La pirámide del clóset ético o cómo ser más responsables al comprar ropa

Te contamos qué es la pirámide del clóset ético y cómo puedes usarla como una herramienta para comprar ropa de una forma más inteligente y más responsable con el planeta y la sociedad.

pirámide del clóset ético
Foto. Rawpixel

¿Cómo decides qué prendas nuevas comprar? Tal vez según qué tanto te gustan, el costo y las oportunidades que tendrás para usarlas. O quizá prefieres que sean de una marca local o que tengan alguna otra característica: cada quien tiene sus propias prioridades, que pueden ir variando a lo largo de la vida.

El problema es que, en las últimas décadas, la industria de la moda rápida ha crecido tanto que se ha convertido en una de las más contaminantes, además de que, en la búsqueda de mano de obra barata, también es cómplice de la explotación laboral y otras prácticas muy poco responsables. 

Para cambiar a un modelo más sostenible, son necesarias regulaciones a nivel global, pero las personas consumidoras también podemos contribuir al considerar nuestras compras de otra manera. 

La pirámide del clóset ético

La verdad es que el mundo del consumo responsable es súper complicado y no es tan sencillo deshacernos de los hábitos que hemos adquirido ni desentendernos de una cultura que quiere que cada semana haya una nueva tendencia.

Por eso, la blogger y autora Anuschka Rees creó en 2016 la “pirámide del clóset ético”, que nos puede ayudar a definir prioridades. Como en la famosa pirámide de Maslow, lo más básico está abajo. Esto es lo que debemos hacer más y en lo que se construye todo nuestro clóset. Hasta arriba, encontramos lo menos prioritario, que en este caso serían las compras que hacemos solo cuando las otras opciones de han agotado.

Hay varias versiones de pirámides similares, así que aquí te hacemos un pequeño resumen, basado tanto en la de Rees como en la de la tienda de segunda mano Silvestre. Puedes adaptarlo a tu estilo de vida, a tu presupuesto y a tus propios valores. 

Por ejemplo, hay quienes consideran que comprar ropa de seda o lana no es opción, ya que son fibras de origen animal. Para otras mí, vale la pena adquirirlas porque duran muchos años y en medio están quienes deciden incluirlas en su clóset solo si son de segunda mano. 

También es importante recordar que hay personas que no encuentran tantas opciones, ya que por desgracia las marcas locales suelen tener un rango muy limitado de tallas y se ha puesto de moda el reinventar las prendas de segunda mano de tallas grandes para convertirlas en otras más pequeñas. Esto impide que quienes tienen cuerpos más grandes accedan a la cultura de la segunda mano.

Si para ti sí es una posibilidad cambiar tu clóset y limitar tu consumo de moda rápida, este es un ejemplo de pirámide. 

pirámide del clóset ético

Nivel 1: cuidar y usar lo que ya tenemos

Sí, la prenda más sostenible, la más barata, la mejor es aquella que ya está en nuestro clóset. 

Antes de comprar algo, es importante que aprendamos a cuidar y reparar lo que ya tenemos, y así nos aseguramos de que dure mucho tiempo en buenas condiciones. 

En este nivel también podemos hablar del upcycling, que se refiere a darle un uso nuevo a las prendas que ya de plano no puedas seguir usando. Con creatividad, pueden convertirse en trapos de limpieza, macramé, relleno para cojines, camita para mascotas o mil cosas más.

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Nivel 2: incluir en nuestro clóset prendas que vayan a durar

Aquí se refiere a que compremos (o intercambiemos) cosas que duren tanto por su lugar en nuestro corazón como por su calidad. O, como dice Anuschka: no incluyas en tu clóset cosas que no son ideales y sabes que vas a reemplazar muy pronto.

Para esto, es básico que te familiarices con los tipos de telas y sus cuidados y que aprendas a distinguir a una pieza bien hecha que aguantará contigo muchos años.

Nivel 3: ropa de segunda mano

Existen ya muchísimas tiendas de segunda mano en México y la mayoría hacen envíos a todo el país. Estas prendas ya están en el mundo y si no las circulamos, pueden acabar en la basura, así que son una excelente opción.

Aquí también puede entrar la idea de los intercambios de ropa o swap parties entre amigues, porque así nos aseguramos de que las cosas que ya no queramos, alguien más les va a dar una nueva vida. Este acercamiento es especialmente útil si tienes una talla que no suele encontrarse en bazares, porque puedes organizarte con otras personas con un tipo de cuerpo similar. 

Eso sí, recuerda que, aunque sean prendas más responsables, lo que importa aquí es que realmente las uses por mucho tiempo. Por eso cada nuevo nivel se apoya en el anterior. 

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Nivel 4: moda nacional

Aquí podríamos incluso dividir en otros dos niveles: la moda nacional y la moda hecha en México por marcas responsables. Porque sí, que una marca sea local no necesariamente quiere decir que tiene las mejores prácticas sociales y ambientales.

Al comprar este tipo de marcas, impulsamos a la economía, además de que son empresas con una producción menor, que necesariamente no tiene un impacto negativo tan grande como las globales.

Si tú quieres llevarlo un poco más lejos, puedes centrarte en comprarle a productores (por ejemplo, a mujeres que hagan ropa artesanalmente) para saber que tu dinero les apoya directamente o preguntar a tus marcas mexicanas favoritas de dónde viene su materia prima y quién elabora las prendas.

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Nivel 5: moda rápida

Comprar responsablemente prendas como calcetines, ropa interior de algodón u otros básicos no es fácil, porque se limita muuucho la opción de segunda mano y hay pocas marcas artesanales mexicanas que las fabriquen. 

Si compras moda rápida, no te sientas culpable, solo intenta que sea la menos posible (por eso es el piquito de la pirámide) y recuerda cuidarla muy bien para que te dure mucho o pueda tener una segunda vida con otra persona.

Recuerda que la pirámide no es tanto una orden sino una nueva manera de pensar en tu consumo que incluso puede extenderse a cómo compras otras cosas, desde muebles hasta alimentos.