Hablemos de por qué es importante la representación de las mujeres negras en los medios

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Hace poco, Disney anunció que la actriz y cantante Halle Bailey interpretará a Ariel en el liveaction de La sirenita. Pocos días después, salió la noticia que la nueva agente 007 sería Lashana Lynch. Dos mujeres negras interpretando papeles impensables para nosotras: una princesa Disney y el agente de servicio secreto más taquillero de la historia.

La lluvia de comentarios racistas no tardó en caer: pude leer en las redes sociales comentarios como: “arruinaron mi infancia”, “¿por qué dañan todo lo que amo?”, “¿a qué hora se despinta y llena de petróleo todo el océano?”, “la inclusión se está saliendo de control”, “no soy racista, sólo quiero que Ariel sea pelirroja”.

La representación es una cuestión de poder 

La representación implica al menos a dos partes: el representado y el que tiene el poder de representar. La relación entre ellas nunca es inocente porque, casi siempre, está sujeta a un poder económico, social, político o ideológico. Este es el caso de las personas negras que han sido más veces representadas que dueñas de sus propias representaciones.

¿Por qué una niña negra no puede ser sirenita? ¿Por qué una mujer negra no puede ser una agente secreta que pone bombas y desmantela organizaciones criminales y Estados enemigos?

¿Por qué esas ficciones no son permitidas para la gente negra? ¿Por qué las mujeres negras no pueden ser lo que se les da la gana?

La posibilidad que tienen las personas de verse reflejadas en personajes de ficción, en películas, libros e incluso en los próceres de la historia oficial de las naciones, es un privilegio. Las personas racializadas rara vez experimentan la sensación de ver en sí mismas heroínas, príncipes, princesas, reyes, reinas.

¿Por qué importa la representación de las mujeres negras?

Las personas negras en los medios masivos de comunicación ocupan, tanto en la ficción como en la no ficción, roles asignados por la Colonia: sirvientes, esclavos, amantes, violadores, provocadores, delincuentes, drogadictos, flojos, etcétera.

La explicación detrás de los estereotipos asociados a la raza se encuentra  en la historia y estos siguen tan vigentes como hace uno o dos siglos.

Cuando leí la noticia de la Sirenita, escribí un tweet que se viralizó al instante. Mencionaba que las niñas negras ahora podían soñar con ser sirenas. Así como mucha gente aplaudió lo que escribí, también cayó una gran oleada de ofensas.

Tuve que ponerle candado a mi cuenta y desinstalar Twitter de mi teléfono, porque me estaba volviendo loca. Me di cuenta que en cuestión de racismo no se ha avanzado nada: el KKK no murió, ahora tiene perfiles en Twitter y Facebook.

Las quejas no son nuevas y las reinterpretaciones tampoco

Los reclamos adoloridos de los afectados por la Sirenita negra me recordaron a lo que pasó en 1960 en Louisiana. En esos tiempos no tan lejanos, Ruby Bridges era recibida cada mañana por una turba enfurecida de padres y madres de familia que se oponían a que una niña negra compartiera el salón de clases con sus retoñitos blancos.

El berrinche que la gente hizo frente a la elección de estas mujeres negras para estos clásicos del cine es el reclamo de la blanquitud por mantener el orden establecido en los territorios colonizados de América.

Así como estas quejas son históricas, no es la primera vez que se dan manifestaciones antijerárquicas para arrebatarle a la blanquitud sus imaginarios. “Si Dios fuera negro”, canción del puertorriqueño Roberto Angleró, habla sobre un mundo en el que todas las cosas son negras: los ángeles, Jesucristo, el algodón, la mañana, la Mona Lisa y Blancanieves.

La artista afrocubana Harmonia Rosales también hace algo parecido, recrea las pinturas del arte clásico colocando de manera central a mujeres negras. Para ella, Dios es una mujer negra.

Imaginar otros futuros

¿Por qué es importante la representación de las personas negras en los medios? Más allá de que las niñas inventen juegos con personajes fantásticos, la representación implica la posibilidad de una perspectiva de futuro.

La “perspectiva de futuro” está prohibida para el pueblo negro en la medida que restringe las posibilidades de imaginar o planear un orden nuevo.

Representación no sólo se trata de que las compañías de cine y entretenimiento narren cuentos con personajes negros; la representación también es saber que Lashana Lynch y Halle Bailey fueron elegidas por su talento, capacidad, entrega y disciplina, que su color de piel no fue un obstáculo.

El hecho de ver a mujeres negras protagonizando historias es algo que celebramos con regocijo; sin embargo, somos conscientes de que no basta con aparecer en la pantalla grande, derrotar el racismo es una transformación profunda de las relaciones sociales que sostienen el sistema.