Guía para viajar con una amiga (sin terminar peleadas en el intento)

Nada como viajar con una amiga, esa persona que es tu familia elegida; con la que todo es risas y diversión… hasta que ya no lo es porque acaban de perder el vuelo debido a que una no se levantó a tiempo; o se dan cuenta de que no quieren conocer los mismos lugares o todas esas manías que usualmente encuentras adorables se vuelven insoportables.

De pronto ves ese viaje soñado amenazando con convertirse en algo tan chafa como las Vacaciones de terror de Pedrito Fernández, pero para que eso no pase, te damos una guía para viajar con una amiga sin que terminen yéndose a la yugular.

1. Seleccionen con cautela

A las amigas hay que quererlas como son. Sin embargo, es un hecho que no todas las personalidades son compatibles al momento de viajar.

Asegúrate de seleccionar muy bien a quién quieres cerca en tus vacaciones, porque vas a estar con esa persona en el transporte y probablemente en la habitación. Vas a comer y moverte a distintos lugares con ella buena parte del viaje.

Si tú eres súper activa y quieres pasar todo el día surfeando, escalando montañas y recorriendo senderos, mientras que tu BFF prefiere pasar la semana tirada en la arena broncéandose, quizá no es la mejor combinación para un viaje en conjunto.

Quizá será difícil, pero no imposible. La clave será hacer ACUERDOS y quizá ambas tendrán que ceder un poco… si es que están dispuestas a hacerlo.

2. Definan un presupuesto

Cuentas claras, amistades largas. Antes de viajar con una amiga definan un promedio de cuánto quieren gastar en hospedaje, comida y transporte y si van a compartir habitación o no.

Definir un presupuesto evitará malos entendidos o que una se sienta frustrada cuando la otra quiera cenar en un restaurante de lujo por tercera noche consecutiva.

3. Tengan datos de emergencia a la mano

Más vale prevenir que entrar en pánico en un país donde no entiendes el idioma… así que previo al viaje es importante tener un plan de acción ante imprevistos.

Compartan entre ustedes quién es su contacto de emergencia, cuál es su tipo de sangre, si tienen alergias y la información sobre su seguro de gastos médicos.

Otro consejo útil es que cada una lleve una copia del pasaporte o identificación de la otra, para así estar protegidas en caso de que alguna llegara a perder sus documentos.

4. Manténganse bien alimentadas

Hay una regla no escrita que dice que las peleas en los viajes siempre son por comida.

El caso es el siguiente: una de las dos muere de hambre mientras que la otra quiere seguir recorriendo todos los museos de la ciudad. Para evitar esto establezcan un horario aproximado para comer y, por si las dudas, siempre lleven snacks a la mano.

Otro tema es que si ya sabes que tu amiga es “medio especial para comer” y tú eres la foodie que quiere probar todos los platillos exóticos habrá momentos en donde no coincidirán o habrá que encontrar un terreno común.

5. Midan sus expectativas

Al viajar con una amiga no todo el tiempo es para ti, ni en las condiciones que seguramente trazaste en tu cabeza, así que ajusta tus expectativas.

Deja que todo fluya con naturalidad y si hay que tomar alguna decisión espontánea mantengan la calma, hablen y asegúrense de tomar en cuenta todas las opiniones.

6. Tómense un tiempo aparte

Viajar con una amiga al mismo destino no significa que tengan que estar pegadas 24/7.

Hasta la amistad más hermosa y sana puede beneficiarse de un respiro, así que se vale tener algunas horas para que cada quien explore por su lado.

Una pausa para estar a solas siempre es necesaria. Sin embargo, lo que no está chido es que se olvide la consideración, la seguridad y una desaparezca misteriosamente.

Mantengan siempre la comunicación y la cortesía.

7. Igual habrá problemas

Donde hay humanos hay problemas, por lo que a pesar de toda la planeación del mundo alguna diferencia podría surgir. Acepten que esas cosas pasan.

Si de plano se gritaron o insultaron, pues aléjense un rato y después tengan la madurez para reconocer sus errores, asumir responsabilidades y disculparse –o aceptar la disculpa– .

Si saben lidiar con el problema, la amistad se fortalecerá. La comunicación es la clave.

8. Acepta a tus amistades

Esto aplica no sólo para las vacaciones, sino para el día a día.

Si tu amiga es necia, va seguir siéndolo; lo mismo si ronca, si se ríe escandalosamente, si es “medio rara” o si se mete con playera y chanclas al mar (igual podrías recomendarle cariñosamente que no).

Siempre hay detalles que no nos van a gustar o que nos van a sorprender (para bien y para mal), pero hay que aprender a ser tolerantes y entender que nuestra mejor amiga no es perfecta. En ese respeto a la individualidad de la otra persona está lo hermoso de la amistad.

Ahora sí, ¿ya sabes con quién vas a viajar en tus próximas vacaciones?

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