Así es buscar empleo en la pandemia. Cómo lidio con el estrés y la esperanza

El momento de encontrar el primer trabajo siempre es complicado, pero buscar empleo en la pandemia es otro nivel. Una situación imprecedente que están viviendo muchas jóvenes recién graduadas.

buscar empleo en la pandemia
Foto. Christina Wocintechchat

Cuando salí de la universidad, estaba consciente de que encontrar trabajo sería complicado.

Eso sí, jamás me imaginé que tendría que intentarlo mientras el mundo y la economía estuvieran colapsando gracias a Covid-19. Esta ha sido mi experiencia buscando trabajo en el catastrófico 2020.

Esto no me lo enseñaron en la carrera

Aunque a principios de año tuve varias entrevistas y propuestas, me encontré con varias cosas que nadie te dice cuando buscas tu primer empleo y que por lo general no te enseñan en la universidad.

Entre ellas: cuánto cobrar por tu trabajo, qué decir y que no en una entrevista y cómo hacer un currículum atractivo.

Además de eso, pude notar cómo todas las empresas de las que había obtenido una respuesta iban deteniendo sus proyectos y vacantes ante un futuro laboral incierto. 

Ya en cuarentena, las personas encargadas de reclutamiento me decían “si eres la candidata elegida te contactaremos pero no sabemos cuando, pues la situación es complicada”, lo cual me provocaba más ansiedad de lo normal.

¿Y si nunca me llamaban? ¿Y si mi poca experiencia me hace aún más complicado el proceso ante el desempleo que hay en el país? 

Mi propia rutina para buscar empleo en la pandemia

Día con día me despertaba, prendía la computadora, entraba a todos los sitios de empleos existentes (LinkedIn, OCC, Indeed) y… empezaba a estresarme con buscar empleo en la pandemia.

Después de algunas semanas, decidí crear mi propia rutina de búsqueda de empleo en cuarentena para no saturarme emocional y mentalmente. 

Primero, elegía los días de la semana y cuántas horas iba a dedicar para buscar trabajo. Después hacía mi propia lista sobre las vacantes a las que me postulaba, las empresas de las que recibía respuesta y de las que no.

Dejaba un dos días libres y los fines de semana para distraerme y tener tiempo en casa y sobre todo, enfocarme en las cosas que me podían hacer sentir mejor en el encierro: hacer ejercicio, preparar recetas de comida nuevas, ver series y jugar videojuegos. Todo lo iba combinando según mi estado de ánimo.

Entrevistas de trabajo diferentes

Incluso teniendo una rutina, buscar empleo es muy abrumador y más cuando tengo que depender del internet e intento dar una buena impresión en un entorno impredecible.

No poder salir y tener una entrevista de trabajo cara a cara sino por Zoom, por teléfono o hasta por WhatsApp es de lo más estresante.

Significa buscar un lugar que te favorezca y que tenga buena iluminación, encontrar el momento adecuado esperando que no pase el señor de los tamales y rogarle al universo y a todas las diosas para que la conexión de internet no falle. Y, claro, también contestar de forma asertiva a todas las preguntas.

Productividad o salud mental

Por querer ser productiva, me inscribí en mil cursos, escribí mil cosas y quería hacer todo. Sentía que tenía que aprovechar el tiempo del confinamiento para mejorar mi preparación.

Sin embargo, me saturé tanto que terminé dejando incompletas muchas de esas cosas y me gané varios ataques de ansiedad. Así entendí que estoy en una situación sin precedentes, pero que muchas personas están viviendo: al menos en México se han perdido más de 1 millón de empleos formales.

Si tú como yo estás en la búsqueda de tu primer empleo y te encuentras en una posición privilegiada en la que todavía cuentas con el apoyo de tus padres, déjalo fluir.

No hay mucho que se pueda hacer mientras el mundo está parado, casi no hay vacantes y las empresas no tienen la seguridad del camino que tomarán, así que lo ideal es llevar el control de tus postulaciones y creando una red de contactos que te sea de ayuda. 

Ten paciencia y, sobre todo, no pongas toda tu atención y energía en eso. Un trabajo no te define y es importante no agüitarse y mejor disfrutar el proceso de iniciar en el mundo de la adultez.