Instrucciones para mudarte de casa y no morir de estrés en el intento

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Foto. iStock

Recuerdo que la primera vez que me mudé fue compartiendo departamento con mi hermano. Él ya llevaba camino recorrido de varias mudanzas atrás y la mía apenas era la primera. Su mudanza se hizo en un taxi, mientras que la mía requirió de una camioneta minivan en la que apenas si cupimos el chofer, mi hermano, yo y las cosas. No se trató de quien tenía más o menos ropa, zapatos o libros, más bien del camino recorrido y la experiencia. No existe una guía para la mudanza perfecta, en mi experiencia siempre moverse y cambiar tu lugar de residencia conlleva una carga emocional que, por mínima que sea, altera el resultado. Pero lo que sí puedes hacer es planificarla para que salga lo mejor posible y aquí te dejamos algunos consejos.

Antes

Viaja ligero
El momento de empacar es perfecto para valorar lo que realmente es importante y necesario. Sin duda en un momento decisivo para esa famosa limpieza de closet y decidir si realmente quieres seguir guardando el vestido de los XV años o si algún día te vas a poner esas zapatillas de tacón inmenso. La purga no sólo aplica para la ropa, también para los libros, películas o revistas que guardaste durante muchos años. Lo importante de este paso no es sólo limpiar, es también hacer un espacio a nuevas cosas y experiencias en tu vida.

Prevé gastos
Cuando busques departamento, fija un monto máximo mensual para ello. Ya sea que lo hagas sólo o con roomie siempre toma en cuenta si el precio del alquiler incluye servicios (agua, luz, gas, internet) y de no ser así pregunta cuánto es extra para que lo incluyas en el gasto total. Y no te olvides del mantenimiento, hay lugares donde no cobran el mantenimiento pero eso significa que ante cualquier avería del baño, luz o sistema eléctrico te toca pagarlo. Si el mantenimiento viene incluido, no te preocupes, pero por eso siempre lee muy bien el contrato y pregunta ante cualquier duda. Y lo más importante, hoy en día no hay casero que no te pida un deposito de, por lo menos, el equivalente a una renta (ve ahorrando para eso).

Las cajas son tus mejores amigas
Consigue varias cajas de cartón según la cantidad de cosas que tengas y catalógalas de acuerdo a su contenido. Una puede ser para las cosas de la cocina, otra las de tu cuarto y una extra para libros y decoración. Eso te va a hacer un mega paro al momento de desempacar, sobre todo si eres de las que se tarda tooooooodo un mes en hacerlo (esas cosas pasan).

¿Dónde me siento?
La parte de los muebles casi siempre es un tema. Hay lugares donde la renta ya incluye el uso compartido de la cocina, refrigerador, lavadora e inclusive hasta los muebles de tu cuarto. Pero cuando no es así entonces te toca cargar con tus propias cosas y es ahí cuando entra la mudanza. Están los que comenzamos de forma austera, con lo básico y más bien poco a poco nos vamos haciendo de electrodomésticos propios. Pero si en tu caso llevas, por ejemplo, tu cama, entonces entra otro gasto que es el camión o camioneta de mudanza. Ante esa situación, una alternativa es pedir ayuda a algún amigo o familiar con algún transporte de carga (lo que podría reducir costos y sumar manos a tu causa 😉 )

Durante

Actitud zen
Ponte ropa cómoda y mantén la calma. Inhala, exhala. También es recomendable que planees bien el día y la hora en la que harás tu mudanza. Procura que sea una fecha en la que sepas que no habrá mucho tráfico ni cerrarán calles por algún evento especial (especialmente si tendrás que dar varias vueltas).

With a little help from my friends
Pedir ayuda a lxs amigxs, pareja o familia nunca está de más. Mientras más manos más rápida la mudanza y además se vuelve entretenido. Eso sí, prepara unas cervecitas para brindar y agradecerles después de que terminen de ayudarte con todo el ajetreo.

Después

Esta etapa es un poco más relajada y quizá la que lleva más tiempo, ya que debes desempacar y adaptarte al nuevo espacio. Tal vez debas seguir despidiéndote de cosas y pronto te darás cuenta que con una olla, un sartén, un plato y tres cucharas no es suficiente para sobrevivir. .

Calidad Vs cantidad
Si tienes que amoblar un departamento prepárate para desembolsar algo de dinero, pero no te desesperes por hacerlo todo de golpe. En vez de comprar esa sala y comedor que no te gustaron tanto, pero estaban baratos, ve haciendo las compras por partes. Primero lo básico: colchón, silla y mesa para comer. Lo demás puedes irlo consiguiendo poco a poco e invertir en piezas que realmente te gusten y vayan de acuerdo a tu estilo. Quizá te tardes meses, pero el resultado será mucho más gratificante que desesperarte y comprar lo primero que encuentres.

Improvisa
Esto va de la mano del punto anterior. En lo que vas comprando cosas para que tu depa luzca como sacado de Pinterest, utiliza lo que tengas a la mano para amoblar. Los huacales que te regalaron en el mercado pueden convertirse en estantes o una mesa (hay tutoriales para dejarlos padrísimos). O alguna amiga puede heredarte un par de sillas que ya no vaya a utilizar. Conforme vayas haciendo tus compras puedes ir sustituyendo esas piezas.

Si has pasado por una varias mudanzas seguro varios de estos pasos te suenan conocidos, pero si eres nueva en esto, ojalá que  te sirvan de guía y te hagan un poco más llevadero este nuevo viaje.