Todo lo que quieres saber sobre squirting: paso a pasito

Te damos algunos consejos puntuales para explorar el squirting, ya sea sola o acompañada, ilustrados por la increíble Paulyna Ardilla, quien se especializa en sexualidad positiva en su trabajo.

squirting
ilustración. @paulyna_ardilla

El squirting es para muchas mujeres el equivalente al ratón de los dientes en la vida adulta. ¿Realmente existe? ¿Llega con todas? ¿ALGUIEN LO HA VISTO?

La respuesta es sí, claro que es real y hay técnicas que pueden ayudarte a lograrlo, pero algo que debes saber antes de lanzarte a la aventura de la eyaculación femenina es que el squirting no es sinónimo de ser “mejor” en el sexo.

Así que si no sale a la primera, a la segunda o nunca no pasa nada, la verdadera meta es expandir nuestras sensaciones y seguir reconectando con nuestro cuerpo, no lanzar un chorro de fluidos por la vagina 🙂

Ahora sí, con eso aclarado vámonos paso por paso.

¿Qué es el squirting?

El squirting es una eyaculación femenina que se puede producir al estimular las glándulas parauretrales, que rodean a la uretra y pueden ser estimuladas por la vagina.

Existe la creencia de que el squirting es orina, pero no, lo que se libera es un líquido que sale de las glándulas parauretrales (o glándulas de Skene), que son unos orificios diminutos cerca de tu uretra.

¿Cómo lograr el squirting?

En un video sobre squirting (explícitamente educativo) la performer y educadora sexual queer, Kali Sudhra, explica que lo primero es explorar tu cuerpo y no preocuparte por eyacular.

Introduce un par de dedos en tu vagina y trata de sentir tu esponja uretral, esta recubre la próstata y se encuentra unos 5 a 8 centímetros en la pared anterior de la vagina (o sea, hacia tu ombligo) y tiene una textura rugosa. Kali la describe como una frambuesa que al ser estimulada comienza a hincharse.

Para que quede más claro, tus deditos (o los de tu pareja) deben entrar como se muestra en esta imagen.

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EDUCATE EM! TELL EM WHERE IT IS!!

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¿Sola o acompañada?

Puedes lograr la eyaculación de diversas formas, ya sea mediante penetración, con presión manual o incluso con un juguete.

Si vas a intentarlo por ti misma, lo más cómodo es buscar una posición en cuclillas donde sea más fácil introducir los dedos para encontrar la esponja uretral.

Una vez que la sientas, comienza a ejercer presión sobre ella despacito, con amoooooor, no hay prisa. Kali Sudhra lo describe como hacer un movimiento de “ven aquí” con los dedos al masajear la esponja.

Poco a poco, y a medida que te sientas cómoda, ve aumentando la presión. Es posible que tengas la sensación de querer orinar, pero que eso no te detenga, ya que una vez que desbloqueas ese sentimiento llega la eyaculación.

¿Cómo saber si hiciste squirting? Créenos, lo sabrás, ya que expulsarás un fluido muuuuy diferente a una lubricación. No siempre sale como “un chorro”, pero sí está mucho más mojado que la lubricación y antes vas a tener una sensación de presión.

Algunas recomendaciones…

No vayas directo a las glándulas parauretrales. Comienza por despertar tus sentidos acariciando tu cuerpo, luego tu vulva, clítoris. Llévate a un estado de excitación. También recuerda que el lubricante es amor, así que no dudes en aplicarlo. Cuando te sientas lista, entonces pasa a la penetración con tus dedos.

Si lo prefieres, puedes usar un juguete sexual para estimularte, pero busca uno con la punta curveada para que al introducirlo ejerza presión exactamente sobre tu próstata.

¡Disfruta!

Lo más importante de todo es estar en un estado mental relajado, donde te sientas bien con tu proceso. Recuerda que no tienes nada que demostrarle a nadie, esto es contigo y para ti, así que disfrútalo.

El squirting será una sensación nueva y muy distinta a lo que conoces, así que no intentes retenerla, solo déjala fluir… literalmente.