Ni moda ni capricho. Esto es lo que realmente significa para mí ser una persona no binaria

persona no binaria

La definición más básica sobre quién es una persona no binaria es decir que es aquella que no se identifica como mujer u hombre, con ninguna de las opciones que ofrece una dicotomía que –para algunas personas, como yo– es restrictiva y que a lo largo de nuestra vida nos ha impedido desarrollar nuestra personalidad de una manera saludable.

Veo mi cuerpo y no es nada. Estos senos no dicen nada de mí, tampoco mi vulva, ni mi sangre menstrual. Aunque vivo violencias machistas por tener esta corporalidad y por ser percibida como mujer, nada de esto me hace sentir, ni verme, ni representarme, ni enunciarme como tal.

Supongo que esto puede ser problemático para algunas personas, hasta representar una traición para otras, pero lo que interpreta la gente al verme no coincide para nada en cómo me muevo por la vida. Es un hecho que, por más que quiera, tampoco puedo huir del todo de esos parámetros, pero sí entender que no me definen.

Desde mi experiencia (ya que no hay una sola persona no binaria que sea igual a la otra), los pronombres que utilizo pueden ser tanto ella como elle. A veces es cansado explicar la carga que implica la E, sobre todo a gente que no es cercana, pero a mis amigues les he dicho que pueden usar ambos. De cualquier forma, siempre es recomendable preguntar a cada persona cómo quiere que se le identifique.

“Ser no binario es una moda”

Uno de los argumentos que más se repite al hablar de esto es que es una moda, que no es posible que alguien no entre dentro de alguna de las categorías binarias. A menudo considero que lo que más hace falta es tener empatía y escuchar a quienes viven dentro del espectro que es el género, en lugar de estar en las orillas de éste.

Tan no es una moda, que no existe un estilo “no binario” para vestir o expresar nuestro género. No todes nos pintamos el cabello (aunque a veces sí me dan ganas), no hay un uniforme que nos pueda clasificar.

En mi caso, me sigo vistiendo igual que antes de asumirme como persona no binaria. Si acaso, considero que el cambio en mi forma de presentarme vino de la mano de los feminismos, cuando empecé a aprender a aceptar mi cuerpo tal y como es.

“Ser no binario es un capricho”

Otra de las críticas radica en decir que quienes nos asumimos como personas no binarias solo somos unas cuantas queriendo cumplir el “capricho” de ser incluides y nombrades.

Te invito a observar a tu alrededor y guardar silencio un momento. Hay más gente no binaria de la que crees en tu trabajo, escuela y hasta en tu propia casa. Así como no todas las personas son heterosexuales, no todes somos cisgénero.

El género como construcción social

Hay algo que debe quedar muy claro. El género es una construcción social que impone una serie de reglas y estereotipos de los que es imposible deslindarse o escapar. Por ello, señalar que alguien no entra dentro de ese binario inventado es intentar romper esas reglas rígidas.

No quiere decir que automáticamente estamos libres de repetir conductas estereotipadas, pero sí significa que estamos encontrando nuestras propias herramientas para subvertir esa trampa tan bien estructurada y enraizada en nuestras vidas.

Una comunidad diversa

Si te interesa conocer a más personas no binarias en México, acá están las redes de El futuro no es binario y Resistencia No Binarix. La mayoría de la representación muestra personas blancas, delgadas, de clase media que viven en Estados Unidos y Reino Unido, pero la diversidad que existe dentro de nuestra comunidad merece su propio espacio y alejado de esos estereotipos de cómo debe ser una persona no binaria.