Barbara Ferreira y las mujeres que necesitamos ser

Barbara Ferreira

Siempre creí necesario amarme a mí misma, pero vaya que no es nada fácil. Dicen que la niñez determina cómo seremos de adultos y que habrá situaciones que guiarán nuestro carácter. Y sí, mi niñez y adolescencia determinaron cierto tipo de inseguridad. Crecí siendo una niña tímida y aunque no logro descifrar por qué, crecí con muchas dificultades para aceptar lo que veía frente al espejo.

No fue sino hasta hace poco, cerca de los 30 años, y con muchas decepciones, que me dije a mi misma: “Es necesario amarte, mirar atrás y observar las cosas que has creado con tus propias manos, los eventos que te han hecho ser lo que eres y lo que ves frente al espejo”.

Hace unos meses me encontré en un revista las fotos de una modelo cero convencional, pensé “vaya, esa caderas me parecen conocidas”. El cuerpo de la modelo era diferente comparado a los cuerpos de las modelos más famosas (cuerpos que ya había aceptado que ni en broma iba a tener). Quería saber quién era y fue muy sencillo dar con ella. Se llama Bárbara Ferreira y nació en 1996.

¡Lo que hubiera dado por tener un role model como ella en mi pubertad! Una chica usando las mismas redes sociales que yo. Una modelo, belleza natural, orgullosa de su curvas, y una importante representante para todas las chicas que por razones absurdas se supone no encajamos en el mundo en cuanto a términos de belleza.

Una foto publicada por barbie ferreira not nox (@barbienox) el

Bárbara no tuvo que ser «descubierta» como muchas otras modelos, ella sin temerlo se tomó unas fotos cuando estudiaba la secundaria y las envió a la marca American Apparel, quienes la llamaron de inmediato. Esta iniciativa cambió su vida y logró que firmara contratos con muchas marcas más.

Evidentemente aún existen personas que no conciben que otros sean felices y se acepten tal cual son (depositan en ellas un odio debido a su propia inseguridad), por lo que Barbie ha estado expuesta a comentarios mordaces de chicos y chicas que la ven “gorda”.

Algo similar tuve que vivir al expresar mi admiración por ella, pues al comenzar a compartir sus fotos suyas un viejo “amigo” me hizo un comentario absurdo: “Cuidado con compartir las fotos de esa chica que expone sus curvas y sobrepeso, ahora las niñas van a pensar que está bien verse así y comenzarán a no cuidarse y comer mal”.

Cuando Bárbara fue criticada por tantas mujeres por ser una de las modelos de la marca de lencería y trajes de baño Aerie, quienes como mi amigo la criticaban por lucir un cuerpo, ella sólo respondió: «Las percepciones de cuerpos están tan deformadas que la gente piensa que mi cuerpo no es saludable y obeso porque está frente a una cámara. La sociedad es extremadamente irresponsable al enviar este mensaje a las personas. La gente está tan acostumbrada al Photoshop que piensan que así es en la vida real».

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Al existir hoy modelos como Bárbara estamos avanzando mucho sin darnos cuenta, pues tenemos un panorama más amplio de belleza y ayudamos a que muchos jóvenes se acepten tal cual son y se quiten un gran peso de encima en un momento clave en el que lo último de lo que habrían de preocuparse sería justo en eso. La industria de la moda debería apostar en representar todo tipo de cuerpos, porque es justo esa variedad la que compra sus productos.

Se necesitan más Bárbaras, más Lena Dunham usando bikini y bailando, más Petra Collins o Rowan Blanchard, más mujeres como tú o yo con una actitud distinta y dispuestas a cambiar los conceptos de belleza, y la mejor forma de hacerlo es mirándote al espejo en ropa interior y sonreír.