«Mi vínculo»: la reivindicación de las relaciones poliamorosas y abiertas

Cada vez más personas cuestionan la norma de la monogamia y se lanzan a explorar otras formas de amar y relacionarse, por ejemplo, a través de las relaciones abiertas o poliamorosas. De ahí surge el término «mi vínculo».

Fotografía. The Gender Spectrum Collection

Hace unos días, en Twitter se comenzó a hablar, discutir y hasta bromear sobre el uso del término «mi vínculo» en lugar de novia, novio, novie o pareja. Si no entiendes muy bien el porqué, tú tranqui, acá te explicamos.

Todo comenzó por una publicación de Ale Campollo que se hizo viral. En ella, la creadora del podcast Insolentes, contó algo sobre su vínculo y de ahí surgió todo.

La realidad es que este término no es nuevo dentro de las relaciones poliamorosas o abiertas. El terapeuta y sexólogo, César Galicia, nos cuenta que este término surgió por la búsqueda de una palabra neutral que evitara la jerarquía o encasillamiento en las relaciones.

«Se reduce la relación o el nombre que se le da a la relación a su término más esencial: ‘existe un vínculo entre nosotros’. Y de esta manera se crea la puerta de definir el vínculo como lo que es sin una carga jerárquica, simbólica o con dinámicas preexistentes», dijo a Malvestida.

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La mayoría de las personas no monógamas pueden sentir que estas etiquetas ya conocidas —novio, pareja, etcétera— no necesariamente describen las experiencias que estas personas viven dentro de una relación.

Porque, amigues, aceptémoslo: «los nombres con los que nombramos una relación o los nombres con los que etiquetamos una relación, llevan una serie de cargas, de expectativas y de dinámicas que deben de ocurrir», cuenta Galicia.

¿Qué significa usar «vínculo» para una persona poliamorosa?

Para Ale, la palabra vínculo tiene un significado sencillo pero que define mucho dentro de su relación.

«Yo le digo vínculo a la persona con la que me relaciono sexualmente y emocionalmente, diferente a mis amigas y amigos, pero que estamos abiertos a la no monogamia», menciona Ale.

Y agrega: «El término vínculo viene del poliamor (…) Esta persona con la que yo estoy vinculada es mi pareja, pero también es de que no solo somos nosotros dos, hay más personas que pueden ser bienvenidas”.

Para Ale, palabras como novio o novia traen consigo una connotación cultural de que lo que sigue es el matrimonio.

«Yo no creo en el matrimonio, ni en el anillo de compromiso. Yo creo que el compromiso empieza desde que comenzaste la relación, y el compromiso está en tener responsabilidad afectiva», dice.

Cada vez más personas cuestionan la monogamia como regla única de las relaciones sexoafectivas, más con el cuestionamiento colectivo del amor romántico.

«Se está cuestionando la noción de que podemos tener una relación que tenga determinadas dinámicas, compromisos o determinado lo que sea, en donde la monogamia no necesariamente sea el centro de», dice César.