Estos son algunos de los retos que aún enfrenta la comunidad LGBTQ+

El 17 de mayo se conmemora en todo el mundo el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia. Esto se debe a que en esa fecha, en 1990, la Organización Mundial de la Salud retiró la homosexualidad de su Clasificación Internacional de Enfermedades, donde estaba catalogada como un padecimiento mental.

La transexualidad y la bisexualidad también han dejado de ser consideradas enfermedades mentales, por lo que se busca visibilizar y denunciar los actos de represión, discriminación y violencia contra las personas que no se consideran heteorsexuales.

Con la institución de este día también se rechazan las «terapias» de cambio de orientación sexual, que carecen de rigor médico y científica, además de representar “una grave amenaza para la salud y el bienestar de las personas afectadas”.

Odio y rechazo a la comunidad LGBTQ+

Pese a la visibilidad que pretende dar este día, México es el segundo país más homofóbico, solo después de Brasil. Según la Comisión Ciudadana contra los Crímenes por Odio y Homofobia, hubo 1,218 asesinatos en los últimos 19 años. El reporte asegura que 96% de los crímenes fueron contra personas travestis, transgénero y transexuales. La edad promedio de las víctimas era de 30 a 39 años.

Asimismo, mientras que en Australia y China las terapias de conversión están prohibidas debido a casos de tortura, violencia física y psicológica, en México se promueven abiertamente y carecen de regulación.

A ello, se suman otros desafíos, como el rechazo a que la comunidad LGBTQ+ adopte, así como la discriminación en varios aspectos sociales.

http://gph.is/1hHqDGT

Así está la cosa

La Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (ENADIS) 2017 arrojó datos sobre cómo la comunidad LGBTQ+ vive la discriminación, ya que hasta 41% de la población no heterosexual afirma que le han negado derechos debido a su orientación sexual o identidad de género.

Respecto a las personas trans, hasta 72% asegura que poco o nada se respetan los derehos de «grupos de población distintos», seguidos con 66% por gays y lesbianas. Respecto al matrimonio entre parejas del mismo sexo 86% de la población desaprobaría que su hija o hijo tuviera este tipo de unión.

Los hogares mexicanos aún están lejos de la diversidad, pues 66% justifica «poco o nada» que dos personas del mismo sexo vivan juntas como pareja.

Asimismo, la ENADIS 2017 revela que los estados con mayor a rechazo a que dos personas del mismo sexo vivan juntas como pareja son Chiapas, Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Guerrero.

Urge eliminar la ignorancia

Tal como señaló la ENADIS 2010, cuando hay menor escolaridad se incrementa la intolerancia hacia las personas homosexuales. Los resultados obtenidos ese año, señalan que de seis de cada 10 personas sin escolaridad  afirmaron no estar dispuestos a vivir con personas de dicha orientación.

Esta proporción va disminuyendo a la par que la escolaridad aumenta: con nivel primaria, son cinco de cada diez personas; con secundaria, cuatro de cada 10. Llegando a licenciatura, tres de cada 10, y con posgrado únicamente dos de cada 10.

La conclusión es sencilla: no se requiere ninguna terapia de conversión, lo que necesita ser curado con urgencia es la ignorancia y el rechazo a la diversidad.

Recomendado

Así se vivió la marcha del Orgullo 2024 en CDMX

Como cada año, la Ciudad de México se llenó...

El genocidio se disfraza de arcoiris: así es como las fuerzas armadas instrumentalizan el lenguaje de derechos

Por: María Fernanda Ramos Araujo, IntersectaEn colaboración con Intersecta En...

Soy bisexual por libertad, valentía, ternura y desobediencia

Nombrarme bisexual me tomó diez años. Fue una década...

Recomendado

El futbol que amo: ser mujer y resistir en las gradas y en la cancha

Hay algo que nadie te dice cuando eres mujer y te gusta el futbol: ahí también vas a tener que hacerte un lugar. Hablemos de habitar la grada, de la potencia del futbol femenil y de no mirar a otro lado.

Querida ansiedad: por favor déjame dormir

Hay veces que la mente no nos deja cerrar los ojos en toda la noche. En esta historia personal, Laura Sáinz te cuenta cómo es vivir con ansiedad, qué onda con los terrores nocturnos en la adultez y las técnicas que sí funcionan para conciliar el sueño.

Del Cruz Azul a Anfield: Cómo el futbol se convirtió en mi lenguaje

De heredar la pasión de mi papá a cruzar el mundo para ver un partido: por qué ser mujer y amar el fútbol es una forma de encontrar nuestro propio lenguaje.

Así se vivió la marcha del Orgullo 2024 en CDMX

Como cada año, la Ciudad de México se llenó...

«No parecer lesbiana» y otros estereotipos que nos urge romper

¿Qué significa "parecer lesbiana"? Una mujer reflexiona sobre su...