Diccionario bilingüe: Frente Nacional x la Familia – Realidad

matrimonio igualitario

Como todos los mexicanos que no vivimos bajo una roca sabemos, el pasado 10 de septiembre se organizaron diversas marchas en todo el país convocadas por el Frente Nacional X la Familia, una organización que, según su definición en Facebook, tiene por objetivo “defender el derecho de los padres de familia a educar libremente a sus hijos”, pero para quienes los escuchamos con atención no es difícil notar que sus propósitos van mucho más allá.

Los argumentos del Frente son así: usan unas palabras cuando en realidad quieren decir otras. Por eso hoy te traemos la “traducción” de sus tres principales argumentos para marchar, basada en datos reales y comprobables.

1. “Defender el derecho de educar libremente a nuestros hijos” y “Rechazar la imposición de una ideología de género en la educación de los niños”
La iniciativa presidencial tiene cuatro temas principales: garantizar el derecho de las personas del mismo sexo a contraer matrimonio, establecer igualdad de condiciones a estas parejas al momento de adoptar, garantizar la identidad de género y establecer el divorcio sin expresión de causa. El Frente Nacional X la Familia ve problemas con los tres primeros, que en su conjunto conforman lo que ellos llaman “ideología de género”, algo que no existe. Lo que sí existe son teorías de género, que sostienen que las diferencias entre hombres y mujeres son construidas socialmente, no biológicas.

El que estas ideas se estén incorporando a la educación que provee el Estado le parece muy peligroso al Frente, pero lo más peligroso es que la organización está promoviendo entre sus seguidores ideas totalmente falsas, como que se trata de un “adoctrinamiento” para que los niños “abracen el estilo de vida homosexual”, según le dijo el vocero Mario Romo a El País.

Al pretender que la homosexualidad es un “estilo de vida” y no una orientación sexual perfectamente válida, al negarse a que la educación refleje la diversidad sexual y de género que existe en la sociedad, lo que esta organización pretende es no solo discriminar a personas LGBT+ sino también ejercer un control sobre las preferencias de sus hijos, lo cual no es lo mismo que educarlos.

Newsflash: la homosexualidad no se “contagia” por leer un libro de texto, ni los niños “abrazan ese estilo de vida” por aprender que existe. Si un niño es gay, lesbiana, bisexual o trans, la lectura de un libro no podrá fomentarlo ni evitarlo. Simplemente lo es.

Frente Nacional x la Familia

Foto. Manuel Rodríguez


2. “Exigir la aprobación de la primera iniciativa ciudadana a favor de la familia”
En junio de 2015, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) garantizó en una resolución el matrimonio igualitario, algo que por supuesto no le gusta al Frente Nacional X la Familia, que propone… otra cosa. Aquí puedes leer su iniciativa y aquí una nota que explica muy bien lo que significaría implementar estas propuestas.

Entre las propuestas está el establecer como inconstitucionales los matrimonios entre personas del mismo sexo (anulando los que ya fueron realizados). También se pide que la única familia reconocida por el Estado sea la conformada por un matrimonio entre un hombre y una mujer y que solo estas familias, o un hombre y una mujer en concubinato, puedan decidir tener hijos. Así, hombres y mujeres solteros no podrían encargarse de la crianza. (Ya sé: ¡¡¡¿¿¿¿????!!!)

Además, afirma que “los padres tienen el derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos (…) incluyendo la educación sexual”. Imagina las graves consecuencias que podría tener para el país el que estas personas decidan no dar información sobre control de natalidad y prevención de ITS a sus hijos.

Lo que en realidad pretende esta iniciativa no es garantizar los derechos de los padres, sino evitar que otros padres, los LGBT+ o de familias “no naturales” (lo que incluye a madres y padres solteros y una multitud más de configuraciones) tengan derechos sobre sus hijos, evitar que puedan adoptar, evitar que puedan ejercer sus derechos humanos. El Frente está a favor de tan solo un tipo de familia y pretende que esa idea se convierta en una ley.

Y ahora, la cereza en el pastel. A pesar de que esto es lo que propone la organización, otra de sus frases favoritas es:

3. “No somos un grupo homofóbico”
OK. Vamos por partes. La definición más básica de “homofobia” nos dice que se trata de un miedo irracional a las personas homosexuales, pero no es tan fácil como decir “no les tengo miedo” y mágicamente eres súper inclusivo. El CONAPRED va más allá, afirmando: “La homofobia es una práctica discriminatoria hacia las personas que tienen –o se presume que tienen– prácticas sexuales con personas de su mismo sexo, o hacia las personas que asumen una identidad sexogenérica distinta de la heterosexual o del género socialmente asignado a su sexo de nacimiento.” O sea, ya no se trata de un sentimiento (el miedo u odio irracional) sino de las acciones discriminatorias que resultan de éste.

La iniciativa de ley del Frente Nacional X la Familia se basa precisamente en discriminar y excluir a las personas LGBT+, pero sus miembros se niegan a asumirlo. Si en verdad les parece que el “estilo de vida homosexual” es tan peligroso, ¿por qué no decir las cosas claramente y aceptar que son homofóbicos? Lo que quieren es pasar una ley que excluye a gran cantidad de mexicanos (no solo los LGBT+, pero sobre todo ellos) pero no ser cuestionados por sus creencias.