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3 momentos valiosísimos de los Golden Globes

Además de ser la ceremonia que marca el banderazo inicial de la temporada de premios a lo mejor del cine, los Golden Globes son el evento que ayuda a calibrar quiénes podrán ser los ganadores en la tradicional entrega de los Oscar. Por eso, cinéfilos o no, muchos nos dimos cita ayer por la noche frente a la televisión –o la pantalla de nuestra computadora– para saber qué novedades nos tenía preparadas el mundo del espectáculo; quién iba a llevar un vestido que la hiciera parecer un merengue gigante (te queremos, Sarah Jessica Parker) o si Ryan Reynolds violaría las leyes de la naturaleza derramando, literalmente, miel de los ojos al ver a su esposa, Blake Lively (y sí, casi).

Entre la faramalla, el glamour y Jimmy Fallon dividiendo opiniones con su conducción del evento, rescatamos nuestros momentos favoritos de la velada:

1- El discurso de Meryl Streep
A estas alturas, Meryl Streep podría subir al podio y decir «patatas fritas» y todos lloraríamos de la emoción y encontraríamos un significado de lo más profundo en sus palabras. Sin embargo, la actriz aprovechó su discurso de agradecimiento al recibir el premio Cecil B. DeMille para criticar al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

«Hubo una actuación este año que me asombró. No porque fuera buena. No había nada de bueno en ella, pero fue efectiva e hizo su trabajo… Fue cuando la persona que pretende sentarse en la silla más respetada de nuestro país imitó a un reportero con una discapacidad, alguien a quien superaba en privilegio, poder y la oportunidad de defenderse. De alguna forma me rompió el corazón cuando lo vi. Aún no puedo sacarlo de mi cabeza porque no fue una película, fue la vida real. Y este instinto de humillar –cuando es llevado a cabo por alguien en una plataforma pública, por alguien poderoso– se filtra en la vida de todas las personas, porque de alguna forma les da permiso a otros de hacer lo mismo. La falta de respeto incita la falta de respeto. La violencia incita la violencia. Cuando los poderosos usan su posición para hacer menos a otros, todos perdemos”.

Dos palabras: mic drop.

2- La respuesta de Evan Rachel Wood
A su paso por la alfombra roja, la actriz fue interrogada sobre su elección de vestimenta, un hermoso traje sastre de Joseph Altuzarra que rendía honor a algunos de sus ídolos: Marlene Dietrich, Victor Victoria y David Bowie. Su respuesta fue increíble: “Esta es mi tercera nominación. He estado en los Globes seis veces y he usado vestido en cada ocasión. Amo los vestidos, no estoy tratando de protestar contra ellos, pero quería asegurarme de que las niñas y mujeres sepan que no son un requerimiento. No tienes que usar uno si no quieres, y que puedes simplemente ser tu misma porque vales mucho más que eso”.

Otra actriz que apostó por llevar traje a la entrega de premios fue Octavia Spencer. La nominada a Mejor Actriz de Reparto por su trabajo en Hidden Figures lució hermosa en un diseño de Laura Boschi y unas sandalias de terciopelo con las que seguimos soñando.

3- El triunfo de Tracee Ellis Ross
La actriz de Black-ish se convirtió en la primera mujer negra en ganar el premio a Mejor Actriz de TV en una Comedia en más de 30 años (su predecesora fue Debbie Allen en 1983 por Fame), y lo celebró con un emotivo discurso. «Esto es para todas las mujeres, mujeres de color y gente colorida cuyas historias, ideas, pensamientos no siempre se consideran dignos, válidos e importantes. Pero quiero que sepas que yo te veo. Te vemos». Se vale secarse la lagrimita.

Teddy Girls: las rebeldes que nos heredaron más que una cátedra de estilo

En la década de los 50 una pandilla amenazaba las calles de Londres: los Teddy Boys. Chicos que vestían elegantemente, inspirados en la época Eduardiana; transpiraban toda la actitud de los músicos de Rock & Roll de Estados Unidos y se peinaban con copetes que harían que Danny Zuko (‘Grease’) pareciera un novato. Junto a ellos nació su contraparte, las Teddy Girls, chicas de clase trabajadora que, viviendo en una ciudad fracturada, lograron definir su propio estilo.

Ataviadas con sacos, camisas con cuello, zapatos planos, mascadas y pantalones doblados hasta la pantorrilla, estas jóvenes se liberaban de los estereotipos impuestos por la sociedad. Al fin y al cabo la guerra ­­–­que para muchas significó perder a padres y hermanos– ya las había obligado a abandonar su rol de amas de casa y buscar trabajo en las fábricas para mantener a sus familias.

Aunque cobraban sueldos menores que los de los hombres, las Teddy Girls eran sumamente astutas, y con lo que ganaban se las ingeniaban para comprar en mercados de segunda mano y confeccionar sus propias prendas, carteras, chaquetas y sombreros hasta crear un look andrógino. Adiós faldas, tacones y largas cabelleras.

Hoy no es nada sorprendente ver a mujeres con estilos masculinos, pero en aquellos tiempos era escandaloso. Estas chicas no imaginaban que la simple elección de sus prendas le demostraría al mundo que de ahora en adelante eran ellas las que tomaban las decisiones de sus propias vidas.

Teddy Girls
Foto. Ken Russell

De esta subcultura queda escasa evidencia gráfica. El fotógrafo y director Ken Russell fue de los pocos, si no es que el único, que las fotografió en una serie llamada The Last of the Teddy Girls publicada en 1955. “Eran rudas estas chicas. Nacieron en los años de guerra y el racionamiento de comida no terminó sino hasta 1954 –un año antes de que tomara esas fotografías–. Se sentían orgullosas. Ellas sabían lo que valían. Simplemente vestían lo que vestían”, explicó Russel a The Guardian.

Sin duda, la herencia de aquellas jóvenes rebeldes londinenses sigue vigente, no sólo en la moda (cada cierto tiempo alguna revista se inspira en ellas para crear sus sesiones de fotos), sino también en ese espíritu de revolución constante que nos obliga a desafiar el statu quo.

‘Todos deberíamos ser feministas’: 5 reflexiones de Chimamanda Ngozi Adichie

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Si alguien entiende lo que es el feminismo –y su relevancia en el mundo contemporáneo– es la novelista nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie, cuya Ted Talk de 2013, «We Should All Be Feminists»se convirtió en un diminuto libro de culto del mismo nombre que todas deberíamos tener en casa. Yo me lo autoregalé y lo leí en menos de una hora. Sin embargo, después me tomé el tiempo de ir repasándolo hoja por hoja, idea por idea, hasta absorberlo por completo.

Decidí que «Todos deberíamos ser feministas» es un libro que quiero que lea mi hermana, mis papás, mi novio, mis amigas y amigos. Así que lo que hice fue subrayar mis frases favoritas y dejar el libro estratégicamente colocado en la sala. Hasta ahora no ha habido quien venga a visitarme y no lo abra, aunque sea por simple curiosidad (¡la revolución comienza en casa!). Pero como sé que en tus planes no está pasearte por mi depa –aunque deberías, el café, con un chorrito de leche de coco, me queda excelente– decidí hacer una traducción y publicar aquí algunas partes del texto que creo vale muchísimo la pena compartir, imprimir o tatuarse en la frente. Digo, cada quien.

1- “Algunas personas preguntan: ‘¿Por qué la palabra feminista? ¿Por qué no sólo dices que crees en los derechos humanos, o algo así? Porque eso sería deshonesto. El feminismo es, por supuesto, parte de los derechos humanos en general, pero elegir la vaga expresión derechos humanos sería negar que existe un problema de género específico. Sería una forma de pretender que no fueron las mujeres las que, durante siglos, han sido excluidas. Sería como negar que el problema de género tiene como blanco a las mujeres».

2- “Les enseñemos a las niñas a sentir vergüenza. ‘Cierra las piernas, cúbrete’. Les hacemos sentir como si por haber nacido mujeres ya fueran culpables de algo. Y así, las niñas crecen y se convierten en mujeres incapaces de decir que tienen deseo. Crecen para ser mujeres que se silencian a sí mismas. Crecen para ser mujeres que no pueden decir lo que realmente piensan. Y crecen –y esto es lo peor que le hacemos a las chicas– para ser mujeres que han convertido la capacidad de fingir en una forma de arte”.

feminismo

3- “El problema con el género es que prescribe cómo debemos ser, en vez de reconocer cómo somos. Imagina cuánto más felices seríamos, cuánta más libertad tendríamos para ser nosotros mismos, si no tuviésemos el peso de las expectativas de género”.

4- «Pasamos demasiado tiempo enseñando a las niñas a preocuparse por lo que piensen de ellas los chicos. Y, sin embargo, con ellos no lo hacemos. No enseñamos a los niños a preocuparse por caer bien. Pasamos demasiado tiempo diciendo a las chicas que no pueden estar enojadas o ser agresivas o duras, lo cual ya es bastante malo, pero después nos damos la vuelta y nos dedicamos a elogiar o justificar a los hombres por las mismas razones. El mundo entero está lleno de artículos de revistas y de libros que le dicen a las mujeres qué tienen que hacer, cómo tienen que ser y cómo no tienen que ser si quieren atraer o complacer a los hombres. Hay muchas menos guías para enseñar a los hombres a complacer a las mujeres».

5- «Lo peor que le hacemos a los niños –a base de hacerles sentir que tienen que ser duros- es dejarlos con unos egos muy frágiles. Cuanto más fuerte se siente obligado a ser un hombre, más debilitado queda su ego. Y luego les hacemos mucho más mal a las niñas, porque las criamos para que estén al servicio de esos frágiles egos masculinos».

Si quieres el libro (y sumarte a la guerrilla doméstica poniéndolo en tu sala) lo puedes conseguir aquí:

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Binge watching: ¿realmente controlamos a las series o las series nos controlan?

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“Sólo un episodio más”, piensas. Tu reloj marca las 12:30 de la noche y tienes que levantarte a las 6:00am. Sin embargo, en ese momento lo único más importante que tu beauty sleep es saber si el protagonista de la serie en turno va a descubrir la verdad sobre el oscuro pasado de su pareja. El binge watching (que podría traducirse como un atracón de series) es real, todos hemos estado ahí. Pasamos horas –más de las socialmente aceptables– mirando religiosamente alguna serie de TV y lo peor es que rara vez sentimos remordimiento alguno.

De acuerdo con un estudio realizado para Netflix en 2013, el 61% de los usuarios ha caído alguna vez en las garras del binge watching, que por definición es ver de dos a seis episodios de una misma serie sin parar. Además, el 73% de los espectadores no considera que perderse durante horas viendo la pantalla sea algo necesariamente negativo.

Los servicios de streaming han creado un nuevo modus operandi de consumo en el que el usuario es quien lleva el control del ritmo con el que quiere ver una serie. Ya no se usa eso de esperar una semana entera para ver el capítulo siguiente. Ain’t nobody got time for that! Pero ¿qué efectos negativos puede tener esta adicción en nuestra salud?

Aunque los estudios al respecto aún son bastante limitados, es bien sabido que pasar largas horas sentado no es lo más recomendable, pues la inactividad física puede incrementar nuestro riesgo de padecer enfermedades crónicas. Según un estudio del Journal of the American Heart Association, los adultos que ven más de tres horas de televisión al día duplican su riesgo de morir de forma prematura. A eso hay que sumarle los desvelos –porque una cosa es hacer un maratón ininterrumpido el fin de semana y otra muy distinta sabotear cotidianamente tus hábitos de sueño y reducir tus horas de descanso– lo cual a la larga puede ocasionar fatiga e incluso aumento de peso.

Otro punto a considerar en nuestro romance con la programación en streaming es el vínculo que crea con la comida. Seamos honestos, nadie jamás se prepara una botanita de apios y semillas de chía para acompañar su serie favorita. Así que si sumamos el estar inactivo durante varias horas, la comida chatarra y la falta de sueño, tenemos una receta perfecta para descompensar nuestra salud.

Por último, otras secuelas del binge watching pueden ser fomentar la procrastinación, como cuando dices «después de este episodio ya me pongo a trabajar» tres veces seguidas; dejar de hacer cosas que antes hacías: ejercicio, leer, conversar con tu pareja, dibujar, etc. Y también privarnos de momentos de instrospección. Quizá antes aprovechabas la hora de cocinar, comer o antes de dormir para perderte en tus pensamientos y analizar tu día a día, pero ahora simplemente le das play a una serie y bloqueas por completo esos momentos de estar contigo mismo.

Como todo en la vida, se trata de encontrar un balance. Analicemos nuestros hábitos de consumo y pensemos qué tanto la programación en streaming está cambiando nuestra rutina. ¿Nuestro binge watching aparece nada más cuando sale la nueva temporada de una serie con la que estamos obsesionados, o se ha convertido en algo habitual en donde ya no importa qué veamos, sino el poder entretenernos sin mayor esfuerzo? ¿Lo estamos usando para esquivar nuestra realidad o simplemente para relajarnos después de un día cansado? Responder estas preguntas es una forma de tomar conciencia y recuperar el control sobre nuestro tiempo.

Tras los pasos de Covergirl, ahora Maybelline New York anuncia su primer embajador masculino

Después de que en octubre de 2016 Covergirl abriera el camino para los hombres en el mundo del maquillaje nombrando a James Charles su primer Coverboy, ahora es Maybelline New York la firma que apuesta por primera vez por un embajador masculino.

La marca dio a conocer que el YouTuber originario de San Diego, California, Manny Gutiérrez protagonizará una serie de videos para la campaña del rímel Colossal Big Shot Mascara junto a la experta en maquillaje Shayla Mitchell. “Me siento emocionado de poder trabajar con una marca global como Maybelline New York que reconoce la influencia y talento de los hombres y se atreve a ponerlos en el punto de mira”, explicó Manny en un comunicado.

Para quienes no conozcan a Manny, su fascinación por el maquillaje comenzó desde niño, pero fue hasta su adolescencia –y después de abandonar la carrera de medicina– que se animó a probar suerte trabajando para tiendas como Sephora y MAC: “De pequeño observaba a mi mamá arreglarse para el trabajo y yo sólo me sentaba ahí durante horas viendo cómo se transformaba. Sin embargo, no fue hasta mucho después que realmente comencé a experimentar yo mismo con el maquillaje”, explicó en una entrevista para Teen Vogue.

En su cuenta de Instagram Manny tiene más de 3k seguidores y sus videos en YouTube fácilmente superan las millones de reproducciones, por lo que no es extraño que Maybelline lo haya elegido para conectar con su audiencia, la cual en gran parte incluye a otros chicos que, como él, son apasionados del maquillaje.

Seguramente esta tendencia se repetirá a lo largo de 2017 con más marcas sumándose al bando de los chicos, quienes han demostrado que también merecen un lugar en una industria que durante años ha sido tradicionalmente femenina.

Codegirls: Sobre la brecha de género en el mundo digital y aprender a correr riesgos

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Aunque en el siglo XIX Ada Lovelace creó el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina, no obtuvo tal reconocimiento sino hasta 100 años después de su muerte, ya que sus notas las firmaba con sus iniciales por miedo a ser censurada por ser mujer.

En la actualidad se le denomina «Techo de cristal» a la limitación en el ascenso laboral de las mujeres.

El término describe una barrera invisible a la que las profesionistas son expuestas y que les impide alcanzar los puestos más altos en sus trabajos, y es justo este fenómeno el que mantiene en crisis el papel que juegan las mujeres en carreras tecnológicas.

Para el año 1984, el 37% de los graduados en ciencias de la computación eran mujeres, pero en la actualidad el porcentaje ha disminuido a 18%. Y la causa no es la falta de interés, ni mucho menos la falta de trabajo en esas áreas, ya que el mercado laboral en cuanto a tecnología se refiere claramente está en aumento.

¿Entonces cuál es el problema? Que no existe un diálogo incluyente para con las mujeres. Se sigue teniendo una idea retorcida de que son trabajos para hombres, aunque la misma Ada Lovelace en el siglo XIX haya demostrado lo contrario.

La solución

En 2012, Reshma Saujani fundó en Estados Unidos Girls who Code con el objetivo de cerrar esa brecha de género en la tecnología.

Actualmente su programa ha llegado a más de 40,000 niñas de entre 13 y 17 años aclarándoles el panorama sobre qué carrera les gustaría elegir y dando como resultado mujeres que ya han desarrollado aplicaciones súper interesantes con temas de carga social.

¿Por qué iniciar a las niñas en el mundo de la programación a temprana edad?

Independientemente de la brecha de género y el techo de cristal (que también se da en otras carreras) Reshma explica que la programación educa a las chicas con la idea de “prueba y error”.

De hecho, hace unos meses en una plática inspiradora en TED Talk, mencionaba que a las niñas se nos educa para ser perfectas y en cambio a los hombres desde niños se les motiva a tomar riesgos.

Al final el desenlace es así: cuando estos niños crecen, diversos estudios demuestran que ellos se postulan para grandes trabajos sabiendo que sólo cumplen el 60% de las habilidades requeridas, mientras que las mujeres no se arriesgan sino hasta estar seguras de cumplir con el 100%. Y luego nos preguntamos por qué hay tanta mujer insegura en el ámbito profesional.

Codegirls en México

En México existen varias organizaciones con la misma idea que Girls who Code, Laboratoria y Epic Queen son algunas de ellas.

La primera busca integrar al mundo de la programación a jóvenes de escasos recursos, transformando sus vidas por completo aumentando de manera clara sus ingresos y mejorando su futuro y el de sus familias.

Epic Queen, por otro lado, crea «programas gratuitos para enseñar a niñas programación, así como acercar a mujeres a la tecnología».

Dichas iniciativas tienen muy claro que si el porcentaje de mujeres graduadas en tecnología y programación aumenta, muchos de los problemas económicos y sociales del mundo podrían tener una resolución más favorecedora.

Sin embargo, programando o no, algo fundamental es enseñar a las niñas a arriesgarse. Que sepan que la imperfección es parte de la vida y que de los fracasos también se aprende.

Estas 3 ilustradoras mexicanas reimaginan los pósters de tus películas favoritas

Hay películas con una identidad tan emblemática que logran trascender más allá de la pantalla grande. Filmes cuyo simbolismo es tan poderoso, que con sólo ver un color, textura o elemento gráfico podemos adivinarlo. Está, por ejemplo, la combi amarilla de Little Miss Sunshine, el hotel de The Shinning, el baile de Pulp Fiction, etc. Y es precisamente con esos elementos con los que juegan las ilustradoras Mafer LopezEmilia Schettino y Andrea Sotelo en la cuenta de Instagram Cintas y Rayas, donde reinterpretan pósters de sus películas favoritas a través de breves animaciones.

Para conocer más sobre cómo funciona este proyecto entrevistamos a sus creadoras.

¿Cómo se conocieron?
Emilia: Nos conocimos en la carrera, las tres estudiamos Diseño Gráfico en la Universidad Iberoamericana. Nos hicimos muy amigas porque a las tres nos interesan las mismas cosas: la ilustración, el cine y la animación.

¿Todas se dedican a la ilustración o tienen alguna otra profesión?
Mafer: Mis principales proyectos son de ilustración, pero mi corazón está en la animación 2D. Este año obtuve el primer lugar en la categoría universitaria del festival Animasivo con mi corto Moon, fue un momento muy importante para mí y abrió muchas oportunidades.

Emilia: Además de ilustrar y hacer diseño gráfico, me estoy metiendo poco a poco al mundo de la animación. Actualmente estoy haciendo proyectos de ilustración y de diseño gráfico como freelancer.

¿Cómo surgió la idea de crear Cintas y Rayas?
Andrea: Emilia y yo siempre tuvimos la intención de iniciar algún proyecto juntas. Desde el principio de la carrera nos dimos cuenta que teníamos gustos muy similares y con frecuencia platicábamos sobre las películas que habíamos visto y nos hacíamos recomendaciones.

Al poco tiempo de comenzar invitamos a Mafer que a pesar de que nos conocíamos poco, en ese entonces, era evidente que tenía gustos muy similares a los nuestros y nos gustaban mucho su forma de ilustrar. El proyecto nos pareció una buena forma de experimentar con ilustración y animación.

The Life Aquatic with Steve Zissou. Wes Anderson, 2004

Un vídeo publicado por @cintasyrayas el

¿De dónde surgió el nombre?
Emilia y Andrea: Queríamos ponerle un nombre sencillo que hablara del contenido de nuestro proyecto sin ser muy evidente y aburrido. Cintas hace alusión a las películas y rayas a los dibujos.

¿Cómo deciden qué películas ilustrar?
Mafer: Decido mis ilustraciones dependiendo de las últimas películas que he visto, pero también de las que han tenido más impacto en mi vida.

Andrea: En mi caso depende mucho de las películas que haya visto recientemente o películas que tiene escenas que al verlas inmediatamente me dan ganas de dibujarlas. Desde que empecé con el proyecto me pasa seguido que al ver una peli en alguna escena pienso ¡ese es el gif de esta peli!

Emilia: Siempre me encantó el cine, ilustrar escenas y referencias de películas que me gustan es lo más cercano que puedo hacer al respecto, por eso elijo las películas que más me gustan, escenas que me hayan llamado mucho la atención por estética o simplemente porque me marcaron de alguna forma.

Le Mépris. Jean-Luc Godard, 1963

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¿Cada quien decide qué elementos utilizar en la animación o deciden entre las tres?
Andrea: Cada quien elige qué desea animar, en mi caso trato de elegir un movimiento o elemento muy característico de algún personaje, en otras como en la de «In The Mood for Love» algo que te cuente de manera esencial de qué trata la película.

Emilia: Es algo muy libre e independiente… Siempre es una sorpresa para todas ver cómo cada quien anima la película que se eligió. Creo que lo más padre de que cada quien decida cómo hacer la animación es que se pueden ver estilos muy diferentes.

Mafer: Hay mucha libertad creativa pero siempre nos apoyamos, divertimos y platicamos de cine y animación.

¿Cuál es su director favorito?
Andrea: Realmente no podría decir que tengo un solo director favorito, puedo decir que tengo más bien películas favoritas. Por lo general me gustan trabajos distintos de cada director. Entre mis películas favoritas esta París, Texas de Wim Wenders, Arizona Dream de Emir Kusturica, El viaje de Chihiro de Miyazaki, Festen de Thomas Vinterberg, There will be Blood de P.T. Anderson, por mencionar algunas. A pesar de que he visto varias películas de estos mismos directores siempre conservó una como la consentida.

Emilia: Me gustan demasiados directores y demasiadas películas independientemente de su director. Pero tengo tres consentidos que admiro por su creatividad: Michel Gondry, Mike Mills y Spike Jonze.

Mafer: No podría elegir sólo uno, para mí son Martin Scorsese, Wes Anderson y Quentin Tarantino. Martin Scorsese tiene una técnica perfecta, Wes Anderson una estética impecable y Quentin Tarantino escribe magia. Quisiera poder hacer algo que fuera aunque sea un 1% tan bueno como lo de ellos han creado.

The Neon Demon. Nicolas Winding Refn, 2016

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Eternal Sunshine of the Spotless Mind. Michel Gondry, 2004

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Juno. Jason Reitman, 2007

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¿Por qué nos da tanto miedo utilizar la palabra vagina?

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Hace algunos días encontré en Medium una nota creada por una chica llamada Kelly Catchpole en la que enlistaba las diferentes formas en las que se le ha llamado a la vagina a través de los años. Entre strawberry jam, kissing gate, corset clamp y otros términos en inglés que realmente no significaron nada para mí, me puse a pensar en cuáles son las diversas maneras en las que la llamamos en el idioma español y por qué nos cuesta tanto mencionar su nombre oficial: vagina. VA-GI-NA.

No te ruborices, no pasa nada por leerlo, mucho menos por decirlo. Sin embargo nos hemos esmerado en ponerle a la vagina cuanto apodo se nos ocurra, a fin de que no suene tan “fuerte” o “vulgar” cuando hablamos de ella.

Desde niñas nos hablan sobre nuestra “mariposita”, “cosita” o “flor”. Luego crecemos y nos advierten que debemos cuidar que no nos deshojen la “margarita”; que no magullen la “papaya”. Básicamente, que protejamos nuestro “aquellito”. Nos volvemos adultas y la historia sigue, porque entonces ahora se habla de la «zona V» o «partes íntimas». ¿En verdad eso suena mejor que decir “aprende cómo funciona tu vagina y protégete cuando tengas sexo”? No lo creo.

Tenemos que quitarle ese tabú a nuestro órgano sexual femenino y aprender a llamarlo por su nombre y sin pena.

Mujer, te presento a tu vagina. Es una máquina natural maravillosa, y merece que la trates como tal.

Sobre la atención plena y por qué deberíamos practicarla

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Son las 5:30 a.m. y el despertador hace lo suyo. Tu mente adormilada se activa automáticamente. Tus manos se mueven como las de un robot amarrando las agujetas de tus tenis mientras escoges mentalmente qué zapatos serían propios para las actividades laborales del día.

Sales a correr y empiezas tu recorrido con un repaso de los mails por contestar, en la segunda vuelta a la manzana aprovechas para generar la lista de los 5 pendientes más importantes del día y estás tan enfocada en tus pensamientos que, de repente, miras a tu al rededor y te preguntas cómo fue que llegaste al lugar en el que estás. ¿Has vivido algo similar?

La importancia de la atención plena

La atención plena, también conocida como mindfulness, es una propuesta proveniente del Budismo relacionada con la meditación, que sugiere ser y estar consciente de ti mismo, de tus pensamientos y emociones aceptándolas en tiempo real.

Se trata de poder enfocarte en las cosas a las que tú decidas prestar atención, en lo que estás haciendo y en cómo te hace sentir. Se trata de desarrollar la capacidad de centrar la atención en las sensaciones y estar presente aquí y ahora. Es decir, que no nos pase eso de perdernos en nuestros pensamientos todo el tiempo, y así evitar confusiones y frustraciones.

El cuerpo nos habla todo el tiempo, pero podríamos no saber escucharlo. Por ejemplo, la rutina puede hacer que no notemos un dolor de rodilla sino hasta el momento en el que nos disponemos a descansar por la noche, incluso cuando esa sensación ya ha estado presente por muchas horas, sólo que no estábamos conscientes de ella.

¿Has pensado en todas las cosas que pasan por tu cuerpo de las que no te percatas? No es por asustarte, pero recuerda que tarde o temprano el cuerpo pasa la factura.

Ahora, ¿qué lograríamos con estar conscientes? En primer lugar –y lo más importante– comenzar a comprender la mente, a través de la observación de nuestras sensaciones externas e internas.

¿Y cómo empiezo?

Anteriormente hemos hablado del manejo del estrés, y el cómo sacarle provecho a la respiración. Este tipo de ejercicios nos llevan a hacer una revisión general de nuestras sensaciones corporales.

Empecemos con el exterior. Hay que decidir a dónde dirigir la atención: Planear tu día a la hora de la caminata matutina no es lo más recomendable. La idea es vivir bajo la premisa: estar en donde estás.

Para entrenar esto el consejo es: tómate un tiempo para «no hacer nada”.

Puede ser desde 10 minutos al día. Existen diferentes ejercicios que nos pueden ayudar, desde el contacto directo con la madre naturaleza (observar un árbol y enfocarnos en ver los espacios vacíos que hay entre sus hojas) hasta el contacto con nuestra amada madre tecnología (disfrutar de un video de imaginería guiada, que puedes encontrar en YouTube).

Otra opción es incluir actividades como recibir masajes, practicar yoga, meditación o terapias más especializadas como la terapia craneosacral, serán siempre métodos efectivos para que podamos conocer los beneficios que nuestro cuerpo recibirá al hacernos conscientes de él.

El mindfulness ayuda al manejo de estrés y a llevar una existencia en mayor plenitud y conexión.

Éstas son las ciudades más Instagrameadas del mundo…

Las redes sociales han cambiado por completo la forma en la que conocemos gente, trabajamos, comemos [si no le tomaste foto a tu ramen, ¿realmente comiste ramen?] y también cómo viajamos. Instagram, por ejemplo, es un pasaporte social donde pareciera obligatorio poner sello de entrada y salida al pisar un nuevo país (o incluso un nuevo restaurante en tu ciudad) con el afán de que tu odiosa colega del trabajo, la que siempre se termina el agua del garrafón rellenando sus termos, vea cómo bronceas tus carnes en la isla de Bali… o en Tequesquitengo. La cosa es que nos encanta compartir nuestros viajes y tener 15 minutos de fama con nuestros seguidores.

De acuerdo con Instagram, la ciudad más fotografiada en su red social en 2016 fue Nueva York, la ciudad que nunca duerme. «La mayoría de la gente se siente atraída hacia Nueva York por su historia, increíbles películas y fascinante arquitectura», explicó a la red social el director de cine neoyorquino Humza Deas. «Nueva York es especial por lo rápido que la ciudad cambia», agregó.

Pero la ciudad de los rascacielos y Carrie Bradshaw no es la única en la que los turistas se vuelven locos tomando fotos. Recientemente la revista Condé Nast Traveler realizó un conteo de los lugares más fotografiados de 2016, en el que además de los candidatos obvios como París y Londres, también figuraron San Petersburgo y Yakarta.

Aquí el top 10.

1- Nueva York, Estados Unidos

Una foto publicada por Humza Deas (@humzadeas) el

2- Londres, Reino Unido

Una foto publicada por Samuel Kowalski (@kowalski_samuel) el

3- Moscú, Rusia

Una foto publicada por Москвариум (@mosquarium) el

4- São Paulo, Brasil

Una foto publicada por Holo Zso (@holozso) el

5- París, Francia

Una foto publicada por @PARIS (@paris) el

6- Los Ángeles, California

Una foto publicada por Skater X Days (@skaterxdays) el

7- San Petersburgo, Rusia

Una foto publicada por Rebecka (@travellingbecka) el

8- Río de Janeiro, Brasil

Una foto publicada por Víctor Bocanegra (@bocanegra_vh) el

9- Estambul, Turquía

Una foto publicada por Istanbul (@istanbulcity) el

10- Yakarta, Indonesia

Una foto publicada por Agil (@agiljolie) el

Esos zapatos tan de moda… que jamás me convencieron

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Cada temporada el mundo de la moda tiene una manera cínica de distorsionar nuestra visión y hacer que consideremos «cool» y «en tendencia» cosas que en otro momento hubiésemos encontrado espantosas. Sabes a lo que me refiero. La primera vez que las ves te parecen horribles; la segunda, piensas que no están taaaaaan mal y dos meses después –ya que se las viste a (inserta nombre de tu celebridad/style blogger preferida)– decides que no sólo te gustan, sino que las necesitas.

Lo sé porque me ha pasado con algunos zapatos. Por ejemplo, recuerdo que hace años cuando los suecos hicieron uno de sus tantos come backs no podía verlos, pero pocos meses después hice un recorrido maratónico por todos los malls de la ciudad para encontrarlos. Me pasó lo mismo con los kitten heels, no supe apreciar sus beneficios y la comodidad que representan hasta después de varios meses de ver la tendencia circulando por internet. Sin embargo, ha habido modelos que simple y sencillamente no me han convencido. Sin importar la mercadotecnia y las influencers que los lleven, estos son los zapatos que probablemente jamás verás en mis pies. No me lo tomes a mal, no eres tú, soy yo…

Princetown leather slipper de Gucci
Precio: $17, 900 pesos

¿Son unos mocasines? ¿Son unas pantuflas? No, son un par de zapatos que dan la apariencia de haber pisado un hámster al salir de la cama. La primera vez que vi este par pensé que tenía que tratarse de un chiste, pero al poco tiempo Alexa Chung, Sienna Miller y Dakota Johnson ya los llevaban por las calles de Los Ángeles y Paris combinándolos con jeans y vestidos. Más tarde comencé a verlos en la oficina y finalmente en todos lados.

Aunque jamás los he usado, me imagino que ese tipo de zapatos son para gente que no camina, porque no debe ser nada agradable terminar con un pie sudoroso envuelto en peluche. Otro punto en contra –si eres pro animales tápate los ojos para lo que sigue– es que los zapatos están hechos con pelo de canguro.

Una foto publicada por @detailsrunway el

Wedge sneakers de Isabel Marant
Precio: $12, 245 pesos

Aunque siempre he estado a favor de romper con los estereotipos, me queda claro que hay cosas que jamás deben mezclarse: Superman y la kriptonita, por ejemplo, o los tenis y los tacones.

En 2012 Isabel Marant le escupió en la cara a mi teoría creando unos tenis con plataforma integrada que se convirtieron en la sensación. No pasó mucho tiempo para que Nike, Skechers, Converse y muchas marcas más se sumaran a la tendencia, y con ellas el mundo entero… el mundo entero menos yo, claro está.

Una foto publicada por SnD Sneakers (@sndsneakers) el


Crocs
Precio: $630 pesos

En el mundo hay dos tipos de personas: las que aman los crocs y las que odian los crocs. En el primer grupo se encuentran los médicos, chefs, turistas de Disney y, en general, gente sin prejuicios a la que no le importa sacrificar el estilo por la comodidad. En el segundo, todos los que creemos que por más cómodos y ligeros que sean, no puedes tomar en serio a nadie que lleve puestos unos suecos de plástico en colores estridentes.

Para tratar de convencer a este segundo grupo de escépticos, la marca ha introducido al mercado nuevos diseños como flats, sandalias y mocasines, e incluso el diseñador Christopher Kane retomó el diseño en su colección primavera-verano 2017. Personalmente, mi veredicto sigue siendo el mismo: No way Jose!


Ballerinas Miu Miu
Precio: $15, 065

Después de ver este diseño no podía decidir si el equipo creativo de Miu Miu es un genio, o un experto en tomar el pelo. Y es que este híbrido de zapatilla de ballet con tiras y hebillas estilo sado es algo que esperaría ver en un atuendo a la Susie Bubble, pero que se convirtió en un modelo «it» para llevar hasta con jeans. Finalmente, a base de repetición, he podido apreciar su particularidad, pero nada podría convencerme de gastar 15 mil pesos en un par como este.

Una foto publicada por DRESSR ???? (@dressr) el

Recordando a Vera Rubin, la astrónoma a la que le quedaron a deber el premio Nobel

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Todas las mañanas hago un monitoreo de medios para enterarme de las noticias del momento, y hoy entre los chismes del séquito Kardashian; el divorcio famoso en turno; las guerras y problemas socioeconómicos, sobresalió un nombre que no conocía y que de inmediato me intrigó. “Muere Vera Rubin, la mujer que aportó la primera prueba de materia oscura”.

¿Vera Rubin? ¿Quién era esa mujer y por qué jamás había escuchado sobre ella? Me llamó la atención particularmente lo de la materia oscura porque de niña quería ser astronauta, así que comencé a investigar.

Resulta que esta mujer de origen estadounidense y 88 años de edad, que falleció el pasado 25 de diciembre por causas naturales, fue pionera en la investigación sobre las tasas de rotación de las galaxias y un elemento fundamental en el descubrimiento de la materia oscura que, contrario a lo que estás pensando, no es ese lugar desconocido al que se van las llaves cuando no las encuentras.

La materia oscura, sin entrar a una explicación que sólo el crew de The Big Bang Theory comprendería, es aquella que no se puede ver, pero se sabe que está en la galaxia y afecta la gravedad y velocidad de rotación de los planetas, y en las décadas de los 60 y 70, Vera Rubin –que trabajaba como astrónoma en el Departamento de Magnetismo Terrestre del Carnegie Institution of Washington– realizó grandes aportaciones sobre el tema y descubrió la primera evidencia de la teoría creada por Fritz Zwicky en 1933.

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Foto. Twitter

La historia de Rubin es fascinante no solo por sus descubrimientos científicos, sino por los muchos obstáculos que tuvo que atravesar por ser mujer en una profesión dominada por hombres. Uno de los primeros fue ser rechazada de la universidad de Princeton –la cual no admitió mujeres en la carrera de astronomía sino hasta 1975– pero a lo largo de su trayectoria se toparía una y otra vez con el escepticismo de colegas que no daban crédito a sus descubrimientos.

Vera Rubin también será recordada como la mujer a la que le quedaron a deber el Nobel de Física, un reconocimiento que solo se otorga en vida y que desde 1901 únicamente ha sido recibido por dos mujeres: Marie Curie (1903) y Maria Goeppert-Mayer (1963).

Como explica el astrofísico del California Institute of Technology, Ryan Trainor “Ciertamente ha habido muchos experimentos importantes en física que ameritan consideración, pero las decisiones del comité no siempre son directas o claras… Creo que es probable que la causa [de Vera Rubin] se haya visto gravemente afectada por la falta de respeto hacia las mujeres en el campo. Las mujeres físicas todavía experimentan obstáculos significativos de la carrera que los hombres no enfrentan, y muchas contribuciones de las mujeres científicas durante el siglo pasado están recibiendo lentamente el crédito que se merecen”.

Sin embargo, los premios que Vera recibió (como la Medalla Nacional de Ciencias de Estados Unidos) o no, no son lo que determinará su legado. “La fama es pasajera. Mis números significan más para mí que los premios. Si los astrónomos siguen usando mis datos en el futuro, ese será mi mayor honor”, explicó en 1990, en una entrevista a la revista Discover.

Vera puede estar tranquila de que su mayor deseo ya es y seguirá siendo una realidad.

Cuando las mujeres hacen el trabajo rudo…

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A lo largo de la historia ha habido mujeres que han abierto camino para futuras generaciones. Está Elizabeth Blackwell, que fue, contra muchos prejuicios, la primera en recibir el título de doctora en medicina; la rusa Valentina Vladímirovna, primer mujer en viajar al espacio, o Sirimavo Bandaranaike, que hizo historia en Sri Lanka en la década de los 60 al convertirse en la primera mujer en asumir el cargo de Primer Ministro.

A esta lista de pioneras admirables le siguen todo tipo de nombres y nacionalidades que han luchado por hacerse un lugar en profesiones que durante años fueron consideradas tradicionalmente masculinas. Con eso en mente, el fotógrafo Chris Crisman comenzó el proyecto «Women’s Work”, en donde retrata a mujeres haciendo trabajos rudos, “de machos”, en los que el género femenino aún lucha por ganarse un lugar.

Una foto publicada por Chris Crisman (@crismanphoto) el

Está el caso de Mindy Gabriel, bombera; Sadie Samuels, pescadora de langostas en Rockport; Heather Marold, carnicera,  o Mira Nakashima, carpintera. Chris retrata a estas mujeres en sus oficios buscando exponer su lado más osado. “Estoy tomando fotos con una iluminación muy heroica. Ya sea en la luz, la composición o cómo la gente se muestra en el cuadro… Así es como siempre he hecho retratos. Trato de proyectar a la gente de una forma que sea fuerte”, explicó al sitio Upworthy.

Además de arrojar una luz sobre la equidad de género en el ambiente laboral, el trabajo de Cris se vuelve sumamente importante por la representación que otras mujeres pueden ver en él, y para que las niñas alrededor del mundo sepan que su género, raza o preferencia sexual jamás debe ser un impedimento para lograr cualquier cosa que se propongan.

Here’s the second image in the #womenswork project. Heather Marold Thomason is the Head Butcher at @kensingtonquarters in Philadelphia. She is also the one that got this whole project started. Just a few years she shifted her career and is now a force in the sustainable food movement. This was such an great time making the image with her. Check out @opgastronomia to learn more about all the cool things she’s working on. Thanks to all who helped out on this image. Post production by @yeahnoproblem and @pxl.house #work #farmtotable #makers #eatretreat #phillyfood #philadelphia #create #ig_exquisite #creatives #makework #beautifulpeople #portrait #portraiture #instagram @instagram #eatlocal #butcher @modfarm @philadelphiafoodie @phillyfoodlove @phillyfoodies @heatherelderrepresents

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5 lecciones de Franca Sozzani que vivirán por siempre

Quien no esté involucrado directamente con el mundo de la moda, probablemente pueda identificar nombres como Karl Lagerfeld y Anna Wintour, pero no necesariamente el de Franca Sozzani, la mujer que durante casi tres décadas estuvo al frente de Vogue Italia, y que con su trabajo logró convertir la revista en un importante referente cultural.

Este jueves se dio a conocer que a los 66 años de edad, Franca, la mujer cuyo nombre también era una definición de su personalidad, falleció en su natal Italia. «Esta es la noticia más triste que he tenido que comunicarles», anunció Jonathan Newhouse, CEO de Condé Nast, en la web de Vogue Italia. «Franca Sozzani, la editora de la versión italiana de Vogue durante 28 años, falleció hoy en Milán tras un año de lucha contra una enfermedad, con su hijo Francesco a su lado».

Ya sea que estés familiarizada con el trabajo de Franca, o no, su legado –además de hermosas portadas y nuevos talentos– dejó lecciones invaluables que debemos atesorar. Aquí algunas de ellas.

Sobre el estilo personal:
«Pienso sobre el estilo de la misma forma en la que pienso sobre la belleza: quiero ser yo misma. No me importa qué se está llevando o no. No soy una fashionista. Soy una persona que quiere mantener su estilo. Me gusta el color, me gustan los clásicos con un twist, me encanta la joyería, pero mi estilo es difícil de describir con palabras. Es importante sentirte tú misma”.

Sobre feminismo:
“Creo que a veces las mujeres somos mucho más inteligentes que los hombres, porque estamos acostumbradas a hacer varias cosas al mismo tiempo –madre, creadora, jefa, esposa– pero no creo que decir que eres feminista vaya a cambiar el mundo, eso se logra comportándote como tal. Quiero proteger a las mujeres que no pueden defenderse por sí mismas, pero al mismo tiempo parece que hay muchas mujeres que se comportan de forma estúpida porque sólo quieren casarse, tener hijos, tener esposos ricos y ropa hermosa. Estas mujeres no se merecen nada de mí”.

Una foto publicada por francasozzani1 (@francasozzani1) el

Sobre envejecer:
Estoy muy en contra del Botox o cualquier tipo de inyección facial que te cambia el rostro. Creo que si cuidas bien tu piel envejecerás mejor. Envejecer es normal. Mi rostro muestra mi vida. Es mejor envejecer con dignidad que con pómulos falsos y labios o cejas estiradas”.

Sobre el concepto de belleza:
“Pienso que las personas son más interesantes cuando se ven feas. Estoy tratando de llevar las imágenes a un nuevo lugar, y eso significa incluso cometer errores –a veces lo llevo demasiado lejos– pero estoy tratando de encontrar otra definición de belleza. No quiero solo ser experimental, sino dar a entender mi punto. Soy una persona que toma riesgos, no que sigue a los demás».

Sobre las revistas de moda
“La moda no es sólo un pedazo de tela… Si piensas en los movimientos [de moda] que han existido a través de los años, todos vinieron de una situación social, económica y política. ¿Así que por qué no habríamos de reflejar nuestra época? Un título como Vogue es bueno, pero no es suficiente. Es necesario incluir elementos contemporáneos, para que más tarde puedas decir ‘Ok, esto realmente era 1980, esto realmente era 1990’. Si no, es como su tuvieras la casa más hermosa y la llenaras de basura”.

Así fue como aprendí a amar mi menstruación

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Desde los 12 años menstruo y desde el primer mes sufrí de cólicos insoportables que me hacían llorar, estar en cama y tomar tanta pastilla conociera. Las toallas femeninas siempre me parecieron incómodas, pero no tenía otra alternativa (al menos no en ese momento), y cada mes ODIABA SER MUJER. Tenía fantasías verdaderamente gore sobre extirpar mi vientre y sacar el dolor, e incluso envidiaba a los hombres por no padecer esa maldición…

Sin embargo ahora, después de casi 15 años, puedo decir libremente: adoro menstruar. Los dolores disminuyeron y aprendí a conocerme y estar en equilibrio. ¿Cómo lo logré? Te comparto mi receta, lo que a mí me funcionó y cómo comprendí que este es un tema de lo más natural que no hay por qué ocultar.

  1. Antes que nada comencé aceptando que la menstruación es una de las características que me definen a mí y a todas las mujeres justo como lo que somos: mujeres. Sangro mes a mes y no tiene nada de asqueroso, muchos menos vergonzoso. Comprendí que el “renacer” periódicamente es un gran regalo, incluso leí historias de culturas ancestrales donde la menstruación era vista como un don, y eso me bastó para comenzar un recorrido mágico.
  2. Hasta poco más de un año conocí el invento más increíble: la copa menstrual. Puedo hablarte de ella todo el día, pero basta decir que conocerla, usarla y aprender a estar en contacto directo con mi sangre me abrió los ojos. Porque sí, debes introducirla con tus dedos, sentirla, sacarla manualmente y ver tu sangrado de cerca para así conocer tu menstruación mucho mejor de lo que cualquiera te podría explicar.

El hecho de que la copa fuera tan cómoda y evitara todas las cosas que yo odiaba de las toallas femeninas, me ayudó a sentirme más libre y por consiguiente más feliz. Y todos saben que más felicidad = a menos dolor.

Period Coloring Book

  1. Observar la luna, y no, no es otro poema ni cuento, es real. Ese es el secreto milenario. Las primeras mujeres conocían su menstruación gracias al ciclo lunar, el cual también es de 28 días. La luna renace y muere mes a mes, nosotras igual. ¿Has notado cómo días después del último sangrado te sientes viva, poderosa y que todo lo puedes? Y días antes te sientes hogareña, melancólica, sin ánimos… Así es como podrás identificar qué día es tu luna llena y en cuál tu luna nueva.

Lo bello de esto es que al estar en sintonía con la luna también te sientes en sintonía con la naturaleza. Tienes más empatía con temas que antes ni siquiera habías notado, como si al observar la luna con más detalle y analizar tu interior, te enraizaras al suelo, a la tierra, y de eso germinara un lado tuyo que no conocías ni tú ni nadie. Y te lo juro, es un lado tuyo que aceptarás sin queja alguna.

  1. Adiós pastillas raras, hola jengibre. Un té caliente de esta planta, con gotas de limón y miel, por las mañanas –o por las noches– mejora la circulación, previene y alivia los cólicos menstruales.
  2. Acabar con el miedo. Desde pequeñas la sociedad nos obliga a ocultar algo muy natural. Tenemos que cumplir con horarios laborales y ser «perfectas» en lo que hacemos, por lo que nos hemos convertido en mujeres temerosas a mancharnos, a que la menstruación llegue en el peor momento.

La clave es sacudirte ese miedo, nadie tiene por qué reclamarte algo así; pero si eres irregular, y aun tienes inseguridad, puedes probar con aplicaciones (hay muchas) que registren tus ciclos y que el día antes de tu menstruación te notificarán que te prepares.

Como conclusión: acéptate como mujer, observa dentro de ti, y sal a ver la luna.

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Mujeres de más de 60 que vale la pena seguir en Instagram

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Siempre he encontrado más inspiración en las blogueras mucho mayores que yo que en las de mi edad. Quizá sea la experiencia y seguridad que llegan con los años, su irreverencia o capacidad para romper con el estereotipo de la viejita cabello de algodón, lo que me fascina de ellas. Y es que en nuestra sociedad envejecer siempre ha sido algo condenatorio. Millones de productos en el mercado – cremas, maquillaje, pastillas, cirugías – están enfocados en detener, o cuando menos alentar el proceso, pero olvidan que la juventud es algo que tiene mucho más que ver con la actitud y no tanto con las patas de gallo junto a los ojos.

Aquí una lista de mujeres de más de 60 años que, además de tener un estilo envidiable, saben cómo llevar una cuenta de Instagram como campeonas.

Suzi Grant

Si quieres saber cómo incorporar el color del 2017, Greenery, en tu vida, tienes que seguir la cuenta de esta apasionada del verde limón. A través de su blog, Alternative Ageing, Suzi promueve un estilo de vida saludable, creativo y, sobre todo, positivo, sin importar la edad. Además, es una experta en la red social más fotogénica: Instagram, en donde a menudo comparte su gusto por la decoración, la comida y los zapatos exóticos.


Debra Rapoport

Si se trata de accesorios extravagantes, nadie como Debra. Sombrerera de profesión y fashionista exótica por decisión, esta mujer es capaz de transformar cualquier objeto que encuentre en un espectacular tocado para la cabeza. Más es más, y ella no dudará en usarlo.

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Saramai

La fama de Sarah Jane Adams llegó como un golpe de suerte cuando su hija, Tash, publicó una foto de ella en Instagram y la acompañó con el hashtag #advancedstyle, lo cual llamó la atención del creador del famoso blog del mismo nombre, Ari Seth Cohen, quien decidió fotografiarla.

Esta apasionada de la marca Adidas es diseñadora de joyería, y en un principio la intención de crear una cuenta de Instagram era promocionar su marca. No imaginaba que al final, la verdadera joya terminaría siendo ella y su colorido estilo para vestir. En su cuenta encontrarás fotos de sus viajes alrededor del mundo, poses de yoga random y una irreverente actitud.

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Lyn Slater

Con su blog, The Accidental Icon, Lyn es la prueba de que se puede tener un estilo minimalista y seguir girando cabezas pasados los 60 años. Su cuenta de Instagram es una oda a los colores blanco y negro y accesorios que podrían estar en algún museo de arte contemporáneo. ¿Una de sus más grandes lecciones? No hay una edad determinada para llevar mezclilla.

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Baddie Winkle

Helen Van Winkle, conocida como Baddie Winkle, es la mujer que quieres tener de mejor amiga y, al mismo tiempo, la mujer que quieres ser cuando crezcas.

Con sus estampados coloridos, actitud divertida y amor desenfrenado por los accesorios, la mujer de 90 años se ha ganado el cariño de un gran número de seguidores alrededor del mundo, entre ellos varias celebridades.

Cada una de sus fotos es una invitación a sonreír, disfrutar la vida y no tomarse las cosas tan en serio.

Pokémon Go, Donald Trump y Brexit: así Googleamos en 2016

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Si por algo debemos estar agradecidos los seres humanos contemporáneos es por la existencia de Google. Gracias a esa herramienta logramos conectar con el mundo, encontrar millones de respuestas y fingir que nuestro IQ es más elevado de lo que realmente es. Google es la solución a nuestras preguntas más obscuras y tontas. Es nuestro gurú, asesor financiero, psicólogo, chef personal, investigador privado y organizador de viajes. En fin, es lo más cercano a una Robotina que cualquier persona con acceso a internet puede tener, por ello siempre resulta interesante saber cuáles fueron los temas más buscados en la plataforma.

Como cada año Google lanzó su reporte de búsquedas, y el de 2016 confirmó el interés que mostramos por los fenómenos políticos, sociales, culturales y económicos a nivel mundial. No es ninguna sorpresa que el nombre más buscado fuera el del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, seguido del de su rival Hillary Clinton. En México, otros dos personajes que resonaron con fuerza fueron Kate del Castillo y el Chapo, por aquello de que resultaron ser cuates y tuvieron un encuentro secreto con todo y Sean Penn.

Si hablamos de lo más buscado en cualquier ámbito, el primer lugar se lo llevó Pokémon Go –el juego que con más de 500 millones de descargas convirtió a muchísimas personas en zombies cazadores de… pues, animalitos virtuales– y el segundo el iPhone 7, que por fin es resistente al agua y polvo. En México los Juegos Olímpicos de Río y la muerte de Juan Gabriel también ocuparon los primero lugares de búsquedas.

Pasando al ámbito de las series de TV, la más buscada a nivel global fue Stranger Things. Y a nivel nacional…  El Señor de los Cielos. En el rubro musical, en México quisimos saberlo todo sobre Roger Waters, Bob Dylan y Ozuna, y bailamos aquella canción llamada Picky. Es en serio.

Si quieres saber más sobre lo que se buscó en México y el mundo, aquí te dejamos algunos datos.

Global

Búsquedas
1. Pokémon Go
2. iPhone 7
3. Donald Trump
4. Prince
5. Powerball

Personalidades
1. Donald Trump
2. Hillary Clinton
3. Michael Phelps
4. Melania Trump
5. Simone Biles

Series
1. Stranger Things
2. Westworld
3. Luke Cage
4. Game of Thrones
5. Black Mirror

Noticias
1. Elecciones Estados Unidos
2. Juegos Olímpicos de Río 2016
3. Brexit
4. Tiroteo Orlando
5. Zika


México

Búsquedas
1. Pokémon Go
2. Juegos Olímpicos de Río 2016
3. Juan Gabriel
4. Elecciones Estados Unidos
5. Slither.io

Personalidades
1. Donald Trump
2. Kate del Castillo
3. El Chapo
4. Margot Robbie
5. Hillary Clinton

Series
1. El Señor de los Cielos
2. Dragon Ball Super
3. Soy Luna
4. Stranger Things
5. The Walking Dead

Noticias
1. Elecciones Estados Unidos
2. El Chapo
3. Brexit
4. Zika
5. Panama Papers

¿Cómo?
1. ¿Cómo descargar Pokémon Go?
2. ¿Cómo van las elecciones en Estados Unidos?
3. ¿Cómo cambiar la contraseña del módem?
4. ¿Cómo murió Juan Gabriel?
5. ¿Cómo programar la TV?

¿Qué?
1. ¿Qué es el Brexit?
2. ¿Qué carros no circulan hoy?
3. ¿Qué es el Zika?
4. ¿Qué es Pokémon Go?
5. ¿Qué es Simsimi?

Diario visual: Mercadito Luxury Pop Up Store

Aprovechamos nuestra visita por Mérida, Yucatán, para conocer el Mercadito Luxury Pop Up Store, un evento que reunió algunos de los proyectos creativos más interesantes del Estado.

Nos fascinó, por ejemplo, la propuesta de Biuriful, que además de ser una concept store increíble en Playa del Carmen también es una línea de sombreros. Bailamos al ritmo de los jams que puso Perro Negro, una tienda especializada en discos de vinilo con una interesante selección principalmente de Rock, Jazz, Blues & Alternativo. También nos refrescamos con las fragancias de Sandovalis; probamos la granola de temporada de Roses & Oats y cerramos el día con broche de oro con la coctelería de Malahat. En fin, ¡aquí nuestro diario visual!

Foto. Irene Armesto
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Ni vegano, ni carnívoro, en el futuro todos seremos flexigetarianos

La relación de los seres humanos con la comida está en constante evolución. Todo el tiempo buscamos nuevas formas de nutrirnos, ser más saludables, llevar dietas alternativas o lo que sea que nos permita tener un mejor entendimiento de qué metemos a nuestro organismo y cómo esto nos afecta a nosotros y al planeta.

Ya hemos pasado por la dieta paleo, la alcalina, el método Atkins. Hemos hecho détox con jugos cold pressed, ayunos intermitentes y, ahora, todo apunta a que por fin lograremos encontrar un balance entre nuestro consumo de carne y las frutas y verduras. Tu mamá estaría orgullosa.

De acuerdo con el grupo de analistas de Whole Foods (sí, sí, el supermercado donde hacen sus compras Jessica Biel, Reese Witherspoon y básicamente medio Hollywood), una de las grandes tendencias para 2017 será el flexigeterianismo. O sea, un vegetarianismo flexible en donde comes predominantemente frutas y verduras, pero no dejas la carne al 100%.

“En lugar de una identidad estricta alineada a una sola dieta, los compradores adoptan el enfoque «flexitario» para tomar decisiones conscientes sobre qué, cuándo y cuánto comer”, explican en su página oficial.

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Cada quien puede poner las reglas para su flexigeterianismo. Quizá decidas sumarte al famoso Meat-Free Monday, dispongas que la carne será sólo para ocasiones especiales o la restrinjas a ciertas horas del día. Como sea, el truco está en disminuir de manera significativa tu consumo habitual de carne.

Otra tendencia importante entre los compradores para el próximo año es la “Preparación de comida consciente”, que significa que “las personas no sólo se preguntan qué les gustaría comer, sino también cómo las comidas pueden hacer rendir su dinero, reducir el desperdicio de alimentos, ahorrar tiempo y ser más saludables”. Así que si todavía no terminas tu lista de propósitos de Año Nuevo, puedes apuntar comer saludable, rico y de forma consciente. Bon Appétit!

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8 cosas totalmente asquerosas que han sucedido en los probadores de las tiendas

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Los probadores son ese espacio reducido en donde puedes sentirte como la próxima Rihanna o como un tamal mal amarrado a escasos días de caducar. Todo depende de la luz, tu humor, los astros, ¡qué sé yo! Lo que me queda claro es que es un lugar en el que durante escasos minutos te encuentras vulnerable y de frente con tu verdadera yo, y eso puede producir reacciones inesperadas.

Pensando en estos dilemas de probador y en nuestra condición como seres humanos, decidí preguntarle a personas que han trabajado en tiendas de ropa fast fashion qué cosas darkssss pasan en los probadores. Cuáles son los secretos ocultos detrás de esas cortinas de tela que nunca cierran del todo y permiten que la gente que pasa descubra que llevas puestos unos calzones de abuelita.

Lo que me contaron fue más allá de lo que podría imaginar. Basta con decir que después de leerlo jamás querrás probarte una prenda sin antes lavarla, desinfectarla y sumergirla en cloro durante 3 días.

Aquí 8 testimonios reales de cosas asquerosas que han sucedido en los probadores…

  • “La gente hace cosas horribles en los probadores. Por ejemplo, yo he visto que mujeres dejan sus toallas femeninas. Una vez alguien incluso pegó su pantiprotector en la pared del probador”.
  • “Una vez vi que un chavo, que se ve que tenía muchos mocos, se los sacara y los embarrara en la pared del probador. Fue asqueroso”.
  • “Lo peor que me tocó ver fue que mancharan la ropa con flujo vaginal, y una señora una vez compró la parte de abajo de un bikini así, súper manchado. No le importó”.

  • “Una vez un tipo entró a masturbarse en los probadores. También vi a otro tomándole fotos al trasero de una chica que estaba en el probador. Recuerdo que su uniforme era un vestido y al momento de agacharse para tomar las perchas o la ropa que se le caía, el señor le tomaba fotos”.

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  • “Una vez una chica que iba bastante a la tienda y tenía un estilo… mmm se podría decir exótico, se probó un body transparente y luego me llamó para pedir mi opinión. Literalmente me mostró todos sus senos”.

  • “Lo más asqueroso fue que una vez alguien se orinó en un probador”.

  • “Es muy común ver a señores y señoras que después de estar horas en el gym van a probarse ropa y la dejan toda sudada y apestosa, así que la tenemos que mandar a lavar”.

  • “No me consta, porque no lo vi, pero cuando trabajaba en Zara alguna vez escuché que una persona dejó un calzón cagado en el probador de hombres”.