¿Qué está pasando en Quintana Roo y la lucha por la despenalización del aborto?

En Quintana Roo, el Congreso del Estado tenía un compromiso para discutir la despenalización del aborto. Te contamos por qué no lo cumplió y qué sigue en la lucha.

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Por: Katia Rejón

El 27 de noviembre del 2020, feministas de Quintana Roo tomaron de forma pacífica el Congreso del Estado. Exigen el cese de la violencia de género y que el pleno discuta una de las iniciativas para despenalizar el aborto hasta las 12 semanas. 

A pesar de que les cortaran la luz y el agua, están ahí, en lo que han llamado La Congresa. No se irán hasta que se apruebe o rechace el dictamen que podría convertir esta entidad en el tercer estado del país donde el aborto es legal.

El pasado 10 de febrero, la Red Feminista Quintanarroense firmó un acuerdo con la legislatura en el cual se comprometían a analizar, discutir, dictaminar y votar las iniciativas del 16 al 24 de febrero. 

Las iniciativas sobre el aborto en Quintana Roo

En los últimos años, en Quintana Roo ha habido al menos cuatro iniciativas para despenalizar el aborto y ninguna se había discutido hasta ahora. 

La primera fue introducida por el exgobernador Carlos Joaquín González, como una recomendación por la Alerta a la Violencia de Género, y la segunda la presentó el colectivo Marea Verde Quintana Roo; pero ambas caducaron. Por eso la insistencia en que se discutan las dos que sí están vigentes. 

Una de ellas presentada por la diputada Ana Pamplona Ramírez que incluye la reforma en la Constitución local, ya que esta, como las de otros estados de la República, protege la vida desde la concepción. 

En una entrevista, Gracia Alzaga, abogada y activista feminista, me comentó que aunque era la iniciativa más completa, también involucraba muchas comisiones y que éstas lograran ponerse de acuerdo dificultaba su aprobación. 

La más esperanzadora era la del diputado José Luis Guillén. En ella, cita las cifras oficiales de incidencia delictiva en las cuales se ve claramente un aumento en la persecución del delito de aborto de hasta un 333% entre 2016 y 2019. Aunque también hay hombres acusados por el delito de aborto,  la mayoría de las denunciadas son mujeres. 

De hecho, esta iniciativa incluye la figura de “Aborto forzado” para diferenciar la interrupción voluntaria del aborto consecuencia de violencia u obligado. También menciona que en Quintana Roo el sector salud registró un total de 52 abortos de los cuales el 58% (30 abortos) fueron espontáneos y aun así, hubo 25 denuncias. Lo cual podría ser indicio de una persecución del delito de aborto en mujeres que abortaron de forma espontánea, como pasa en todo el país.

«Aun cuando el Código Penal diga que hay excepciones, cuando una mujer llega a un centro de salud va a ser tratada como criminal», apuntó Rebeca Loera, de GIRE, durante su participación en los foros.   

Lo que se dijo en los foros

Del 17 al 19 de febrero se realizaron seis foros con participantes y ejes complementarios: salud, derechos humanos (y antiderechos), justicia, ética, feminismo, con la opinión de especialistas, organizaciones civiles e instituciones respecto a las dos iniciativas presentadas.

A favor de la despenalización

En la mesa de la Red Feminista Quintanarroense (RFQ) participaron médicos, activistas,  abogadas y un fraile que habló de ética pública.  La doctora Rafaela Schiavon explicó con detalle por qué no es lo mismo decir «hay vida» a «hay una persona». 

Para explicarlo, dijo que solo el 30% de los cigotos implantados llegan al nacimiento de un ser humano y que este no es un proceso instantáneo: no hay concepción y automáticamente hay “un bebé». La viabilidad depende de su desarrollo y el producto no “siente” antes de las 23 semanas. 

Rebeca Lorea de GIRE explicó que el delito por aborto es discriminatorio: «Solo por nacer con el cuerpo con el que nacimos estamos en peligro de causar un delito. Equiparamos algo que pasa sólo en el cuerpo de las mujeres con conductas gravísimas como el secuestro o el fraude». 

Rebeca también enlistó acuerdos, tratados y pactos firmados por México en los cuales se establecen recomendaciones para despenalizar el aborto en los países, muchos de los cuales también están citados en la iniciativa del diputado José Luis Guillén.

También participó el Dr.Patricio Sanhueza Smith para aportar datos de la experiencia de la CDMX a 14 años de la despenalización. El perfil de las usuarias es: 94% adultas y 87% llega a interrumpir muy temprano, antes de las 10 semanas. Para él, después de aprobar las iniciativas viene el mayor reto: la implementación.

… y los argumentos en contra

Por otro lado, en la mesa promovida por el movimiento Provida los invitados hablaron del llamado “Síndrome Posaborto”. La psicóloga Laura Vidal y el Dr. José Manuel Madrazo argumentaron que las mujeres que abortan sufren depresión, aunque no explicaron cómo la persecución del delito y el proceso penal a las que son inducidas se relaciona o contribuye. 

La abogada Ingrid Tapia se centró en los candados técnicos que existen en la discusión, pero no habló del principio de progresividad del derecho. 

Uno de los argumentos que se repitió en ambas posturas fue la de las víctimas de trata de personas, un delito que también aporta cifras alarmantes de violencia en Quintana Roo. 

La abogada Cristina González, de la mesa Provida, mencionó que las víctimas de trata son obligas a abortar. Sobre esto, Silvia Chuc, de la Red, opinó:

“Obligar a una mujer a abortar es violencia. ¿Por qué es tan difícil entender, entonces, que obligar a una mujer a parir también lo es? Ambas podrían ser violencia obstétrica. Las mujeres que abortan merecen el mismo trato digno y atención médica que las mujeres que paren”.

Agregó que las víctimas de trata sufren violencia en muchos sentidos y despenalizar el aborto podría ser también una manera en la que reciban servicios de salud seguros y atención jurídica. Aunque se necesitarían, además, muchos otros mecanismos para atender a las víctimas

¿Y qué pasó?

Tras días de discusión y análisis, las Comisiones Unidas (salud, justicia, puntos constitucionales, derechos humanos e igualdad de género) debían discutir y votar el contenido de las iniciativas el 24 de febrero. 

Durante la sesión de la mañana, se aprobó que se emitiera un solo proyecto de dictamen para ambas iniciativas sobre la despenalización. Para ello anunciaron el primer receso. 

Durante el análisis del dictamen, diputadas y diputados solicitaron que se cambiara en la redacción la palabra “madre” por “mujer”, incluir asistencia psicológica antes y después de la interrupción, que se redujera la despenalización a 8 semanas de gestación, que la interrupción legal sea un servicio de salud básico y que se necesitara el consentimiento del padre para que la mujer interrumpa su embarazo de forma voluntaria. 

Sin embargo, este último punto se discutió en 2007 cuando se aprobó la despenalización en la Ciudad de México y la Suprema Corte de la Justicia de la Nación resolvió lo siguiente:

“La continuación del embarazo no deseado tiene consecuencias distintivamente permanentes y profundas para la mujer, con independencia de que cuente con el apoyo de otras personas en su continuación y después en el cuidado y la educación del niño, y es esa afectación asimétrica al plan de vida lo que establece la base para el trato distinto que el legislador consideró al otorgarle a ella la decisión final acerca de si el embarazo debe o no ser interrumpido”. 

Gracia Alzaga explicó en entrevista que estos puntos no son definitivos, puesto que no llegaron a votarse.

Múltiples recesos

La discusión se volvió pantanosa cuando diputados en contra de la iniciativa solicitaron copias del dictamen aunque ya se había leído tres veces en la pantalla y a detalle.

Además, algunos de los que participaron en la discusión ni siquiera formaban parte de las comisiones que emitirían el voto ni habían asistido a los foros ni a las sesiones de discusión en comisiones de los días previos.

Hubo un tercer receso y se propuso discutir primero la reforma a la Constitución del Estado de Quintana Roo y su protección a la vida desde la concepcióm. Para algunos diputados era imprescindible hacer las reformas, pero al someterlo a votación, la mayoría opinó que no es necesario hacerlo para aprobar la despenalización.

Cuando se rechazó discutir esto primero, los diputados Reyna Durán, Carlos Hernández Blanco y Kira Iris San abandonaron el recinto en medio de la discusión de Comisiones Unidas y, debido a la falta de quórum, no pudieron realizar la votación del dictamen. 

En total, realizaron cinco recesos durante toda la jornada y en el último, los diputados volvían solo al pase de lista y se volvían a ir para evitar la votación.

¿Ahora qué sigue?

Las manifestantes seguirán en el Congreso hasta que se dé una nueva fecha para la votación del dictamen. Gracia Alzaga comentó que es lamentable lo que hicieron los diputados del PAN y el PRI, pues por unos cuantos se rompió el acuerdo que tenían con la Red. 

Tanto ella como Silvia opinan que el empeño por pasar primero por la constitución es local es porque es prácticamente imposible modificar el artículo que protege la vida desde la concepción: tendría que aprobarse en los cabildos de todos los municipios del estado. 

En un comunicado, la RFQ escribió: “La RFQ se levanta de las mesas de trabajo con el ejecutivo estatal. Seguimos abiertas al diálogo para replantear un nuevo acuerdo que sea acorde al avance de la protección de los derechos humanos de las mujeres, pero requerimos una nueva interlocución que sea a nivel nacional”. 

Gracia Alzaga comentó que están al tanto de lo que decidan las compañeras para acompañarlas en lo que puedan “porque esta es una lucha de todas para todas”.