Mujeres que suenan a fuego: el legado de las cantantes latinoamericanas

De los corridos en México hasta el trap argentino, las cantantes latinoamericanas utilizan sus versos para luchar por un mundo más justo.

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Cuando nos enfrentamos a la incertidumbre política y social, una canción que nos llegue al alma se vuelve imprescindible. Y en eso las cantantes latinoamericanas tienen una larga trayectoria.

Desde los corridos en México hasta los vibrantes ritmos caribeños de Colombia o el trap argentino, las artistas latinoamericanas utilizan sus versos para denunciar y luchar por un mundo más justo.

Expresión y lucha a través de la música  

Desde hace décadas la música de protesta ha sido una herramienta vital para el cambio social. Artistas latinoamericanas como la mexicana Judith Reyes, la chilena Violeta Parra y la argentina Mercedes Sosa usaron sus voces para denunciar la opresión. No solo debían enfrentarse a una sociedad injusta, sino que también debían luchar contra muchos obstáculos como la censura gubernamental y el machismo.

Sus letras críticas y provocativas suponían una amenaza para los regímenes autoritarios de la época, lo que habitualmente resultaba en la prohibición de su música e incluso en su exilio o encarcelamiento.

Además, como en muchas otras áreas de la sociedad, la industria de la música estaba (y sigue estando en gran medida) dominada por los hombres. Esto representaba una gran barrera para las mujeres que deseaban hacer carrera en la música, ya que a menudo eran marginadas, subestimadas y no se les daban las mismas oportunidades que a sus contrapartes masculinas.

Aunque estos desafíos parecían insuperables en su momento, estas cantantes latinoamericanas demostraron una resiliencia y una determinación extraordinarias al persistir en su arte y su activismo. A través de su música, lograron no solo expresar su propia perspectiva, sino además encender una chispa de cambio para las generaciones futuras de artistas y activistas.

Desde entonces las voces de las mujeres no han dejado de sonar a fuego. Podríamos nombrar a Ana Tijoux, Andrea Echeverri, Lila Downs, entre decenas de artistas que continuaron el legado de una ola de mujeres que encontraron su lucha a través de la música y que no ha parado de incendiarlo todo.

Las nuevas voces de lucha en la música latina contemporánea

En los últimos años, esta tradición de música de protesta ha evolucionado. La salsa, el reggaetón y otros géneros populares de la música latina no sólo nos hacen bailar, sino que también llevan mensajes de resistencia y reivindicación.

La música siempre ha sido una herramienta para despertar conciencias. Pero es especialmente poderosa cuando proviene de personas cuyas voces han sido históricamente reprimidas. 

Cantantes latinoamericanas contemporáneas como Masta Quba, Sara Curruchich, Magdalena Moreno, Rebeca Lane, Mare Advertencia y Las Hijas del rap, entre muchas, usan sus plataformas para amplificar las voces de mujeres y disidencias, y destacar la lucha por la igualdad de género.

Cantantes latinoamericanas que protestan

La lucha de las mujeres es un tema que ha estado cada vez más presente en las canciones y mensajes de las artistas latinas. Las cantantes están utilizando la música para tratar temas como la equidad de género, los derechos sexuales y reproductivos, y la violencia hacia las mujeres y la comunidad LGBTQ+. Se reivindica el goce y el disfrute, pero también la lucha colectiva.

Lo vimos en 2020 con el éxito de la canción ‘Mujeres’ de Julieta Venegas donde cantaba estrofas como «Las mujeres se están rebelando, los hombres no saben qué hacer» y «Las muertas ya no vendrán.
Escúchame bien nunca volverán».

Otro ejemplo es el de la cantante Mon Laferte en ‘Plata Ta Tá’, un canto a la protesta y un llamado a la acción. La canción se convirtió en un referente durante las protestas en Chile en 2019, y Laferte usó su plataforma para criticar la desigualdad y la violencia estatal. 

Del mismo modo, dos canciones que han dejado su huella en la música latina contemporánea son «Si me matan» de Silvana Estrada y «Canción sin miedo» de Vivir Quintana. Ambos himnos valientes y desgarradores que recuerdan a las miles de mujeres que han perdido la vida de manera violenta.

Esta evolución en el mensaje refleja no solo los cambios en la sociedad, sino también el creciente poder de las mujeres en la industria de la música, donde cada vez vemos más productoras, promotoras, directoras de video y coordinadoras de festivales.

A medida que más mujeres ocupan puestos de liderazgo, tienen la posibilidad de influir en la dirección de la música y el mensaje que transmiten. La música de protesta latinoamericana es un testimonio de la fuerza, la valentía y la resiliencia de sus mujeres, y continuará inspirando a las futuras generaciones de artistas y oyentes.

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