Gilmore Girls regresó… ¿valió la pena la espera?

Gilmore Girls

Foto. Netflix

¡Ojo! Este texto contiene spoilers de ‘Gilmore Girls: A Year in the Life’. Procede bajo tu propio riesgo.

No tengo personalidad de fan. Mi banda favorita es Arctic Monkeys y no sé cómo se llaman todos los integrantes (Alex, Matt y …. ¿¿¿???), hay libros que he leído y amado, pero no sé nada de sus autores y me cuido de admirar sin medida a personas que luego me puedan decepcionar. Dos excepciones son Gilmore Girls y Harry Potter. Sé todo lo que se puede saber sobre ‘El niño que vivió’ y sobre Lorelai, Rory y Emily, no solo porque me gustan mucho la serie y los libros, sino porque el ser fan me ha ayudado a crear una comunidad con otras personas igual de obsesionadas.

Para quienes no sepan, Gilmore Girls fue creada por Amy Sherman-Palladino y se transmitió de 2000 a 2007, pero la séptima temporada ya no contó con la participación de su creadora, por lo que muchos fans nos quedamos esperando el verdadero final para estos personajes. Cuando la serie apareció en Netflix el año pasado, su popularidad se hizo más notoria que nunca, y así fue como obtuvimos cuatro películas –o capitulotes– de hora y media escritos por Amy y Daniel Palladino, su esposo, que pretendían darnos un cierre “auténtico”.

¿Funcionó?  Llevo dos días hablando con mujeres conocidas y desconocidas en Twitter sobre la serie, pensando en ella y leyendo todos los artículos a mi disposición, así que supongo que sí funcionó, de la misma forma en la que tal vez funcionan Fantastic Beasts and Where to Find Them o Harry Potter y el legado maldito (dije que soy fan, pero no he visto la película ni leído el libro. Oops!). Regresar a un universo que te dio aventuras, emociones y amigos en la infancia y adolescencia se siente como comer tu comida favorita: todo parece estar en su lugar por unos minutos u horas porque estás en territorio conocido.

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En términos más críticos, Gilmore Girls: A Year in the Life se queda en territorio demasiado conocido. Regresaron todos los exnovios de Rory (imagina encontrarte a todos tus exes en unos meses, creo que para la mayoría de las personas sería una pesadilla) y dos de los de Lorelai. Regresó también el total desconocimiento de los Sherman-Palladino respecto a la industria editorial (¿¿qué redactora freelance se la pasa viajando si no escribe sobre viajes??) y su extraño sentido del humor, que a veces funciona y a veces no.

Ahora que soy una feminista malvada, volver a ver la serie original me causa algunos problemas. Las relaciones y reacciones emocionales entre los personajes me siguen pareciendo genuinas y bien escritas, pero no puedo dejar de notar sus bromas homofóbicas y su slut-shaming.

En los dosmiles la cultura era distinta, así que me daba mucha curiosidad saber cómo evolucionarían estas referencias en A Year in The Life. La respuesta es que a los temas ya existentes se unieron bromas sobre el peso de las personas (jajaja un gordo disfrutando de una alberca) y sobre la nacionalidad de los sirvientes de Emily, quienes claramente hablan español, aunque la serie intente decirnos que se trata de un idioma desconocido.

En especial el tema del peso me decepcionó mucho, porque esta fue la serie que logró, en 7 temporadas, jamás centrar un argumento en el peso de Sookie St. James (interpretada por la fantástica Melissa McCarthy) o en el de Miss Patty. En los nuevos capítulos, Lorelai sí usa el nuevo lenguaje body positive y hace una mención al feminismo, pero siempre en tono negativo o de broma. No es que me esperara ver a las Gilmore convertidas en activistas, porque esa nunca ha sido su personalidad, pero en 2016 esas bromas ya se ven fuera de lugar en una serie que se centra en la vida de tres mujeres.

Dicen que nunca puedes regresar a casa ni bañarte en el mismo río dos veces y creo que es verdad. Visitar Stars Hollow y a todos sus habitantes se sintió muy bien y más aún el hacerlo con amigas, con mis hermanas e incluso con mi mamá. Este fin de semana todas nos introdujimos de nuevo a un mundo que tiene mucho más sentido que el “real”, cada día más patas arriba, pero me da gusto saber que Rory y Lorelai ya no son personajes a los que quiero imitar ni Gilmore Girls el tipo de historia que yo quisiera crear algún día. Estoy lista para mirar hacia adelante… dentro de unos días, cuando se acabe el chisme en mis redes sociales.