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Hablemos de la repartición de gastos en pareja, ¿en serio lo mejor es 50/50?

Si vives con tu pareja o vínculo, la repartición de los gastos es un tema importantísimo que es necesario hablar. Aquí te damos unos tips de cómo comenzar a hacerlo.

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Si estás por vivir con alguien o ya lo haces, este texto sobre repartición de gastos en pareja es para ti. Parece que lo más obvio es que todo quede 50-50, ¿verdad? Pero no necesariamente tiene que ser así, sobre todo si consideramos que los ingresos de cada persona pueden ser muy diferentes.

Por eso, para lograr finanzas personales sanas y una repartición de gastos justa, es importante hablar de dinero sin tabúes con tu pareja o vínculo afectivo con quien vives. ¿Cuánto gana cada uno?, ¿hay ingresos extra?, ¿cuáles son los gastos que comparten?, ¿qué gastos tiene cada quien?, ¿hay algún plan en común que requiera dinero?

Dos parejas nos contaron su experiencia en la repartición de gastos en sus hogares. También platicamos con Adriana Laudino, asesora financiera y creadora de Ahorro Bonito —un proyecto que busca que las mujeres tengan autonomía financiera—. Ella nos compartió algunas estrategias para hablar del tema, lograr acuerdos al momento de la repartición de gastos y tener finanzas compartidas sanas.

¿Por qué es importante hablar de ingresos y repartición de gastos?

Las parejas discuten por dinero tres veces a la semana en promedio; y 7 de cada 10 consideran altamente probable que una relación termine por problemas financieros, de acuerdo con un sondeo realizado por la empresa de asesoría financiera Resuelve tu Deuda y citado por Forbes.

Esto, explica Adriana, evidencia la importancia de hablar de manera transparente sobre nuestras finanzas. Aunque para muchas personas puede tratarse de algo sumamente personal, es importante hacerlo para lograr metas individuales, compartidas y evitar problemas.

En su experiencia, Paola y Omar cuentan que, aunque no tuvieron una plática muy extensa en cuanto a finanzas, desde que comenzaron a vivir juntos siempre han hablado abiertamente de dinero. Por ejemplo, desde el inicio cada uno sabe cuáles son los ingresos del otro. Además, «nos comunicamos los gastos (como compra de ropa, tenis, vuelos), no en un sentido de ‘pedir permiso’, sino solo de tener claridad financiera», detalla Paola.

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Para Omar, con el paso del tiempo la división de gastos «ha funcionado cada vez mejor» y se ha ido ajustando a los ingresos que cada uno percibe y a diversas circunstancias, como emergencias médicas o viajes individuales.

En el caso de Erika y Alejandro, desde que planearon mudarse juntos comenzaron a hablar de sus finanzas. «Desde la planeación acordamos que todos los gastos (renta, comida, gas y servicios) iban a ser mitad y mitad, creo que por lo mismo que somos generación millennial», menciona Erika.

Adri afirma que hablar de finanzas con tu pareja no siempre será sencillo y, de hecho, puede ser incómodo, pero sin duda necesario. En caso de que no sepas cómo comenzar una conversación sobre dinero con la persona con la que compartes gastos, va un consejo:

«Pueden hacer una cita (no romántica) en la cual organicen su mes. Lo pueden hacer un sábado mientras desayunan rico (elijan un momento de tranquilidad), chequen cómo andan sus ingresos y cómo estarán sus gastos, revisen sus apps bancarias, tickets y demás información que les pueda ser útil».

Adriana Laudino

Dividir los gastos compartidos de manera justa, ¿por dónde comenzar?

Si quieres comenzar a dividir los gastos y compartir finanzas con tu pareja o vínculo afectivo aquí te dejamos algunos consejos expertos para lograrlo.

Adri sugiere que primero identifiquen qué tipo de pareja son, para después establecer la forma más amigable y cómoda de repartir sus gastos.

  • Pareja mueganita: Comparten los mismos gustos musicales y hasta la ropa.
  • Neutrales: Les encanta acompañarse, pero están felices por separado.
  • Independientes: Cada quien maneja sus gastos y sus ingresos y así son felices.

Lo primero, dice Adri, es hacer una lista de los gastos del hogar, para eso hay que asignar tres rubros: «los míos, los tuyos y los nuestros». En cuanto al rubro «los nuestros»hay que agregar los gastos fijos compartidos, como despensa, renta, servicios.

El siguiente paso es hacer la suma de los gastos mensuales en común y, posteriormente, dividirlos de acuerdo con los ingresos de cada uno.

¿Por qué dividir gastos 50/50 no siempre es la mejor opción?

Quizás el método de división 50/50 parezca el más justo, pero no siempre lo es porque los ingresos no suelen ser los mismos. Entones, la persona con el ingreso menor tendría que realizar un mayor esfuerzo para pagar su parte. Por esto, enfatiza Adri, lo ideal es aportar un porcentaje de acuerdo al ingreso de cada uno. Y agrega: «recuerden que, tanto en la vida como en las finanzas, son un equipo».

«Tanto en la vida como en las finanzas son un equipo»

Adriana Laudino
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En el caso de Erika y Alejandro, al principio decidieron repartir sus gastos 50/50, porque la diferencia entre sus salarios era mínima. «Ahora él gana muchos más que yo y lo más justo fue transicionar a repartir los gastos con porcentajes que sean más equitativos», dice Erika.

Algo muy similar a lo que cuenta Paola. «Al principio lo repartimos 50/50, pero era porque no había diferencia en nuestros salarios. Conforme ha pasado el tiempo, Omar ha generado más ingresos que yo (coff, coff brecha salarial), trabajos freelance. A partir de entonces, decidimos repartir los gastos 60/40. Aunque eso puede variar según las circunstancias»

Y sí, necesitamos hablar de la brecha salarial o la forma en la que sistemáticamente los hombres ganan más que las mujeres. De acuerdo con el Informe Mensual sobre el Comportamiento de la Economía, en México el porcentaje de brecha salarial por hora y por género es del 12.2%.

Adri aclara que, cuando una de las partes tiene un ingreso menor (en ese momento) su participación en los gastos compartidos debe ser menor. «Esto no quiere decir que mi pareja tendrá mayor responsabilidad siempre, los roles pueden cambiar en cualquier momento dependiendo de los ingresos de cada quien», enfatiza.

Aquí un ejemplo de cómo organizar los gastos:

Mi pareja gana: $10,000
Y yo gano: $8,500

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Ingresos totales: $18,500
Gastos totales: $15,000

Ingresos de mi amorcito: 54% de los ingresos totales, $8,100 pesos
Mi ingreso: 46% de los ingresos totales, $6,900 pesos

Repartir los gastos en pareja equitativamente tiene sus beneficios

Al reflexionar sobre los resultados de repartir los gastos de acuerdo a los ingresos de cada quien, Paola opina que estos han sido positivos para ambos, no solo económicamente sino porque les ha creado más confianza y libertad como pareja. «Hay confianza de hablar abiertamente de dinero y tenemos la posibilidad de hacer planes individuales y también en común a partir de eso», dice.

Erika asegura que si al comienzo de su relación había discusiones o malos entendidos con las finanzas era por falta de comunicación y mala organización. Ahora hacen uso de herramientas como aplicaciones para mantener bien claros los gastos compartidos. «Utilizamos una aplicación que se llama Splitwise donde ingresamos nuestros gastos, por ejemplo, si yo compro el super y pagué 800 pesos pues se va sumando o restando a lo que él me debe o nos transferimos y quedamos en cuentas claras».

«Utilizamos una aplicación que se llama Splitwise donde ingresamos nuestros gastos, por ejemplo, si yo compro el super y pagué 800 pesos pues se va sumando o restando a lo que él me debe o nos transferimos y quedamos en cuentas claras»

Erika

Lo primordial, opina Adri, es llegar a acuerdos, teniendo siempre en mente que es mucho mejor planear y no improvisar. «Es muy importante que sean transparentes y que calculen su ingreso neto, es decir lo que entra a su bolsillo cada mes. En caso de que alguien sea freelance podemos establecer el ingreso promedio de los últimos 6 meses», especifica.

¿Y qué onda con los ahorros compartidos?

Para los ahorros compartidos, Adri nos da consejos infalibles y muy valiosos:

  • Establecer metas en conjunto y alinearlas al ahorro. Ya sea un viaje, una televisión o un comedor nuevo, en función de ello definirán cuánto necesitan ahorrar.
  • Establecer funciones individuales para el ahorro.
  • Platicar frecuentemente para checar sus avances.
  • Tomar acciones, quizás tendrán que recortar gastos o buscar otra fuente de ingresos.

«Es importante que tengan en mente su motivación, si es posible pongan una foto de esa meta o sueño en su cuarto, si ahorran por ahorrar será muy difícil hacerlo un hábito, pero si tienen una meta qué alcanzar tendrán mucha gasolina para su aventura en pareja hacia el éxito financiero», comenta Adri.

Ahora sí, ¡a hablar clarito de dinero!

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