Quién es Francia Márquez, candidata a la presidencia de Colombia y defensora del territorio

Valeria Angola nos cuenta de su admiración por Francia Márquez y su visión acerca de la lucha por el territorio y la comunidad.

Imagen. GUE/NGL, CC BY-SA 2.0 via Wikimedia Commons

El día de hoy quiero hablarles sobre Francia Marquez, una mujer afrochingonsísima que admiro mucho y que, actualmente, es candidata para la presidencia de Colombia 2022-2026.

Ella es oriunda de la vereda de Yolombó, en el municipio de Suárez, al norte del Cauca, en el Pacífico colombiano. En 2018, fue ganadora del premio Goldman, que se concede anualmente a defensores de la naturaleza y el medio ambiente. 

Esto porque encabezó un movimiento de mujeres negras que de manera aguerrida resistieron contra el despojo, las amenazas y la criminalización por parte del gobierno colombiano y las multinacionales.

Francia fue desplazada de manera forzada de su comunidad por oponerse a las empresas mineras en su territorio. En 2014, ella y otras mujeres de otras comunidades marcharon hacia Bogotá en la conocida Marcha de los Turbantes.

Muchas mujeres negras llegaron, peinadas con turbantes, al Centro de la capital colombiana a paralizar al Ministerio del Interior, exigiendo la salida inmediata de las retroexcavadoras que preparaban trabajos de minería ilegal en el Río Ovejas, ubicado en la comunidad de Francia.

Francia Márquez, comunidad y la defensa del territorio

En una entrevista para la DW en español, la periodista Natalia Orozco le pregunta a Francia cuál es la importancia del río para ella y su comunidad:

“Mi comunidad no sería lo que es sin este río, este río ha sido la inspiración para nosotros, pero aquí hemos coexistido, hemos coexistido entre el río y nosotros. Es como si fuera un ser, como un ser que nos mueve y que nos inspira, y por eso lo hemos cuidado, lo hemos defendido y lo hemos peleado para que no se desvíe. Imagínese de repente quedarse con esto seco, sin agua… en este río hay 17 especies de peces…”.

La línea que separa la naturaleza de lo humano parece invisible cuando escucho a Francia Márquez. Tanto el río como los peces son seres que pertenecen a las genealogías familiares, a la comunidad.

La lucha por los territorios ancestrales es vital para entender los procesos organizativos de las mujeres racializadas. El territorio, mucho más que un espacio físico o un pedazo de tierra delimitado, es un lugar repleto de historia y significados, donde se configuran las relaciones sociales, las prácticas culturales y los sentidos simbólicos de las comunidades.

Pero, ¿qué es comunidad?

Lo que he entendido por comunidad ha cambiado, sin lugar a dudas, a través de los años. Hace un tiempo solo era un grupo de mujeres. Después, comunidad significó construir procesos políticos también con los hombres racializados. A veces es mi familia, otras veces son mis vecinos.

A partir de que conocí la vida y lucha de mujeres como Francia Márquez, el sentido de comunidad se ha visto desbordado en mí.

Muchos dirán que he perdido la cabeza, pero hoy en día creo que la naturaleza no es algo que viva aparte de las personas: somos tierra, viento, alimento, animales, rocas y estrellas. Comunidad es todo lo que está vivo y muerto en la tierra.

Francia Márquez también cita a Paulina Balanta, una mayora que dice que “el territorio es como mamá y papá y uno no destruye a su papá y a su mamá”.

Soy porque somos

Tristemente, hoy en día, Colombia encabeza la lista de países en el mundo en el que más líderes comunitarios son asesinados. En definitiva, Francia Márquez es una sobreviviente.

Francia cree en la filosofía africana Ubuntu, que significa “soy porque somos”. De hecho, la utiliza como lema de su campaña. Su apuesta es por la paz, por la sanación de las heridas de la guerra, por la reconstrucción de los lazos comunitarios, por lo colectivo.

Ella le ha llamado la política de la vida, una propuesta opuesta a la política de muerte del modelo económico capitalista, extractivista e individualista.

Ante el panorama desolador de los partidos políticos tradicionales, ante la pandemia, la distribución desigual de las vacunas entre el norte y el sur global, las reformas tributarias y la represión policial, Francia es esperanza.

¡Desde México, estamos contigo Francia!