Erotismo y feminismo: porque la revolución es sexy

El erotismo y el feminismo no solo no son enemigos: son fuerzas que se complementan y que nos pueden ayudar a generar los cambios que queremos lograr para una sociedad más justa y más libre.

erotismo y feminismo
Foto. Ava Sol

Me han dicho que soy una feminista contradictoria, una mujer inmoral y hasta cómplice del patriarcado porque apoyo el trabajo sexual, subo nudes y hablo de reggaetón.

Así que quiero hablar sobre el erotismo y el placer desde el feminismo negro. Quiero insistir en el potencial del cuerpo para sentir, resistir, luchar y transformar.

Mi sensualidad es ancestralidad. Mi cuerpo es resistencia y su movimiento es revolucionario. Lo erótico es poder, según Audre Lorde. Para Assata Shakur, la revolución es sexy. El gozo y el placer serán las armas más potentes.

Lo erótico es relativo al amor y al placer sexual. Etimológicamente, viene del vocablo griego eros: Eros, dios primordial que personifica el amor, la pasión y el sexo, la energía creativa y la armonía.

En sus textos, Audre Lorde habla sobre los usos del placer y lo erótico. El placer y el erotismo, para ella, son un poder profundamente femenino, con un gran valor espiritual, que escapa de las lógicas de la racionalidad. Una herramienta valiosísima para el autoconocimiento y la pura conciencia.

“Las mujeres son poderosas y peligrosas”: Audre Lorde

El sexismo se ha encargado de denostar y eliminar las expresiones eróticas de nuestras vidas. Pero la verdad es que lo erótico no se restringe a la cama, a la privacidad de la habitación o a la pareja. 

Lo erótico puede encontrarse en cualquier actividad como escribir, bailar, cocinar, leer, hablar, tomar el sol…

Audre nos explica que esta es una sociedad antierótica que nos hizo creer que al ocultar nuestro erotismo somos más poderosas, más valientes y más fuertes. Sin embargo, para ella, las mujeres que conocemos el poder de lo erótico en nuestras vidas, somos libres:

“Lo erótico es un espacio entre la incipiente conciencia del propio ser y el caos de los sentimientos más fuertes. Es una sensación de satisfacción interior que siempre aspiramos a recuperar una vez que la hemos experimentado.”

Esto porque, después de vivir la plenitud de unos sentimientos tan profundos y experimentado su poder, por honestidad y respeto a nosotras mismas, ya no podemos exigirnos menos.

El efecto principal de vivir este sistema es que la vida pierde su valor erótico. O sea que lo psíquico, lo emocional y lo espiritual se le resta a lo cotidiano, y en consecuencia, tenemos trabajos que no disfrutamos, amistades que no queremos, relaciones en las que sufrimos, etcétera.

“Las mujeres somos poderosas y peligrosas” porque una vez que conectamos con el erotismo no volvemos a elegir los caminos culposos del sufrimiento y la represión, elegimos la libertad y el placer, lo que verdaderamente nos satisface. 

Y esto es profundamente transformador no solo a niveles individuales sino también colectivos.

La revolución es sexy. La revolución es amor

La revolución es sexy porque estamos participando en la construcción de un mundo en el que nuestras relaciones son placenteras y deseadas. La revolución es sexy porque le habremos regresado a la vida la plenitud, el gozo y la satisfacción.

Sí, la revolución será violenta, porque implica la destrucción de las relaciones económicas capitalistas de producción y de la estructuración racializada del mundo: el fin de la explotación. Pero también será amorosa y sexy porque, como dice Assata Shakur, es transformación espiritual, de la conciencia, del alma. 

Es respeto hacia los animales, las plantas, el agua, la tierra, hacia la gente de otras culturas, hacia las mujeres y las infancias.

Reclamo el poder de lo erótico en la vida porque es el derecho que tenemos a gozar de la vida aquí y ahora. 

La vida no puede gozarse en una sociedad sexista, racista y antierótica. Necesitamos recuperar la conexión íntima con el placer para darnos cuenta que los sistemas de opresión no están diseñados para que vivamos plenas, alegres, satisfechas. ¡Abajo la opresión, arriba el placer!

Ilustración de Assata Shakur por Marxist Artist