Si hablamos de mujeres aguerridas, Chavela Vargas forma parte indiscutible de nuestro cuadro de honor. Con su voz ronca, personalidad libre y actitud desenfadada nos dejó muy claro que lo mejor que podemos hacer en esta vida es disfrutarla. Y si no, al menos podemos curar los malos tragos escuchando una ranchera.
Un 5 de agosto de 2012, Chavela Vargas abandonó este mundo, pero permanecerá por siempre en las frases y canciones que dejó como legado.
Aquí 10 frases de Chavela Vargas para brindar, como a ella le hubiese gustado, con tequila en mano…
«Todo lo he hecho a sabiendas y no me arrepiento de nada. Ni de lo bueno ni de lo malo ni de los momentos felices ni de las tristezas. Al final, tengo el alma llena de paz y de tranquilidad».
«Ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin consejo, sin duda, sin precio, sin cura, sin nada. No tengas miedo de amar, verterás lágrimas con amor o sin él».
«El amor es un paso. El adiós es otro… y ambos deben ser firmes, nada es para siempre en la vida».
«Voy a gritar con toda mi alma para que el mundo sepa que estoy viva. Viva de tanto vivir. Viva de tanto amar».
«Soy de esas mujeres que se divierten hasta en su propio velatorio».
«Nadie se muere de amor, ni por falta ni por sobra».
«Yo no estudié para ser lesbiana, ni me enseñaron a ser así. Yo nací así, no tengo nada de qué avergonzarme».
«Te quiero porque me gustas y porque me da la gana. Te quiero porque me nace de las entrañas del alma».
“Lo supe siempre. No hay nadie que aguante la libertad ajena; a nadie le gusta vivir con una persona libre. Si eres libre, ése es el precio que tienes que pagar: la soledad”.
“El amor no existe, es un invento de las noches de borrachera”.
El día de mi boda fue, por mucho, el mejor día de mi vida. Y gran sorpresa porque nunca había soñado con una, no era algo que me interesara y hasta me molestaba todo lo que representaba. Pero un día conocí a Iván y nuestra relación avanzó hasta el punto que nos moríamos de las ganas de gritarle a todo el mundo cuánto nos amábamos y de compartir esta euforia con nuestros seres queridos. Para nosotros eso significaba nuestra boda, no más, no menos.
Sin pensarlo así, acabamos preparando la declaración de nuestras vidas y todo fue meticulosamente organizado. Mi boda fue, más que la reafirmación de amor entre Iván y yo, el acto de empoderamiento más fuerte que he realizado.
Mi boda como un acto feminista
Los feminismos tienen variadas definiciones, depende de a quién le preguntes y en qué momento de la historia lo hagas. Para mí, el feminismo representa una especie de resistencia multimodal y un aparato crítico, una herramienta.
Una mujer no tiene por qué dejar de ser parte de su familia, olvidar su nombre. No tiene por qué ser pedida y entregada a otra familia como si fuera mercancía. No tiene por qué olvidar sus planes o sueños para adoptar los de otro. Mucho menos tiene por qué depender económica, emocional o físicamente.
Aunque con el feminismo hemos podido conocer la taxonomía de los machismos para buscar la igualdad y la equidad de género, evitar más violencia, cambiar el lenguaje, y así sucesivamente; ninguna batalla está ganada.
A pesar de este sentimiento de aberración al matrimonio que muchas sentimos, en cuanto escuchamos BODA se nos borra el cassette y queremos saber de fiesta de compromiso, pedida de mano, música, flores, ceremonias, bailes, discursos, quién se sienta con quién, invitaciones, más unos, hospedaje, maquillaje, pelo, damas de honor, padrinos, ramo, liguero y fiesta.
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Las resistencias a la hora de organizar el enlace matrimonial
Iván y yo nos dimos cuenta que habíamos comenzado una guerra entre la tradición y lo que es «correcto», contra lo que queremos y es importante para nosotros. Todo esto conmigo en medio, porque una mujer de 25 años que ya es independiente tiene mucho que explicarle a su sociedad cuando decide unir su vida a la de un hombre.
Para empezar, me enfrenté a todo prejuicio impuesto y normalizado socialmente, “te casas porque estás embarazada”, “nunca has tenido una relación y ahora confundes una relación sana, con querer boda”, “¿él te va a mantener, verdad?”, “te puedes casar mientras no te interpongas en los sueños de él”, “no puedo creer que no vas a volver a coger con nadie más”, “vas a dejar de ser tú, y no lo entiendes”, “¿cómo crees que te va a casar una mujer que es bruja?”
En algún punto, dejé de defenderme y solo empezamos a decir qué queríamos y cómo. Era una lista interminable de decisiones por hacer y todas significaban algo, eran un “statement” y se ponían en contra o en pro del «qué dirán».
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Resignificar antes de descalificar
Y es así justamente que el feminismo funciona, toma actos, palabras y cosas, denuncia su significado y para mí el siguiente paso sería, que resignifica. Se trata de que entendamos las cosas desde otro lugar; que nos alejemos de nuestra preconcepciones y regresemos al objeto sin prejuicios.
Y entonces lo vi, que mi papá me lleve hasta el altar, no significa que me entrega como si yo fuera mercancía a otra familia, significa que mi papá, orgulloso de mí, me puede acompañar en ese momento único donde yo soy un manojo de nervios y él me sostiene y me lleva hasta Iván. Que mi suegro quisiera pedir mi mano, no es la práctica más arcaica y patriarcal con la que me encontré, fue un honorable ejercicio para estrechar lazos y darme oficialmente la bienvenida a su familia. Y como ese muchos ejemplos…
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Un acto de amor entre nosotros, pero también hacia mí
Así que, qué importa lo que normalmente significarían estos pasos en el protocolo de un boda. Para nosotros y para todos los que nos rodeaban, fueron momentos de puro sentimiento, de amor, de risas y llantos. Me enfrenté a cada una de las tradiciones, solo para darme cuenta que, o nos estaban siendo muy prácticas, o que no tenían por qué ser como dictaba la abuela conservadora o el padre machista. Podríamos acoplar cada momento a nosotros, llenarlo de vida y de significado, deslindándolo de cualquier acto represivo o condescendiente.
Y lo más importante de todo, para mí significó, como bien lo puse en mis votos, elegir mi felicidad, plenitud y seguridad y ofrecerlas a alguien más.
¿Qué tienen en común María Félix, Frida Kahlo y Cara Delevigne? Sí, que son figuras públicas, pero también que son algunas de las mujeres con las cejas más famosas del mundo.
Cejas pobladas, delgadas, curvas, rectas, rubias, castañas o pelirrojas, cada par se encarga de darle un toque único al estilo de estas celebs.
Las cejas tienen un propósito en la vida
No solo son el marco de nuestra cara, sino que gracias a ellas podemos expresar emociones a través de cientos de gestos faciales.
Además, las cejas sirven para proteger nuestros ojos del sudor o lluvia, de la fuerte radiación solar, de agresiones exteriores como el polvo o la arena, con ayuda de las pestañas, obvi.
A través de los años el diseño de las cejas ha ido cambiando de acuerdo a las modas y estándares de belleza del momento.
Estas son algunas de las cejas más famosas de la historia
Joséphine Baker
Joséphine Baker no sólo escandalizó al mundo bailando o luchando por los derechos civiles, sino también por sus cejas, tan refinadas como ella.
En los años 20’s las cejas se depilaban por completo y se maquillaban delgadas y arqueadas, ideales para la pantalla, ya que se creía que daba un look más dramático y expresivo a las actrices. El marco perfecto para esa cara de seductora.
Al igual que Baker, la cantante francesa Edith Piaf será siempre recordada por ese par de arcos casi invisibles que se posaban sobre sus enormes ojos y que ayudaban a darle a sus cantos un aire todavía más nostálgico.
El reinado de belleza de Audrey Hepburn jamás terminará. No hay cejas que se comparan a las de ella, porque podía cambiarlas de forma cuántas veces quisiera y seguir teniéndolas on point.
Deberíamos desayunar en Tiffany’s y discutir sobre lo hermosas y originales que eran sus cejas. No sé, es solo una idea.
Una de las mil cosas que podemos aprender de María Félix es a cuidar perfectamente las cejas.
La Doña las llevaba de forma arqueada, bravas, exageradas, cambiando la dirección del vello de su ceja para hacerla lucir más alta.
Experimenta con tus cejas como ella lo hacía, péinalas en sentido opuesto al crecimiento, si no te gusta cómo se ve, siempre puedes volver a tenerlas como antes. No tengas miedo, como la Doña decía “No me des consejos, yo puedo cometer errores sola”.
Si de cejas marcadas hablamos, Elizabeth Taylor es el claro ejemplo de cómo se tienen que llevar. Era una fanática de la ceja bien definida y creía que cada pelito hacía la diferencia.
Si quieres cejas a lo diva, entonces se recomienda depilarlas cuidadosamente para darles la forma perfecta y luego sellarlas con una generosa capa de sombra mate o maquillaje especial para cejas.
Ok, dijimos que esta lista era de mujeres con cejas increíbles, pero no podíamos dejar fuera a Spock.
El actor que originalmente hizo el papel de Spock en Star Trek, Leonard Nimoy, depiló totalmente sus cejas para la película y después admitió que no volvieron a crecer igual, eso sí que es entregarse por completo a un papel.
Nimoy contó que colocar el maquillaje completo tomaba 2 horas y que en el caso de las cejas tomaba más tiempo porque tenían que colocarlas pelito por pelito cada día de rodaje, de lo contrario se veían falsas.
Y pensar que hoy en día te toma a lo mucho 3 minutos tener cejas de infarto.
Ninguna lista de cejas famosas que se respete puede estar completa sin Frida Kahlo.
La uniceja más célebre ha sido amada y odiada a lo largo de los años, pero Frida dejó muy claro que era un rasgo que le encantaba de su apariencia. tanto, que ella misma acentuaba sus cejas con un lápiz especial.
Las divertidas interpretaciones de Divine jamás se olvidan, así como tampoco sus cejas.
Hay cosas que sólo Divine se atrevería a hacer y una de ellas es llevar las cejas al extremo… pero de su frente. Por eso siempre vivirá en nuestros corazones.
Cara tiene algo que muchas queremos, o al menos yo sí, y son unas cejas XXL.
Si hubiera un salón de la fama de cejas, definitivamente estaría entre las elegidas. Sus cejas híper pobladas han sido el centro de atención de pasarelas, portadas de revistas y la pantalla grande. Quién diría que de pequeña le avergonzaban y ahora medio mundo quiere tenerlas.
Maremoto es una serie quincenal de viñetas ilustradas creadas por Mariana Lorenzo para Malvestida. Puedes conocer más sobre el trabajo de Mar siguiéndola en su cuenta de Instagram.
“Me dicen Mar. Me llamo Mariana pero nadie me conoce por ese nombre. Tengo 23 años y nací y vivo en la Ciudad de México, lugar que odio y amo por igual. Me gusta dibujar y también sé bordar. No puedo estarme quieta y lloro mucho. Me encanta la moda y me gusta usar ropa vieja. Nací el 5 de septiembre, así que soy Virgo. Soy feminasty y encima de eso, queer. A veces tengo miedo y a veces ansiedad, pero aquí sigo. Mi mamá dice que me encanta provocar y que siempre estoy en contra de todo, y pues, tiene poquita razón. Hablo de todo esto y de lo que me pasa por la mente en mis dibujos, bordados y en todo lo que hago. Si tiene dudas, no tarde en preguntar”.
Diez años después de iniciar su vida laboral como socióloga, Yanelli Barojas se animó a emprender. Tenía una maestría en estudios socioculturales, varios proyectos relacionados con salud y derechos sexuales, y una mudanza de Guaymas, Sonora, a la Ciudad de México para trabajar en la Secretaría del Trabajo, pero no se sentía satisfecha. Algo le faltaba.
Como fanática de la cosmética natural pensó que quizá esa podría ser una alternativa para cambiar el rumbo de su vida. Entonces, buscó cursos para aprender a hacer productos de cuidado personal.
Cumplía una doble jornada: de 9 de la mañana a 6 de la tarde estaba en una oficina, mientras que el resto de la tarde –y fines de semana incluso– se dedicaba a capacitarse.
Tomó cursos en línea realizados en España, presenciales en la Ciudad de México, obtenía información en internet. Lo leía todo.
Al tercer año, descubrió que podía vivir de eso, entonces, renunció a su trabajo. “Durante diez años traté de buscar una oportunidad de crecer. Aunque no me iba mal, sabía que no estaba completamente satisfecha”, recuerda.
Fue así como creó Indra Ecosmética, una marca de cosmética sólida que ofrece shampoo, acondicionador, exfoliantes, serúm corporal, crema, velas de masajes, pasta de dientes, jabones y desodorantes.
Además de ser una línea de productos naturales, veganos y elaborados a mano, Indra Ecosmética es la primera marca mexicana de cosmética sólida 100% libre de envases, un concepto que busca promover el estilo de vida zero waste para reducir los desperdicios que generan los residuos de los empaques no reciclables.
Como emprendedora, uno de los compromisos que Yanelli hizo consigo misma fue promover prácticas que ayuden a cuidar el medio ambiente y, a su vez, benéficas para la salud y el bienestar personal.
“Pensaba: si tengo un pedido de mil shampoos, serán mil botellas de plástico, eso multiplicado por meses es muchísimo, fue así como lo sólido fue una gran opción”, explica.
La presentación sólida de productos que en el supermercado generalmente se encuentran líquidos –como la pasta dental, el shampoo, el acondicionador y algunos desodorantes– causó sorpresa entre los clientes de a pie, mientras que a las distribuidoras, casi todas comprometidas con prácticas amigables para el medio ambiente, les encantó el concepto.
En año y medio, Indra Ecosmética se distribuye en Ciudad de México, Tijuana, Monterrey, Puebla, Querétaro, Zacatecas, Michoacán y Chiapas.
Yanelli transformó su casa en un laboratorio al estilo Breaking Bad, para experimentar con ingredientes naturales que le permitieran lograr la consistencia sólida que necesitaba en cada de sus productos.
Descubrió que existen mantecas duras que se solidifican a cierta temperatura, como la de coco, que a menos 30 grados se vuelve prácticamente una piedra.
Experimentó también con la manteca de cacao, de mango y de karité, todas aprobadas por Ecocert, un organismo internacional que dicta cuáles son los ingredientes que pueden ser utilizados en la cosmética natural.
Otros productos que funcionan para solidificar son las ceras vegetales, como la de soya o candelilla, así como el carbonato de sodio.
Respecto a la elaboración del jabón, Yanelli, confiesa que el proceso es un poco “riesgoso” y “lento”, debido a que se mezcla el aceite, agua y un hidróxido de sodio, es decir, sosa cáustica, un álcalis sumamente corrosivo para la salud, por lo cual es necesario elaborarlos con cubrebocas, lentes y guantes. Un jabón está listo de 30 a 40 días.
Cuando Yanelli elaboró sus primeros productos de cosmética sólida, ella misma los distribuía. Recorría la Ciudad de México de un lado a otro en metro. Repartía una caja de 5 o 6 productos, jamás pensó que en año y medio lograría posicionar a Indra Ecosmética con filosofía zero waste.
Hace un par de semanas decidió volver a hacer maletas para regresar a Guaymas, Sonora, para cumplir el siguiente objetivo: crear una línea de maquillaje y tónicos faciales.
Aunque a veces siente nostalgia por su antigua vida, se arrepiente de haber esperado tanto tiempo para emprender: “Hay que arriesgarse, perder el miedo y hacerlo. La gente que te rodea siempre te dirá que no lo hagas, en especial si tienes un trabajo, pero hay que animarse. Es la única forma de saber si funcionará o no”.
La comodidad que ofrece un trabajo estable, en ocasiones, impide no ver más allá. El mundo gira alrededor de un horario y pendientes de oficina, sin saber que existe la posibilidad de construir algo propio que, además, sea generoso con el medio ambiente. Eso hizo Yanelli. Y hoy está completa.
Facebook e Instagram están lanzando cambios importantísimos que podrían evitar que las personas usen tanto sus plataformas. Espera… ¿Cómo?
Si te has puesto a pensar en cuántas veces al día revisas tus redes sociales, estás de suerte. Así es, tanto las apps como los sitios de Insta y Face tendrán nuevas características para que sepas qué tan adicta eres a las redes sociales y promover que las uses de manera saludable.
Según cifras del reporte más reciente elaborado por las organizaciones We Are Social y Hootsuite, de las 8 horas diarias que un mexicano dedica a navegar en la web, 38% lo destina a revisar sus redes sociales.
¿Adicta a las redes sociales?
En las próximas semanas los usuarios de Instagram y Facebook podrán ver con precisión cuánto tiempo dedicaron a ver historias y desplazarse a través de su feed, junto con herramientas para establecer límites diarios y silenciar temporalmente tus notificaciones automáticas, ya sean quince minutos u ocho horas. Porque sí, todxs necesitamos un descanso.
Ya hay aplicaciones que te ayudan en tu lucha personal contra la adicción a las redes sociales y a cuánto tiempo pasas en el teléfono, por ejemplo Block Social Media – In Moment, la cual te ayuda a averiguar qué red social usas más a menudo (la app tiene una versión Premium con más opciones). También está Checky, que te dice cuántas veces al día y en qué lugares checas tu teléfono, y Moment, que rastrea cuántos minutos pasas en el teléfono al día, junto con la cantidad de veces que lo desbloqueas.
Estas apps te ayudan a tener un control sobre cuánto tiempo pasas usando tu teléfono, pero es una gran gran gran revolución que Facebook e Instagram tengan esta iniciativa cuando todos sus algoritmos han sido fabricados para que estemos embobadxs 24/7.
Los cambios en Face e Insta
El nuevo conjunto de funciones, llamado «Su tiempo en Facebook» y «Su actividad» en Instagram, está diseñado para abordar las preocupaciones de lo adictivas que pueden ser las redes sociales.
¿A quién se le ocurrió?
Se podría decir que fue resultado de lo que Facebook describió como una «iniciativa significativa para priorizar publicaciones de un círculo íntimo en lugar de público» después de su escándalo de Cambridge Analytica, además de la reciente «Revolución del Bienestar» que se extendió por Silicon Valley.
Para Facebook esta iniciativa también sirve para aumentar las interacciones significativas entre amigos y familiares, y para emplear mejor tu tiempo.
¿Cómo funciona?
En Instagram
Una vez que la aplicación esté abierta, ve a tu perfil, selecciona «Configuración» y luego «Su actividad». Se mostrará un gráfico de barras que representan la cantidad promedio de tiempo que pasas usando la aplicación en una semana determinada; alternativamente, si tocas una barra específica, puedes ver el desglose día por día.
Además, hay una opción para elegir quién ve las notificaciones, ya sea estrictamente de personas a las que sigues o sin restricciones.
En Facebook
Para encontrar las nuevas funciones en Facebook toca el botón con tres líneas verticales, en la esquina inferior derecha de la aplicación. Desplázate hasta «Tu tiempo en Facebook» y date cuenta de las mil horas que has estado en línea.
El tablero muestra un gráfico de barras del tiempo que has pasado en cada aplicación en los últimos 7 días. Si tocas cualquier barra podrás ver la cantidad exacta. En el caso de establecer límites diarios para usar las apps, una vez que hayas alcanzado ese tiempo, la aplicación te enviará un recordatorio de que has alcanzado tu límite diario, aunque puedes seguir navegando si aún quieres.
Si piensas que necesitas ayuda con tu adicción de ver videos de perritos bailando o del feed de las Kardashian, definitivamente tienes que estar pendiente cuando llegue la actualización en las próximas semanas.
Hace un año tuve un trabajo de más de 16 horas diarias, sin descanso, en una oficina que en realidad era un sótano, donde el aire acondicionado era muy frío. Fue un día de enero cuando mi cuerpo y mi mente no pudieron más. Caí. No me podía levantar, tenía ataques de pánico que me despertaban. No podía dejar de llorar. Perdí el apetito.
Consulté a mi psiquiatra y me recordó un diagnóstico que ya había escuchado antes. Tengo trastorno de depresión mayor y ansiedad y estaba en una crisis provocada por estrés laboral. Estuve a punto de ser internada. Las cosas se pusieron muy rudas. Dejé ese trabajo porque trabajar en política requiere que estés 24 horas al día pegada al celular y mi mente no podía dar eso.
Depresión y ansiedad en el trabajo
Eventualmente, llegué a un nuevo trabajo donde todo me parecía maravilloso. Trabajaba 8 horas al día, desde mi casa. Comía bien. Dormía bien. Cultivé relaciones sanas. Todo era bello, hasta que me ascendieron. El puesto de dirección requería mucho más trabajo. Empecé a trabajar de sol a sol y un poquito más. El que fuera desde mi casa no disminuyó el estrés. Una vez más, caí en una crisis.
Me dio colitis por 3 meses y después de eso tuve un ataque de pánico en la oficina en una junta. Desde ese primer ataque de pánico he tenido cientos otros. El aumento de estrés resultó en que cayera en una crisis profunda. Tuve que dejar mi trabajo porque mi mente y mi cuerpo no podían, una vez más.
Cambiando el trabajo por salud mental
En un lapso menor a dos años he tenido que dejar dos trabajos donde me gustaba mucho lo que hacía, por salud mental.Nos enseñan que somos lo que hacemos. Yo ya no puedo hacer lo que hacía, por lo menos no en las mismas condiciones, pero parece que el panorama para cualquier persona joven es trabajar en condiciones casi explotativas, sobrevivir, o tener una crisis psiquiátrica. Además de que muchos de estos empleos no ofrecen prestaciones, así que una tiene que pagar su médico del bolsillo propio.
La psiquiatría es carísima. También la gastroenterología. Entonces si somos lo que trabajamos, ¿yo soy un fracaso? Decidirme a dejar de hacer lo que amo por salud ha sido muy difícil. Me entra el síndrome de la impostora. Me entra la ansiedad. Me entran los pensamientos negativos. He dado entrada a pensamientos muy oscuros donde me siento fracasada por «no poder».
¿Cómo trabajar, entonces?
¿Cómo cuidar mi salud mental y trabajar? De nada sirve trabajar para poder vivir si estoy tan deprimida que no quiero vivir. Tengo que buscar un entorno laboral en el que el estrés sea manejable, en donde no trabaje más de lo que puedo dar al día. Donde tenga tiempo para sentarme a comer bien, ejercitarme, convivir con humanos, leer.
Esto es algo que suena casi imposible, pero de alguna forma lo tengo que encontrar, si no, voy a morir en el intento. No quiero ser una de esas millennials flojas que los mayores tanto critican. Quiero trabajar 8 horas al día máximo, que eso me genere suficiente dinero para vivir cómodamente.
Quiero no estar en un estado perpetuo de emergencia.
Reconociendo mis límites
El primer paso para lidiar con mi depresión y ansiedad en el trabajo es reconocer mis límites. En la segunda ocasión que esto me pasó, supe identificar las “banderas rojas” como para que mi crisis no fuera tan grave como en la primera ocasión. Espero que la siguiente vez que sienta que estoy llegando al límite, pueda evitar la crisis.
Conocer mis propios límites es elemental para cuidar de mí misma. Para mí, algunas señales básicas han sido: empiezo a tener problemas estomacales, problemas para dormir, despierto fatigada, me empiezo a morder los dedos hasta sangrar. Hacer caso a lo que mi cuerpo me comienza a decir puede salvarme.
La depresión como tabú
Lamentablemente, en México, la salud mental es todavía un tema muy tabú. La gente tiene muchas preconcepciones de lo que es la salud mental, no saben lo que es la depresión y cómo nos afecta. Desconocen que somos personas neurodiversas y que nos movemos de forma distinta. Creo que la mejor herramienta que he podido desarrollar durante todo este proceso es la de la apertura.
Ser honesta con las personas que me dan empleo ha resultado en compresión más veces que no. No debería ser así, pero nos toca a nosotras hablar con la gente arriba de nosotras y hacerles entender que tenemos límites, que queremos hacer nuestro trabajo bien, pero que necesitamos ayuda de vez en cuando.
Quiero creer que evolucionaremos para ser una sociedad donde todas las personas sepamos cómo lidiar con nuestra propias necesidades y la de las demás personas. Donde los empleos no sean explotativos y tengamos prestaciones (de ley, por lo menos).
Mientras tanto, nos toca, darle con todo, y darle con todo incluye aprender a decir “ya no puedo”.
La vida del fotógrafo y videógrafoTyler Mitchell acaba de dar un giro de 180 grados de la noche a la mañana. Mientras que la semana pasada su nombre pasaba casi desapercibido en los medios de comunicación masivos, este martes ha aparecido en múltiples publicaciones internacionales tras la noticia de que fue el elegido para fotografiar la anticipada portada de Beyoncé en la edición de septiembre de la revista Vogue Estados Unidos.
La noticia no es para menos. No solo porque Tyler es un joven de 23 años de edad con una carrera considerablemente corta (en comparación con los fotógrafos que Vogue suele preferir para sus editoriales de portada), sino porque se convirtió en el primer fotógrafo negro en realizar una portada para la llamada Biblia de la moda. Así es, el primero en los 126 años de existencia de la revista (¡¿es neta, Vogue?! 🙁).
Una fuente aseguró al Huffington Post que la mente maestra detrás de esta elección fue nada más y nada menos que Beyoncé, quien aparentemente obtuvo carta abierta para elegir absolutamente todo lo implicado en su participación en la edición más importante del año para la revista que dirige Anna Wintour, algo impensable para cualquier mortal.
Si has visto el documental The September Issue, seguramente entiendes la dimensión de lo que representa para el equipo editorial de Vogue –en especial para Wintour– no tener el control absoluto sobre lo que se decide en la edición, pero Beyoncé ha puesto sus condiciones sobre la mesa y las han aceptado.
Como lo ha venido haciendo en los últimos años, no sería nada extraño que Queen B aproveche la plataforma para promover e impulsar al talento de la comunidad negra.
Aquí algunos datos sobre el fotógrafo que está a punto de hacer historia en el mundo fashionista:
– Tyler Mitchell es originario de Atlanta, Georgia, pero vive en Brooklyn, Nueva York.
– Estudió cine y televisión en la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York.
– Empezó a hacer videos de skate y tomar fotos sobre música, moda y la cultura juvenil en Atlanta y Nueva York.
Foto. Tyler Mitchell
– Ha trabajado para revistas como Teen Vogue, i-D Magazine, Dazed, Vogue US, Office Magazine, Candy Magazine y The FADER.
– Su trabajo también ha estado presente en campañas para Mercedes Benz, Marc Jacobs, Givenchy, Converse, Nike y Ray-Ban.
– Según datos que pudimos obtener a través del sitio Socialblade, tras darse a conocer la noticia de que Tyler podría ser el fotógrafo de la portada de Beyoncé, su cuenta de Instagram ganó más de 28 mil seguidores en un solo día. Los beneficios de que te asocien con Beyoncé.
Foto. Tyler Mitchell
– Sobre su razón para tomar fotografías, Tyler explicó al sitio The Wild: «Ya nada es real. Como sociedad, dependemos mucho de las fotos. Nuestra única realidad es a través de imágenes, así que voy a crear la mía».
– En una entrevista con la revista Times, Tyler dijo que con su trabajo «Represento personas negras y personas de color de una manera real y pura… Hay una mirada honesta en mis fotos», lo cual seguramente fue un factor fundamental para que Beyoncé pensara en él para retratarla.
El deporte ha sido durante años un lugar polarizado para las cuestiones de género. Si hacemos memoria, fue apenas en 1965 cuando intentaron correr a la atleta Kathrine Switzer del maratón de Boston por ser mujer; fue hasta 2004 que las Olimpiadas abrieron la categoría femenil en luchas, y hasta 2006 cuando las mujeres pudieron competir olímpicamente en golf y rugby. Sin embargo, poco a poco los espacios comienzan a abrirse para las atletas alrededor del mundo y, por supuesto, de nuestro país.
Muestra de ello es la sólida representación femenina en la selección mexicana presente en los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Barranquilla, Colombia, del 19 de julio al 3 de agosto de 2018, y a donde no solo han llegado, sino que también han conquistado.
Aquí una lista de las atletas mexicanas arrasando con el oro en Barranquilla 2018:
Katie Johnson // CONADE
Fútbol Las chingonas de la selección femenil de fútbol se coronaron como bicampeonas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, ganándole en la final 3-1 a Costa Rica. Las goleadoras del partido fueron Charlyn Corral, Kenti Robles y Katlyn Johnson. ¡Puro poder mexaaaaa!
Aguas abiertas A sus 23 años de edad, María José Mata Cocco se llevó la medalla de oro en 10 km de Aguas abiertas nadando en Puerto Velero.
Atletismo La atleta de 30 años, Patricia Sanchez García, consiguió medalla de oro en los 1,0000 metros con una marca de 33:41.48, Ana Narváez en 3000m con obstáculos, con su mejor marca de la temporada y Madaí Pérez. Tres mexicanas, tres medallas de oro.
Canotaje Doble oro para México, Karina Alanís y Maricela Montemayor reinaron la pista de canotaje.
Bádminton Con un equipo mixto, las dos mexicanas Haramara Gaitan y Cynthia González se destacaron y le regalaron al país el oro en Bádminton.
Giuliana Olmos & Fernanda Contreras // CONADE
Tenis Fernanda Contreras y Giuliana Olmos se llevaron a casa la medalla de oro en la modalidad de dobles femenino.
Tiro El equipo mexicano femenino de Tiro se llevó 2 medallas de oro, mientras que, en solitario, Karen Quezada, Gabriela Martínez, Alejandra Zavala y Alejandra Ramírez también demostraron que son las mejores.
Tiro con arco ¿Más medallas? Sí, esta vez fueron Aida Roman, Alejandra Valencia y Ana Paula Vázquez quiénes ganaron en la modalidad femenina de tiro con arco recurvo. El equipo femenil de arco compuesto vence al equipo colombiano y se quedan con la medalla de oro. Y con una serie final perfecta Valencia a lado de Ernesto Boardman ganaron la de oro en Equipo Mixto Arco recurvo.
Clavados La clavadista mexicana Carolina Mendoza lo hizo en grande al subir a lo más alto del podio y conquistar la medalla de oro en la disciplina de trampolín de 3 metros.
Ecuestre En otro deporte mixto, las mexicanas Mariana Quintana, Bernadette Pujals y Mónica Burssens se apoderaron de las medallas de oro.
Rut Castillo // CONADE
Gimnasia artística Ahtziri Sandoval ganó la medalla de oro en la prueba de barras asimétricas, luego de vencer a la cubana Marcia Videaux, con una puntuación final de 13.450 unidades.
Gimnasia rítmica Siguen los triunfos. El equipo mexicano de gimnasia rítmica se alzó con el primer lugar de la disciplina al lograr 7 de las 8 medallas de oro. Vencieron en aro y pelota, con Marina Malpica; mazas, cinta y general individual con Rut Castillo; además de la pruebas de 5 aros y conjuntos general.
Gimnasia de trampolín La incomparable Dafne Navarro ganó una medalla de oro en Trampolín Individual.
Judo La judoka mexicana Edna Carrillo consiguió la medalla de oro en la categoría femenil de menos de 48 kilogramos. Carrillo venció a la cubana Melissa Hurtado en el duelo por la medalla.
Levantamiento de pesas Tres mujeres que arrasaron en Levantamiento de pesas fueron Tania Mascorro, con medalla de plata en +90 kg Arranque y medalla de oro en +90 kg Envión, Aremi Fuentes con medalla de plata en 75 kg Envión y una de oro en 75 kg Arranque, y Quisia Guicho obtuvo la medalla de oro en 58 kg Envión.
Natación El equipo mexicano alcanzó 5 medallas de oro en relevos. Además, Byanca Rodríguez se llevó el oro en la categoría de 200 metros pecho femenino con un tiempo de 2:28.62, un nuevo récord para los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
También se llevaron medallas doradas Monika González, en combinado individual femenino, y Mirian Guevara, en 100 metros mariposa femenino.
Nado sincronizado Las sirenas mexicanas se llevaron todas las medallas de oro en las disciplinas Rutina Libre Combinada, Equipo Técnico, Dueto Libre y Dueto Técnico. Además, Joana Jimenez se adueñó del oro en Solo Técnico y Nuria Diosdado obtuvo su segundo oro en Barranquilla en Solo Libre, y el onceavo dentro de todo su historial en los Centroamericanos.
Nuria Diosdado // CONADE
Pentatlón Moderno La mexicana Mayan Oliver se coronó en el pentatlón moderno y el equipo mexicano obtuvo también el oro en Relevos femenino.
Remo México obtuvo más medallas de oro gracias a los equipos de remo, uno conformado por Kenia Lechuga y Fabiola Nuñez, el otro por Fernanda Ceballoz y Maite Arrillaga. A su vez, Kenia Lechuga se consiguió el primer lugar en Individual par cortos peso ligero femenino.
Raquetbol Las reinas del Racquetbol, Paola Longoria y Samantha Salas ganaron el oro en Dobles femenino y después se sumó al trono Alexandra Herrera, ganando las tres en Equipo femenino. Paola Longoria le regaló otro oro a México en Individual femenino.
Paola Longoria // CONADE
Squash ¡Más medallas de oro para México! El equipo femenino de Squash, conformado por Samantha Terán, Diana García y Dina Anguiano, se colgó la medalla de oro. Terán conquistó en Individual femenino. Y en el equipo mixto, Diana junto con Alfredo Ávila fueron los que obtuvieron el primer lugar en Dobles mixtos.
Triatlón Claudia Rivas ganó el primer lugar en Femenino Individual y todo el equipo mexicano femenino también se llevaron la de oro así como el equipo mixto.
Box Esmeralda Falcón de Boxeo Peso Ligero 60kg, derrotó en la final a Panamá y se colgó el oro. Pero no fue la única, Guadalupe Solís triunfa en la categoría Welter ligero femenino 64kg.
Taekwondo A lo más alto del podio subieron Paulina Armería Vecchi, Ana Zulema Ibáñez, Daniela Souza, Daniela Rodríguez y Paula Fregoso en individual y equipos, más mexicanas conquistando Barranquilla.
Jessy Salazar & Daniela Gaxiola // CONADE
Ciclismo de Montaña La ciclista Daniela Campuzano Chávez Peón se convirtió en la primera atleta hidalguense en colgarse una medalla de oro en este deporte.
Ciclismo de pista A sus 22 años, Jessica Salazar arrasó con tres medallas de oro en Ciclismo de pista. Otra chingona en la pista fue Lizbeth Salazar, de 21 años, que ganó medalla de oro en Omnium femenino.
Boliche El equipo femenil de boliche, Miriam Zetter, Illiana Lomelí, Marible Orozco, Adriana Pérez, Sandra Góngora y Lilia Robles ganaron el oro haciendo chuzas perfectas.
Vela Elena Oetling llevó a México a la victoria al ganar el oro en Láser Radial Femenino.
Paola Longoria // CONADE
¡Definitivamente todas estas mexicanas valen oro!
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Es algo común –quizás más común de lo que quisiéramos– que ciertos talentos se vean de una u otra manera relegados del éxito público durante toda su vida, para años después desempolvar su obra, ser redescubiertos, admirados y reconocidos (cof, cof…Van Gogh).
Este es el caso de Lucía Berlin, quien a más de una década de su muerte ha logrado conquistar las estanterías con la antología póstuma Manual para mujeres de la limpieza (2015). Ahora, ella es todo un escándalo y su libro un bestseller.
Lucía Berlin, una escritora eléctrica
Soy gran admiradora de las colecciones de cuentos y hace un tiempo que le traía ganas a ésta, pero no ha sido hasta apenas estos últimos días que he podido echarle una ojeada. El prólogo, escrito por Lydia Davis, afirma: “Las historias de Lucía Berlin son eléctricas, vibran y chisporrotean como unos cables pelados al tocarse” Y debo admitirlo… en el primer cuento de la colección no sentí ninguna de esas chispas prometidas.
Para el segundo cuento, con la cruda descripción sobre cómo el personaje de Berlin le arranca los dientes a su abuelo (que era un dentista), recibí una bofetada literaria. Esa mezcla entre el humor negro, la melancolía, lo grotesco y la ternura, convierten a la pluma de Berlin en algo excepcional y no apto para las susceptibilidades.
Un reflejo de la cruda realidad
Sus historias nos hablan sobre matrimonios fallidos, relaciones familiares, soledad, drogas, alcoholismo, distintas ciudades y distintos trabajos temporales, todo reflejo de la vida misma de la autora. Y las mujeres protagonistas de sus cuentos son sarcásticas, divertidas, comprensivas y fuertes; son hermanas, hijas, madres, enfermeras, empleadas de limpieza, estudiantes y también son reales.
Lo que más me gustó de Berlin fue su capacidad para hacer literatura cruda (lo llaman autoficción) y relatar sus desventuras personales sin caer en la autocompasión ni en lo patético. En cambio, sus protagonistas reconocen sus errores y continúan sin temor su día a día. Se enfrentan a su propia tragedia, la cual reside siempre en lo cotidiano, con un optimismo esperanzador y encuentran la manera de sobreponerse a las adversidades de su mundo.
¿Quieres conocer a Lucía Berlin? No hace falta hablar sobre su vida, puedes leerla. Y si te quedas con ganas de más, ya está disponible Una noche en el paraíso, con 21 de los 34 relatos que no lograron entrar en la primera colección de Berlin. También puedes leer Bienvenida a casa, que incluye sus diarios y cartas.
No cabe duda de que la inspiración está en todas partes y si hablamos de moda y belleza, las viejas obras de arte siempre son un lugar preciado al cual regresar una y otra vez en búsqueda de tendencias. Una muestra de ello es la cuenta de Instagram The Hair Historian creada por la londinense Rachael Gibson.
The Hair Historian
A través de las redes sociales, The Hair Historian celebra los peinados y looks inmortalizados en las obras de artistas célebres como Renoir, Sandro Botticelli, Raphael, Emily Eastman, Paul Gauguin, Pablo Picasso y Ernst Deger, entre muchos otros.
“Me encanta todo sobre las imágenes, pero sobre todo el retrato: fotografía documental de estilo callejero, pinturas renacentistas de mujeres con pelo alocado, selfies … la pintura de personas me fascina», explicó Rachael –quien trabajó durante años en una revista de belleza y más tarde con estilistas en una empresa llamada Mastered– al sitio Refinery 29.
En la curaduría de imágenes se puede apreciar de todo: melenas impecables, cabellos en colores intensos, peinados con trenzas dignas de un premio de ingeniería, afros hermosos, bucles de princesa y bobs que bien podrían verse en cualquier pasarela de moda actual.
La principal motivación de Rachael para crear The Hair Historian es compartir su pasión por el cabello y que otras personas puedan encontrar en las texturas, peinados y colores una nueva fuente de inspiración
«No soy peluquera, pero cuando veo las texturas, la forma y las estructuras en algunas de las obras que comparto, estoy visualizando totalmente cómo podría convertirse en un peinado, y eso es lo que quiero que otros piensen también».
Quien sabe, en una de esas y después de ver las obras de arte en The Hair Historian hasta te animas a llevárselas como referencia a tu estilista de confianza.
Imagínate las risas, los atardeceres compartidos y las fotos que pasarán a la historia: viajar con tu mejor amiga es una experiencia inolvidable. Si ya son la combinación perfecta, recorrer el mundo juntas les asegurará miles de anécdotas y recuerdos que compartir por la eternidad será la mejor mezcla.
Así que ya dejen de postergar ese viaje que siempre dicen que van a hacer y que el momento nunca llega. ¿Qué más razones necesitan para hacerlo? Para ponértela más fácil, te traemos un test donde sí o sí, las dos van a tener un destino perfecto para que tengan su luna de miel amistosa lo más pronto posible.
No hay nada que mejor que viajar que con alguien con quien puedes ser tú misma.
Me cuesta mucho relajarme y encontrar paz. En cuanto bajo el ritmo siento que algo anda mal conmigo y de inmediato vuelvo a trabajar para sentirme productiva, pero seguir estos patrones de conducta solo me ha dejado estrés, cansancio acumulado y migrañas casi todos los días.
En mi última vacación decidí no salir y quedarme en casa a consentirme, a buscar espacios y actividades que me ayudaran a encender el interruptor de la felicidad. Aquí les comparto algunos trucos muy simples que incorporé paulatinamente a mi vida para impedir que la angustia se apodere de mí.
Aquí 5 consejos para estresarte menos:
¡Estírate!
Cuando estoy en momentos de mucha tensión he notado que mis músculos se contraen e incluso duelen, sobre todo alrededor del cuello y la espalda, pero como mis prioridades estaban al revés, me era más fácil resolver “problemas” laborales, que escuchar a mi cuerpo y parar.
Algo tan fácil como estirarme o respirar conscientemente, eran prácticas casi nulas en mi rutina. Ahora me tomo mínimo cinco minutos para estirarme y soltar la presión con cada movimiento, eso me ayuda a sentirme más ligera y activar la circulación cuando necesito energía.
Come bonito
Aunque los alimentos con grasita y azúcar refinada causan felicidad instantánea, si quieres un efecto de bienestar prolongado, lo mejor es comer equilibrado y saludable.
Cuando sé que voy a tener un día pesado procuro cargar snacks nutritivos como amaranto, almendras o arándanos y así no recurrir a la comida chatarra que luego de unas horas me baja la energía y me hace sentir abotagada.
Deja el celular
Pasar tanto tiempo en redes sociales me impedía vivir el presente por estar contemplando el de otrxs, además, es muy cansado para la mente y los ojos.
Ahora procuro apagar el teléfono 15 o 20 minutos y aprovechar ese tiempo para escribir lo que quiero hacer el fin de semana o para organizar pendientes, eso me ayuda a tener más certidumbre y tranquilidad. Repito este minidetox de redes sociales las veces que necesite durante el día.
Apapacha tu cuerpo
Luego de un día difícil intento cambiar el mood poniendo sábanas limpias y haciéndome tratamientos de belleza caseros, me gusta ponerme mascarillas y aceites corporales.
El simple hecho de untarme crema en las manos u oler algún aroma floral me transporta a otro sitio mucho más armónico y relajado. Para un efecto más parecido a un spa, prendo velitas y tomo té mientras escucho música.
Saca tus sexy moves
No soy la mejor bailarina, ni la reina de la pista, pero cuando quiero reírme y soltar el cuerpo pongo reggaetón o cumbias a volumen alto y bailo sola en mi cuarto. Siempre me ayuda a reírme de mí misma y a no pensar en otra cosa, más que en el ridículo baile que estoy haciendo. Lo recomiendo muchísimo.
Vivir en una gran ciudad no es tan perfecto como Carrie Bradshaw lo hace ver en Sex and the City. Los altos niveles de contaminación tienen consecuencias muy graves para nuestra salud y para nuestra piel, el órgano más grande del cuerpo humano.
Aunque a simple vista no lo podamos ver, en el aire hay partículas de óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, plomo y monóxido de carbono, entre otras sustancias dañinas que nuestra piel termina por absorber.
¿Cómo la contaminación afecta tu rostro?
Deshidratación, sequedad o piel grasa, irritación, perdida de tono y flexibilidad, envejecimiento prematuro y obstrucción de los poros. Básicamente puede alterar el funcionamiento celular y reducir su capacidad para regenerarse.
Existe una gran relación entre el deterioro de la piel y la contaminación y de hecho se cree que ésta podría explicar por qué en la actualidad las personas envejecemos desde una edad más temprana.
De acuerdo con un estudio creado en 2014 por Procter & Gamble, la piel de las mujeres que viven en ciudades envejece un 10% más rápido que la de las que viven en el campo. Sumado a esto, también nos exponemos en mayor o menor medida a los rayos UV del sol, que también nos dan en la torre.
¿Qué puedo hacer para proteger mi piel?
Afortunadamente, existen nuevas fórmulas para detener y prevenir los efectos de la polución en la piel. Lo más importante es lavar tu rostro por las mañanas y las noches. Si tu piel no es muy sensible, se recomienda hacer una ligera exfoliación en tu rutina de belleza nocturna para eliminar cualquier residuo de contaminación que pueda quedar.
Los productos estrella son los de componente vegetal, porque son menos agresivos para la piel. Así que tenlo en cuenta a la hora de comprar tu elixir del milagro.
Dramatically Different Hydrating Jelly Anti-Pollution Mini, de Clinique
24 horas de hidratación con tecnología Clean Shield Technology* que mantiene lo bueno en la piel (como la hidratación) y filtra todo lo malo, ¡fuera maldad! Además fortalece la barrera de humectación de la piel y mejora su resistencia.
Algo genial sobre este producto es que, a pesar de ser un gel, su fórmula libre de aceites hace que no sea pegajoso ni deje residuos en tu carita.
*Clean Shield Technology está formulada con una mezcla de semillas de girasol, extracto de cebada y pepino que fortalecen la barrera de humectación de la piel, mejora la resistencia, balancea y retiene los niveles de hidratación adecuados. Sin parabenos, que son los conservadores que regularmente se usan en cosméticos.
Piel simplemente feliz.
Cilantro & Orange Extract Pollutant Defending Masque, de Kiehl’s
Una mascarilla con extractos de naranja (potente antioxidante) y cilantro (protege la barrera natural de la piel) para frenar los efectos de las agresiones externas y prevenir la adherencia de las impurezas en la piel. Yassss queeeeeen!!
Disminuye los efectos de la contaminación tales como piel opaca y aspecto poco saludable. Además defiende y repone la piel dejándola renovada y más protegida de las agresiones medioambientales diarias.
¿Qué más? Ah, es 99.6% de origen natural. Úsalo por la noche tres veces a la semana.
Skin Defence Esencia Multiprotección, de The Body Shop
El mejor amigo de tu piel con una textura muy ligera. Ayuda a protegerla de los rayos UVA, de corto y largo alcance, y también de los rayos UVB que son causa de rojeces y quemaduras en la superficie de la piel.
Contiene extracto de algas rojas y vitamina C para potenciar la luminosidad y es una fórmula 100% vegetariana.
Sérum Doble Acción Reparación y Anti-polución, de Yves Rocher
Aplicando unas gotas mañana y tarde, tu piel se verá protegida. Compuesta por Alphoia, conocida por sus capacidades de protección y reparación, este sérum hidratante protege, repara y refuerza la piel ante las agresiones.
Sin colorante, ni silicona ni parabeno, está compuesta a casi el 100% de ingredientes de origen natural. La mejor opción para las pieles sensibles.
Dr. Weil Mega-Mushroom Treatment Lotion, de Origins
Loción ligera que gracias a que contiene complejo de Chaga, Cordyceps, jengibre y albahaca, es buenísima para calmar la piel y disminuir el enrojecimiento provocado por un día realmente agitado.
La contaminación, los rayos solares, la humedad y los mendigos cambios de temperatura –combinados con el ritmo frenético de la ciudad– pasan factura a nuestra piel y provocan que sufra más de lo debido, deshidratándose y volviéndose más sensible. Cuida tu piel y cuida el medio ambiente.
“¿Quién es el hombre/mujer de la relación?” es una de las preguntas que más he escuchado cuando las personas heterosexuales hablan sobre relaciones de personas del mismo sexo. A veces hasta parece broma. La realidad es que —erróneamente— pensé que yo, al estar en relaciones lesboafectivas, había escapado de este pensamiento binario.
Los estereotipos y roles asignados de género, la idea de lo “masculino” y lo “femenino”, están tan arraigados en mi forma de ser que he incorporado estos comportamientos a mis relaciones sin darme cuenta. Esto muchas veces implica llevar esquemas machistas a mis relaciones, y no estoy sola en esta situación.
Claudia, que también se identifica como lesbiana, ve que este tipo de comportamientos y acciones machistas tienen varias salidas en relaciones de pareja de mujeres:
Quien gana más dinero en la casa, manda
Cuidar de la casa, los hijos o los parientes mayores es menos valioso que trabajar fuera del hogar
Quien gane menos existe para servir; su trabajo no es importante/válido
Quien gane más no debe ocuparse de tareas del hogar
Quien gane más es el tomador de decisiones por la familia
¿Lesbiana y heteronormada?
Según un estudio publicado por la American Sociological Association en 2016, el sexo y género son los factores más importantes en la división de tareas dentro del hogar, más que el ingreso de cada uno de los individuos que conforman la pareja. En el caso de las parejas del mismo sexo, la persona cuya expresión de género se considera más “femenina” es quien se espera que se haga cargo del cuidado de los hijos y tareas que siguen la división según la norma heterosexual.
Como su aspecto es percibido como “masculino”, Jenny, que se identifica como lesbiana, dice que la ven como un hombre: “Me dan la cuenta a mí, por ejemplo. Esto es lo repiten hombres, mujeres, sea cual sea su orientación sexual. Siempre dan por entendido que, como me veo más ‘masculina’, creen que ese es mi ‘rol’. Creo que de las cosas más difíciles que me ha tocado es que me quieran provocar para pelear, fue una cosa muy absurda”.
Más allá de las expectativas de género…
Se supone que las mujeres lesbianas y bisexuales nos encontramos fuera de la heteronormatividad, paradigma que le ha dado el poder dentro de la relación a una sola persona, usualmente el hombre, perpetuando así roles estáticos en los que una persona ejerce control sobre la otra. De ahí surgen comportamientos violentos, incorporados a relaciones de mujeres, que pueden verse reflejados en actitudes como las que menciona Claudia: violencia económica, física y psicológica, entre tantas otras. En vez de asignarle un género a un comportamiento, deberíamos pensar más allá de las expectativas de género.
“Como una chica tratando de conquistar a otras chicas, es bien desconcertante detectar el concepto mainstream de conquista que va alrededor de la dominación, la tóxica percepción del romance y de la seducción que muchas veces no toma en cuenta a la banda a seducir”, dice Cristina, quien también se identifica como lesbiana.
Repensando los roles
El género es un constructo social y los roles binarios han sido socializados durante años, de tal forma que aún hay personas que creen que el único rol de las mujeres es el de procrear. Se asume lo opuesto para los hombres, la masculinidad tiene que ver con poder, dominación.
“Suena medio obvio”, cuenta Cristina, “pero que seas lesbiana, no quiere decir necesariamente que te hayas repensado en tu manera de mirar a otras mujeres, que las percibas como iguales y que no esperes que asuman roles de género de manera que acabes fomentado desigualdades en tu casa, con tu pareja».
Lo importante es deconstruir los roles impuestos y que cada persona involucrada pueda ser quien es, encontrando una identidad propia en la relación y las actividades que eventualmente desee llevar a cabo.
Repensar nuestras relaciones afectivas con otras mujeres en el ámbito privado y público es un ejercicio necesario para vivir relaciones libres y que estén lejos de la típica pregunta de quién es quién en la relación.
Mucha gente sabe qué son las «tallas extra» o «plus size», pero si nos vamos al otro extremo, el término «petite» (que significa pequeño en francés) no es uno que esté en el diccionario de todxs, incluso para quienes lo somos, como yo.
Tengo que confesar que durante años no estuve contenta con el hecho de ser petite. Cuando era muy joven no tenía tanto problema con el tema de la moda, porque compraba en la sección de niñas, pero eventualmente me di cuenta de que no podía seguir usando ropa para chavitas de 12 toda la vida.
Ahora tengo 21 años y, aunque afortunadamente las teens de hoy ya se visten muy cool y puedo encontrar prendas que me gusten en su departamento, sigue siendo complicado conseguir ropa que me arme al 100.
¿Qué carajos es ser petite?
Para mí ser petite es tener cuerpo pequeño, este rollo de ser compacta y que la gente te diga «¿niña y tu mamá?». No es broma, neta me ha pasado, y aunque al principio era nefasto, ahora me da risa. O la vez que un señor me preguntó en qué año de secundaria iba, y yo así de «mmmm ya casi termino la licenciatura». Y cómo olvidar cuando pedía taxis en la universidad y me preguntaban «¿ya saliendo de la prepa?».
Todas las molestias ya las dejé atrás y ahora soy –orgullosa y felizmente– tamaño de bolsillo, a pesar de las adversidades que el mundo me pone.
¿Cómo lo hago? Sólo me amo como soy y busco ventajas para sacar a relucir mi cuerpecito.
Amo ser petite, pero hay limitaciones para este amor.
Todo lo malo que me disgusta de ser petite tiene que ver con la ropa. Encontrar prendas que se ajusten a mi cuerpo perfectamente –como si los Dioses fashionistas las hubieran hecho para mí– está cañón, especialmente cuando en el país no hay muchas marcas que sean para petites como yo. Mi única esperanza es recurrir a comprar en línea.
Por ejemplo, cuando quiero unos skinny jeans que se ajusten a mi cintura, usualmente me quedan, ponen todo en su lugar, pero si hablamos del largo, bueno, con lo que me sobra podríamos medir la Muralla China de ida y de regreso, es toda una pesadilla: tener que doblarlos de abajo unas tres veces, llevarlos al sastre a que los arreglen (cuando podría gastar ese dinero en tacos) o que incluso los cropped jeans que se supone tienen que llegar arriba del tobillo me queden normales. Y no me hagan empezar con los mom jeans, no he encontrado ni un par… ni uno, que me quede perfecto.
Y seguimos con el fashion drama…
Los maxi vestidos o jumpsuits siempre me quedan extremadamente largos, sí o sí. Además, muchas mujeres petite tenemos hombros estrechos y brazos pequeños, por lo que las chamarras o abrigos se ven enormes en nosotras y arruinan el look que habíamos pensando desde un día antes. Lo mismo aplica en vestidos. ¿Te has probado un vestido de tu talla que te quede como una cortina? Ahora sabes lo que siento casi siempre… lloremos juntxs.
¿Algo más? Sí, nuestro pequeño torso. La ropa no se ajusta bien a nuestra cintura y la ropa que se supone es oversized, bueno, nos queda 3 veces más grande.
Aquí lo que amo de ser Petite
Me tomó un tiempo, pero al final aprendí a amar mi delicado y pequeño cuerpo. Sí, luzco menos intimidante, pero eso me ha ayudado a veces. Los zapatos de tacón son mi mejores amigos, aunque no los uso seguido, y me hacen sentir como toda una Chica Súperpoderosa al caminar.
Puedo meterme entre la gente con mucha facilidad y encontrar vías de escape, pero que no me toque hora pico en el metro, porque entonces todos me aplastan.
Otro punto a favor de mi tamaño es que leí que las personas petite somos más sensibles al alcohol, por lo que podemos gastar mucho menos en las borracheras, que algunos de nuestros amigos más altos… ¡Todo cuenta!
A la gente a mi alrededor le gusta que sea petite. Me hacen cumplidos y me hacen sentir cómoda. Siempre soy la «bebé» y a la que tienen que cargar cuando vamos en auto sardina, para algunas personas tal vez esto sea terrible, pero yo lo disfruto.
La ventaja más chida es que luzco más joven de lo que soy. ¡Las personas petite tenemos la fórmula de la juventud!
Hey, aquí estamos, sí existimos…
Si me preguntan, la industria de la moda debería prestar más atención a personas petite. No nos dejen a un lado, diseñadores.
Aunque algunas marcas ya están implementando tallas más pequeñas en sus colecciones, luego nos topamos con la sorpresa de que no usan modelos petite en sus campañas, por lo que no podemos ver cómo luce la ropa en alguien que no mide 1.80, ni tiene proporciones de revista.
Si más marcas empezaran a hacer productos para tooooodo tipo de cuerpos y usar modelos que tengan diversas proporciones en sus campañas, el mundo iría en la dirección correcta.
Si eres petite seguro has pasado por todo esto y no estás solx, este es el comienzo de la revolución. Al fin y al cabo, como dice mi abuelita, «la estatura se mide de la cabeza al cielo».
Fue justamente en la adolescencia que me miré al espejo por primera vez y sentí enojo hacia mí misma por no parecerme a todas esas mujeres que veía en la televisión, en las revistas, en las películas, en todos lados. Sentí vergüenza de mi cuerpo, no quería tener curvas, quería ser perfectamente delgada, como lo había sido a lo largo de mi niñez y odiaba que tuviera más peso.
Desde ese momento no recuerdo un solo día que me sintiera bien con mi cuerpo, ni uno. No recuerdo exactamente cómo llegué a la bulimia, sólo sé que empecé una época en la que prácticamente vomitaba todo lo que comía, es una sensación de ansiedad que no puedes parar, quieres comerlo todo porque en tu mente ya sabes que lo vas a vomitar. La bulimia te hace sentir que tienes el control, porque lo tienes de cierta forma, por esa razón tú misma te convences de que no estás enferma.
Yo decidía cuándo vomitar, es por etapas, hay etapas de mi vida en donde lo he hecho diario y otras donde dejo de hacerlo por meses, incluso por años. Pero la realidad es que la bulimia permanece ahí, quizás no en la misma forma pero está siempre presente, en forma de exigencia continua hacia mí misma, de miedo, de vacío, de una sensación de que nunca es suficiente.
Muchxs piensan que la bulimia es algo que afecta únicamente a la persona que la vive, sin embargo, también se resiente en sus relaciones más cercanas, quienes viven ese enojo y frustración constante que tenemos ante la vida, de no poder ser eso que queremos ser. Porque además, la bulimia conlleva, muchas veces, otros problemas como la ansiedad y la depresión.
La primera terapia psicológica a la que fui fue a los 15 años, mi mamá me acompañó después de vivir con mucho dolor algunos de mis peores momentos. En ese momento una parte de mí aún negaba la bulimia como un problema en mi vida, por eso decidí ocultarla a la psicóloga y fingí que mis problemas se originaban por otras cuestiones.
Cuando entré a la universidad, con el ritmo de la vida adulta, las múltiples exigencias y obsesionarme con el ejercicio, comencé a bajar bastante de peso y por un lado eso representó una profunda tranquilidad en mi vida, como si hubiese cumplido el sueño que siempre tuve. Pero pasando un par de años me volteé a ver al espejo y me sentí vacía de nuevo, fue ahí cuando entendí que el problema no era mi peso en sí, porque con diez kilos menos aún me sentía vacía e insuficiente.
Intenté encontrarme en las cosas que hacía, con las personas que estaba, en los lugares que recorría, no me encontraba. Nunca fui una mujer con sobrepeso y esto para muchxs significa que no puedes tener problemas alimenticios, lo cual hace que se ignore por completo lo que vivo, que se intente pensar que no es así, tanto de las personas más cercanas a mí como de mí misma.
Volví a terapia y constantemente me preguntaba ¿quién soy yo?, siempre contestaba las cosas que hacía diario pero en realidad no sabía quién era ni el porqué de mi vacío. Fueron etapas con crisis de ansiedad enormes, con miedos que me imposibilitaban despertar, con pensamientos de incluso ya no querer vivir. Recorrí cientos de lugares, de ciudades, incluso de países, no me encontré.
Hace un par de años tomé una enorme decisión, entré a un taller de feminismo al norte de la ciudad, nunca imaginé que las mujeres con las que coincidí en ese espacio cambiarían mi vida. Me encontré en ellas, en cada una de las mujeres con las que he construido a partir de allí, con las que me he reencontrado, con las que siempre me acompañaron, incluyendo mi hermana y mi mamá.
Me encontré en sus dolores, en las exigencias continuas que vivimos de ser perfectas, de ser siempre más, de ser para lxs demás. Me reconocí en cada una de ellas y volteé a ver a tantas mujeres que vivían como yo, continuamente sintiendo ese vacío, fue la primera vez que pude hablar abiertamente de la bulimia, con todo el trabajo del mundo, rodeada de mujeres compartí lo que he vivido durante años.
La apuesta fue el crear espacios de mujeres seguros, en los cuales cada una se siente con la confianza y tranquilidad de compartir, tanto las cosas buenas que ocurren como nuestros más grandes dolores, entender de dónde vienen. Volví a la terapia, pero esta vez con una psicóloga feminista y de la mano con los espacios de mujeres que sigo construyendo para compartir y aprender, pero sobre todo, para sanar.
Hoy ya no tengo interés real en saber de dónde viene mi problema alimenticio, probablemente de exigencias continuas que nos imponen y que reproducimos todxs diariamente, quizás de querer agradarle a lxs demás, quizás de todo y a la vez de nada. Pero ahora lo que me interesa es construir colectivamente y sanar continuamente, tener un proceso de reconciliación conmigo misma y sobre todo, con mi cuerpo.
Entendí que la bulimia es un trastorno que estará presente toda mi vida, será un ir y venir constante, sin embargo, ahora me siento acompañada, porque estoy segura que cuando venga de nuevo yo no estaré sola y que atrás de mí estarán todas estas mujeres para cuidarme cuando me caiga y para recordarme quien soy. Porque con ellas sigo aprendiendo, poco a poco defino quién soy, qué quiero y hacia dónde voy.
Porque no fueron las terapias, ni los libros leídos, tampoco las teorías, fueron todas ellas quienes me salvaron la vida.
La época de vacaciones está aquí y es difícil evitarla cuando todo mundo está subiendo fotos de paisajes boscosos, de árboles frutales, de una piña colada clavada en la arena o de pies frente al agua de una alberca impoluta. Si vas a salir y necesitas de una buena compañía para los trayectos, tenemos unas buenas opciones de libros para leer en verano.
Con las sugerencias del equipo de Bookmate México, armamos esta lista de 8 libros para leer en verano que serán tu mejor compañía en esos viajes en tren, avión, carretera, o en esos momentos de relajación donde tu lectura solo compita con mirar las nubes.
*Si decides unirte a Bookmate, entra aquí, escribe la palabra MALVESTIDA (así en mayúsculas) y obtendrás un código de descuento.
Cuando Boris Izcovich dijo la palabra «pausa», Mia Fredricksen, de 55 años, enloqueció. Su marido deseaba una pausa en su matrimonio, después de 30 años sin adulterios y una hija encantadora. Solo que esa «pausa» de Boris es de nacionalidad francesa, es su compañera de trabajo, joven y con senos prominentes. La locura de Mia resultó ser solo una breve psicosis y ese verano regresó a Bonden, la ciudad de su infancia, donde aún vive su madre en una residencia para ancianas activas e independientes.
Libre de su pareja, Mia alquila una casa, se relaciona con sus vecinos (una joven recién casada con dos niños y un marido que le despierta sospechas de maltrato), y visita a su madre y a su grupo de amigas. Recupera los recuerdos de su infancia y descubre algunos secretos de la femineidad de otras generaciones.
También dirige un taller de poesía con un grupo de estudiantes. Y con todos estos incidentes, historias y vidas, Mia urde esta veloz, brillante comedia feminista, de final inesperado.
Este libro es un thriller bellísimo, magistral, con una original atmósfera, casi onírica.
Su trama cuenta la historia de Ulrika, quien de niña pasó los veranos en Tangevik, una pequeña ciudad costera, junto con su gran amiga Anne-Marie, la hija de los vecinos. Todo hasta aquella noche de San Juan en la que todo cambió para siempre, cuando la hermana adoptiva de Anne-Marie, una niña extraña y silenciosa, desapareció en la playa.
Veinticuatro años después, Ulrika regresa a Tangevik y recorre junto con sus hijos los escenarios de su infancia. Se pone de puntillas para mirar por las ventanas de la casa de verano. Todo está tal y como lo recuerda, hasta el más mínimo detalle. Es como mirar por una ventana al pasado y vuelve a revivirlo todo.
Dejándose llevar por el recuerdo, Ulrika lleva a sus dos hijos a conocer la playa que fue el lugar mágico de su niñez. Bajo sus pies crujen trozos de conchas azulados y color madreperla. En este lugar se ocultan secretos y peligros, pero Ulrika no es consciente hasta que los niños realizan un macabro descubrimiento en una oquedad entre las rocas.
Son mediados de diciembre, todo Cambridgeshire está cubierto por un manto de nieve espeso. La oficial Manon Bradshaw intenta dormir después de otra desoladora cita por internet, con el murmullo de fondo de la radio policial como único consuelo.
Las ondas informan sobre una mujer desaparecida: puerta entreabierta, llaves y teléfono abandonados, salpicaduras de sangre en el suelo de la cocina… Tan pronto como ve la fotografía de Edith Hind, una estudiante de buena familia que trabaja en una tesis sobre el novelista E. M. Forster, sabe que el asunto será importante y que las primeras 72 horas son cruciales en este tipo de casos, si lo que quieres es encontrar a la persona y no su cadáver…
Los MG Spider y los Alfa Romeo Giulietta, los moteles y las estaciones de servicio, los letreros luminosos, la música ligera… la Italia de los años 60 se moderniza a toda velocidad.
Enredados en una intensa relación tras conocerse un día de playa, Roberta y Franco se lanzan hacia Lodi por la recién inaugurada Autopista del Sol —Módena, Bolonia, Venecia—, donde la joven se propone introducir a su amante en los círculos más distinguidos de su ciudad natal, y así promocionarle en la pujante industria del motor. Porque ella es una espléndida representante de la burguesía lombarda, y él, un muy atractivo y canalla mecánico de automóviles.
Clásico de clásicos que, si no lo has leído, estas vacaciones son el momento ideal. Se trata de una comedia que Shakespeare escribió alrededor de 1595. Al parecer fue escrita con motivo de la conmemoración de la boda de Sir Thomas Berkeley y Elizabeth Carey, en febrero de 1596. Por eso, en la trama, los eventos suceden alrededor del matrimonio de Teseo, duque de Atenas, con Hipólita, reina de las amazonas.
Dentro de un bosque ocurre una cadena de enredos y amoríos que involucran a humanos y seres mágicos: dos parejas de enamorados, los actores que van a representar una obra con motivo de la boda, y los reyes de las hadas, también causantes y víctimas de las confusiones producidas por un elixir mágico de amor.
La vida de Monique se derrumba el día que cae en las trampas de su profesión. Pocas semanas después de recibir el premio más prestigioso de la Asociación de Periodistas de Francia, la prensa rosa publica unas fotografías suyas en actitud comprometida.
Incapaz de enfrentarse al acoso mediático, abandona París para refugiarse en la Provenza. Allí revivirá sus días de adolescente tímida, siempre a la sombra de su prima Giselle, se reencontrará con Paul, el hombre que le dio su primer beso y descubrirá el origen secreto de la tía que las acogía durante aquellos veranos de infancia.Pero su tía le había reservado otro regalo: la llave de un secreter que alberga un diario que le revelará la historia de una joven cuyo único pecado fue amar a un soldado alemán durante la ocupación de París.
A medida que se adentre en sus páginas, Monique sentirá cómo renacen sus sentimientos hacia Paul. Pero él ya no es el joven divertido, despreocupado y apasionado de la natación que le hizo descubrir el amor; el tiempo y los desengaños han marcado a fuego su carácter. Sin embargo, el destino tiene prevista una sorpresa para ellos. Algo que ambos ignoran, los unirá.
Es una novela corta que en solo 100 páginas logra golpear, remover y hacer que las entrañas se retuerzan por dentro. Esta historia se adentra en el sexo, la iniciación sexual, la dominación o el incesto sin tapujos, directo donde duele.
La protagoniza una pareja que ha alquilado una casa para pasar una semana de vacaciones. No parece nada especial, pero la pareja resulta no ser convencional ni tampoco su relación. De hecho, no hay nada convencional en lo que la autora nos deja ver al levantar el velo de su narrativa.
Visibilizar a las mujeres. Con esa intención nació en 2014, en Cuernavaca, Morelos, La Femme Gang, un colectivo de cinco jóvenes artistas que, al menos una vez por semana, se reúnen para llevar el universo femenino al espacio público a través del wheat paste, un movimiento que surgió en la subcultura del hip hop y punk, más ligada al anarquismo y al comunismo.
El método que a mediados del siglo XX fue utilizado para pegar propaganda en las calles, ahora es una forma de expresión artística para estas chicas que buscan darle vida a los muros sobre los que colocan sus cautivadoras piezas: divinidades con aura iluminante, diablitas de cabellos rosados, duquesas exigiendo el voto femenino, mujeres galantes, vírgenes, sirenas, hadas cabalgando sapos, prostitutas desnudas, alienígenas y hechiceras.
Diseños que muestran la fuerza de la figura femenina, “queremos que a través de nuestro trabajo la gente vea el cuerpo de la mujer como algo natural, y no como los estereotipos nos lo han hecho creer”, explica Dennise.
Intervenir muros no se trata sólo de añadir belleza, sino de lanzar un mensaje: la fortaleza femenina. Y qué mejor ejemplo que ellas mismas a través de sus encuentros nocturnos.
Las chicas de La Femme Gang caminan entre la oscuridad con una garrafa de engrudo, una brocha y el diseño en turno. Dicen que la fraternidad que han desarrollado las vuelve poderosas, “no nos sentimos ni inseguras, ni presionadas porque somos cinco”, afirma Priscilla.
Más que feministas o reivindicativos, lo que quieren es que la presencia femenina ocupe espacios que suelen ser negados. El muro de una casa, una escuela o un museo es un lienzo para este grupo de chicas que se denomina como «familia», porque además, de compartir la pasión por el arte, son amigas. Antes de elegir la temática de la semana o definir qué calle intervendrán, platican de las novedades, inquietudes o preocupaciones de cada una.
Sus salidas representan un ritual heroico si consideramos que, en los primeros 200 días de 2018, en Morelos, van 39 feminicidios, una cifra que, de acuerdo al Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, podría superar los 46 casos que se registraron durante el año pasado. Pero a través del arte, La Femme Gang intenta animar a las mujeres a romper los límites, “desde que se crea la pintura, los dibujos, las reuniones, las salidas a la calle, el riesgo que implica. Todo ese proceso es una acción que termina con la intervención del muro de alguna calle”, enfatiza Priscilla.
Al hacer memoria, durante estos cuatro años, sólo sintieron temor en una ocasión, cuando fueron llevadas a los separos por 36 horas por cometer faltas administrativas. Aunque está tipificado como delito, poco a poco el arte urbano de La Femme Gang conquista a los ciudadanos de a pie que transitan entre las calles con más afluencia de Cuernavaca, «si los políticos utilizan las paredes para pegar su propaganda, no veo nada de malo en lo que hacemos nosotras», insiste Priscilla.
Apropiarse del espacio urbano es también una forma de expresión para mostrar el cuerpo femenino de una manera honesta, cuerpos alejados de los estereotipos de belleza. Si la gente quiere ver desnudos, que éstos sean lo más cercano a la realidad. De ahí, la importancia de regresar a los lugares que intervinieron para observar las reacciones de los ciudadanos de a pie, quienes miran o se toman una selfie con algunos de los diseños como fondo.
Mariana, por ejemplo, ilustró una mujer oculta en una cúpula de cristal, mientras que del rostro le salen hojas y pequeñas ramas, con el lema “Pequeño ecosistema”; Ana, una deidad llamada «Santa» de caderas pronunciadas y senos en forma de gotas de agua; Dennise un hada cabalgando un sapo que camina entre escombros; Priscilla una mujer que se derrite al mismo tiempo que su helado rosado o Blackwytch con su diabla de cabellos negros rodeada de cráneos.
La revolución de La Femme Gang consiste en pintar la fuerza femenina. Centrarse en lo positivo. No representarlas como víctimas o débiles, sino decirle al resto de las mujeres: tienes una voz y el mundo debe escucharla.
Seguramente has escuchado hablar sobre porno alternativo o porno feminista, sin embargo, cada vez se empieza a escuchar más otro término que también hace referencia a la erótica desde una visión femenina: nos referimos al posporno –o postporno–, un movimiento que busca crear un espacio de pornografía no convencional desde y para las mujeres.
Aunque esta fusión de arte y erotismo todavía no es taaaaan conocida en México, ya existe gente incursionando en este tipo de proyectos audiovisuales, entre ellas Marielena, una chica mexicana que con su proyecto»Chicxs de la isla» ha decidido experimentar con el posporno, cuyo significado literal sería «después del porno».
Charlamos con ella por teléfono para conocer más acerca de su proyecto y su motivación para formar parte de este movimiento.
Foto: IG. @marielenalsrx
¿Qué es el posporno?
Marielena: El posporno nace de la corriente feminista totalmente. Esto ante la necesidad de enfocar bien cuál es el deseo sexual de una mujer, o quienes se identifiquen como tales.
Generalmente, el primer porno que conocemos [en la adolescencia] es el que tiene métodos súper agresivos y representa cuerpos alusivos a la perfección: mujeres blancas, heterosexuales, con senos grandes, súper delgadas, sin tatuajes. Mientras que los hombres tienen cuerpos súper masculinos y penes enormes. O donde el porno lésbico siempre está dirigido a los hombres, no a nosotras. Y pues justo de ahí nace el posporno, de la necesidad de hacer un espacio pornográfico de las mujeres, dirigido a nuestro consumo.
¿Cuál es la diferencia entre el posporno y el porno feminista?
En realidad, el posporno es porno feminista, pero mucho más artístico. A mí me interesó un montón porque lo empecé a ver por internet y por algunos seminarios en los que estuve.
Visualmente o en el proceso narrativo, ¿existen elementos característicos del posporno?
Una característica es que no suele existir una posición dominante o una sola persona que lleva el control, como en el porno convencional. Más bien es una exploración constante de los cuerpos, así que trata más bien del vínculo que puede llegar a haber cuando uno se descubre a sí mismo a través de otro cuerpo. Obviamente también depende mucho de cada director/a.
En mi caso, como directora de posporno, me gusta que sea sumamente natural. Yo casi no utilizo guiones. Sí escribo escaletas, pero son más bien para no desviarme de la idea del proceso creativo. Para mí es súper importante que sea este encuentro natural entre dos personas que se asumen y que se entregan a la cuestión sexual, pero que al mismo tiempo lo hacen frente a una cámara, lo que lo convierte en una experiencia distinta.
Foto: IG. @marielenalsrx
¿Cómo ves la escena del posporno en México?
En México, como tal, no existe, yo nada más conozco a una persona que lo está haciendo y a dos chavos de Monterrey que creo que más bien lo que ellos hacen es vender fotografías de mujeres, pero al final responde a la pornografía convencional.
El otro proyecto, Libre 2.0, es de personas que no se identifican con ningún género ni preferencia sexual, haciendo una teoría de lo grotesco. Este proyecto es más fotográfico y me parece que performance.
El posporno tiene mayor presencia en España, Berlín, Francia y algunas partes de Estados Unidos.
Foto: IG. @marielenalsrx
Cuéntanos sobre tu proyecto “Chicxs de la Isla”
Me gusta hacer cine de arte y cruzarlo con pornografía, todo desde perspectivas de fantasías de amigas o de gente que me las ha contado, pero ya más adelante me di cuenta que también me gusta mucho hacer cine experimental para adultos, pero bajo las líneas del posporno. Con experimental me refiero a que no necesariamente tiene que haber un hilo o una historia, pero sí que todo sea feminista y que tenga que ver con el arte.
Próximamente voy a presentar una producción en el Festival Anormal y es justo lo que quiero, comenzar por proyectar lo que hago en festivales y luego crear mi propia plataforma en línea para compartir mis proyectos y que la gente pague para que pueda seguir creando, pero, sobre todo, que puedan consumir mejor pornografía y tengan una mejor educación sexual. Es importante que se rompan mitos y que se reconozca que las mujeres también tenemos que disfrutar y que tenemos fantasías sexuales. Ese sería el objetivo, educar.
Foto: IG. @marielenalsrx
¿A qué retos te has enfrentado al incursionar en el posporno?
El problema en este momento es que hay muchos problemas con la pornografía como tal. [El gobierno] me retuvo dinero de otros proyectos que había hecho y de personas que me habían donado, esto debido a todas las restricciones que ha habido.
Estas restricciones son políticas y, principalmente, están enfocadas en proyectos personales y pequeños, no van a cerrar las grandes plataformas de pornografía convencional.
Foto: IG. @marielenalsrx
¿Qué piensas de ver el sexo como algo político?
Es un debate y diálogo conmigo misma todos los días, sobre todo porque ha sido complicado marcar el límite de si lo que estoy haciendo es correcto o no. Yo leo y me informo sobre las distintas perspectivas feministas sobre el porno, sin embargo, creo que lo más importante para mí es enfocar el proyecto en nosotras.
Sí trabajo con hombres, pero toda la producción la hago con mujeres y me mantengo informada de qué sí y qué no. Es un constante rollo, pero yo también lo veo por el lado artístico, yo trabajo con personas que quieren hacerlo y que están en el proyecto por gusto. Me he encontrado con mujeres que me dicen que jamás se hubieran desnudado antes de hacer esto.
Lo hago como un intento de ejercer nuestra sexualidad y nuestro ser, dejar de ser cuerpos masculinos y femeninos y ser simplemente cuerpos. Pero además, trabajo con romper esta idea de que el acto sexual es únicamente la penetración, hay mucho más allá de eso.
Me gusta trabajar con personas que se aceptan a sí mismas y, si no, hacemos un taller antes y nos llevamos experiencias muy buenas. Cuido mucho a las personas que participan en los proyectos.
Foto: IG. @marielenalsrx
¿Qué consideras que es lo más importante sobre el posporno?
Me parece importante mencionar que el posporno es una apertura muy chida para nosotras y para aprender qué nos gusta, qué no y qué permitimos. Pero también para que dejemos de ver el consumo de pornografía como algo malo, de romper el tabú.
La pornografía no tiene que ser negativa si es consensuada e investigamos el trasfondo de los proyectos, qué empresas hay detrás y todo.
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Puedes mantenerte al tanto de los futuros proyectos de Marielena en @chicxsdelaisla