Lo que me enseñaron los personajes femeninos de Anne with an E

La serie Anne with an E es una gran opción en estos días, no solo para entretenernos sino para pensar en diferentes temas sociales.

Anne With an E
Netflix

A finales del siglo XIX el contexto para las mujeres y niñas era distinto a nuestra época actual: las mujeres eran encarceladas por hablar, estigmatizadas por no ver al matrimonio como primera opción o reprimidas si querían luchar por una educación igual a la de los varones.

Pensar en cómo era el contexto en el que vivían las mujeres y las niñas en los siglos pasados parece muy lejano.

Pero la serie Anne with an E me hizo pensar en que muchos de los derechos que tenemos se han vuelto privilegios frente a las realidades de otros grupos de mujeres.

Temas que resuenan siglos después

Hoy yo tuve la oportunidad de elegir ir a la universidad, pero eso no me garantizará que pueda obtener el mismo salario que mis compañeros hombres ni que otras mujeres puedan tener acceso a la educación.

¿Por qué el discurso de una serie ambientada en los siglos pasados, como Anne with a E, sigue atravesándonos en esta época actual? A lo mejor es por todas las desigualdades sociales y de género que seguimos viviendo las mujeres. O porque después de tantos años la violencia hacia nosotras sigue siendo cruel e invisibilizada. No lo sé.

Pero la serie, disponible en Netflix, nos muestra temas del siglo pasado que se perpetúan y siguen vigentes en nuestro tiempo: el racismo, la opresión hacia las mujeres, la idealización del matrimonio o el clasismo y la discriminación.

Lo que tienes que saber sobre Anne with an E

Anne with an E, que se estrenó en 2017, tiene 27 episodios y tres temporadas, y su universo es femenino. Se inspira en la serie de libros Anne of the Green Gables, de Lucy Maud Montgomery y fue adaptada por la escritora Moira Walley-Beckett.

Esta serie se ambienta en la década de 1890, cuando la huérfana de 13 años Anne Shirley (Amybeth Mcnulty) es adoptada por error por los hermanos Matthew y Marilla Cuthbert en Avonlea, Canadá.

De ahí, la protagonista de la historia se enfrenta a las normas sociales y culturales de un pueblo conservador y machista y a una lucha constante para que su voz sea escuchada.

Para subrayar la importancia que le da la serie a las creaciones y pensamientos de las mujeres, los títulos de los episodios son frases tomadas de libros escritos por mujeres: Jane Eyre (1847), de Charlotte Brontë; Middlemarch (1871), de Mary Anne Evans bajo el seudónimo de George Eliot y Frankenstein (1818), de Mary Shelley.

Y es que todo lo que ha aprendido Anne y las pasiones e ideales que la conforman lo ha tomado de los libros que lee, de las historias que imagina y de la empatía sobre los personajes que descubre. Para ella leer es conocer todos los mundos posibles.

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“Los hombres no completan a las mujeres, ellas nacen completas”

Anne Shirley es una niña que todo el tiempo está cuestionando los roles de género y los estereotipos que las mujeres deben cumplir en una sociedad ultraconservadora y dominada por los hombres. Pero también cuestiona sus propios ideales y la imagen que tiene sobre sí misma.

Durante la historia, Anne vive un proceso de autoconocimiento, sanación y amor propio. Al principio tiene que lidiar con las inseguridades que le genera su aspecto físico, ya que ella no encaja con los estereotipos sociales del pueblo en el que vive. Y también con toda la carga cultural que significa ser huérfana.

En un capítulo, Anne escribe un manifiesto sobre los derechos que la mujeres deberían tener, sobre la importancia del consentimiento en las relaciones amorosas y la autonomía de las mujeres para hablar de política y problemas sociales:

“… Merecemos el derecho a la autonomía corporal y a ser tratadas con respeto y dignidad. Decir ‘detente’ y que nos escuchen, en lugar de forzarnos y decir que un hombre sabe sobre nuestros derechos y deseos. Las hombres no completan a las mujeres, ellas nacen completas.”

Lo que nos enseñaron los personajes femeninos de la serie

La construcción de los personajes femeninos de la serie es maravillosa. Aquí te cuento algunas de las que más me inspiraron.

Marilla Cutberth es la mujer que adopta a Anne. Cuando su madre falleció, ella tuvo que asumir todas las responsabilidades del hogar y de cuidados. A sus cincuenta años, ella se enfrenta a si misma y resignifica el concepto de maternidad. También lidia con los prejuicios por nunca haberse casado.

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Diana Barry es la mejor amiga de Anne. Ella pertenece a una de las familias más ricas del pueblo, por lo que carga con la imposición de sus padres de ser una “señorita” y prepararse para encontrar a un marido rico. Sin embargo, sueña con ir a la universidad y con ser valorada por lo que piensa y no por su aspecto físico.

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Tía Josephine fue mi personaje favorito. Nos enseña mucho sobre el amor y construir con otras mujeres. Cuestiona el amor romántico heteronormado y nos conmueve cada que habla sobre la mujer a la que amó. Definitivamente enuncia la homosexualidad y las distintas formas de amar.

Señorita Stacy es una mujer que quedó viuda muy joven, aun así nos recuerda que el amor a una misma es igual de valioso. Llega al pueblo para convertirse en la nueva maestra.

Ella rompe con muchos estereotipos como no usar corsé, cambiar las faldas por los pantalones y hacer actividades que sólo eran consideradas para hombres, como ser científica o mecánica.

No solo es género

Pero lo mejor de Anne with an E es que la serie no solo problematiza las desigualdades de género.

Por ejemplo, sus episodios también hablan sobre la discriminación de los pueblos aborígenes de Canadá y la colonización de su cultura, de sus tierras ancestrales y la imposición del cristianismo.

Nos recuerda sobre el clasismo y la precarización de la clase trabajadora. Y las desigualdades sociales y económicas para poder acceder a derechos humanos como la educación o al libre tránsito.

Por eso es una serie que, aunque sucede hace dos siglos, es muy moderna y miles de mujeres se han enamorado de sus personajes y sus historias. Tanto, que hasta hubo una campaña en línea para pedir a Netflix que la renovara.

Mientras tanto, tenemos 3 temporadas que valen muchísimo la pena.