Errores comunes en el currículum que solemos cometer… y que los empleadores odian

errores en el currículum

Foto. Lukas

Es cierto que a nadie lo contratan solo por su currículum —bueno, en ninguna empresa inteligente— sino tras haber visto un poco del trabajo de la persona que quiere el puesto, de haber hecho una entrevista y/o examen. Lo que sí es verdad es que un curriculum vitae es la carta de presentación de quien busca empleo y que no importa cuántos conocimientos o méritos tenga el aspirante, si su hojita de experiencia profesional no está bien hecha, tiene muchas posibilidades de ser rechazado.

Como servicio a la comunidad (y porque a algunxs del equipo de Malvestida nos ha tocado elegir cvs y también ser rechazadxs), buscamos cuáles son esos errores en el currículum al momento de buscar un empleo.

Además de experiencias personales y colectivas, nos basamos en un post subido a LinkedIn por Laszlo Bock, CEO y confundador de Humu, quien estuvo 11 años en Googl donde fue vicepresidente del área de Operación de Personal. Él vio pasar por sus ojos al menos 20,000 cvs, por lo que sabe de lo que habla.

Aquí algunos errores en el currículum más comunes de lo que imaginas:

No poner datos completos

En casos de la vida real ha sucedido que los aspirantes a un puesto de trabajo no colocan en su currículum su teléfono, dirección, correo electrónico, nombre completo y, dependiendo el empleo, redes sociales. Estos datos son básicos porque así es como te localizarán.

Mala ortografía o typos

Este error va para cualquier profesión. No importa que tu actividad a desempeñar tenga poco o nada que ver con la redacción, un cv con faltas de ortografía, con typos o con una redacción inentendible será más difícil que logre éxito.

Según explica Lazlo, una encuesta de 2013 hecha por CareerBuilder encontró que el 58% de los currículos tienen errores tipográficos, por lo que nunca está de más checarlo dos veces o pedir que alguien más lo revise.

Escribir toda, pero toda la trayectoria académica

Si sientes que tienes poca experiencia profesional, no importa. Es preferible poner solo los logros más destacados en cada trabajo —aún si solo has tenido uno— a contarle al empleador que estuviste en el grupo Jirafitas del jardín de niños Frida Kahlo. Basta con escribir la carrera (o último grado de estudios antes de la licenciatura) que cursaste, con esto se intuye que ya tienes completa la educación anterior (básica y/0 media superior).

Si tienes maestría, doctorado u otro postgrado, es importante ponerlos. Así también aquellos cursos relevantes y significativos para el empleo que buscas. Por ejemplo, si quieres obtener un trabajo como diseñador en una revista, importa que hayas tomado un curso en ilustración y otro en diseño digital, pero no así un diplomado en yoga.

No poner en orden cronológico tus méritos

En un cv, la información siempre debe estar acomodada de lo más reciente a lo más antiguo, ya que lo más actual es lo que el empleador tomará en consideración al momento de contratarte. Así que comienza por poner tu último trabajo (siempre incluye las fechas o al menos los años) y ve bajando hasta tus logros más antiguos.

Vaciar sin ton ni son tu experiencia

Según Jeff Reynar, director de ingeniería de Facebook, un cv exitoso debe “centrarse en contar una historia clara sobre lo que has hecho, y en una carta de presentación explicar por qué crees que encajarías en Facebook (inserta aquí la empresa a la que quieras entrar) y lo que quieres aportar cuando te unas”.

Reynar agrega que más que describir lo que se ha hecho en cada empleo, la clave es decir cuál ha sido el mayor logro en cada uno de forma muy concreta. De este modo, quien lo lea pensará que el aspirante ha hecho cosas relevantes, de impacto. Así que en vez de decir que llegabas temprano y que fuiste una vez el empleado del mes, mejor decir que lograste que tu empresa ganara X dinero más, que incrementaste ventas, que le ayudaste a ganar X seguidores en sus redes…

Olvidar tu foto

Aquí en Malvestida te apoyaríamos al decir que para qué diablos poner una foto si alguien no te contrata por tu apariencia, sino por lo que sabes hacer. Sin embargo, para el mundo no Malvestido sí es bien importante colocar una foto en el cv. ¿Por qué? Porque suele ser un factor de confianza en el empleador, en lograr una cierta empatía aún sin conocer al aspirante, a ponerle rostro a quien solicita la vacante.

Obviamente, entre mejor calidad tenga tu foto, mejor. Si puedes mostrarte no enojadx, mejor. Si evitas las selfies, mucho mejor. Si te olvidas de insertar una donde sales con amigos o te recortaste de una foto grupal, mil veces mejor. Opta por una foto que refleje bien tu perfil profesional, donde luzcas agradable y que sea adecuada al empleo que quieres obtener. Nunca será igual la foto que coloque en su cv una actriz/actor que un ingenierx.

El tamaño sí importa

Si toda tu experiencia se puede resumir en una hoja o dos hojas, es lo ideal. Quienes revisan los currículums suelen ver no uno o diez, sino cientos de ellos. Al recibir uno que tiene ocho páginas, es probable que, por practicidad, se lo salten. En el lado contrario, si tu cv apenas llega a media cuartilla, es posible que se dé un mensaje de “no he hecho casi nada”.

El tip que da Bock es una cuartilla por cada 10 años de experiencia. Según una encuesta de la BBC entre empleadores, cada oferta de trabajo recibe en promedio 60 candidatxs. ¿Crees que se van a fijar en uno de 5 cuartillas o más?

El formato también

Aunque la mayoría de los empleos solicitan un cv en texto, cada empleo requiere un formato especial. Los diseñadores, productores de audiovisuales, fotógrafos, artistas y demás áreas creativas, siempre deberán agregar un portafolio con sus mejores trabajos.

Si nos apegamos a la versión papel (hoja de texto), un formato que sea legible, ordenado y claro tiene más posibilidades de éxito que uno que no cumpla estas características.

Lazlo agrega que es importante usar:

Compartir información confidencial

Lazlo Bock explica que compartir información confidencial sobre las empresas donde se ha trabajado es un grave error. Primero, porque no es ético, segundo porque esto no da confianza a quien lo contratará y tercero porque muchas veces hace parecer pretencioso a quien colocó eso en su cv.

Por ejemplo, que alguien que trabajó en el gobierno diga que entre sus funciones estaba manejar el presupuesto para pagar a los reporteros por sus apoyos a los candidatos… simplemente, no. La regla aquí es: nunca escribas en tu cv algo que no quisieras que vieran tus jefes.

Mentir en tu currículum

Tan verdadero y triste como se lee, pero algo común en el mundo laboral. La respuesta lógica a por qué no mentir en un cv es “por que está mal”, pero este problema va más allá.

De acuerdo con Lazlo el problema con la mentira es que puede ser descubierta fácilmente. Internet, los contactos de referencia y las personas que trabajaron en la antigua empresa pueden revelar el fraude. Hay empresas que sí investigan. Puedes echar a perder una gran oportunidad.

Por eso, jamás es buena idea mentir en habilidades que no tengas, cursos que no hayas tomado, en extender el tiempo de estancia en un trabajo o en logros imaginarios. Las verdades siempre salen a la luz, ya sea porque algo te delate o porque en tu propio camino en el trabajo se note la falta de experiencia.

Pequeños protocolos

En plena era digital, se estila enviar el cv por correo electrónico y tenerlo arriba en alguna red de trabajo, tipo LinkedIn. Sin embargo, si eres de los afortunados que fueron solicitados a una entrevista, nunca, pero nunca olvides llevarlo impreso. A veces es innecesario porque quien te entrevistará ya lo ha hecho, pero si no, es un protocolo esperar que el interesado en el puesto lleve una copia de cortesía, para hacerse presente.

Muchas veces, el empleador los guarda en algún archivo físico. Si no te quedas en ese empleo, es probable que si les pareciste alguien interesante, lo conserven a la mano en caso de que surja otra oportunidad.

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