¿Cómo meditar caminando? Una forma de tener paz en una ciudad caótica

meditar caminando

Foto. Christian Gertenbach

Quien vive a diario en una ciudad similarmente caótica a la CDMX, sabrá que a veces es imposible encontrar un poco de calma o sacar el estrés. El sonido de los coches atorados en el tráfico, las construcciones que nunca parecen acabar, los altavoces estridentes de los tamales o el fierro viejo con el popular “se compran colchones, tambores, refrigeradores, estufas, lavadoras, microondas…”, hacen de nuestra mente un torbellino sin descanso.

Pero aunque pienses que todo está perdido, estamos aquí para decirte que existe una nueva forma de meditar. No necesitas ir a un centro budista o quedarte en casa haciendo “ohmmm”. También puedes hacerlo caminando. Esto es un gran plan porque sabemos que estar quietx intentando concentrarte no es cosa fácil.

Este método fue creado por el experto en meditación Jon Kabat-Zinn, autor del audio libro ‘Mindfulness Meditation in Everyday Life‘, donde puedes encontrar la guía completa con ejercicios de meditación que puedes aplicar mientras caminas, estas sentadx o haciendo yoga. Lo mejor es que ofrece una experiencia que va completamente de la mano con nuestras vidas en el siglo XXI.

Para que puedas poner en práctica esto del oasis en medio del caos, te decimos cómo hacerlo.

Prepara el ambiente para meditar

Es posible hacer este tipo de meditación mientras caminas hacia el trabajo —o incluso en el coche—, pero es mejor si le das un tiempo de mayor calidad. ¿Qué tal aprovechar una media hora de tu tiempo libre para comer? o ¿hacerlo cuando regresas a casa ya sin prisas?

Tener un poco de ambientación que cree una espacio más zen puede ayudar mucho a meditar caminando. Prepara una playlist o baja un app de sonidos relajantes (Insight Timer es muy buena). Colócate tus audífonos y ¡andando!

Busca un lugar donde te sientas cómodx

No importa si es adentro o afuera, la idea es que puedas caminar sin interrupción. Una vez que lo tengas, no te muevas. Siente todo tu cuerpo, desde cómo tus pulmones se llenan de aire al respirar hasta como se liberan tus músculos al expulsarlo.

Después de esto puedes comenzar a caminar lentamente –entre 10 y 15 pasos–, y entre cada ida y regreso, detente y respira. Tómate el tiempo que necesites.

Ten consciencia de tu cuerpo

Desconéctate del ajetreo que te rodea y con cada paso que des puedes preguntarte: ¿Cómo se siente el aire en mi rostro? ¿Cómo se siente el suelo bajo tus pies? ¿Qué escuchas a tu alrededor? ¿Qué ves? ¿Sientes los rayos del sol sobre ti o sientes frío?

Quizá te sientas rarx y pensarás que no tiene ningún sentido, pero créenos cuando te decimos que tu mente se despeja una vez que pones toda la atención en ti.

No te preocupes si tu mente comienza a divagar

Es completamente normal que en las primeras meditaciones te distraigas o te pongas a pensar en pajaritos, plantitas y la lista del súper, pero no te preocupes. Es cuestión de que seas paciente contigo mismx y vuelvas concentrar tu atención en las sensaciones anteriores.

Puedes practicar este método de meditación las veces que creas necesario, encuentra tu propio ritmo y dale un respiro a tu mente. Notarás que después de ejecutar esta rutina, se volverá en un verdadero respiro de paz. Caminar no volverá a ser algo tedioso, monótono y automático.

Te dejamos aquí una sesión de media hora para caminar meditando. Si lo practicas, ya nos cuentas cómo te fue.