Kenya Cuevas y el trabajo de la comunidad trans durante la pandemia

Te contamos del trabajo de la activista Kenya Cuevas por algunas de las comunidades más vulnerables de CDMX y cómo sus retos han aumentado con la pandemia por Covid-19.

Fotos. Cortesía de Kenya Cuevas

“Quédate en casa”, pide el gobierno mexicano desde el inicio de la cuarentena en México. Pero para miles de personas en nuestro país, esta petición es virtualmente imposible de cumplir.

Kenya Cytlali Cuevas lo sabe, pues desde hace casi dos décadas trabaja con poblaciones trans, personas que se dedican al trabajo sexual, personas que viven con VIH, o individuos en situación de calle que se han visto obligados a dejar sus hogares.

Los retos de la pandemia para una población ya estigmatizada

Para muchas mujeres que se dedican al trabajo sexual, su medio principal para obtener ingresos desapareció con el lanzamiento de la emergencia sanitaria, y no recibieron una alternativa en su lugar. Los hoteles en donde trabajaban y vivían cerraron.

Todas ellas se vieron forzadas a acercarse a sus redes de apoyo: para algunas esto significaba volver a hogares violentos o a sus lugares de origen, de donde salieron en primer lugar por ser discriminadas y estigmatizadas.

Otras más se acercaron a Kenya y su asociación, Casa de las Muñecas Tiresias, que desde 2016 se dedica a atender precisamente a estas poblaciones en situaciones de vulnerabilidad. 

El refugio Paola Buenrostro

“Tuvimos que abrir el albergue de manera urgente”, cuenta Kenya, quien ya tenía planeado este proyecto, pero pensaba inaugurarlo hasta finales de 2020.

Su objetivo es convertirlo en un espacio en el que sus habitantes se sientan cómodas y seguras, en donde puedan aprender oficios y tener los recursos necesarios para vivir una vida digna.

En diciembre 2019, el gobierno de la Ciudad de México les otorgó el espacio y la asociación y comenzaron a trabajar en él. La crisis por Covid-19 obligó a Kenya y a su equipo a acondicionar el lugar en 5 días, y así el refugio Paola Buenrostro comenzó a funcionar. 

Algunas de las mujeres con las que trabaja Kenya recibieron una tarjeta de ayuda de parte del gobierno de la Ciudad de México en mazo de 2019. Mil pesos para comprar despensa.

Pero antes de eso Kenya, señala que necesitan algo mucho más básico: un lugar en donde vivir, y también documentación que les ayude a tener acceso a programas ofrecidos por los gobiernos.

Varias mujeres con las que trabaja Kenya no tienen siquiera identificaciones oficiales que les den acceso a estos beneficios. 

La deuda histórica con las personas trans

“El gobierno”, dice Kenya, “no ha sabido atender las necesidades de la comunidad trans” en medio de esta emergencia. En su lugar (y como se ha hecho costumbre), las redes ciudadanas son las que han salido a apoyarlas.

Iniciativas como #MiBarrioMeRespalda, de El día después, les han ayudado a hacer públicas necesidades específicas. Colegas abogados las siguen apoyando de manera cotidiana y algunos restaurantes se han acercado para entregarles comida casi todos los días.

El apoyo en este sentido fue tanto que ahora los lunes y miércoles Kenya y sus colegas van al metro Revolución a entregar comidas a personas que están en situación de calle, a personas que se dedican al trabajo sexual, y a cualquier persona que lo necesite.

Ahora la alcaldía les ayuda poniéndoles sombrillas y toldos para el tiempo que están ahí, y la entrega va a acompañada de un show organizado por la asociación. 

Kenya Cuevas, una activista que no para

Kenya comenzó su trabajo como activista cuando, al cumplir 28 años, fue arrestada y sentenciada a 24 años de prisión. En ese momento su trabajo se centró en la atención de personas que viven con VIH dentro de la prisión en donde estaba, gracias a una alianza que hizo con la Clínica Condesa.

Ha sido trabajadora sexual y vive con VIH, por lo que en la Casa de Muñecas Tiresias busca trabajar con personas que también comparten esa realidad.

En 2016 fue testigo del asesinato de su amiga y compañera, Paola Buenrostro, cuando un hombre le disparó a bordo de un vehículo. A pesar de tener evidencia, el hombre no fue procesado y fue dejado en libertad.

Gracias a la recomendación de la Comisión de Derechos Humanos en la Ciudad de México en marzo 2019, el asesinato de Paola fue el primero en ser reconocido como un transfemincidio por la Procuraduría General de Justicia de Ciudad de México.

Para Kenya, hay una deuda histórica con la comunidad trans y por ello ha señalado en distintas ocasiones “nuestra venganza es ser felices”.

Entre los objetivos que tiene para el refugio está que todas las mujeres trans tengan acceso a una vida digna: “Empoderamiento, profesionalización, capacitación, acceso a espacios”.

Ahora, Kenya continúa su lucha y y pide apoyo para acondicionar el nuevo refugio. Aquí te contamos qué cosas puedes donar:

Cómo apoyar

Entre las estrategias puntuales a las que nos podemos sumar, están algunas necesidades del albergue:

Entre otros, además reciben donaciones en:
Citibanamex
Número de cuenta: 7855366 sucursal 7011
Nombre: Kenya Cytlali Cuevas F.
CLABE: 002180701178553664

También puedes revisar aquí  la lista de despensa que solicitan. Ningún apoyo es muy pequeño para poder superar esta crisis sanitaria, a la par de las luchas diarias que enfrentan Kenya, y todas sus compañeras ya antes de la llegada del coronavirus.

El reto será, además, no olvidar estos claros ejemplos de discriminación y falta de acceso a derechos básicos cuando la emergencia pase. Más bien, es vital conocer cuáles serán los pasos que decidan tomar, una vez que la “nueva normalidad” esté operando completamente.