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El rechazo laboral, ¿por qué duele tanto y cómo sobrellevarlo?

Lo tienes todo planeado: salir de la universidad y encontrar el trabajo de tus sueños. Sin embargo, en la mayoría de los casos no es así de sencillo. Hablemos del duelo que implica el rechazo laboral y cómo sobrellevarlo.

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Salí de la universidad hace algunos meses y en mi mente tenía un plan bastante claro: graduarme, encontrar trabajo, mudarme a CDMX y ser feliz. Pero me faltó contemplar el hecho de que la vida no es un plan lineal. Y en ese camino descubrí algo doloroso y angustiante: el rechazo laboral.

Pocas veces hablamos de lo complicado y desgastante que es recibir un «no» tras otro al buscar trabajo. Por eso decidí platicar con otras personas que, como yo, están atravesando un proceso similar y con Maynné Cortés, psicóloga y creadora de Laboratorio Afectivo.

Ya sea que recién hayas salido de la universidad o simplemente estés en búsqueda de chamba, en este texto encontrarás algunas herramientas que pueden servirte para procesar el rechazo laboral que suele venir de la mano al buscar trabajo.

Nombrando al rechazo laboral

Una de las razones por las cuales casi no hablamos del rechazo laboral es porque genera un sentimiento de fracaso. «¿Qué estoy haciendo mal?», «¿por qué todo el mundo tiene trabajo excepto yo?», «¿acaso no soy buena en lo que hago?» A mí, por lo menos, me llega una ola gigantesca de estas preguntas acompañada de sentimientos que van de la tristeza a la decepción.

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Maynné dice que esto es completamente normal y que, aunque a veces no es sencillo, nombrar e identificar estas emociones es un paso muy importante para empezar a trabajar con ellas. «Depende de la persona, el contexto y la manera en que se da el rechazo, pero creo que tristeza, enojo, ansiedad e inseguridad serían las cuatro emociones más presentes».

«Depende de la persona, el contexto y la manera en que se da el rechazo, pero creo que tristeza, enojo, ansiedad e inseguridad serían las cuatro emociones más presentes»

Maynné Cortés

La tristeza y enojo son las más sencillas de nombrar porque son las más obvias, pero con sentimientos como la inseguridad y la ansiedad la cosa es más compleja, pues «estas te llevan a cuestionarte tu capacidad, tu valor, la manera en la que otras personas te perciben, tus habilidades y qué tanto has hecho para formarte. Por eso es muy importante trabajarlas por separado, para identificar en dónde se coloca cada una», resalta Maynné.

Escuchar esto fue como un apapacho porque me hizo pensar que lo que siento es completamente normal y que no es que sea una fracasada o que no tenga valor. Y que además existen otras variables que afectan la búsqueda de trabajo.

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No podemos hablar de rechazo laboral sin mencionar los contextos tan complicados en los que vivimos, las desigualdades y los sistemas de opresión (como el racismo, el capacitismo, la gordofobia, que también influyen en el rechazo laboral). Ah, por cierto, y una pandemia a la que hemos sobrevivido ya casi por tres años.

En la pandemia, el desempleo en México se agudizó. Y aunque esa tendencia va a la baja, el 3.96% de la población económicamente activa no tiene trabajo. Además, la cifra de personas sin prestaciones ni seguro social aumentó de 55.5% en 2020, a 56.2% a finales de 2021. Y las mujeres seguimos siendo de los grupos más vulnerables, pasando de 790,730 desempleadas en 2020 a 894,320 un año después.

Y por si fuera poco, las oportunidades de encontrar un trabajo con buen salario, buenas prestaciones y que no trabajes millones de horas al día son aún más reducidas. México es el país en donde las personas trabajan más horas al año, por ejemplo.

«Me he dado cuenta de que organizaciones, sobre todo internacionales, buscan darle oportunidades al sur global, pero (…) se me hace muy irónico que te pidan hablar y escribir inglés. Se están acotando a cierta parte de la población, normalmente privilegiada, que puede aprender uno o hasta dos idiomas»

Massiel Hernández
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Massiel Hernández, realizadora audiovisual colimense, dice que además de todo lo anterior, las oportunidades laborales se ven atravesadas por el privilegio. «Me he dado cuenta de que organizaciones, sobre todo internacionales, buscan darle oportunidades al sur global, pero (…) se me hace muy irónico que te pidan hablar y escribir inglés. Se están acotando a cierta parte de la población, normalmente privilegiada, que puede aprender uno o hasta dos idiomas».

«Esto hace que al final terminen quedándose en el mismo lugar y las personas que seguimos en nuestras trincheras, en la provincia y que solo necesitamos una oportunidad, sigamos sin tener estos trabajos porque sus perfiles siguen siendo para gente privilegiada», agrega.

Además del privilegio de clase que menciona Massiel, también está el racismo. En México, las personas de piel más oscura tienen menos acceso a la educación y también a tener puestos directivos, de acuerdo con el Consejo para Prevenir la Discriminación (Conapred).

¿Todas las personas sentimos el rechazo laboral igual?

Cuando le pregunté a Maynné si todes sentimos el rechazo laboral de la misma forma, lo primero que me dijo es que las personas con cierto tipo de neurodivergencias, como el TDAH, pueden llegar a ser las más sensibles.

«Somos más sensibles porque, a lo largo de nuestras vidas, las maneras en las que funcionamos y entendemos el mundo tienden a no estar dentro de la norma. Entonces, no encajar en los parámetros que nos han dicho que son importantes y que se consideran como éxito, por ejemplo, se vuelven como un reafirmante de que no somos buenxs, no tenemos la capacidad y de que hay algo mal con nostres», agrega.

«Creo que definitivamente es más fácil que te pegue el rechazo laboral cuando recién te gradúas de la universidad (porque) no entiendes el mundo laboral, quieres que te contraten ya y te da mucha angustia nunca encontrar trabajo»

Maynné Cortés
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Así que, amix, lo que sea que sientas ante el rechazo laboral es válido, sobre todo si recién saliste de la universidad y estás buscando trabajo. «Creo que definitivamente es más fácil que te pegue el rechazo laboral cuando recién te gradúas de la universidad (porque) no entiendes el mundo laboral, quieres que te contraten ya y te da mucha angustia nunca encontrar trabajo», detalla Maynné.

Otra variable súper importante que interviene en los efectos del rechazo laboral es que nuestra situación económica nos exija conseguir un trabajo lo antes posible y por eso la decepción sea más grande.

Massiel me habló sobre esto. «Cuando te enfrentas a procesos de reclutación que no son claros, son engorrosos y te llenan de expectativas para que al final te digan que no, claro que afecta a tú salud mental, más cuando te enfrentas a momentos económicamente difíciles, siendo una persona precarizada y en un contexto de pandemia». Y esto nos lleva al siguiente punto.

¿Cómo lidiar con el rechazo laboral?

Lo sé, leer todos estos datos puede ser desalentador, pero también nos ayuda a entender a qué nos enfrentamos y que la culpa no es nuestra. Con todo esto en mente, le pregunté a Maynné acerca de cómo podemos lidiar con el rechazo laboral. Spoiler alert: un «no» en un trabajo no te define como persona.

1. Entendamos que para todas las personas es diferente

El cómo reaccionamos ante el rechazo laboral depende de nuestro contexto y, por supuesto, de nuestra individualidad. Así como dice Maynné, para algunas personas basta con tener una noche de amigas y helado, mientras que para otras puede ser un duelo mucho más grande.

«Por más que te desequilibre un rechazo laboral, creo que no es lo mismo eso a que si es la cuarta vez que te rechazan y entonces ese rechazo no se vuelve solo un rechazo, si no también una duda y una ansiedad por la capacidad propia y por si alguna vez llegará un trabajo que si nos acepte. Obvio entre más se acumulan los rechazos, más duro es lidiar con ellos», añade.

2. Tomemos el rechazo laboral como una oportunidad

Yo sé que esto suena más fácil de lo que es, pero intentar rescatar aprendizajes de estos rechazos nos puede ayudar a no sentirnos estancades.

«A lo mejor tus entrevistas no son las mejores y, aunque eso no refleja tu valor como persona o profesionista, sí te da esta pista de que tal vez estaría bueno trabajarlo en un espacio que te ayude con las entrevistas porque sabes que eso es lo que más te cuesta y donde normalmente tiendes a quedarte en los procesos. Entonces, también te permite crecer y reafirmarte como una persona valiosa más allá de temas laborales», dice Maynné.

3. Aprendamos que el rechazo laboral no nos define como personas

Sí, desgraciadamente necesitamos de la parte económica para sobrevivir porque capitalismo, pero esto no quiere decir que solamente ahí radica tu valor.

«También tenemos que reforzar que un rechazo laboral es una cosa que no habla de tu valor como persona y que si el trabajo al final no se queda contigo no quiere decir que seas mala, que no sirvas, que no puedas hacer un buen trabajo. Al final, los criterios para contratar personas son muy reduccionistas y están muy orientados a personas que tengan ciertas habilidades», agrega Maynné.

4. Platiquemos con más personas sobre el rechazo laboral

Justamente esta es una de las razones por las que decidí escribir este texto, porque me sentía sola y como si nadie comprendiera lo que estoy viviendo. Maynné me dijo que además de platicar con personas que estén pasando por lo mismo, también ayuda mucho platicar con personas que admiramos para comprender que en algún punto vivieron lo mismo que nosotres, que el camino no es lineal y que también vivieron el rechazo laboral y todo lo que ello conlleva.

«Creo que eso me dio mucha fuerza para entender que estaba atravesando una parte del camino, y aunque fuera una parte angustiante no significaba que todo fuera a ser así. Al contrario, me iba a enseñar algo y me iba a servir para las otras partes que iban a ser más disfrutables. Eso es muy bueno, como socializar los procesos, preguntar a otras personas que están en otras etapas de la vida, cómo ha sido su historia, su proceso y a ellas qué les ha servido para lidiar con el rechazo que inevitable todos hemos vivido en algún punto de la vida. Es bonito escuchar otras herramientas que a lo mejor no se nos ocurren pero son muy valiosas».

5. Busquemos ayuda profesional

Como en muchas otras situaciones de la vida, si es que está en nuestras posibilidades, buscar profesionales en salud emocional que nos ayuden con estos procesos es muy recomendable. En mi caso, el rechazo laboral me hizo sentir una ansiedad que nunca había experimentado, hablar con un profesional me ayudó a que fuera mucho más manejable. Aquí una lista con opciones de ayuda psicológica gratuita y a bajo costo.

Para mí, buscar trabajo ha sido de las etapas más desgastantes de mi vida, pero qué bonito poder aprender de ella y descubrir que soy mucho más que un trabajo, que el camino nunca es lineal y que hacerlo ya nos hace valientes y valioses, porque no es nada fácil.

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