5 formas de autoexpresión que se convertirán en tu nueva terapia

autoexpresión

Foto. Anthony Ginsbrook

¿Te ha pasado que tienes un sentimiento tan fuerte (de amor, felicidad, enojo, frustración, dolor) que quisiéras explotar un poco y gritarlo al mundo? Cuando sientes que algo ya no cabe en tu pequeño ser, además de buscar un buen gif que lo describa en tus múltiples chats o redes sociales, hay formas más sanas (y efectivas) de usar esa energía.

Si eso te ha pasado, una buena noticia es que existe algo llamado “autoexpresión” y, con la debida constancia, puede resultar en una manera positiva de canalizar tus sentimientos positivos o negativos. Una segunda noticia es que hay diversas formas en que puedes (y deberías) ejecutarlas. La tercera es que no necesitas ningún talento especial o ser artista profesional para probarlas.

Así hayas terminado una relación y te duela todo el cuerpo, estés nerviosx por tu primer día en un trabajo nuevo, estés súper feliz o simplemente quieras liberar el estrés que cargas por la vida, lo único que necesitas es lograr una catarsis, expresarlo al mundo o solo para ti y nadie más. ¿Cómo?

Dibuja

 

Dibujar es de las actividades catárticas más accesibles. No necesitas mas que una superficie adecuada (evita hacerlo en propiedad privada) y puedes elegir entre diversos materiales que ya podrías tener a la mano: lápices, colores de cera, plumones, plumas, etc.

Es probable que no te resulte desconocido porque muchxs lo hemos hecho desde pequeñxs. Si ha pasado tiempo desde que no te das la oportunidad de sentarte a hacer garabatos, ¿qué esperas? Diviértete tratando de plasmar lo que tienes que decir por medio de personajes humanos, monstruos, lugares, formas abstractas o invenciones que surjan de tu cabeza. Los colores así como las texturas y tamaños son tan limitados o ilimitados como desees.

Canta

Tal vez no tengas ninguna formación en canto y tu único fan sea tu gatito sordo, pero no lo necesitas para obtener los beneficios. A diferencia de cuando hablamos, si cantamos usamos la entonación, una línea melódica y la regulación del volumen es variable, lo cual nos brinda una gama más amplia de posibilidades para expresarnos.

Debido a que cantar es un acto visceral que mueve varios órganos, no podemos evitar que provoque un cambio en el cuerpo. De ahí que incluso exista una terapia basada en la música, pero eso es un tratamiento más especializado.

Se ha comprobado que cantar puede mejorar tu humor, disminuir la presión sanguínea, promover sentimientos de motivación y empoderamiento. A la par, reduce el estrés y la ansiedad, entre otros beneficios.

Aunque el simple hecho de escuchar música puede desestresarte o relajarte, cantar además tiene el beneficio de que te involucras personalmente con ella, lo cual enfoca tu atención. Si quieres sentirte feliz, elige una canción que asocies con algo positivo. Si no quieres que los demás te escuchen, hazlo en privado en la regadera, en el coche o en tu habitación.

Escribe

Otra forma excelente de liberarte es escribiendo. Hacerlo sobre temas generales puede beneficiar mucho tu salud mental, pero escribir acerca de ti, de lo que sientes o de lo que estás pasando, multiplica los beneficios.

Puedes tomarte 20 minutos al día para escribir en un diario acerca de tu día, inventar poemas, cuentos, pequeñas historias o anotar ideas simples que te vengan a la mente a lo largo del día. Para que la terapia funcione mejor, lleva siempre a todas partes una libretita especial para ello. Experimenta con espacios hasta que encuentres uno en el que te sientas cómodx, tú sabes si te funciona mejor un sitio aislado y silencioso donde puedas evitar distracciones o en un sitio estresante, tipo el metro de camino a casa, tal vez puedas crear un oasis dentro del caos.

Además, escribir es una de las formas de autoexpresión más directas, porque implica sentir y ver de una forma más real lo que pasa por la mente. Esto ayuda a identificar sentimientos de los que tal vez antes no estábamos conscientes. La liberación de sentimientos y pensamientos negativos por medio de la escritura, además, te ayudará a dormir mejor. Según explica Tara Parker-Pope, columnista especializada en temas médicos en The New York Times, llevar un diario escrito de tu rutina de sueño es incluso mejor para la salud del sueño que comer algo específico o hacer ejercicios físicos.

Baila

La conexión entre mente y cuerpo es probablemente mucho mayor de lo que crees. Ambos trabajan juntos para mantenernos sanos y lo que le sucede a uno, afecta directamente al otro.

Con frecuencia, algunos signos de que algo está fallando en nuestra salud mental se reflejan físicamente –y viceversa— debido a esa fuerte conexión. Es por eso que existen formas de influenciar a nuestro cerebro para sentirse mejor con nuestro cuerpo. Una de ellas es bailar.

Al igual que las otras formas de autoexpresión que hemos mencionado, los beneficios que puede aportar esta actividad no tienen nada que ver con el nivel de habilidad que tengamos y no es necesario ningún entrenamiento previo.

Además de liberar mucho sudor, con el baile liberamos endorfinas (las hormonas de la felicidad). Esto sucede cuando nuestro ritmo cardiaco se acelera y traducimos nuestros sentimientos en movimientos. Si se suman aquí los beneficios que la música aporta por sí sola, tenemos una actividad aún más completa y benéfica.

Esto, verás, ayudará a mejorar tu humor y, por ende, sentirte más feliz. La variedad de ritmos y pasos es amplia en posibilidades y estilos, tú eres completamente libre de elegir cuál es el indicado para ti y si quieres hacerlo solx, con una pareja o incluso con un gran grupo de personas. ¡Que nadie te juzgue por bailar reguetón o twerking!

Pinta

Además del leguaje oral, la palabra escrita o los bailes coreografiados… está la pintura. Es una de las formas de autoexpresión más antiguas. Pintar es la forma visual y tangible de la imaginación, con ella puedes hacer visibles tus sentimientos y comunicar tus ideas.

Desde niños pequeños hasta adultos mayores —no importa la edad— es posible recurrir a la pintura para mostrar un sentimiento. A veces, al ver plasmado eso que pasa por tu cabeza, los sueños o pesadillas cobran sentido.

Si  nunca lo has hecho, para comenzar solo elige tu lienzo: una tela tensada en un marco funciona mejor, pero también puedes encontrar una tabla, un cartón o una pared que puedas usar (solo cuida de no meterte en problemas legales). No limites los materiales y el tamaño de tu obra.

Cabe aclarar que no hay una forma correcta o incorrecta de expresar tu creatividad. Recuerda que no lo haces por llegar a ser una Remedios Varo (bueno, no de inicio), sino solo con la finalidad de aceptar tus sentimientos sin importar el resultado final.

 

Cualquiera que sea tu elección, busca qué forma artística te hará sentir mejor. Sorpréndete a ti (antes que a nadie más) al descubrir una experiencia diferente que tal vez no sabías que te hacía tanto bien.