Por qué el comentario de Patricio Borghetti a Halle Bailey es racista

Tenemos tan impregnado el racismo en el día a día y las frases que decimos, que a veces incluso es complicado de reconocer. Pero no te preocupes, amix, aquí estamos para apoyarte y que no hagas un Patricio Borghetti.

patricio borghetti halle bailey

El racismo nunca descansa. Hace unos días nos quedamos im-pac-ta-das con lo que el conductor de televisión, Patricio Borghetti, le dijo a la actriz Halle Bailey durante una entrevista en el programa Venga la Alegría a propósito del estreno del live-action de La Sirenita, película que ella protagoniza:

“Nadie de los que estábamos en esa sala ayer estábamos viendo el color de tu piel, todos, incluida mi mujer y mis hijos, estábamos perdidos en tus ojos”. KHÉ?!?

Los memes y reclamos no se hicieron esperar, pues lo que Patricio Borghetti consideró “palabras de amor” y admiración hacia la actriz, según explicó en un tuit, fue claramente un comentario racista, incluso si él no puede verlo como tal.

Para evidenciarlo podemos partir de una pregunta sencilla: ¿Patricio le hubiera dicho lo mismo a Halle si fuera blanca? Seguramente no.

Decirle a una persona racializada que su color de piel no importa o que “no ves colores” es algo así como iniciar una frase con un “yo respeto, peeeeero”. Pues implica invisibilizar la discriminación sistemática que sufren las personas por su color de piel.

En un artículo para Forbes, la escritora Dana Brownlee explica que decir «No veo color» “se ha convertido en una frase común entre muchos profesionales blancos (y algunos no blancos) que consideran las discusiones sobre raza como anacrónicas, innecesarias y problemáticas, alentadas por detractores negativos que siembran divisiones”.

Además, a menudo, suele ser una forma en la que las personas buscan validarse como no-racistas, cuando la realidad es que hay muchísimos prejuicios que todavía toca cuestionar y deconstruir. (Holi Patricio Borghetti).

Quizás la forma más obvia de interpretar el comentario ‘No veo el color’ es la autocomplacencia. En efecto, quieren dar a conocer que no son una persona blanca «racista». Y que, de hecho, son una «buena» persona y, como «buena» persona blanca, son tan poco racistas que ni siquiera tienen la capacidad de darse cuenta de la raza

Dana Brownlee

Sin embargo, especifica que “más allá de sonar un poco narcisista, el comentario se siente como una invalidación».

Un live-action que ha sacado a relucir el racismo

Desde que se anunció que Halle Bailey sería la actriz que daría vida a la Sirenita en un live-action, internet explotó con comentarios sumamente racistas disfrazados de “¿¡puede alguien pensar en la historia originaaaaal!?”.

En un texto publicado en Malvestida, Valeria Angola puso sobre la mesa algunas preguntas: “¿Por qué una niña negra no puede ser sirenita?, ¿por qué esas ficciones no son permitidas para la gente negra?, ¿Por qué las mujeres negras no pueden ser lo que se les da la gana?”.

Mucha gente argumentó sus reclamos en el hecho de que la obra original, un cuento escrito por Hans Christian Andersen en 1837, describe a la sirenita como “la más bella (…) tenía la piel clara y delicada como un pétalo de rosa, y los ojos azules como el lago más profundo”.

Pero ese argumento no toma en cuenta que por años las personas negras y racializadas han estado al margen de espacios como la literatura, el arte y el entretenimiento. Su ausencia deja ver que una falta de representación de la diversidad que existe en el mundo.

La posibilidad que tienen las personas de verse reflejadas en personajes de ficción, en películas, libros e incluso en los próceres de la historia oficial de las naciones, es un privilegio. Las personas racializadas rara vez experimentan la sensación de ver en sí mismas heroínas, príncipes, princesas, reyes, reinas

Valeria Angola

El reflejo del racismo en México: frases “buena onda”, “sin ofender”

Como lo dicho por Patricio Borghetti hay otras cieeeeentos de frases racistas que están súper normalizadas y que es necesario comenzar a cuestionarnos.

¿Seguramente has escuchado frases discriminatorias como “es morena, pero está bonita” o “aunque es negrita, no es tosca”.

No por nada, en México poco más de la mitad de la población (53.8%) se ha sentido discriminada por su apariencia, es decir, por tono de piel, peso o estatura y forma de vestir o arreglo personal, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2017, realizada por el INEGI. Por cierto, muy pronto conoceremos los resultados de la encuesta más reciente, levantada en 2022.

Otras investigaciones, como el Dove CROWN Research Study For Girls (2021), encontró que desde los 5 años las niñas negras enfrentan discriminación por su pelo rizado. De hecho, este tipo de pelo ha sido prohibido en escuelas y espacios de trabajo por considerarlo “informal o sucio”.

Creer que el tono de piel ‘no importa’ niega lo que es un hecho comprobable. Por eso es importante señalar estas frases, incluso cuando se escudan en una buena intención.

No se trata de no ver el color de piel de las personas, sino de deconstruir las ideas racistas que atraviesan nuestra percepción de los tonos de piel o incluso de la apariencia misma de les otres. Y visibilizar la presencia histórica de las personas afrodescendientes en un contexto histórico, social y cultural racista (Mujeres afrodescendientes en América Latina y el Caribe. Deudas de igualdad, CEPAL).

Sería ingenuo negar que como sociedad no tenemos conceptos racistas, pues es un sistema que lo atraviesa todo.

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