Las ‘vaginas mágicas’, el tópico favorito de la literatura juvenil

Foto. Leah Kelley

Leer es un hábito que nos sirve para instruirnos, informarnos o como simple entretenimiento. Soy una persona que lee de todo y cuando digo de todo, es todo. La literatura juvenil es un género que cada vez se vuelve más popular y que nos ha traído tópicos como el de las “vaginas mágicas”, como me gusta llamar a aquellos que lamentablemente resultan ya tan cansinos.

Es por eso que desde hace un tiempo decidí unirme a una comunidad de lectores en internet que está conformada por gente de América Latina; lo que hacíamos prácticamente era leer mucho, comentar, reseñar o apoyar para traducir distintos libros. En esta comunidad existe todo tipo de títulos y autores: unos que no sabes cómo es que se han podido publicar, unos regulares que seguro pasarán a mi olvido y otros buenísimos que seguro atesoraré.

Un buen punto de discusión en esta comunidad de lectores fue justamente la de la literatura juvenil, un género que hoy en día está muy estereotipado.

¿Cómo inició?

El género de literatura juvenil se conoce como young adult y está dirigido para jóvenes entre 14 y 21 años, su creación fue un esfuerzo para que los adolescentes se engancharán a la lectura. Y aunque su historia se puede remontar hasta inicios del 1800, en la época moderna, la década de los 50, fueron dos libros los que marcaron este tipo de literatura: ‘The Catcher in the Rye’ (1951) y ‘Lord of the Flies’ (1954).

La época dorada del young adult fue en las décadas de los 70 y 80, cuando las editoriales se dieron cuenta de que los jóvenes eran un gran mercado para el consumo de sus historias. Los temas favoritos a tratar eran: la identidad, sexualidad, racismo, depresión, suicidio, adicciones (alcohol y drogas), problemas familiares y bullying.

Los temas han variado con las costumbres de cada década y las nuevas historias de los autores, pero en un inicio, este género comenzó a popularizarse por los temas –muchos de ellos tabúes– con los que los jóvenes se identificaron y con ello encontraron en la lectura la posibilidad de meterse dentro de las narraciones y sentirse tocados por las mismas.

Una literatura “casi” diferente

Conforme el género se expandió, diversos autores encontraron un espacio para publicar ligeras lecturas que buscaban entretener a los públicos más jóvenes. A principios del nuevo milenio, los libros de la “vagina mágica” abrieron pasó a nuevas narrativas que resultaron ser un boom en la industria.

Cabe aclarar que no se trata de juzgar libros o autores, hay muchos y para todos los gustos, y no por ello debemos de considerar al género cómo falto de calidad o que está una categoría menospreciada.

De acuerdo a mi experiencia y con el tiempo que pasé dentro de esa comunidad literaria, muchos de los miembros nos dimos cuenta que precisamente en esta época, la literatura juvenil ha decaído con los libros de historias estereotipadas.

Sin más rodeos, aquí la historia de las vaginas mágicas…

Aunque seguramente ya te llegaron a la mente esos nombres de best sellers y que pueden entrar perfecto en esta clasificación, vamos a tratar de dejar más claro el término de “vagina mágica” de acuerdo a esa fórmula que emplean los escritores de esta nueva ola de literatura juvenil.

El término de “vagina mágica” surgió entre la comunidad de lectores que se dedicaba a organizar los libros; cuando en el grupo se hablaba de este tipo de libros, se dio el término cómo una forma de clasificar a los libros que hablaban de esta temática; es decir libros cuya protagonistas después de conocerse instantáneamente, tienen sexo y a raíz de esto se enamoran, y en donde se le da alusión a la protagonista del poder de su vagina para lograr conquistar a un hombre.

Todo comienza con una sorprendente y diferente historia de amor, una estructura plana y sencilla, con unos personajes principales muy estereotipados que cumplen roles muy definidos y fáciles de identificar.

El chico protagonista tiene un cuerpo casi esculpido a mano, con un pasado difícil y turbulento que no hace más que acostarse con cuánta mujer se le cruce en su camino. La protagonista es la chica que cree que alguien como él jamás se fijaría en ella, ella es sensible y bondadosa, una virginal que busca al amor de su vida pero es un tanto retraída.

La historia que envuelve a los protagonistas suele estar llena de momentos que no te llegas a creer del todo; en donde se conocen por alguna casualidad del destino y a pesar de todos los obstáculos que los separan, llegan a gustarse, a tener relaciones sexuales y ¡taráaan!, gracias a su potente vagina mágica –que nunca antes había usado ya que era virgen– surge un romance instantáneo entre ambos que desencadena momentos de un estira y afloja; todo esto combinado con una alta dosis de erotismo y escenas de sexo explícitas y contadas a detalle. ¿Te suena?

Historias similares

Lo antes descrito puede que se parezca mucho a ’50 shades of Grey’, el libro hecho saga que se tradujo a más de 52 idiomas. Sin embargo, también se parece a otros títulos de autores que se han dejado llevar por las modas o tendencias, si un libro de este género tiene éxito, se da por hecho que a todos les gusta, que va a vender. ¿Cual es la reacción? La publicación de mil libros más del mismo tema.

Y aunque parece que hay un gran abanico de ofertas (motociclistas rebeldes, deportistas o chicos buenos que derrochan sexualidad, vampiros, hombres lobo), las vaginas mágicas siguen siendo las protagonistas de las historias con finales casi felices e inciertos que continúan en el siguiente libro, y así sucesivamente…

A título personal digo: Señores escritores, ¿cuándo vamos a aprender que una relación que se crea tan rápidamente es inverosímil y hasta nos hace sentir mal a los lectores por no vivir una historia así? Y no hablemos de los triángulos amorosos, que son parte de la fórmula y ya cansan: una chica con más de dos intereses amorosos a lo largo de una trilogía, pero que todos sabemos con quién acabará.

Este tipo de libros que se han propagado como virus en el género no tienen mucho trasfondo, no cuestionan, no aportan y a la vez han hecho que el género decaiga y sea criticado por muchas personas que lo han denominado “género basura”.

Aún hay esperanza

Lo cierto es que a medida de que pasa el tiempo se vuelve más difícil encontrar buenos libros juveniles o que se salgan de lo común, no se trata de desprestigiar el género, ya que se ha demostrado que puede ser de calidad.

Yo personalmente paso de géneros, leo lo que me llama la atención. Creo que al hablar del young adult estamos ante un caso de “racismo literario” en donde aún hay esperanza para aquellos autores que sí están tratando problemáticas juveniles, que sí están hablando de lo que sucede en las nuevas generaciones, que sí están abordando romances reales con personajes mejor construidos y apegados a la realidad.

Sinceramente pienso que el género juvenil no está bien explotado, debemos expandir un poco más su catálogo literario y dar a conocer otros autores, otras obras que también puedan captar la atención en lugar de los mismos tópicos.

Se necesita acabar con la literatura clónica juvenil. Tengo esperanzas de que la mentalidad de los autores y de las editoriales empiece a cambiar y nos puedan ofrecer cosas frescas y novedosas.

Y aunque los jóvenes podamos leer lo que queramos, no hay que perder la fe en la literatura juvenil, un género que se creó para atender a esta parte de la población. Si tú ya encontraste alguna buena alternativa para las vaginas mágicas, por favor ¡compártelas!

Si te gusto, también te puede interesar:

Hablemos de sexo… y de Hollywood y sus mentiras

En defensa de la Chick Lit