‘No soy un monstruo’: lo que una mujer con esquizofrenia quiere que sepas sobre su condición

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Foto. Cecilia McGough

Si realmente quieres entender cómo es la vida de otra persona y ponerte en sus zapatos, tienes que aprender a escucharla. Por ello es que la astrónoma y activista Cecilia McGough ha decidido alzar la voz y hablar abiertamente sobre su esquizofrenia, una condición que afecta a 1.1% de la población mundial de más de 18 años (aproximadamente 51 millones de personas) y que está rodeada de diversos prejuicios.

En una reciente entrevista con el proyecto Special Books by Special Kids, Cecilia, que cursa una especialización en el Penn State Schreyer Honors College, habló sobre cómo es vivir con alucinaciones 24/7. “A menudo digo que soy alguien que no puede apagar sus pesadillas, incluso cuando está despierta”.

Dichas pesadillas incluyen escuchar, ver e incluso sentir a un payaso (como el de la película It de Stephen King), arañas o una niña parecida a la de El Aro con un cuchillo en la mano, a quienes Cecilia –con el tratamiento adecuado– ha aprendido a distinguir de la realidad y, a veces, hasta ignorar.

“Al principio pensé que estaba poseída y déjame decirte que eso es mucho mas aterrador que darte cuenta de que tienes un desequilibrio químico en tu cabeza, así que por eso promuevo tanto la educación. Se dice que le tememos a lo que no entendemos, y el entender más sobre mi diagnóstico hace que sienta menos miedo”.

La esquizofrenia es una combinación de varios trastornos mentales como alucinaciones, psicosis, lenguaje desorganizado, comportamientos catatónicos, delirios o síntomas nocivos, y aunque cada persona que lo padece tiene características específicas, lo que a menudo tienen en común es que son percibidas por la sociedad como locos, desquiciados o peligrosos, cuando por dentro sufren por llevar a cabo tareas cotidianas e invierten gran porcentaje de su energía en parecer “normales” ante los demás.

En una plática TEDx que Cecilia dio en marzo de 2017, explica que 1 de cada 10 personas esquizofrénicas cometen suicidio, y 4 de cada 10 lo intentarán al menos una vez en al vida. Ella misma forma parte de esa estadística, pues en febrero de 2014, mientras estaba estudiando la universidad, intentó quitarse la vida.

“Sentía que no podía ser quien yo quería ser, y que la gente no me iba a aceptar como una persona, que no aceptaría mi diagnóstico”, explicó en la entrevista con Special Books by Special Kids. “Realmente es más la preocupación por las voces reales. Escucho voces en mi cabeza, pero es más el miedo a las personas de verdad, lo que sus voces tienen que decir [sobre mí], sobre las que alucino en mi cabeza”.

En el video –que ha reunido más de 5 millones de visitas– Cecilia aparece algo distante e incapaz de voltear a ver al entrevistador. Más tarde explicaría en su página de Facebook que fue porque estaba teniendo alucinaciones en ese momento.

“Las alucinaciones de audio eran tan fuertes que tuve dificultades incluso para escuchar las preguntas durante la entrevista. Mis pensamientos estaban dispersos y eran difíciles de controlar. No había dormido en más de 36 horas debido a la gran ansiedad. Mi tartamudeo y balbuceo regresaron. Esta es una gran diferencia con respecto a mi actitud despreocupada, confiada y más articulada del día a día”.

A fin de ayudar a más personas en su condición, Cecilia se convirtió en activista por la salud mental y fundó una organización no gubernamental llamada Students With Schizophrenia, con la cual brinda apoyo a estudiantes universitarios esquizofrénicos, les da recursos para continuar con sus estudios y, al mismo tiempo, busca educar y sensibilizar a la sociedad.

“No me voy a revolcar en autocompasión por mi diagnóstico. En vez de eso voy a utilizarlo como un denominador común para ayudar a otras personas con esquizofrenia, y no voy a descansar hasta que cada persona con esquizofrenia alrededor del mundo no tenga miedo de decir las palabras: ‘Tengo esquizofrenia'”.

Al final del día, lo que Cecilia quiere que la gente entienda sobre su condición es: “No soy un monstruo y soy mucho más que el giro en la trama de una película o la conversación que la gente tiene después de un tiroteo masivo… La gente con esquizofrenia tiende a ser la abusada, más que la abusadora”.

Si tú o alguien que conoces padece esquizofrenia, busca ayuda profesional, ya que obtener un diagnóstico médico y recibir tratamiento te permitirá comprender por qué tu cerebro funciona de esa forma.

“Me tomó ocho meses, ochos meses después de mi intento de suicidio, finalmente conseguir el tratamiento que necesitaba”, explica Cecilia. “No permitas que nadie te convenza de no conseguir ayuda médica, no lo vale. Es tu decisión y también es tu derecho. Conseguir ayuda médica es la mejor decisión que pude haber tomado”.

Ayúdanos a crear conciencia sobre la esquizofrenia compartiendo esta nota y el testimonio de Cecilia McGough.

 

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