Tenemos que hablar del desabasto de tampones en CDMX

Los tampones son un nuevo tema polémico en CDMX. Te contamos por qué hay escasez en las tiendas y cómo hay leyes que pueden tener buenas intenciones, pero no toman en cuenta a una parte de la población.

tampones cdmx

No se a ustedes amigues, pero el solo pensar que la ONU dijo que para 2050 va a haber más plástico que peces en el mar a mi me causa mucha ansiedad.

Con lo clara que es la urgencia de que hagamos algo por cambiar esta situación,  la prohibición de plásticos de un solo uso que se implementó en la Ciudad de México se sintió como un rayito de esperanza. Tristemente, después de dos meses desde que esto sucedió, nos hemos dado cuenta que no todo es risa y diversión. 

Primero que nada se siguen utilizando estos plásticas, y en segunda, los que sí se están dejando de vender son los de los tampones y eso representa un gran problema para muchas personas.

Sobre la prohibición de plásticos de un solo uso

Ok, empecemos por lo más básico, ¿De qué va la prohibición de plásticos de un solo uso? 

Esta fue una reforma a la Ley de Residuos Sólidos, en la que desde diciembre de 2020 se prohibió la distribución, comercialización y entrega de bolsas de plástico en CDMX, y a partir de enero de 2021, de popotes, globos, charolas, vasos, tapas y APLICADORES DE TAMPONES. Gracias a diosita, esto ha obligado a las empresas y comerciantes en general a buscar alternativas más amigables con el planeta.

Según la ONU, Latinoamérica produce el 10% de la basura a nivel global, además de tener varios problemas como que 40 millones de personas carecen de un servicio básico de recolección. 

Entonces sí, que existan y se implementen este tipo de leyes es súper importante para que caminemos hacia una sociedad más verde. Chile, por ejemplo, fue el primer país de Latinoamérica en aplicar una ley de este estilo. Desde 2018, quedó prohibido el uso de bolsas de plástico y según su gobierno, seis meses después de que se publicara oficialmente la legislación, los comercios dejaron de entregar bolsas de plástico y el 66% de la población ya hacía sus compras con bolsas de tela.

Algunos otros países como Irlanda, Kenia, Reino Unido y Ruanda, también tienen leyes que regulan o prohíben plásticos de un solo uso.

La prohibición y los tampones

Creo que podemos estar de acuerdo en que esta reforma a la ley fue un gran paso para México. Sin embargo, no todas las personas están, ni estarán conscientes de lo que significa que se prohíban los aplicadores de plástico de los tampones (porque claro, “tema de mujeres”).

Han pasado dos meses desde que entró en vigor esta ley y ya hay desabasto de tampones en Ciudad de México. Como escribe Elena Reina para El País, seguimos viendo bolsas, charolas desechables y popotes en muchos comercios de la ciudad, mientras que este producto básico de higiene menstrual ya no se encuentra, o se vende hasta agotar existencias.

Sí, pareciera que las personas que menstruamos somos las únicas que tenemos que asumir la responsabilidad de salvar al planeta.

La pobreza menstrual en México

En un mundo ideal, todas estaríamos muy contentas de que se prohibieran los tampones con aplicador, porque sí, su impacto ambiental es muy grande. Se calcula que los tampones o compresas con sus envoltorios, cajas y aplicadores, representan el 0.5 de la basura global que llega a los vertederos desde nuestra casa.

Tristemente, la realidad es muy diferente. Aunque nos encantaría que todas las personas usaran algún producto menstrual sustentable, la pobreza menstrual que existe en nuestro país hace que eso sea bastante complicado. Por un lado queremos ayudar al planeta y por otro que todo mundo tenga una menstruación digna.

Y sí, existen los tampones sin aplicador, pero hay que recordar que la pobreza menstrual no solo se trata de dinero, sino de acceso a productos, a agua potable para lavarse las manos y a educación acerca de sus cuerpos. Para muchas mujeres y otras personas que menstrúan, usar estos productos viene con estigma o desconocimiento.

¿Qué podemos hacer?

Menstruación Digna México, un grupo que busca generar datos sobre menstruación en el país, además de la gratuidad de prodctos de gestión menstrual para quienes lo necesitan y que se elimine el IVA que generan, lanzó un comunicado este viernes 19 en el que anuncia que interpuso una queja ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), denunciando la discriminación institucionalizada.

El grupo pide que se legisle con perspectiva de género y que la industria abandone los productos tóxicos o dañinos y genere opciones asequibles para todas las personas.

Si está en tus posibilidades, puede ser el momento ideal para probar algún producto menstrual sustentable, poner tu granito de arena para no producir tanta basura y dejar los tampones a personas que realmente no pueden acceder a otra opción.

Empezar a hablar sobre el desabasto y la pobreza menstrual también es de gran ayuda para visibilizar el problema y exigir al gobierno que genere soluciones en las que nadie se tenga que preocupar en cómo va a lidiar con su menstruación.

Si bien esta es una reforma con buenas intenciones, tenemos que voltear a ver todo lo que implica. Que los tampones sean de los únicos productos de plástico de un solo uso en desabasto, nos deja muy claro que la menstruación sigue siendo invisibilizada aunque la mitad de la población la viva.