NosotrasTenemosOtrosDatosquiere que las historias de las mujeres que viven violencia durante el confinamiento no queden olvidadas. Y que haya justicia y opciones para ellas.
Diana Carolina, estudiante de la Universidad Autónoma de Nayarit, fue asesinada el 24 de mayo de 2020. Era domingo y estaba en su casa siguiendo el confinamiento por la contingencia sanitaria por el Covid-19.
Menos de 24 horas después, en el mismo estado, ocurrió otro feminicidio: el de Leonila de la Cruz. También se encontraba en su hogar, en el municipio de El Nayar.
A pesar de esto, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha desestimado la violencia hacia las mujeres varias veces.
El 6 de mayo en la conferencia mañanera en Palacio Nacional dijo que «no habían advertido algún incremento sobre violencia hacia las mujeres». Y el 15 de mayo agregó que el 90 por ciento de las llamadas sobre violencia contra las mujeres eran falsas.
Sin embargo, desde el inicio del confinamiento, la violencia contra las mujeres no cesa. Grupos de mujeres han comprobado que el hogar tampoco es un lugar seguro para nosotras.
Después de dos meses en confinamiento en los hogares, el gobierno federal aceptó que sí hay más violencia hacia las mujeres. El 26 de mayo lanzó la campaña “Cuenta hasta 10” la cual intenta prevenir este tipo de violencia y es muy similar a una campaña que hizo Televisa hace décafas.
Diversas colectivas de mujeres se posicionaron en contra de la campaña, porque contar hasta 10 cuando detona una situación de violencia minimiza todas los factores sistémicos sobre violencia que vivimos las mujeres.
#NosotrasTenemosOtrosDatos hace visible lo invisible
Ante la minimización de la violencia contra las mujeres, se inició la protesta digital #NosotrasTenemosOtrosDatos para hacer visibles los datos duros en llamadas relacionadas a violencia contra las mujeres, los feminicidios, los homicidios dolosos y los reportes de las organizaciones de mujeres especializadas en atención a mujeres en situación de violencia.
Además, la campaña pone en primer plano los testimonios de cada una de nosotras. El acoso sexual que hemos vivido en la calle, en la escuela. Las violaciones sexuales a cargo de los varones que viven en nuestras casas y de la violencia digital y el hostigamiento.
A la par, se creó la colectiva Nosotras tenemos otros datos para convocar a continuar este trabajo y colocar en el radar público las realidades que desde distintos contextos viven las mujeres mexicanas.
Y para exigirle al presidente del Estado Mexicano, «cumplir con la responsabilidad política de promover, respetar, defender y proteger los derechos humanos de las mujeres. Sus omisiones fortalecen la impunidad en el país.»
De acuerdo con sus datos, durante abril fueron asesinadas 337 mujeres. Fe estos casos, 267 fueron catalogados como homicidios dolosos y 70 como feminicidios.
Esta cifra es la más alta en lo que va de 2020 y significa que en promedio 11.2 mujeres fueron asesinadas cada día en plena pandemia.
Respecto a abril del año pasado, la cifra global fue de 311 de asesinatos de mujeres. Esto quiere decir que este año la violencia contra las mujeres sí ha aumentado.
Para estas organizaciones los homicidios dolosos de mujeres sí son un indicador sobre violencia de género, pero muchas veces no se tipifican como feminicidio.
#NosotrasTenemosOtrosDatos… Aunado a la reducción de servicios para proteger a mujeres y sus hijxs en situación de violencia (por la emergencia sanitaria), mucha de la #ViolenciaFamiliar NO se denuncia por estas razones 👇🏾
De enero a abril de 2020, los homicidios dolosos contra las mujeres registrados por el SESNSP fueron 987, la cifra más alta en ese rubro en los últimos cinco años: en 2015 fueron 478 casos; 2016 registró 617 casos, en 2017 fueron722 casos; para 2018 fueron 861 y en 2019 se registraron 884 casos.
Si a los homicidios dolosos le agregamos los 308 feminicidios registrados por esta fuente oficial, tenemos que de enero a abril mataron a 1,295 mujeres. La mayoría de ellas murieron a manos de sus parejas, familiares y conocidos.
Violencia doméstica y atención en refugios
El SESNSP también registra que en lo que va de 2020 se han registrado 68,468 presuntos delitos de violencia doméstica. Nuevamente la cifra más alta desde 2015.
A dos meses de haber lanzado la campaña «Aislamiento sin violencia», la Red Nacional de Refugios (RNR) ha documentado un incremento de la violencia contra las mujeres, niñas y niños durante el confinamiento por Covid-19.
Hasta el momento han atendido a 11 mil 131 mujeres e hijes de las cuales:
4 mil 153 fueron mediante atención telefónica y redes sociales.
6 mil 978 fueron atendidas en espacios de prevención, atención y protección que integran a la RNR en todo el país.
El 44% de las llamadas y mensajes de auxilio fueron de la Ciudad de México y el Estado de México. El 25 % de Chiapas, Coahuila, Michoacán, Nuevo León, Morelos y Veracruz.
El 20.21% de las mujeres que lograron contactarse ya habían pedido ayuda a otra instancia, pero no la recibieron.
El 48% de las hijas e hijos de las mujeres que solicitaron ayuda fueron víctimas de agresiones dentro de sus casas. Y el 5% de las niñas y niños que ingresaron a un Refugio fueron víctimas de abuso sexual durante el confinamiento.
Para la Red Nacional de Refugios sí existe un incremento en la violencia familiar durante el confinamiento y no es menor, sino de un 78.5% en comparación con el año anterior.
Para ellas: «Negar este incremento es perpetrar la impunidad, la naturalización de las violencias familiares y de género, además de deslegitimar la palabra de las cientos de mujeres víctimas de violencias».
Pese a la cuarentena las violencias no cesan, al día se cometen 166 delitos sexuales y en la @RNRoficial se incrementaron 80% las solicitudes de apoyo de mujeres
Nuestra columnista Ferny Ruiz platicó con Mika Vidente para conocer posibles lazos entre la discapacidad y la magia, así como algunos tips para sacar la magia que toooodas las personas tenemos.
¿Qué tenemos en común con las actrices Melissa Joan Hart, Kiernan Shipka y Sarah Paulson? No, no es solo un excelente gusto en la moda, es una palabra: MAGIA.
¡Así es, bebés! Como lo leyeron, todas tenemos un poco de magia dentro de nosotras esperando salir a jugar al mundo exterior.
Contrario a lo que pensaríamos, para crear magia no se necesita ser un ser divino one in a million. Por experiencia propia puedo asegurarles que quienes más estamos en contacto con nuestro ser interior, somos más propensos a ser las Sabrinas de la vida real (quitando la parte de ser hija del diablo y todo eso feo).
Es por esto que no pude evitar cuestionarme ¿será que debido a la fuerza interior que muchas personas con discapacidad desarrollamos para salir adelante en una sociedad no incluyente también tenemos más facilidad para la magia?
No quise quedarme con la duda y le llame al astrólogo, tarotista y ser mágico favorito de las redes sociales Mika Vidente.
Cuando le llamé, me contó que él ha pensado en lo mismo, porque una de sus tías tiene rinitis pigmentaria, con lo que ha perdido gradualmente la vista.
“El agudizar sus otros sentidos para mi tía no solo implicaba los sentidos del oído u olfato. Lo más importante para ella era agudizar su viaje interior e irse para adentro, ser introspectiva y se dio cuenta que irónicamente al restarle un sentido o una capacidad a su cuerpo, para ella fue más fácil conectar con su interior”.
FR: Como personas con discapacidad, muchas veces nos enfocamos en lo que nuestra discapacidad nos quita. ¿Consideras que el vivir con un cuerpo limitado podría ayudar a sacar esa magia interior o lado espiritual de las personas con discapacidad?
MV: La verdad es que existen dos tipos de libertades: la física y la espiritual. En el momento que alguien tiene una discapacidad, sí puede ser que la vida te prive un poco tu libertad corporal, pero puede hacer que adquieras el poder de aprender a viajar hacia tu interior y conocerte a ti mismo mucho mejor como persona.
Todo esto les ayuda a conectarse más con lo que yo llamo “la fuente”, lo cual es la información que está en el universo siempre fluyendo, pero que por estar desconectados de nosotros mismos nunca nos llega y por ende no podemos entender ciertas cosas o resolver ciertos problemas en diferentes fases de nuestra vida.
FR: ¿Qué rol crees que tiene en la vida de cada persona la funcionalidad corporal (o falta de) para trascender de manera espiritual?
MV: Yo creo que, para entender la importancia que tiene nuestro cuerpo en la búsqueda de tu magia interior, debemos entender la importancia de que la gente se aviente a tomar un viaje para irse hacia adentro de sí misma.
Sin importar dónde estés, sin importar tu privilegio o comodidad, el procurar conocer tu ser interior puede ayudar a conectar con nosotros y con nuestra mente para eventualmente lograr alcanzar la libertad espiritual que todos buscan.
Porque debemos darnos cuenta que el cuerpo es solo un vehículo, creado para que podamos existir y dar sentido a esta realidad.
Partiendo de ese punto, es importante aprender a tenerle respeto a nuestro cuerpo, porque es el vehículo que nos va a transportar de aquí para allá y nos ayudará a comunicarnos con los demás; pero también hay que entender que al final de cuentas, la esencia y lo que tenemos adentro es mucho más importante.
FR: ¿Quieres decir que nuestra discapacidad puede ser una herramienta para que seamos personas más maduras y mágicas?
MV: Sí, claro! A algunas personas la discapacidad les puede brindar una facilidad para la introspección y una perspectiva de vida que probablemente de otra manera no hubieran tenido.
Pero además es importante que sepamos que todos, todos, absolutamente TODOS, tenemos magia.
Y por magia me refiero a la energía, la intuición, la capacidad de crear cosas con la mente o el poder de pronunciar palabras que creen cosas que eventualmente se materializarán.
Sin importar religión o discapacidad, todos tenemos esa magia, porque al final es energía del universo y todo está conectado.
Lo que pasa con mucha gente es que por estar distraídos en el “ruido exterior” de sus vidas suprimen dicha magia interior.
No significa que hagas hechizos o no, la verdadera magia interior consiste en ponerse en los zapatos de los demás, en entender a la otra gente, en soñar despiertos imaginando cosas, curar solamente a través saber escuchar y dar palabras de aliento a otras persona.
Si tú actúas desde el bien esa energía positiva se regresa multiplicada hacia ti. De igual manera, cualquier palabra que pronunciemos para el mal o cualquier intención negativa que tengamos no solo llega a la persona que se lo deseamos, pero además se regresa hacia nosotros.
Así que no le tengan miedo a esa parte mágica de sí mismos y a sus dones porque solo significan que percibes el mundo de una manera distinta; como podría ser el percibir el mundo a raíz de tener una discapacidad.
FR: ¿Nos podrías compartir a las personas con y sin discapacidad algunos tips para elevar la magia que llevamos adentro?
MV: ¡Claro! Es muy importante para seguir estos consejos recordar que la magia va de adentro hacia fuera.
Reconocerte:
Saber quién eres, armonizar contigo y escucharte. En el caso de las personas con discapacidad, reconocer que son y representan mucho más que una discapacidad.
Este es el primer nivel para crear magia: el implantar una idea para que desde adentro resuene, empiece a vibrar y se empiece a replicar.
Meditar
El seguir una práctica útil que logra que te desprendas por un momento del plano físico, logrando que te proyectes y veas a ti mismo en energía, no como de carne y hueso.
Esto te puede ayudar a manejar una discapacidad o limitante corporal para desconectarte un poco de eso y enfocarte en tu energía y no en la parte física de tu persona.
Usar la palabra (hablada o en lengua de señas):
Consiste no nada más en pronunciar lo que queremos, pero además en cuidar las palabras que usamos para ello.
Es importante siempre hablar en maneras positiva, evitando pronunciar lo que no queremos y al contrario, hablar en voz alta (o lengua de señas) lo que sí deseamos atraer a nuestra vida.
Vivir en el presente:
Significa estar en el aquí y en el ahora. Puede llegar a ser un poco complicado cuando se tiene discapacidad, debido a que la sociedad se la pasa dudando de la fortaleza que tienen ustedes.
Vivir en el presente es no preocuparse por el pasado porque ya pasó; eso nada más causa melancolía y tristeza. Y no preocuparse por el futuro porque causa ansiedad.
La magia también se relaciona con la belleza. Te contamos qué es la glam magick y cómo puedes usar tu proceso diario de autocuidado puede ser un ritual.
Todas las mujeres somos mágicas. Todas las mujeres somos brujas. Unas más, otras todavía no se descubren.
También tenemos el poder de ser mágicamente hermosas. Mi mamá me enseñó a aprovechar esto y años después me di cuenta de que hay una corriente de magia que se llama glam magick.
Mi madre siempre lo hizo de manera natural y ahora te lo comparto porque me parece una práctica de autocuidado y autodevoción maravillosa. Todas estas brujerías son palabras de ella transmitidas directamente a ti.
Con el glamur mágico podemos sacar esa belleza que vive en el interior de nosotras, esa que dicen que se encuentra a través de las miradas profundas.
Glam magick es usar tus cosméticos como amuletos
Lo que vamos a hacer es hechizar cada acción de tu rutina diaria. Esta vez no necesitas elementos especiales como cristales, semillas, ni nada. Vas a usar tus cosméticos como amuletos.
Unas cuantas brujerías van a ayudarte a que tu belleza sea evidente para todo mundo. Vamos por partes.
A la hora de bañarte
Cuando te bañes, habla con tu regadera (aunque sea mentalmente) y confiérele el poder de ser una cascada de agua helada purificadora, llena de energía revitalizante, fuerza para tomar decisiones y voluntad para llevarlas a cabo de manera brillante.
Visualízate en esa cascada y deja que la energía del agua te envuelva y convierta en una mujer con un magnetismo delicioso.
Crema de cuerpo
Vas a usar la crema como vehículo para distribuir tu propia energía en todo tu cuerpo. La pones en tus manos y le hablas antes de untarla.
Puedes tomar estas palabras como guía para escribir lo que tú quieras trabajar. Cada mujer es generadora de su propia magia y puedes cambiar cualquier cosa que no resuene contigo:
«Tú me tienes con un brillo mágico, sana, perfecta. Purificada de toxinas, perturbaciones y karma». Repite estas palabras todo el tiempo mientras te hidratas.
Crema de cara
Tu cara es importantísima. Es el reflejo de tus emociones y tus pensamientos.
Vamos a darle una ayudadita mágica usando tu crema facial como un hechizo que harás cada noche.
Te pones un poquito en las yemas de los dedos y le ordenas: «tú me pones la piel sana, suave. Purificada de toxinas, perturbaciones y karma. Llena de luz divina».
Repite esto mientras te das un masaje consciente.
TIP EXTRA: en las noches de luna menguante puedes pedir que se vayan las impurezas y el cansancio. En las noches de luna creciente puedes pedir que aumente la belleza.
Cuando te peines
Aprovecha cuando te desenredes el pelo para convertirlo en un ornamento hermoso.
Tus palabras se lo ordenarán:
«Decreto que mi pelo está sano, fortalecido, abundante, rizos marcados (o lacio perfecto), hidratado, de color y volumen perfectos. Purificado de toxinas, perturbaciones y karma».
Cuando te maquilles
Al maquillarte a cada cosmético que vas a usar le conferirás poderes:
A la base o el polvo le das el poder hacer que tu cara se vea brillante y mágica ante los demás.
Tomas el rímel entre tus manos y le dices: «haz brillar mis ojos y mirada como estrellas. Que las personas vean mi luz cuando nuestras miradas se crucen».
A tu lipstick le das el poder para que tu boca se vea hermosa, seductora y te expreses mágicamente, que cada palabra que salga sea certera y bien recibida.
Al rubor le confieres el poder de dar la luz a tus mejillas radiantes de juventud y alegría.
¡Ahí lo tienes! Experimenta. Aumenta tu belleza. Aumenta tus poderes. Usa la magia para conseguir las cosas que quieres. Y brilla. Sé hermosa.
María Sabina, luna y constelación huarache, es considerada como una de las principales chamanas y brujas mexicanas más importantes en todo el mundo.
Su trabajo y sabiduría nacieron en el corazón de las montañas de la Sierra Mazateca, en Huautla de Jiménez, Oaxaca, en 1894, y dieron la vuelta al mundo a través diversos reportajes.
No sólo fue el foco de atención de reportajes audiovisuales, en revistas de renombre internacional como Vogue y de celebridades como Bob Dylan, John Lennon y Keith Richards.
Además, gracias a sus conocimientos sobre sus “niños santos”, como a ella le gustaba llamar a los hongos con los que trabajaba, se empezaron a descubrir evidencias científicas sobre las propiedades activas de psilocibina en los hongos.
Los «niños santos»
Ella, esa María Sabina, que con sus palabras curaba tanto en el mundo espiritual como en el mundo físico, inmortalizó el mestizaje de una herencia cultural (de)colonial.
Brindó sanación a muchos de sus clientes a través de la sabiduría que le transmitían sus niños santos, sus cantos de orígenes (de)coloniales y su rigurosidad católica.
Una mezcolanza de elementos que convirtieron a María Sabina en una bruja especial, chamana mujer originaria, con la capacidad de transmutar la vida espiritual en la física.
Pues ella no sólo nos dio un reflejo de su posición como mujer de un pueblo originario dentro de una sociedad con una cultura hegemónica eurocentrista, capitalista, racista y misógina, también nos enseñó a resistir, combatir y sobrevivir.
Y, de paso, darnos unas lecciones importantes en la vida:
Se dice que cuando John Lennon y Yoko Ono visitaron a María Sabina para hablar con los niños santos, la chamana los invitó regresar la siguiente noche, porque ese día no quería desvelarse.
Esa, entre muchas otras ocasiones, María Sabina nos enseñó sobre priorizar nuestro bienestar. A establecer límites con otras personas y a identificar tiempos para nuestro cuerpo y corazón.
Siempre volvemos a renacer.
La vida de María Sabina estuvo marcada por varias pérdidas –la de sus padres, sus maridos– y una serie injusticias institucionales y sistémicas.
Murió en 1985 condiciones precarias al recibir sólo lo que sus clientes consideraban viable, sin poder dignificar su trabajo y conocimiento.
En cada ocasión, la maga de América volvía a la vida con una nueva vitalidad, una nueva resiliencia. Su vida es una lección de resistencia.
https://www.instagram.com/p/B_soAaInbxz/
Redefinir la humildad.
Pese a la herencia cultural latente de asociar la humildad con una culpa, vergüenza y flagelación, María Sabina logró resignificar su humildad y su trabajo haciendo valer su palabra. Con alegría, ella vivía.
Con humildad, aceptaba sus cualidades como chamana, conocimientos como herbolaria y sentimientos como humana.
No se le otorgó nunca un papel de víctima ni un papel de bondad infinita. Así redignificó su posición como mujer de un pueblo originario dentro de un sistema represor y opresor.
La importancia de mantener una conexión entre mente, cuerpo e intuición.
Con los conocimientos de sus antepasados, ella nos enseñó la importancia de estar conectados con la sabiduría de la naturaleza a través de la intuición.
Sus cantos, estas letras de poder sanador, son la ventana que nos introduce a un hogar en donde todo “está en su lugar”: la mente, el cuerpo y la naturaleza.
Las palabras tienen el poder de sanar.
Ella hablaba con sus niños santos y transmitía, a través de las palabras de antiguos cantares mixtecos, lo que la intuición de la naturaleza auguraba y, dentro de ese contexto, se requería.
Con las palabras de sus cantos, María invitaba a formar parte de una identidad terrenal, espiritual y cultural.
Nos hizo formar parte del mismo mundo sin importar nuestras raíces, sexo, género, religión o piel. Y así, formando parte de un todo, nos enseñó a sanar(nos).
Tengo que admitir que al inicio de la cuarentena provocada por una pandemia mundial ver a tantas parejas felices cocinar unas galletas y hacer pizza en instagram implantó un miedo irracional en mí.
¿Por qué no tengo con quién pasar el confinamiento? Estoy segura que no soy la única que se sintió así.
Como muchas personas, durante estas ya muchas semanas en cuarentena he experimentado muchas emociones, crisis de ansiedad, ataques de pánico, momentos de empoderamiento y reflexiones existenciales.
De entre estas, cuando más logré sentir que progresaba fue después de una noche en la que me sumí en el terror de pensar que inevitablemente “voy a morir sola”. Mi caso no es único pero sí es particular, vivo sola y en otro país, lejos de mi familia y amigos.
Enfrentarte a los miedos
Uno de esos días en la mancha borrosa que hoy es mi calendario, mi cerebro se dio a la tarea de analizar cada uno de mis recuerdos, desde la infancia hasta la adultez.
Ese día identifiqué que una de las inseguridades constantes en mi mente es la de pensar que nadie que será capaz de amarme en todas mis facetas y construir una relación conmigo a largo plazo.
No voy a mentir, aún en la ahora inexistente cotidianidad ya me atormentaba la idea de nunca encontrar una pareja estable con quien pudiera compartir amor recíproco a mis 28 años.
La diferencia es que, antes de la pandemia, cuando este miedo me atormentaba, lo podía acallar divirtiéndome con mis amigos, encontrando compañía en otras personas, haciendo las cosas que me gustan, ejercitando mis pasatiempos.
Pero en la soledad de mi casa, los pensamientos me atormentaron de una forma atropelladora, porque, es verdad tengo muchos amigos, pero no hay alguien en mi vida que decida encerrarse en un estudio de 30 metros cuadrados conmigo durante 2 meses.
El ejemplo de Emma Watson
En esos mismos días en aislamiento me encontré con un artículo en The Guardian que describe como Emma Watson se auto denominó “Self-Partnered”, dejando atrás la presión impuesta por la sociedad sobre las mujeres al acercarse a los 30 años y sin una pareja romántica.
El artículo explica que aceptación de la soltería ya se toca en canciones de Selena Gómez, Lizzo o Ariana Grande porque sus letras ponen el sing en single y empoderan la soltería femenina.
Mi primer instinto después de leer y compartir el artículo fue pensar “claro, pero yo no soy Emma Watson, mi futuro económico es incierto y mi carrera profesional de ninguna manera ha alcanzado su apogeo”. Pero luego, me di cuenta que en realidad yo sí comparto algo con estas mujeres.
No importa qué tan exitosa logre ser, qué tanta independencia financiera pueda lograr, no importa qué tan propio sea mi cuarto, la sociedad me va a seguir juzgando por mi incapacidad de encontrar a alguien que me valide a partir de sus emociones.
«No quería que me estuvieran gritando»
Me parece aterrador que aún en el siglo XXI las mujeres seguimos sometidas a esta validación interna y externa basada en la presencia de una pareja romántica en nuestra vida.
No digo que el encontrar una pareja te convierta en una mujer alienada, pero sí creo que a pesar de que este tema parece sobreanalizado, seguimos reproduciendo la idea de pensarse “afortunada” por haber “encontrado” a alguien.
Lo cual significa que, en contraste, una mujer que decide pasar su vida sin una pareja a su lado probablemente es “desafortunada”.
En una de mis verborreas mentales me vino el recuerdo de mi tía abuela Carmelita, que recién falleció. Carmen nunca se casó.
En cambio, construyó una carrera exitosa, viajó por el mundo en 1950 y conoció Asia, Sudamérica, Norteamérica y Europa, todo con sus propios medios.
Entre la familia se rumoraba que siempre tuvo muchos pretendientes pero nunca se decidió por ninguno y se “quedó”.
Ya en sus años más seniles cuando le preguntamos por qué decidió no casarse respondía “es que no quería que me estuvieran gritando” y toda esa noche de insomnio la frase dio vueltas en mi cabeza.
Beneficios de ser soltera
Existen estudios científicos que demuestran que los adultos que viven en matrimonio o con una familia no tienen índices de felicidad más altos que quienes permanecen solteros en la adultez.
Inclusive se ha demostrado que las mujeres que deciden no emparejarse o tener hijos son más longevas.
Aún así, no podemos negar la presión mediática que reproduce la narrativa de que eventualmente encontraremos a “alguien especial”.
¿Necesitamos «un árbol de sostén»?
Y mientras eso no suceda compadecemos a esas mujeres que deciden vivir en soltería, que solo son una mitad, esperando a su otra mitad.
En el libro Nadie me verá llorar de Cristina Garza encontré esta frase:
«La vainilla, aunque se alimenta de su raíz, necesita, como las mujeres, de un árbol sostén para enredarse en él y no morir.» (pag.75)
No tengo una frase motivacional y empoderadora que simplifique las emociones complejas que me trajo esta cuarentena.
Pero al menos me gusta cuestionar mi rol como vainilla en un mundo que cree que necesito un tronco para crecer.
Identificar lo irracional de mis miedos de vivir soltera me ayudan a conocerme más y a silenciar idealizaciones románticas que las redes y los medios me han vendido.
Lo que Emma Watson describió como “self-partnered” no me trajo paz, pero sí me enseñó que yo puedo ser mi pareja, estar feliz y pasarla bien.
Y sé que aún si me cruzo con alguien o si decido hacer familia será una adición, porque yo ya estoy completa, me tengo a mí como esposa, amante y tronco para crecer vainillas.
Cada quién vive su menstruación de forma distinta. Este es un testimonio sobre practicar free bleeding para conectar mejor con el cuerpo.
Por: Andrea García
Mi experiencia con el free bleeding o sangrado libre y la menstruación en general ha sido un proceso largo y consciente (no por eso sencillo) para entender cómo funciona mi cuerpo. Y mi cuerpo soy yo.
Como otras mujeres, desde hace algunos años ya, yo también empecé a practicar el sangrado libre de manera casi inconsciente y sin saber que sangrar libremente era un concepto.
Usé toallas toda mi vida menstrual pero también sufría cólicos muy fuertes durante cada periodo, lo que me hacía la mayoría de las veces faltar a clases o cancelar mis planes para esos días y tener que quedarme en casa.
Free bleeding es entender a tu cuerpo
No sé si fue el dolor o la introspección que este me obligaba a hacer (en la que me cuestionaba toda mi existencia contenida a ese calambre en el vientre) que empecé a notar cuándo y cómo bajaba mi flujo y podía ir al baño para liberarlo ahí sin ensuciar la toalla.
Me parecía un proceso muy curioso, pues me di cuenta de que el flujo no es una fuente interminable que no deja de salir, aunque sí había días en que era mucho más constante y abundante, sino más bien un sutil emanar de sangre cada cierto tiempo o después de hacer algún esfuerzo.
No lo describiría como ganas de hacer pipí, quizás como un cosquilleo caliente cerca de mi cérvix. Para eso antes tuve que descubrir qué es el cérvix y aprender a notar que al tener esa sensación de que la sangre iba a salir pronto, en realidad apenas va a salir y no tengo que apresurarme corriendo al baño para no mancharme.
Liberar el flujo de forma consciente
Tengo tiempo usando la copa menstrual y la prefiero sobre todo en aquellos días donde es necesario salir de mi casa o haré alguna actividad física ya que no tengo que cambiarla tan seguido ni preocuparme por llevar toallas.
Sin embargo, un inconveniente de la copa, que en realidad es una de las ventajas por la que muchas la preferimos también, es que me puedo olvidar casi completamente de que estoy menstruando. Y la verdad es que disfruto poder sentir mi flujo salir durante esos días, liberarlo de manera consciente y permitirle a mi cuerpo comunicarse conmigo mediante la sangre que sale de mí.
Este último ciclo, y para aprovechar que no salgo de casa durante la cuarentena, me puse decimonónica y solo usé unos pedazos de franela para menstruar como lo hacían nuestras abuelas, o como me imagino que lo hacían.
Literalmente solo corté dos pedazos de tela (para tener uno mientras se secaba el otro después de lavarlo), los doblaba y los ponía en mi ropa interior.
Y disfruté la experiencia bastante. Hay algo especial en lavar tu propia sangre de la tela, poner a secar los trapitos, nada elegante pero sí más solemne que solo quitarme una toalla desechable, envolverla y tirarla a la basura.
No soluciona todo
Tampoco voy a mentir y adornar todo con flores como si fuera perfecto porque la realidad no es así ni quiero que lo sea.
Todavía tengo cólicos que no me permiten hacer nada más que soportar las olas de dolor que parecen interminables, mi digestión a veces también se ve afectada por lo mismo, mis ánimos no siempre son los mejores pues me pongo irritable y lloro todo lo que tuve contener ese mes.
Pero si hay algo que disfruto de mi ciclicidad es el ir y venir de estos procesos, de mis emociones y de las funciones de mi cuerpo que me recuerdan que al final todo pasa, de que nada permanece inmóvil y que si puedo aprender a moverme con las fases de mi ciclo puedo aprender a vivir mejor conmigo misma.
Tratar de no poner resistencia al dolor ni forzarme a hacer cosas que no quiero durante esos días es una manera de escuchar a mi cuerpo para que sea un poco más leve, y es algo que resulta más fácil en estos días que muchas tenemos la opción de no salir.
Constante cambio
Menstruar para mí es liberarme de toda la energía que se fue acumulando durante el ciclo, una oportunidad para empezar de nuevo, tanto biológica como metafóricamente.
Esos días que muchas veces parecen los más difíciles también son una gran oportunidad para escuchar a nuestro cuerpo de manera más intuitiva y tratar de entender lo que nos comunica con tantos malestares, a veces es algo que podemos mejorar y otras tantas solo es una forma de permitirnos descansar, parar un poco para después salir con más fuerzas, ser más flexibles con nosotras mismas.
Sé que mi sentir hacia mi menstruación no será el mismo dentro de unos años así como no es el mismo de cuando empecé a menstruar hace más de diez años ya, pero si es algo que voy a seguir experimentando, prefiero verlo como algo valioso que me permite conocerme y me proporciona luz sobre mi andar en este mundo.
No creo que debamos romantizar nuestros procesos menstruales sino más bien normalizarlos. El free bleeding no es ni tiene que ser para todas las personas menstruantes.
Para mí es solo una de las muchas herramientas que puedo usar para conocerme y sentirme más conectada con mi cuerpo, para quitarnos la sensación de estar «sucias» al mancharnos, para dejar de ver la sangre como algo violento y recordar que todo lo que empieza tiene que acabar en algún momento.
Abortar nunca ha sido sencillo en México, pero abortar en cuarentena tiene retos muy específicos. Te contamos cuáles son y por qué urge que todas las mujeres tengan acceso seguro a este servicio de salud.
¿Te imaginas necesitar un aborto en medio de la pandemia? Algunas mujeres están en esa situación en este momento, y tienen que lidiar con familias que las rechazan o con la imposibilidad de acceder a servicios de salud.
Sin embargo, la ILE sólo es posible en Ciudad de México y Oaxaca, por lo que en las periferias de México, las condiciones de la pandemia imposibilitan aún más a las mujeres si se quiere tener acceso a este derecho.
Según cálculos del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), un periodo de seis meses con confinamiento y dificultades para acceder a servicios de salud puede dejar a 47 millones de mujeres en países de bajos y medios ingresos sin métodos de planificación familiar. El resultado pueden ser unos siete millones de embarazos no deseados.
En México, el aborto clandestino ocupa la cuarta causa de muerte materna, por lo que el derecho a un aborto seguro debe garantizarse en todas las situaciones y no solo durante esta crisis.
Morras Help Morras es un colectiva que se se enfoca en dar información y acompañamiento a mujeres que quieren abortar en casa con misoprostol en contextos ilegales.
Trabajan desde las periferias y dan acompañamiento en todo el país, por lo que han ido reconociendo las dificultades y los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres si quieren abortar.
Uno de ellos es la falta de los servicios básicos y la falta de infraestructura para que el lugar en donde lleven a cabo el proceso de aborto sea seguro:
«Nos hemos topado con mujeres que no tienen agua potable en casa y les llevan pipas a sus casas una vez al mes y que temen quedarse sin agua durante el periodo en el que están abortando», nos dicen.
Agregan que la sintomatología de un aborto con pastillas dura entre 10 días y dos semanas. Si no hay condiciones de higiene, aumentan los riesgos de una infección.
Nuestro número con terminación 54 está fuera de servicio. Nuestro WhatsApp de contacto es 55 6065 4714. Recuerda que damos información y acompañamiento a mujeres que deciden abortar 💚
Otra cuestión es que lo hacen sin una red de apoyo, porque sus familias no ven el aborto como una posibilidad. Además de que no cuentan con un espacio propio o con la intimidad necesaria.
«Nos dicen ‘No puedo tardarme más de cinco minutos en el baño porque ya me empiezan a a tocar'». Por eso los lugares de trabajo suelen ser más seguros.
Una estrategia ha sido hacer pasar el aborto por una menstruación muy dolorosa y fuerte ante la familia.
«Las situaciones son muy complicadas, emocionalmente están muy solas. Dos de cada diez lo hacen acompañadas, una de ellas es por la pareja y la otra por alguna amiga y las demás lo hacen completamente solas.»
En otros casos, las familias ya saben del embarazo, así que las mujeres tienen que fingir un aborto espontáneo para que la familia no sospeche que ellas se indujeron el aborto y les practiquen un legrado en un hospital. Sin embargo, por la situación actual por la pandemia, la vulnerabilidad aumenta y los miedos por contagiarse en un hospital o al salir de casa están presentes.
Aumentan las dificultades para acceder a un aborto en medio de la cotingencia
Morras Help Morras nos explica que normalmente reciben 20 solicitudes diarias para acompañamientos de abortos o información al respecto, pero tras iniciarse el confinamiento el trabajo aumentó y recibían hasta 100 casos al día.
En estos tiempos, problemas que ya estaban presentes se hacen todavía más graves, como el acceso al misoprostol, ya que en muchos estados se ha prohibido la venta sin receta.
«Las mujeres nos referían que ellas salían del confinamiento para ir a la farmacia y les pedían la receta médica y regresaban a casa sin el medicamento o tenían que buscar en dos o tres farmacias. Redes de mujeres se movieron para hacer llegar el misoprostol pero esto no tendría que estar sucediendo si el aborto fuera legal en todo el país».
Protocolos de emergencia para la ILE en CDMX durante la pandemia
«En general, lo que hace falta es garantizar el acceso a un aborto legal, seguro y gratuito en todo el país», contestan Morras Help Morras, cuando se les pregunta qué les hace falta a las medidas implementadas por las Secretaría de Salud del Gobierno Federal ante la pandemia.
Además de implementar los protocolos de atención o proponer algún plan de emergencia para que las mujeres pudieran recibir en su casa el kit de misoprostol y mifepristona más las instrucciones para poder abortar de forma segura sin la necesidad de ir a un centro médico.
De 2017 a septiembre de 2019, en las clínicas de la Ciudad de México que brindan el servicio de la ILE, el método más utilizado es por medicamento. por lo que la Telemedicina podría ser una opción para no arriesgar a las mujeres a trasladarse. En otros países ya se ha implementado como forma de atención a las mujeres durante la pandemia.
«Para el uso de misoprostol necesitas muy pocas veces una revisión medica previa. Generalmente es un ultrasonido para descartar que tengas un embarazo ectópico».
Morras Help Morras especifican que con el acompañamiento adecuado, practicarse un aborto con medicamento en casa es seguro. La OMS pone al alcance una guía para realizarlo de forma segura. También puedes acercarte a las colectivas que se dedican a proporcionar estos acompañamientos.
Mucha gente cree que el deseo surge espontáneamente ante la más mínima caricia o deseo erótico.
Sin embargo, el deseo, como la tierra, es de quien lo trabaja. El deseo se construye. Aquí te contamos cómo.
Los tipos de deseo sexual
Generalmente hablando, un cuerpo suele experimentar dos tipos de deseos sexuales: el activo y el reactivo. El primero surge desde lo fisiológico, mientras que el segundo es más la reacción ante estímulos eróticofestivos.
O sea que el deseo activo es ese deseo orgánico que surge en el cuerpo cuando estamos ovulando, con niveles altos de testosterona y tenemos esas “ganas” a medio día (justo a mitad de una junta de trabajo o en plena clase).
Y el deseo reactivo es el que se experimenta después de horas (bueno, una cantidad significativa de tiempo) de estar fantaseando, jugando con la sensualidad, gozando de estímulos placenteros…
Como cuando el boom final de ESA cita con la que se rompe la tensión sexual entre dos (o más cuerpos) o planificar un momento a solas para disfrutar del último juguete erótico que se consiguió.
Diferentes factores
El deseo no surge sorpresiva ni espontáneamente. Se experimenta en función de una serie de factores tanto fisiológicos, psicológicos como ambientales.
De acuerdo con el modelo circular del deseo sexual femenino de Rosemary Basson (2000), requiere de una serie de elementos para experimentar el deseo (ojo, no estoy hablando de excitación aquí).
Es decir que, de entrada, un cuerpo necesita estar receptivo e interesado tanto a buscar como a recibir algún estímulo eróticofestivo dentro de un contexto adecuado. Por ejemplo, muchísimas personas encuentran difícil sentir el más mínimo deseo si no se sienten seguras y cómodas.
Cuando el estímulo es el adecuado y continúa, surge la excitación fisiológica: es posible que haya lubricación, aumento de ritmo cardíaco, sudoración, erección de pezones, etc.
Si a esto se le añade la libertad de la mente de fluir con el momento, sintiendo cada sensación corporal y amplificándola hacia el placer (dando lugar a la excitación psicológica), el resultado no es solo un deseo sexual + excitación, también una sensación de satisfacción tanto física como emocional.
El deseo sexual es complejo y requiere brindarle atención, tiempo, dedicación.
Si alguno de estos elementos falla o desaparece (como parece ser con el uso prolongado de los anticonceptivos hormonales), habría que plantearse alternativas para gozar de una sexualidad plena.
¿Cómo se puede fomentar el deseo sexual?
Cuando pasamos por tiempos de estrés o tomamos medicamentos que pueden disminuir el deseo sexual, podemos fomentarlo.
+ Si tus anticonceptivos están afectando tu deseo, puedes intentar cambiarlo, en caso de ser posible.
+ Diversificar las prácticas eróticas y sexuales. Es estimular en zonas erógenas de diversas maneras: besar, acariciar con la lengua, succionar, sobar, tocar…
+ Fomentar el deseo reactivo a través de actos sensuales y eróticos. Ejercitar la mente erótica mediante fantasías y promover el placer mediante rituales románticos y sensuales. Involucrarse emocional y físicamente con el placer.
+ Usar tu juguete erótico favorito en un momento exclusivo para ti. A veces dejar encender una bala dentro de unas panties o usar un vibrador para parejas (sin necesidad de llegar al coito) para estimular vulva y clítoris durante unos 10-15 minutos hará la magia.
El deseo forma parte de nuestra pigmentación de piel y cabello, es la ondulación de nuestro cuerpo y sonrisa.
Es nuestra cotidianidad que requiere un ritual, un orden, un acto sagrado a través de la experiencia de nuestros vínculos sexoafectivos, género, reproductividad, erotismo en conexión con nuestra mente y cuerpo en el aquí y el ahora.
Tengo una abuela de 80 años a la que sólo un labial rojo carmín mantiene pegada a este mundo.
Vive con alzhéimer desde hace dos años. La enfermedad la hace olvidar su edad. Pero no pierde el porte ni los modales. Le gusta pintarse los labios y adornarse las orejas con perlas.
Mi abuela Emma quedó viuda a los 36 años, a causa de una balacera que mató a mi abuelo, en Culiacán, en 1976.
“La bala le entró por la frente y le reventó la cabeza. Se le salieron los sesos. Me acuerdo que los agarré y se los metí de nuevo”, me contó varias veces mi abuela antes de que sus recuerdos quedarán diluidos en una dimensión desconocida. Me pregunto si el día del asesinato traía carmín en la boca.
Foto: cortesía de la autora
Visitarla donde ya no está
Escuché a mi mamá gritar: «¡Aída, ya me voy! ¿Vienes o te quedas?» Corrí al comedor. Las escaleras de mármol son peligrosas cuando las bajas de prisa. Lo primero que vi en la mesa fue un paquete de galletas, un labial rojo y unos aretes de perlas grandes: “¿Vas con mi abuela?”
Ahora está en una casa de retiro. Habrá que evitar el contacto con ella en medio de este caos. Arriesgarla puede ser una fatalidad. Ya está viejita.
En la casa de asistencia no nos dejaron tocarla. Solo verla y de lejos. Nos separaba el cancel de la cochera del lugar. La vi salir. Tomada del brazo de la enfermera, no parecía ella. Era otra. En pijama a las cinco de la tarde. Su cabello rubio no lucía sin ese crepé de siempre. Aletargada, seria, sin ganas de hablar. Parecía bajo el efecto de alguna droga para calmarla.
Mi mamá y yo lloramos. Pensé “si mi abuelita Emma estuviera lúcida se autocalificaría como ‘Vieja loca’”. Nunca tuvo pelos en la lengua, aunque no usaba majaderías. Siempre pulcra, de formas para hablar.
El impacto de un labial rojo
¿Dónde quedaron sus labios rojos carmín? Mi mamá siempre me repite el impacto que tiene el labial rojo en la abuela.
Cuando la veía triste o en un mal momento por la enfermedad, le pintaba los labios y en automático la viejita se ponía derechita… presumida, coqueta. Era la personalidad de Doña Emma, para quien parece que la belleza es un deber.
Mi abuelita lucha en la guerra de no perderse a sí misma a diario como para sumarle otra guerra al no dejarla estar en su casa al alcance de su tocador.
Parece una mentada de madre. Siempre nos recordaste que “hay que chingarle” y no depender de un hombre porque a la vuelta de la esquina puede ya no estar y la vida pintarte un escenario de viuda con ocho niños. Te movías en un ambiente laboral pesado. Curioso como llevabas en tu bolso una pistola pero también un labial.
Que escenario tan distinto verte así, abue. Sé que no te sentarías en esa mesa de comedor porque no tiene mantel. Tampoco salieras al recibidor en pijamas. No dejarías que te vieran sin tu placa dental. Mucho menos sin tus labios rojos.
Parece injusto como después de pasar una vida tan dura tengas que verte en la necesidad de estar aquí. Entendí el porqué de tu labial rojo. Es tu arma, abue. Lo que te recuerda quien eres.
Entrevistamos a la cantante mexicana Ruzzi acerca de su proceso creativo en aislamiento social y la importancia de la vulnerabilidad.
Son tiempos difíciles: lograr salir de la cama e intentar hacer lo que hacíamos antes de la cuarentena puede llegar a ser muy abrumador, sobre todo cuando eres artista.
Por ello en Malvestida tuvimos una plática muy íntima con Ruzzi sobre cómo es crear música en tiempos de Covid-19 y algunos tips para sobrellevar los sentimientos negativos que pueden surgir en esta situación.
Nuestra plática fue a distancia, por supuesto, pero Marian Ruzzi se mostró tan natural como siempre. Le pregunté cómo se sentía, cómo estaba sobrellevando la cuarentena y en qué consistía su rutina.
“Ha estado difícil, la verdad, pero a la vez me siento agradecida porque estoy con mi familia aquí en Chihuahua. Es como una carta de dos lados, de repente estoy bien, de repente estoy mal… pero todas las personas estamos pasando por esto, ¿no?” nos cuenta Ruzzi.
https://www.instagram.com/p/BzLp2gQh_99/
Creatividad en el encierro
“No tengo miedo de mostrarme vulnerable y creo que también es importante mostrar ese lado, mostrar la búsqueda de quienes somos, de nuestro pasado. En mi caso mis raíces, Chihuahua. Me siento mucho mejor acá que en CDMX, sola, con mi perrita, fue muy duro”, nos cuenta.
Una de las preguntas a la que muchas no hallamos respuesta en estos momentos es ¿cómo surge la creatividad bajo tiempos tan difíciles como estos? Ruzzi se muestra sincera con su respuesta:
“Es raro porque hay veces que me siento atorada y hay que dejarlo fluir. Por ejemplo ahorita estoy concentrándome en la próxima canción que sale a finales de mayo, es una canción que habla de dolor y en general soy una persona muy nostálgica. He tratado de luchar pero a la vez como que no puedo hacerlo del todo”, nos comparte Marian con la voz cortada.
“Esa creatividad se expresa de diferentes formas, yo ahorita estoy muy sensible” nos dice entre llanto. “Esto ha hecho que salgan varias canciones y siento que muchos artistas tienen miedo a mostrar esa vulnerabilidad que todos los humanos tenemos».
https://www.instagram.com/p/B24nX7phKe8/
No somos robots
Está bien no estar bien, y eso puede reflejarse en nuestro trabajo creativo:
“A veces pareciera que la gente quisiera aparentar que estamos bien todo el tiempo, pero no es cierto, no somos robots. Por eso es que valoro tanto cuando una canción es completamente orgánica, ¿sabes? No me refiero tanto a los instrumentos sino que haya un balance entre lo humano y lo programado y a veces es más satisfactorio escuchar eso. Quiero que la gente escuche eso que yo siento, que la gente sane como yo estoy tratando de sanar”.
https://www.instagram.com/p/B37pvR6BrO6/
Mientras apapachaba a su perrita Osquiut, Ruzzi me platicó sobre su nueva rutina en Chihuahua:
Para ella ha sido importante tener una rutina diaria: meditar en la mañana, bañarse, vestirse, cocinar rico y hacer ejercicio. Y también aceptar que hay días que nada más puede quedarse en la cama.
Y para escribir, también es más importante la constancia que clavarnos con la calidad:
“Yo lo que hago es un ejercicio de escribir lo que pueda durante 1 hora, sin despegar la pluma del papel y escribir lo que sea, lo que te venga a la mente. Creo que es muy útil, así como también intentar concentrarte en tu respiración aunque sea por un corto tiempo en el día e ir empezando a meditar, cerrar los ojos y dejarte ir.»
«Me amo», poner primero el amor propio
Hablando de este lado diferente y alejado de un falso positivismo, platicamos sobre su canción nueva “Me amo”:
“Todo pasó porque escuché en vivo una canción de Café Tacvba llamada ‘De este lado del camino’ y en una parte la letra dice ‘Me amo’. Me pareció muy fuerte porque jamás había escuchado esa frase en una canción y como que se quedó en mi subconsciente y hace poquito me acordé y dije ‘wey, qué padre poner en una canción que te amas’, porque siempre escuchas del amor hacia una tercera persona, ese amor romántico y esa necesidad de tener a alguien” .
Ruzzi nos cuenta que esa es otra de las razones por las que escribió “Dártelo” que es una de sus canciones más conocidas:
“Esta canción habla como de decir ‘No, ni madres, no te voy a dar esto porque yo estoy primero, primero me amo a mí’. Obvio eso también tiene mucho que ver con nuestros contextos, autoestima, la manera en que nos educaron, lo que nos dijeron de niñas o en la escuela, tu familia y todo lo que te ha marcado”.
Terminamos la entrevista en un espacio de vulnerabilidad y apertura, de la que seguro va a salir muchísimo arte.
Te contamos qué es la brujería verde, una tradición Latinoamericana que involucra contacto con la naturaleza y sus elementos.
Cuando pensamos en tradiciones de brujería, muchas son de origen europeo, como la Wicca, pero en Latinoamérica hay muchas mujeres con conocimientos de chamanismo tradicional y de brujería verde, que trabaja con las plantas y sus elementos.
Hablamos con Vrylak Faemanna, una chamana que se especializa en el herbalismo. Ella nos contó todo sobre esta tradición y nos recomendó algunas plantas que nos ayudan a sanar.
Una tradición ancestral
Al sur de Latinoamérica vive Vrylak Faemanna, quien desde los once años se interesó por la magia. Sus abuelas eran brujas espiritistas y la tradición chamánica de su país natal, Venezuela, la llevó a adentrarse en el esoterismo.
Lleva casi 29 años trabajando con las plantas, el herbalismo y el elementalismo. Es decir, una brujería verde que integra conocimientos del chamanismo.
En su trabajo también integra la astrología, la filosofía hermética, el ocultismo y la espagiria (producción de medicinas a partir de plantas utilizando procedimientos alquímicos).
Todos sus conocimientos parten desde la cosmovisión chamánica y el compartir con las demás personas todo lo que sabe, porque para ella es importante recuperar la sabiduría ancestral de los pueblos latinoamericanos. Vrylak deja en claro que la magia no es un conocimiento alternativo:
«Con la colonización nos quitaron lo que nos pertenecía, nos quitaron nuestra identidad a todos. Nosotros somos la resistencia porque somos quienes recuperamos ese conocimiento y quienes le enseñamos a la gente la magia».
Vrylak Faemanna se especializa en el trabajo de las plantas, que se conoce como herbalismo. Pero integra también una filosofía que permite entender que todo tiene un espíritu y que puede trabajar con ellos como aliados y empezar a tejer la realidad con la magia. A esto se le llama elementalismo.
Para ella es necesario que la gente sepa que no solo las plantas tienen energía elemental, sino nosotras también, por eso es importante integrar la magia a nuestra vida desde la conexión con la naturaleza.
Todas las plantas tienen espíritus, no solo la ayahuasca o el peyote. Y cada una tiene facultades y propiedades específicas en distintos niveles de trabajo que nos ayudan en el cuerpo físico como en el emocional.
Recomendaciones para trabajar con las plantas
Vrylak nos explica que todas las plantas tienen distintos niveles de trabajo, así que para que nosotras podamos aprovechar al máximo su propiedades y podamos acercarnos más a sus elementales, nos recomienda lo siguiente.
Estar consciente que las enfermedades físicas están muy ligadas con nuestras emociones. Así que la plantas tienen propiedades específicas que se desenvuelven también en lo emocional.
Por principio de resonancia, si te sientes atraída a una plantita o te gusta mucho, puedes trabajar con ella. Vrylak recomienda conseguirla, sembrarla o tener una maceta en casa. Se recomienda tener alguna app que permita identificar su nombre científico y con ello investigar sus propiedades curativas.
Para aprovechar al máximo las propiedades de la planta, es importante trabajar con ellas en tres niveles: tomarla (si es que la planta no es venenosa), bañarse con ella y meditarla (Ponla entre tus manos, te relajas y reflexionas sobre ti). Ella recomienda trabajarla por periodos de siete o quince días, después de eso dejar que el cuerpo y la mente la procesen.
Tres plantas para combatir la tristeza
Vrylak nos explica que hay tres plantas que podemos aprovechar para combatir la tristeza, la angustia y los traumas emocionales.
La naranja para combatir la tristeza
Las plantas tienen influencias planetarias, en este caso la naranja está conectada con la energía del sol. La naranja te conecta con la fuerza de la vida y la alegría propia.
«La naranja siempre ha sido recomendada como antidepresivo porque estimula el plexo solar. La energía del sol y el nacimiento del alma están conectados en nuestro estómago, por eso es tan buen digestivo y reconstruyente de las células.»
La hierba luisa o cedrón para las angustias
Esta planta, que también se conoce como verbena de Indias o cidrón, nos conecta con la expansión y la fuidez. Está conectada con Júpiter, por lo que armoniza los pensamientos y emociones. Recomendada para la ansiedad y las angustias; ayuda a a fluir con los cambios cuando son muy difíciles de lidiar.
«La mayoría de las plantas de Júpiter tienen una fuerza benefactora, que te arropa y te abraza. Te da seguridad y te dice que todo va a estar bien. Te limpia y te permite fluir. Recomiendo hervirla en una olla grande y que todo el vapor se esparza por la casa.»
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La rosa para la sanación y traumas emocionales
La rosa tiene un espiritu muy poderoso, nos dice Vrilak. Cada color de la rosa tiene un propósito distinto, aunque en general la rosa ayuda a sanar traumas emocionales y a cicatrizar las heridas que tenemos.
La de color rojo, por ejemplo, ayuda con los traumas sexuales y las rupturas. La de color blanco está mas conectada con las energías lunares y nos ayuda con la tranquilidad y la paz interior. La de color violeta nos ayuda a cambiar, soltar y sanar pensamientos.
«La rosa tiene la vestidura de Venus que representa la armonía, el amor y la belleza. Te dice que el amor es la fuerza que todo transforma en distintos niveles. La rosa es astringente y elimina el exceso de agua y el agua también son emociones. Entonces la planta quita el exceso de emociones y embellece tu corazón».
El conocimiento de las plantas es maravilloso. Te invitamos a que te adentres más en la brujería verde.
Las parteras mayas han ayudado a traer a la vida a millones de bebés y sus conocimientos ancestrales están en peligro. Este documental recupera la vida y la influencia de una de ellas.
En 1978 mi abuela tuvo a una bebé en su casa, mi madre. Doña Félix era una de las parteras del pueblo en ese entonces y ella revisó todo el embarazo de mi abuela, también el parto y el puerperio.
Cuando mi abuela habla de aquellas mujeres parteras que la ayudaron en todos sus embarazos, porque tuvo cinco hijos, es imposible no pensar en la partería como una práctica sagrada que se ha ido perdiendo con el tiempo.
En México, por lo menos hasta 2017, el 96% de los partos en México se atienden en hospitales de segundo nivel, según la la Fundación MacArthur.
Esto ha provocado la saturación de los servicios de salud, lo que a su vez lleva a atención de baja calidad e incluso a violencia obstétrica.
Jats’uts Meyah: hermosa labor
Yaxhachén es una comunidad maya del municipio de Oxkutzcab, en el estado de Yucatán. Ahí vive Bacila Tzek Uc, la última partera de su localidad, quien lleva 60 años haciendo este trabajo.
Jats’uts Meyah un documental que narra la historia de Bacila y su labor como partera, del trabajo de las mujeres en Yaxhachén y de los problemas sociales que enfrentan sus habitantes, como la escasez de agua, la falta de empleo y la migración.
La directora de este documental, Amanda Strickland, es una antropóloga que llegó en el 2011 a hacer estudios arqueológicos en un sitio muy cercano a Yaxhachén. Ahí convivió con los locatarios y se enamoró de la cultura maya, todos estos factores la llevaron a conocer por primera vez a Bacila hace cuatros años.
Amanda no sabía que iba a ser documentalista, pero Bacila siempre le decía “Si tú no escribes mi historia voy a morir y mi conocimiento va a morir”. Estas palabras fueron importantes para que Jats’uts Meyah, que en español significa «hermosa labor», comenzara a gestarse.
“Un día estuvimos sentadas muy cerca y le dije, Bacila, no puedo escribir tu historia, tú tienes que contarla. Y así surgió el contexto del documental”, nos dice Amanda.
Platicamos con ella sobre el proceso de crear este documental, que se estrena el 20 de mayo, día del cumpleaños 92 de Bacila, en Vimeo y se podrá ver por $75 pesos desde las 7 p.m. El dinero se usará para continuar haciendo otros proyectos.
¿Qué es lo que aprendiste de Bacila todo este tiempo?
Wow, hay tantas capas. A Bacila le cuento todo. El otro día estuve con ella, y le contaba sobre un corazón roto que tengo, un problema con un hombre y me dice, «Mandy, estoy muy feliz por saber que tú nunca vas a dejar que te pegue un hombre, nunca lo vas a dejar pasar».
Y tuvo lágrimas en sus ojos, estaba muy orgullosa de eso porque a ella su esposo le pegaba mucho y por ver en sus ojos ese trabajo que hemos hecho a través de las generaciones, me llena de mucho activismo. No debemos pensar que ya está el trabajo, hay que seguir haciendo el trabajo de luchar por la igualdad.
Otra cosa que quiero decir es que hay una escena en donde Bacila tiene una flor puesta en su oreja y está hablando sobre que no se molesta y no se involucra en el drama. Para mí hay muchos conocimientos de partería que me encantan, pero poder vivir una vida pacífica y feliz con tan poco, eso para mí me ha enseñado mucho.
¿Cómo visibilizar el trabajo de las parteras justo cuando se ha instalado mucho la medicina hegemónica?
He tratado de usar de este tipo de redes justo para darle esa visibilidad. Siento que podría ser revolucionario si mucha gente ve el documental. Y tal vez haya más documentales que hablen sobre la partería y llegar a un nivel global, en el cual estemos revisando todos nuestros estigmas y creencias sobre esta práctica.
Aquí hay algo más, lo de las sobadas prenatales que podrían evitar tantas cesáreas. Antes de aprender de Bacila yo no sabía qué eran las sobadas prenatales, por eso me encanta esa escena desde arriba y ver que Bacila le está sobando la panza, y ella agarra la mano de la mamá y se la pone en la cabeza de su bebé y le dice “¿sientes esa cabeza? está en un muy buen lugar, está listo para la hora de parto”.
¿Cómo fue rodar un trabajo de parto? La escena no es nada parecida a lo que se ve en los hospitales, gritos, caos, partos agresivos. Aquí fue una escena muy bella, emotiva y poderosa.
Tengo piel de gallina de solo recordarlo. Nosotras no sabíamos que íbamos a grabar un parto, o sea estábamos Ali y yo. Solo las dos estuvimos en el cuarto y tuvimos que amarrar el audio en un lugar y nosotras dos con la cámara y la cámara es muy, muy pesada.
Era de mañana y estuvimos tomando café. Estábamos en el pueblo haciendo preproducción y viene Holiberto y nos dice «hay un parto ahorita. Reyna va a tener a su bebé» y fuimos. Claro que duró mucho la labor de parto, desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde.
Bacila tomó una siesta en la hamaca y nosotras tan nerviosas porque era la primera vez que veíamos un parto y además estar grabándolo. Reyna para mí es como una hermana y es muy loco porque estuvimos en el parto y tenemos la misma edad y ella estaba teniendo a su cuarto bebé.
Tenemos perspectivas de la vida muy distintas, pero estamos muy conectadas, hay muchísima confianza entre nosotras y yo creo que por eso se pudo. Cuando quisimos grabar, hicimos el trato de que siempre nos íbamos a mantener de lado opuesto a la hamaca y nunca íbamos a traspasar de lado la cámara. Y entonces así ella se sintió muy segura.
Reyna también es la estrella, igual que Bacila, para mí su parto y su testimonio le dan mucho poder a la historia. Yo pensaba que el parto iba a ser muy grotesco o muy feo, pero fue el momento más bonito de mi vida.
El trabajo no reconocido de las mujeres y la antropología para contar historias
Al comienzo de la historia vemos a mujeres panaderas, mujeres que hacen tortillas, mujeres que lavan. ¿Por qué presentar a las mujeres al principio de la historia?
Bueno, hubo momento en el que me di cuenta que la película sí, es acerca de la vida de Bacila, pero es sobre todo, del trabajo cotidiano de las mujeres. Traté de que la historia tuviera esa representación de los trabajos que están haciendo las mujeres todos los días y que no reciben reconocimiento.
Para mí lavar trastes es algo muy muy digno, esos cuidados que las mamás de las casas están haciendo, es lo que hace que se mueva el mundo y tenemos que dar representación a ello.
¿Cómo podemos esperar que una niña del pueblo quiera vivir la vida de su abuela, de la partera, cuando nunca en ninguna película ha visto la cara de alguien como Bacila? Entonces el concepto para mí del documental es empoderar a las mujeres para sentirse orgullosas. En este momento el mundo está viendo a Bacila.
Eres antropóloga, ¿qué papel jugó en esto la antropología para el documental?
Para mí es un trabajo de antropología, pero es una buena forma de hacer antropología. En los documentales clásicos, siempre las personas están mediados como por un experto, hay tomas en la biblioteca y hay un hombre explicando, pero yo quise quitar todo de eso.
Estuvo muy difícil el trabajo de edición, fue lo mas difícil que tuvimos que hacer porque tuvimos 57 horas de material y yo tenía en mi mente “Quiero que ellos hablen por sí mismos”
Tú viste que durante el documental salen algunas palabras. Nosotros fuimos al pueblo y ellos fueron definiendo esas palabras juntos, como la palabra tortilla, comal o parto natural.
¿Qué piensas del cine independiente hecho por mujeres? ¿Qué hace falta hacer visible?
Hablando de cine independiente, ojalá que haya otras mujeres que saquen mucho de esto. Una mujer me mandó mensaje y me dijo» woow, no sabía que mi trabajo podría tener alcance pero vi tu trabajo y sé que puedo». Y yo lloré, para mí eso es lo mas bonito, que una mujer piense que puede llegar lejos con su trabajo.
En este proceso de hacer el documental traté de contratar a puras mujeres cuando era posible y esa siempre era mi pregunta: ¿hay alguna mujer que pueda hacer este trabajo? Y en muchos caso no había, ni productoras o en el ramo de sonido o ingenieras de audio, muy pocas mujeres.
A mí nadie me dio esta oportunidad yo tuve que tomarla, yo hice esta oportunidad. Apliqué para un beca de National Geographic, pero al final no me dieron el apoyo. A lo mejor porque soy una mujer y mi protagonista es una mujer indígena de cierta edad. Para nosotras y para Bacila los caminos del cine nunca han sido abiertos.
Por eso tomamos la decisión tan rebelde de hacer este documental de manera independiente. No sabes cuántas llamadas de hombres productores recibí y me decían «Oh, Mandy, no se puede, como tú lo estás haciendo no se puede. Tu nunca jamás vas a llegar a Netflix como lo estas haciendo».
Aquí puedes ver el tráiler del documental. Te recomendamos muchísimo verlo en su estreno y compartir con otras personas esta historia de apoyo entre mujeres.
Podemos tener los mismos vecinos por años y jamás tener una conversación, pero esta pandemia nos obliga a crear lazos…
Hablan muy alto, tienen la bandera de Italia en la terraza y les gusta comer todos juntos al aire libre.
Esos son los vecinos a los que me gusta espiar desde mi habitación del norte de Londres. Y es que tengo una ventana enorme que da al jardín comunal donde se pueden también atisbar pajarillos cantando, ardillas y peleas de gatos, (estas últimas de lo más interesantes, el grande pelirrojo siempre gana…)
Meses de encierro
Cuando llegó el coronavirus a nuestras vidas me vi obligada a disfrutar de estas vistas más de lo que debería. Siendo además diabética tipo 1, el riesgo de complicaciones por Covid-19 aumenta considerablemente, y yo no estaba dispuesta a pasarme semanas en la cama de un hospital.
Así que llevo dos meses encerrada en una habitación. Sesenta días en los que he evitado las zonas comunes de mi casa porque mi compañero de piso sale para ir a trabajar. Ocho semanas en las que me he reinventado como persona y… bueno OK, esto último no, tampoco exageremos.
Pero es que casi me vuelvo loca. No les voy a engañar. El aburrimiento puede llegar a ser extremo… más aún cuando no trabajas y el tiempo libre lo matas animando al gatito negro que siempre huye despavorido en estas peleas callejeras.
Conociendo a los vecinos
Por eso, hace más o menos un mes ideé un plan para establecer relaciones sociales. Y fue así cómo conocí de verdad a mis vecinos de la bandera italiana.
Desde mi ventana, y al más estilo Romeo y Julieta, les lancé una carta a su terraza en forma de bola de papel, donde me presentaba como una damisela en apuros necesitada de contacto social.
Y nos hicimos amigos.
Los días comenzaron a ser mucho más amenos y las conversaciones a voces, (el ruido que hacían los obreros de la construcción de al lado entorpecía nuestra bonita relación), se convirtieron en encuentros a distancia en el jardín y promesas de futuro de barbacoas, fiestas y picnics.
Me daban trozos de tarta, me mandaban mensajes cuando no me veían asomada a la ventana y se ofrecían a hacerme la compra.
Se lo comenté a una amiga de España en una de nuestras videollamadas y me dijo que a ella le pasó algo parecido.
Todos los días a las 8 de la tarde, los confinados españoles salían a los balcones a aplaudir por los trabajadores de los hospitales y uno de los vecinos, el más juerguista, se montó una discoteca en la ventana de su casa con el fin de animar el vecindario y subir el ánimo del personal.
Las peleas tontas por temas absurdos, como la colocación de los contenedores de basura en la calle, quedaron olvidadas y los inquilinos que vivían en el mismo vecindario hicieron piña para combatir el mal humor que el coronavirus extendía por los hogares en forma de noticias en los medios de comunicación de lo más pesimistas.
Y mientras yo, desde mi ventana de Londres, aprendí a ser más paciente y a valorar las pequeñas cosas. Me enteré de que el gato grandullón y pelirrojo que siempre ganaba en las peleas era propiedad de los italianos… y aún no se los he dicho pero me da un poco de miedo…
Una comunidad
Y el Covid-19 se iba expandiendo y con él las ganas de socializar. En mis conversaciones en el jardín con los dueños del gato pelirrojo se empezó a unir una chica con el pelo verde que paseaba con correa, al más estilo perruno, a su gato pardo (he de decir que ese felino nunca participó en las batallas nocturnas).
Después llegaron los jugadores de bádminton que nos animaban a usar sus raquetas y su cancha de tenis improvisada en cualquier momento.
Y la anciana que se asomaba a su ventana los jueves para aplaudir por los sanitarios y nos saludaba con una alegría un tanto desmedida.
Lo vecinos se empezaron a convertir en mis colegas y estoy convencida que un pequeño porcentaje pasará a formar parte de mi círculo de relaciones personales postpandemia.
El coronavirus ha traído a nuestras vidas muchas cosas negativas. Pero ese enemigo invisible, que quiere acabar con nuestra salud física y mental, ha conseguido lo que precisamente estaba bloqueando: un mayor contacto humano.
Site preguntas cómo es ser una bruja moderna, platicamos con la fundadora de Casa Salem, una escuela para brujas en México.
Cuando pensamos en nuestras brujas preferidas como Hermione Granger o las hermanas Sanders, es imposible no imaginar un mundo lleno de magia en donde nosotras también podamos ser parte.
Predecir el futuro, hacer rituales de sanación o aquelarres con otras brujas suena súper emocionante. Y aunque no es como en las películas, sí hay lugares donde se puede aprender a ser una bruja moderna.
Por ejemplo, en la Ciudad de México, existe Casa Salem, una escuela para brujas que enseña toda clase de hechizos y tradiciones espirituales.
Entrevistamos a su fundadora Elsa Marya, quien nos contó cómo opera y la historia de esta escuela de brujas.
Un centro de misterios y tierra de brujas
Elsa Marya se describe como una bruja de alma y corazón, regida por la estrella Hamal y el fuego de Aries.
Su interés por la consulta oracular y la necesidad de encontrar un refugio encantado donde el arquetipo de la Bruja fuera redimido la llevó a fundar Casa Salem hace 10 años.
La lectura del oráculo, que se puede hacer con diferentes herramientas, como el tarot, hace referencia a poder interpretar un mensaje o un augurio que proviene de otra dimensión.
Hace una década, hablar de brujería era un tabú y no había muchos puntos de encuentro ni de reunión, ya no digamos para para hacer alguna consulta oracular, ni si quiera para hablar del tema.
«Creían que teníamos animales muertos, por eso la aceptación no fue tan favorable los primeros meses, pero después la gente empezó a ver el concepto de la bruja un poco más afable».
En su primer año, este espacio tenía una cafetería y comenzaba a ofertar sus primeros talleres de Wicca.
Pero con el paso del tiempo han construido de Casa Salem un centro de misterios que le da apertura diferentes tradiciones espirituales para quienes quieren ser una bruja moderna.
Magia hoodoo, Wicca y Chamanismo nórdico para ser una bruja moderna
Para Elsa, era importante crear un programa de estudios y hacer de la magia una disciplina más seria. Por eso, Casa Salem fue conviertiéndose en este centro de misterios, con especialistas que imparten distintos cursos y talleres brujiles.
La idea es que este sea un espacio con libertad de creencias y pensamientos, en donde se le pudiera dar cabida a toda la gente interesada. Por eso hay diferentes bloques de estudios.
«No necesitas estudiar todas porque cada llamado es distinto, cada preferencia es distinta, y tiene que ver mucho con la vibración que traemos, incluso de otras vidas», dice Elsa.
Chamanismo nórdico
Este es un bloque teórico-práctico para la enseñanza de runas, magia y adivinación, en donde se aborda toda las cosmogonía nórdica.
En el segundo bloque te enseñan sobre la magia Vitkar, el cual se aborda la cuarta familia de runas, chamanismo, sanación y lectura del campo del sol (vidas pasadas).
«Todo lo de oráculo de las runas, de corte ancestral, que está mas relacionado al mundo de los espíritus. La casa se especializa en eso.»
También se enseña Wicca. Toda la formación dura de un año y un día, que es ciclo energético de los ocho sabbat.
Al transcurrir esta rueda completa, la persona decide si quiere pasar como aprendiz o consagrarse en algún grado de la tradición nórdica.
Magia Hoodoo
Elsa nos explica que esta es una subrama que proviene del Vudú, solo que tiene un trabajo súper práctico que tiene que ver más con el aprendizaje de las raíces, de las hierbas y de lo que que tiene la bruja en su alacena.
«El Vudú es más religioso, es una rama de la magia que tiene corte de brujería y tradición, pero ahí incluye deidades que ya son de corte religioso. El Hoodoo te ayuda a desarrollar y conocer diferentes técnicas y muchísimas prácticas y hechizos. Y no necesitas pertenecer a ninguna religión, puedes ser católica o pagana.»
¿Tú te animarías a aprender más sobre los distintos tipos de brujería?
Los anticonceptivos hormonales influyen en el deseo sexual y en otras funciones de nuestro cuerpo. Aquí te decimos cómo funcionan las diferentes opciones y cómo pueden cambiar tu libido.
Por: María José CA, psicóloga, educadora sexual y terapeuta de parejas.
Desde muy joven, alrededor de mis 16 años, mi ginecóloga me recetó un tratamiento de pastillas anticonceptivas para regular una serie de alteraciones ginecológicas.
Con el paso del tiempo pasé de las pastillas a un Dispositivo Intrauterino hormonal (DIU hormonal), ideal para aquellas personas olvidadizas de las pastillas, ya que funciona desde el interior durante cinco años. Todo estuvo bien hasta que, 3 años después, mi cuerpo lo rechazó.
Para ese entonces, llevaba alrededor de 15 años años usando algún método anticonceptivo hormonal. Fue El Marido el primero en notar cambios en mí, semanas después de que me quitaran el DIU.
Según él, estaba de mejor humor y mi deseo sexual había ido en aumento. Se me hizo bastante curiosa esa aseveración, porque había leído un artículo en Obstet Gynecot (2017) sobre los efectos de los anticonceptivos hormonales en el deseo sexual. Y parecía existir una correlación entre el uso prolongado de los anticonceptivos hormonales y una baja significativa del deseo sexual.
Wait, what?
¿Los anticonceptivos hormonales disminuyen el deseo sexual?
Pese a existir una cantidad significativa de estudios con rigurosidad científica al respecto, aún no existe una verdad absoluta sobre el impacto de los anticonceptivos hormonales sobre el deseo sexual.
Algunos estudios argumentan que se trata de un mito. Otros, señalan que se trata de una serie de factores que impactan en el deseo sexual. Y otros estudios se contradicen entre sí. Acá lo que sabemos de cada método:
Los métodos anticonceptivos combinados (MAC)
En esta categoría están las pastillas hormonales, el anillo vaginal y el parche. Estos suelen contener formas sintéticas de las hormonas estrógeno y progesterona, que suprimen la ovulación y disminuyen la mucosa cervical.
El anillo y el parche se han estudiado menos, pero las usuarias reportan mayor lubricación que con las pastillas. Además, reportaron mayores índices de placer sexual y orgasmo.
Pastillas anticonceptivas de progesterona
Estas pastillas se diferencian por contener sólo progesterona sintética (no contienen estrógeno), lo cual reduce y debilita la mucosa cervical.
Las pocas investigaciones realizadas al respecto muestran que este tipo de pastillas anticonceptivas pueden alterar los índices de testosterona y los receptores de andrógenos, y esto puede reducir la libido.
Inyección hormonal de progesterona
Esta inyección se realiza cada ocho o doce semanas y ayuda a suprimir la ovulación y a reducir la mucosa cervical.
No existe mucha información sobre los efectos de esta inyección en el deseo sexual, pero su uso después de seis meses se ha relacionado con ceeeeero nulo en el sexo.
Por otro lado, la inyección ayuda a reducir las migrañas. Y claro que si tienes dolor menos días, también aumenta tu deseo de tener sexo.
Implante de progesterona
Se trata de un dispositivo que posee únicamente progesterona y se coloca en la parte superior del brazo.
Mientras que los primeros se encargan de interferir con la función del esperma, los segundos liberan cantidades graduales de progesterona.
En algunos casos, el DIU (hormonal) se ha asociado con un aumento en el deseo sexual, disminución del dolor sexual y bajos niveles de disfunciones sexuales, pero también hay casos en los que el uso prolongado del DIU puede afectar la experiencia sexual. Eso explicaría mi situación.
Como vemos, los anticonceptivos hormonales no influyen directa e inmediatamente en la disminución del deseo sexual.
Más bien, su uso prolongado puede acostumbrar al cuerpo a ciertos niveles de hormonas (como la progesterona, el estrógeno y la testosterona) que resultan en alteraciones de la experiencia sexual. Principalmente del deseo.
Como dice la doctorante Marina Castro, especialista en Terapia de pareja y sexual en Catalunya, los efectos del uso prolongado de los anticonceptivos hormonales acostumbran al cuerpo a estar embarazado, de modo que el cuerpo busca una manera de evitar estar embarazado durante tanto tiempo: y esa forma es reduciendo el deseo sexual.
Si tú has notado cambios en tu libido al usar anticonceptivos hormonales, siempre es algo que puedes platicar con tu ginecóloga o ginecólogo y también con tu pareja.