Las distintas crisis económicas, ecológicas o sociales dan lugar a buscar soluciones amigables para todos los miembros de la sociedad.
En México dos jóvenes emprendedores, Victoria Asch y Daniel Fernández, decidieron crear ISLA, un proyecto que les permitiera generar comunidades completamente autosustentables, modernas y replicables, y que posibilitaran que el ser humano dedicara libremente la mayor parte de su tiempo a proyectos personales cuyo fin no necesariamente tenga que ser el beneficio económico.
ISLA inicio hace más de tres años con la idea de usar la tecnología como el medio que nos ayude a cubrir de manera más eficiente nuestras necesidades básicas y tener tiempo para realizar las cosas que nos hacen felices. La primera fase del proyecto se dedicó a resolver cómo generar nuestro propio alimento, lo que los llevó o crear su huerto orgánico logrando alimentarse a ellos mismos. Un proceso lleno de investigación, aprendizaje, prueba y error. El día de hoy también producen sus propios consumibles (jabón, pasta de dientes, cerveza) y su tecnología (comunicación, transporte).
Foto. Iván Linares
El siguiente paso fue trasmitir estos conocimientos.
ISLA brinda talleres en los que comparte estos aprendizajes con el público interesado. Hoy en día cuentan con un taller de huertos electrónicos, el cual enseña cómo controlar el riego y optimizar la producción a través de la tecnología –que abarca desde utilizar dos clavos para crear un sensor de humedad o calcular las frecuencias de color que la planta necesita por medio de la iluminación LED. Además de un taller de elaboración de cerveza y otro sobre cómo armar tu propio celular.
En un futuro ISLA busca crear un centro de investigación aplicada, invitando a profesionistas de todo el mundo a participar en proyectos específicos que ayuden a optimizar tiempo y a mejorar nuestra calidad de vida. En septiembre se llevará acabo la fase beta de esta iniciativa con talleres y pláticas con profesores del Politécnico Nacional, Stanford, ente otros.
Uno más de sus planes a futuro es expandir ISLA a Baja California Sur.
Foto. Iván Linares
La clave del éxito de este proyecto es la buena relación, las ganas de generar un cambio y querer seguir mejorando en lo que hacen todos los miembros del equipo. ISLA es un gran ejemplo de que la tecnología y la sustentabilidad son más cercanas de lo que pensamos.
Te invitamos a conocer más sobre este equipo visitando su página web.
Si una se asoma al trabajo de Ana Victoria Calderón encontrará un mundo místico en donde las acuarelas se combinan para formar universos de colores, selvas tropicales y gemas preciosas que parecen evocar poderes mágicos. No es casualidad que la originaria de Cancún utilice estos elementos en sus diseños, pues han formado parte de su vida desde pequeña, cuando su madre inculcó en ella la fascinación por las birthstones (o piedras de nacimiento), y de la experiencia de vivir su infancia en la fauna playera.
Con su trabajo, Ana Vicky ha logrado plasmar aquello que «sale de su alma» y transformarlo en todo tipo de objetos como telas, libretas, libros para colorear, tazas y tarjetas, así como licenciar para reconocidas firmas como Papyrus, Barnes and Noble y Amazon, entre otras.
Platicamos con Ana Victoria sobre cómo inició su carrera en el mundo artístico, cómo ha definido su estética en un mundo en el que cada vez es más fácil plagiar diseños y, por supuesto, su fascinación por las birthstones.
Foto. Ana Victoria Calderón
¿Cómo fue que descubriste tu pasión por la ilustración? Creo que cualquier persona que se dedica al arte (dibujo, pintura, música, escritura) tiene una historia similar: mi pasión empezó cuando era niña. En general cualquier actividad crafty era mi cosa favorita, ¡y hasta la fecha! El mejor regalo que me podían dar eran esos paquetotes de plumones, pasteles, lápices de color, pinturas, etc. (como estos súper noventeros) y creaba de todooo. Inventaba personajes, calcaba fotos de los Beatles, hacía las cartas más elaboradas de TQM, NC, del salón.
Cuando llegó la hora de escoger mi carrera, naturalmente me fui hacia diseño gráfico, y estando ahí descubrí que la mayoría de los «dibujos» eran en vectores y me hacía falta ese lado manual que siempre había amado tanto. Afortunadamente mi universidad (UDLA) tenía un programa donde podías tomar materias de otra carrera para realizar un diplomado complementario a la licenciatura, y entré a Artes Plásticas.
Foto. Ana Victoria Calderón
¿En qué momento decidiste que era algo a lo que querías dedicarte de lleno? Cuando me gradué no se me ocurrió que podía vivir de mi arte, realmente no tenía un estilo definido en ese momento, y había llevado 6 años estudiando diseño. Sentía que tenía que aprovechar lo que había aprendido. Abrí un pequeño estudio de diseño con unos amigos en Cancún, pero después de un par de años me encontraba pintando todas las madrugadas de forma obsesiva. Pasaron una serie de eventos que me permitieron llegar a la Ciudad de México a empezar una vida nueva, donde tenía como meta dedicarme a mi pintura.
En 2011 empecé a vender en bazares, abrí tiendas en línea, creaba productos, los dejaba en tiendas y poco a poco encontré la formula perfecta para ganarme la vida de mi arte. Ahora licencio mi arte a marcas que usan mis ilustraciones para vender productos alrededor del mundo, doy clases en línea y tengo varios proyectos que me llenan mucho. Nunca pensé que podría crear un universo que me llenara tanto por pintar con acuarela.
¿Cómo definirías tu estilo de ilustración? Mmm, siempre se me hace difícil esta pregunta. Creo que cuando te dedicas al arte, de cualquier tipo, sólo haces lo que sale directo de tu alma. Lo que pinto no es tanto basado en decisiones estratégicas de estilo, sino lo que sale de mi alma. Entonces siempre es raro decir adjetivos que definen tu estilo. Es como cuando te dicen «defínete en 3 palabras» jeje… siempre te quedas como «Mmhhhh, pues no sé, ¡dime tú a mi!» ¿Sabes cómo? Pero creooo que si tuviera que decir algo sería natural, a veces espiritual, femenino y a lo mejor delicado.
Foto. Ana Victoria Calderón
¿Qué es lo más complejo de definir una estética propia? Creo que lo más importante es no inspirarte en el trabajo de otras personas, aunque creo que obviamente todos pasamos por fases de imitar a nuestros ídolos para practicar. Recuerdo que en la universidad me encantaba pintar cajas y veía patrones de William Morris, simplemente replicaba su arte en esas cajas de madera y así practiqué y practiqué y me di cuenta de que me encantaban las formas naturales. Ahora, nunca pensé que podría vender mi versión de William Morris como arte propio, pues ¿por qué alguien quisiera comprar eso si ya existe el original?
Eventualmente dejas de ver referencias y ves hacia adentro. Piensas, ¿qué es importante para mi? ¿qué me define como persona? ¿qué cosas me recuerdan a mi niñez? ¿cómo puedo proyectar mi interior en una hoja de papel? Creo que así empiezas a crear piezas únicas. ¡Porque TÚ eres único!
Y veo ese problemón más que nunca, cada vez veo más y más réplicas en Instagram, muchas cuentas muy parecidas. Todo está expuesto, tanto es inspired by, muchas cosas están hechas para tener likes y no para curar el alma.
Foto. Ana Victoria Calderón
Tus ilustraciones suelen tener elementos místicos como cristales, galaxias, constelaciones, fases lunares, etc. ¿Qué representan estos conceptos para ti? Pues, creo que todo es por haber crecido en un lugar tan salvaje ????. México en general es un país muy místico, y Cancún en los 80´s y 90´s era libre, natural, austero. Recuerdo ver insectos enormes y nuevos en mi escuelita hippie que estaba en medio de la selva. Ir de campamento con mis amigos de la prepa a Tulum, cuando Tulum no era nada, y ver lluvias de estrellas toda la noche. Ir al parque de las palapas y una señora canosa nos hacía trenzas en el pelo a mí y a mis amigas, con piedras preciosas y caracoles intercalados. Regreso a lo mismo, son interpretaciones de experiencias de vida. ¡Me encanta!
Foto. Ana Victoria Calderón
Hace poco hiciste una ilustración sobre birthstones. Platícanos un poco al respecto. Me voy dando cuenta de que los birthstones no son tan populares en México, pero haber crecido en una casa bi-cultural, donde mi mamá americana me introducía estos conceptos me hizo aprender muchas cosas que empiezo a ver que no eran parte de la vida diaria en México. Mi mamá desde niñas, a mí y a mi hermana, nos decía que cada mes tiene una piedra. Yo, Ana Vicky, soy esmeralda, la piedra de Mayo, Maggie, mi hermana, peridoto, la piedra de Agosto, mi mamá Rubí, la piedra de Julio. Así como sabes que eres Géminis, siempre supe que mi piedra era esmeralda.
Foto. Ana Victoria Calderón
¿De dónde surge eso de asignarle una piedra a cada mes? Se dice que el tema de los birthstones empezó en tiempos bíblicos. Aarón, por instrucciones de Moisés, usaba una placa con diversas piedras preciosas que representaban las 12 tribus de Israel. Este concepto se fue adoptando y adaptando con el tiempo y en diferentes culturas. En algún momento las 12 piedras fueron ligadas a los 12 signos zodiacales, y cuando el concepto llegó a Estados Unidos, se convirtió en una piedra para cada mes del año.
¿Cómo saber qué birthstone te corresponde y qué propiedades se les atribuyen? Durante la historia se han creado diferentes mitos y leyendas acerca de este concepto. No todas las culturas atribuyen las mismas piedras a cada mes, sin embargo, la mayoría de los joyeros están de acuerdo en que:
Enero – Granate Febrero – Amatista Marzo – Aguamarina Abril – Diamante Mayo – Esmeralda Junio – Perla Julio – Rubí Agosto – Peridoto Septiembre – Zafiro Octubre – Ópalo Noviembre – Citrino Diciembre – Topacio Azul
Cada piedra tiene propiedades especiales, reuní mis favoritas para hacer esta ilustración ????
Esperamos que mientras lees esto estés sentada, porque la noticia que estamos a punto de darte es muuuuuuy fuerte. Es como un sueño hecho realidad, una maravilla moderna, una de esas cosas que siempre pensaste «¡¿Por qué diablos nadie lo ha inventado?!»
¿Estás lista? Aquí va…
YA-EXISTEN-ZAPATOS-CON-TACONES-INTERCAMBIABLES ¡que además son hermosos!
La firma Mime et Moi está detrás de estos zapatos que se adaptan perfectamente a nuestras diversas actividades, pues manejan cinco modelos de tacones que se pueden intercambiar en cuatro sencillos pasos. Sí, puedes ir de stilettos a sandalias bajas en cuestión de segundos, así que se acabó eso de llevar tus flats en la bolsa de la oficina o tener que contrabandear tus chanclas de plástico a la boda de tu mejor amiga.
Aunque la marca originaria de Munich no es la única que ha experimentado con este concepto, hay que decir que sí es la que mejor ha dominado el arte de crear zapatos alterables que, lejos de parecer un Transformer, combinan perfecto con nuestro guardarropa.
Los zapatos de Mime et Moi, que comenzaron como un proyecto de Kickstarter, son producidos de manera artesanal en Alicante, España, y el secreto detrás de su versatilidad está en la forma en la que moldean la suela interior llamada flexheel, la cual obviamente ya está patentada. “El zapato se ajusta sin problemas a cada altura sin restringir al usuario. Gracias a esta característica única, los zapatos Mime et Moi se pueden usar con todas las alturas del talón”, explican en su sitio.
Cada par viene con dos sets de tacones: el tacón bajo, que es de cajón, y uno alto de tu elección, que puede ser stiletto, bloque, redondo, etc. Pero si lo deseas también puedes comprar los tacones por separado. ¿Así o más cool? ¿Así o más práctico? ¿Así o más queremos besar estos zapatos?
Aunque por el momento los modelos que maneja la marca son de sandalias (eso sí, en distintos acabados como gamuza, metálicos o piel), planean lanzar diseños cerrados en otoño de 2017, así que habrá que mantener el radar prendido para descubrir las novedades de esta marca que muy pronto comenzará a hacer envíos a nivel mundial.
Antes que nada, una confesión: yo era el tipo de niña que respondía «arcoíris» cuando me preguntaban mi color favorito. Cuando se trata de paletas, esa misma generosidad me ha seguido hasta la adultez. En los días calurosos me encontrarás hipnotizada frente al refrigerador de la paletería local, intentando elegir entre maravillas congeladas como sandía, jamaica y mango con chile. Sin embargo, lo que me falta en poder de decisión lo compenso con entusiasmo, porque en un día de calor en México no hay nada que se me antoje más que una paleta helada: una de cada una dentro del espectro de colores, por favor.
Para mí la comida mexicana se trata tanto de simplicidad como de complejidad. Complejidad que existe en las capas de especias cocinadas lentamente entre la carne; en las diferencias regionales que van desde chiles rellenos hasta dulces, y en las formas y tamaños del pan dulce que se exhibe en las repisas de las panaderías a través del país. Simplicidad que aparece en la forma de alimentos naturales como aguacates, una mazorca de maíz, y en un vaso lleno de mango rebanado; en el confort de unas tortillas calientes, de quesadillas con flor de calabaza deshidratada, o de una paleta perfectamente rectangular y lista-para-comerse.
La primera mordida a una buena paleta helada destapa un secreto: llamémosle verano o nuestra memoria colectiva de todos los veranos –los que han pasado y los que están por venir–. Intenta comer una paleta sin sonreír o sin al menos bajar el ritmo y relajarte un poco. Cuando lo piensas, una paleta es un elemento bastante poderoso para ser esencialmente agua o leche congelada, azúcar y saborizante, todo junto y concentrado en un palito. Comer una, evoca la simplicidad de las profundidades en un mundo complejo, y nos permite, pues, chuparla por un rato.
Foto. Sally Wilson
Desarrollé mi gusto por las paletas en el centro de Querétaro, donde viví a principios de este año. Me levantaba, me asomaba por la ventana y me preguntaba si era un-día-de-paleta. Invariablemente era justo eso: un-día-de- paleta. Incluso en el invierno, el clima en Querétaro se calienta lo suficiente para derretir hasta los dulces más congelados, algunas veces más rápido de lo que puedes comerlos. Entonces, por la tarde caminaba a la Paletería y Nevería Colonial y ponía a prueba la paciencia de todos mientras yo debatía los pros y contras de fresa versus coco versus limón.
Rápidamente me convertí en un cliente frecuente. Otros clientes frecuentes eran más rápidos a la hora de elegir. Yo observaba cómo los adolescentes llegaban después de la escuela y salían mordiendo, chupando y sorbiendo sabores como arroz con leche, piña y nuez rallada. Una persona de la edad de mi abuelo iba dos veces a la semana por una paleta de cajeta, que saboreaba casi filosóficamente mientras veía la telenovela en la esquina del local. Luego estaban los que iban a La Colonial por la especialidad de la casa: mantecado –vainilla, canela, pasa y pequeños cubos de acitrón y calabaza, todo combinado en proporciones secretas–.
Ese sabor –mantecado– es hecho a mano por Alicia Sánchez, y para mí sabe particularmente a Querétaro. El acitrón aparece como un símbolo del semi-desierto y se sumerge junto con la calabaza en una esfera más clásica de dulzura, leche con especias y pasas. Quizá existe un sabor para relacionar el carácter local de cada uno de los lugares en México; digamos que la piña (colada) es de Cancún, mango y chamoy de la Ciudad de México, y el clásico fresas con crema de la casa espiritual de la paleta: Tocumbo.
Foto. Sally Wilson
Si me preguntaran de dónde viene la paleta, yo diría que fue inventada en un día caluroso de forma espontánea por la necesidad y el deseo, y que después marchó hacia la notoriedad con la aparición de la electricidad y los congeladores. Pero la sabiduría convencional dice que vienen de Tocumbo, Michoacán, en donde hay una Gran Paleta erguida en la calle principal del pueblo para demostrarlo. Yo vengo de Australia, donde tenemos la Gran Piña, el Gran Plátano, la Gran Langosta, y la Gran Lata de Cerveza, por lo que me considero fiel creyente de reclamar lo ganado y celebrar la cultura de la comida en gran escala.
El regalo de Tocumbo a la nación es, en esta época, distribuido a través de las miles –si no es que decenas de miles– de tiendas La Michoacana en todo el país. La cara inocente de una niña sosteniendo una paleta está tan generalizada como Pemex. Y ya sea La Michoacana, Flor de Michoacán u otro establecimiento independiente, las paleterías cubren México como un barómetro de auténticos deseos. Dame una paleta de agua de 14 pesos y diez minutos de tiempo libre y soy una mujer satisfecha. Y la satisfacción es la llave de todo; se derrama sobre las caras de los comedores de paleta en todos lados… En una calle en alguna parte en Yucatán, hay una pareja tomada de las manos usando cualquier mano libre para navegar hacia sus paletas coordinadas en sabor mamey. Hay familias, amigos y gente en primeras citas que caminan por los malecones de la Península de Baja California y que pasean en círculos por los zócalos de Oaxaca y Guadalajara, hablando, riendo y sorbiendo paletas mientras éstas amenazan con derretirse. El amor es un sabor que se encuentra en cada buena paleta y, por lo general, se queda hasta la última mordida.
El hecho de ser selectivo al momento de elegir a tu paletero trae recompensas. Yo quiero experiencia, popularidad y amabilidad en un paletero: una persona con un grupo de fans, estilo culto, de varias generaciones y una tienda con elevado tráfico de peatones. Alguien que hace sus paletas diario, de acuerdo a las secretas y muy codiciadas recetas, y a quien, en verano, se le agotan al menos dos sabores antes de caer la tarde. Un buen paletero nunca jamás tendrá una cara triste. Y nunca te venderá una paleta vieja ni sobre-congelada.
Es por eso que naturalmente me incliné por La Colonial, donde las puertas están abiertas los 365 días del año y la tradición de hacer paletas ha cruzado tres generaciones. Originalmente el negocio familiar consistía en un carrito de paletas, hasta los setentas, cuando se mudaron a un espacio permanente en donde han vendido paletas y helados hechos a mano desde entonces. Como consumidor es fácil asociar las paletas puramente con la brevedad, el calor y un alivio instantáneo. Pero brinca al otro lado del mostrador y verás que es un negocio rotundamente frío.
Foto. Sally Wilson
Un par de congeladores gemelos llenos de agua con sal ocupan la mayor parte del espacio en el cuarto de máquinas de La Colonial. Resoplan juntos, emitiendo una capa de niebla glacial que apenas se distingue a lo largo de las mesas donde las jarras con mezclas caseras se preparan para ser vertidas en moldes, colocadas en el océano frígido del congelador, y finalmente apuñaladas con un palito. Después de 40 minutos, cuando las paletas emergen, son amontonadas sobre charolas en pilas de entre 10 y 20 paletas de altura –como resbaladizas Torres de Pisa–, antes de ser deslizadas dentro de bolsas de plástico individuales y re-ubicadas para su venta en los congeladores al frente de la tienda.
Tú puedes convertir algo simple en algo realmente complejo. Puedes agregar licor a una paleta, rellenarla con caramelo, o bañarla en chocolate y cubrirla con trozos de galleta y coco. Sin embargo, algunas veces, los sabores frescos y naturales son todo lo que necesitas, y esa es la consagrada filosofía en La Colonial. Para sus mezclas para paletas de agua usan frutas de temporada, y para sus paletas de leche, leche bronca que se calienta en cacerolas de cobre con un clásico rango de ingredientes: quizá mermelada de fresa un día y chocolate al día siguiente. México es una nación-de-la-paleta tanto como es la-nación-del-taco, pero hay algo más extravagante, algo inherentemente innecesario acerca de una paleta que simplemente hace que se me antoje más. En todo el país –desde Sinaloa, Guerrero, Nuevo León hasta Chiapas– gente come paletas, alegre y libremente. Y eso, pienso yo, es algo a lo que hay que aferrarse.
Cada verano hay una canción que se filtra en nuestro subsconsciente y que, incluso sin haberla puesto en nuestro iPod, terminamos por aprendernos de principio a fin. Bueno, pues ¿qué tal si este año tu himno de verano no sólo es mexicano, sino que además es en un idioma como el maya?
El rapero Pat Boy, uno de los precursores del movimiento de rap en maya, acaba de unir su talento al de la cantante Yazmín Novelo en una canción llamada «Xíimbal Kaaj» y que, hay que decirlo, es bastante pegajosa.
La canción, producida por 4 Mayan Seasonsen colaboración con Jabu Studio, tiene esa vibra tropical electrónica que buscas en una buena canción pop, además de un coro bastante pegajoso. Pero lo mejor es que tiene un mensaje súper importante que los mexicanos, y el mundo entero, necesitamos hoy más que nunca. «Somos caminantes de esta tierra. Sal a ver, tenemos mucho por hacer. Tenemos fuerza, se volverá realidad», dice la letra 100% en maya (no te preocupes, viene con subtítulos).
La canción ya está disponible en iTunes y Spotify y puedes ver el video en YouTube, así que súbele el volumen a tus bocinas, afloja las caderas y de paso apoya el talento nacional y la preservación de una lengua tan mágica como lo es el maya.
De las fotos de boda de mi mamá recuerdo vívidamente una cosa: su sombra de ojos en color azul eléctrico. Hay que entender que eran los 80, así que llevar los párpados cargados de pigmento era la norma (Mami, no te juzgo).
Lo divertido de las tendencias de belleza (al igual que las de moda) es que van cambiando con el tiempo. Algunas regresan (hola, glossy lips) y otras se quedan en el baúl de los recuerdos –esperamos– para siempre (hasta nunca, cabello creppé), pero para conocer cuáles son las que veremos por todos lados próximamente le echamos un vistazo a los apuntes de las propuestas creadas por el equipo de Bobbi Brown durante la Bridal Fashion Week. ¡Toma nota!
Tendencia. Piel de rocío
Visto en: Marchesa Notte
Es un efecto que se le da a la piel para que luzca híper hidratada, como si acabaras de caminar por el rocío de un jardín en plena madrugada (awwwww). El secreto detrás de este look no está tanto en el maquillaje, sino en la preparación de la piel.
Prepara tu rostro con una loción a base de agua para maximizar la humedad de la piel, sigue con una crema hidratante reparadora y para los ojos un serum corrector. En cuanto a maquillaje, los expertos recomiendan utilizar base para cubrir las imperfecciones del rostro, una sombra nude en párpados y complementar con un delineado en golden pink y después una delgadísima línea de delineador negro a lo largo de las pestañas para definir la mirada. Para los labios, este look au naturel lleva un toque de color al centro, para crear un efecto de “mordida”.
Al igual que en la propuesta anterior, la clave es una piel bien hidratada y saludable. La diferencia está en que este look pone el énfasis sobre la mirada. Para recrearlo aplica como base una sombra de ojos en crema en color vainilla e intensifica el efecto de la mirada con una sombra en blanco sobre todo el párpado y creando una línea densa alrededor del ojo. Si lo deseas (sabemos que sí) puedes agregar pestañas falsas, pero también funciona utilizando mascara. Eso sí, varias capas.
Visto en: Ines Di Santo, Mason Hosker y Sachin & Babi
Con la euforia que hay actualmente por los labiales líquidos era sólo natural que estos hicieran su aparición en las pasarelas. Para lograr este look hidrata la piel y aplica una base para crear una complexión pareja. En las mejillas agrega un blush en color rosa o bronce y difumina bien, para que no termines pareciendo muñequita de aparador, y enmarca el rostro con unas cejas bien definidas pero sutiles, nada de efecto Sharpie. Por último, concentra el color en los labios utilizando un lipstick en color rojo si quieres un look bridal mucho más moderno.
Hay muchas cosas que podemos estar tratando de cuidar acerca de la alimentación: comer saludable, local, de temporada, más vegetales que carne o sin carne. Con todos los malabares que esto involucra, hay una cosa, pequeña pero importante, que solemos dejar de lado y eso es la atención plena a la relación personal que tenemos con la comida.
Es justo en este aspecto en el que se centra la práctica del mindful eating, también conocida como alimentación intuitiva. Las raíces del movimiento se encuentran en el Mindulness, una práctica de meditación introducida por Jon Kabat-Zinn a la medicina occidental.
Si la filosofía mindfulness implica “prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”, lo que el mindful eating propone es aplicar esta misma intención al momento de relacionarnos (seleccionar, cocinar, ingerir) con los alimentos. Es una práctica hasta cierto punto controversial, porque rompe con la manera en la que nos han dicho que se debe comer: guiados por factores externos, tablas de calorías y con miras a un determinado número en la báscula.
Una aclaración importantísima es que el objetivo de esta filosofía es promover la alimentación consciente como un fin en sí misma. No es un método para perder peso “Uy, ¿entonces así qué chiste?” Bueno, muchísimo chiste. Volver a disfrutar de lo placentera que puede ser una comida, poner atención a los olores y texturas y bajarle unas rayas a la culpa que lleva a la compulsión, parece bastante.
A continuación, encontrarás algunas ideas acerca de lo que puedes hacer para conectar de nuevo con la experiencia de la comida. No es una lista estricta de preceptos porque, de serlo, estaríamos cayendo de nueva cuenta en guiarnos por factores externos y ajenos al cuerpo.
Foto. Brooke Lark
La experiencia inicia antes de sentarse a la mesa
Se trata de elegir el lugar en donde vas a comprar tus alientos, asegurarte de tener lo que necesitarás para cocinar y dedicar tiempo a preparar lo que vas a comer. Esto es un privilegio y muchas veces no se puede hacer. Dependiendo de tu ritmo de vida puede que tengas tiempo o no para prepararte el almuerzo, pero igual es cuestión de aplicarlo a la mayor cantidad de comidas que se pueda. A lo mejor sólo puedes hacerlo con el desayuno o la cena y estará bien.
Aprovecha las ocasiones en las que sí puedas involucrarte en la preparación. La textura, los olores y los colores de los alimentos empiezan a concentrar tu atención en la experiencia de comer desde antes de la ingesta. Servirte un plato lindo y variado vale muchísimo la pena, aunque de por medio no haya invitados ni fotos de Instagram.
Pero siéntate a comer
En la medida de lo posible es importante evitar las comidas de trámite, esas que se hacen en el coche o mientras contestas los mensajes del whatsapp.
Lo que pasa con esto es que, por obvias razones, tu atención no está en tu alimento sino en otras cosas. Por lo mismo, no hay una consciencia puesta como para disfrutar plenamente la comida que ingieres. La invitación es a sentarse a comer y, sin distracciones, disfrutar de todo lo que esa comida tiene para brindarnos.
Foto. Toa Heftiba
Basta ya de juzgar moralmente a los alimentos
Dejémoslo claro de una vez, la pizza no es mala y la lechuga no es una santa. Cada alimento tiene algo para proporcionarle a tu cuerpo y la pregunta que hay que hacer es qué necesitas en ese momento, responder con toda honestidad y confiar en ti. Esto implica comer sin culpa.
¿Cómo sabes cuándo estás comiendo con culpa? Te escondes para comer, te deshaces de la evidencia, comes muy rápido.
Si has decidido que vas a comerte un brownie de Nutella prepara todo para que la experiencia sea disfrutable: sírvelo en un plato, prepárate un café y pon música que te resulte agradable. Haz lo que tengas que hacer para crearte un escenario de placer y no uno de culpa.
Algunas veces comemos solo para nutrirnos y otras veces lo hacemos guiados por el goce que determinados sabores le van a dar a nuestras papilas gustativas. Está bien, sólo es cuestión de observar con qué frecuencia se presenta cada motivo e investigar, en ti mismx, en tu cuerpo, si eso abona a tu bienestar.
Pregúntate cuánta hambre tienes
“Ay, pero si es obvio que tengo hambre, si no, no estaría comiendo” puedes decir. Bueno, no siempre. A veces también comemos porque estamos aburridxs o tristes.
Preguntarte cuánta hambre tienes te ayudará a saber qué porción servirte en cada momento y esto será bueno, sobre todo, si tienes arraigado el complejo de culpa de que hay que comer todo lo del plato porque (inserte aquí su chantaje irracional favorito).
Foto. Toa Heftiba
Conoce tu alimento
Una vez que lo tienes frente a ti, procura centrar tu atención en él fijándote en el olor, color, textura. Si te es posible, dedica tiempo suficiente para sentir el sabor, de tal manera que lo disfrutes por completo. Conforme vamos comiendo aumenta la saciedad y, por eso, no es lo mismo el primer bocado que el último.
Comer con atención en las sensaciones ayudará a que identifiques cómo va cambiando tu saciedad y, en la medida de lo posible, evitar esas veces en las que acabas con el estómago a reventar sin haberte dado cuenta.
Instagram es una plataforma con más de 500 millones de usuarios. En esta red social, por lo general sigues a la amiga, al primo, a tu artista favorito, al perrito que está de moda, uno que otro crush y a veces hasta a tu mamá (porque sí, vivimos en un mundo tan Instagrameable que hasta ella ya tiene cuenta). Y aunque es fabuloso estar al tanto de las novedades de nuestrxs amigxs y familiares, a veces seguir a las mismas personas de siempre llega a hacer que nuestro feed se convierta en algo monótono y aburrido, pero ¡no te preocupes! Porque en Malvestida nos hemos dado a la tarea de encontrar inspiración nueva para tus ojos… y tu alma.
Te ahorramos la chamba y te presentamos algunas cuentas muy originales, híper coloridas y con looks maravillosos para alegrar un poco tu día y tener una buena carga de inspiración. En una de esas hasta se te ocurre una nueva idea para tu próximo #OOTD (outfit of the day).
@d.c.ceja
Denise vende ropa vintage increíble en Los Ángeles a través del instagram @pinkinvintage. Su cuenta está llena de outfits poco convencionales, piezas únicas y colores psicodélicos combinados con fondos increíbles. Definitivamente es toda una gurú de la moda vintage.
Nuestro orange crush es Betty, una fashion blogger escocesa con un tinte de cabello naranja que no a cualquiera le queda tan bien. Al parecer este color es su obsesión, ya que aparece una y otra vez en la mayoría sus fotos. Pura vitamina C ????
Esta artista y diseñadora española tiene una increíble y colorida extravagancia en su estilo, personalidad y sentido de la estética, lo que hace de su cuenta un caleidoscopio de buena vibra y diversión. ADVERTENCIA: vas a querer robarle todo su closet.
En su biografía de Instagram, Marisol se describe como una chica de Los Ángeles viviendo en un mundo tecnicolor, mundo al que te transporta de inmediato cuando ves su perfil. En sus fotos puedes encontrar estampados psicodélicos, colores contrastantes, figuras de caricaturas infantiles y, en general, mucha onda groovy. Es inevitable no darle like a todas sus fotos.
Esta hermosa haitiana con un estilo único es la fundadora de una marca de head wraps llamada Fanmdjanm que, como dice en la biografía del perfil, está hecha para mujeres fuertes. Vas a querer empezar a usar turbantes y que Paola se convierta en tu mejor amiga.
Si Wes Anderson y Gucci tuvieran una hija sería Amy Rolland.Si eres de esas que no se atreve a combinar su ropa con muchos tonos diferentes, ver el coloridísimo feed de esta diseñadora de ropa y lentes hará que te animes a ponerte esa blusa verde limón que compraste por impulso y sigues sin estrenar.
Desde el pelo hasta la punta de los pies, esta fanática de Disney lo tiene todo bajo control cuando se trata de combinar colores estridentes, lo que convierte su guardarropa (y su cuenta de Instagram) en un auténtico arcoiris.
Esta bloguera de Luxemburgo tiene el estilo con el que imaginamos que Blair Waldorf, de Gossip Girl, se vestiría en un viaje de ácidos. La estética preppy y multicolorida de Anna te obliga a darle scroll a su cuenta una y otra vez.
Hay prendas que nunca pasan de moda. Los jeans, por ejemplo, o un little black dress y, por supuesto, la camisa de botones. Si sueles seguir a blogueras de moda, seguramente habrás notado que esta prenda se repite una y otra vez en sus fotos, ya sea con jeans, falda, vestido o hasta traje de baño.
La clásica camisa a rayas, o en blanco o azul, se ha reinventado en un sinfín de estilismos a lo largo de los años y promete quedarse entre nosotros un buen rato más, así que no es tarde para sumarte a este estilo que en Malvestida hemos apodado el look “Godínez en deconstrucción”. Ya sabes, cuando dan las 6 de la tarde y es hora de desabotonarse el cuello; cuando llegas a casa y te quitas los tacones; cuando dejas el saco en el coche y te bajas al after office con la blusa arremangada; cuando terminas una sesión de sexo salvaje con tu ligue oficinil y le robas su camisa para ir por agua a la cocina… Básicamente quitarte el disfraz de Godínez y quedarte con la camisa, pero en mood relajado.
Para lograrlo hay varias opciones…
1. Llevar la blusa a los hombros La temporada de calor es para mostrar piel y con una camisa también puedes lograrlo. Simplemente desabrocha los primeros botones y bájala hasta los hombros, ya sea que decidas mostrar uno o ambos. Puedes ajustarla con un pasador para que se mantenga en su lugar. Quizá el look no sea taaaaan práctico, pero funciona perfecto para las fotos. Do it for the gram!
2. Usar la camisa debajo de otras prendas Ya sea un croptop, un corset o un vestido, la camisa de rayas se puede convertir en la base sobre la cual crear looks más experimentales. Eso sí, consíguete una que sea bastante delgada o el calor no te va a dar tregua.
3. Usar la camisa como falda Consigue una camisa más grande de la talla que normalmente usarías y llévala como si fuera una falda. Puedes amarrar las mangas a la cintura, inventarte un nudo exótico o dejarlas colgar si quieres un look más vanguardista.
4. Dejar que la blusa asome por debajo También conocido como el efecto peek-a-boo. Si tienes una camisa larga deja que se asome por debajo de tus shorts o falda. También puedes optar dejar algunos botones sueltos y únicamente fajarte un lado de la camisa.
5. Amarrar la blusa a la cintura Una forma híper sencilla de darle un estilo diferente a la camisa de siempre. Simplemente desabrocha los botones de la parte de abajo y amarra las puntas de la camisa entre ellas para lograr un efecto más casual.
6. Usar la camisa al revés Porque las reglas se hicieron para romperse, ponte la camisa al revés, de manera que la parte de los botones quede en tu espalda. Para que no parezca que está usando una camisa de fuerza opta por desabrochar algunos de los botones o amarrar la blusa por detrás, de manera que termines con un divertido escote en la espalda.
7. Optar por un diseño deconstruído Actualmente hay muchísimas opciones de camisas a rayas en las tiendas que, lejos de ser las típicas, incluyen detalles bastante interesantes como botones a los lados, aperturas en la espalda u hombros o incluso olanes.
Siempre me ha parecido interesante notar cómo somos expertxs en dejar para después nuestros asuntos pendientes, no sólo en las actividades diarias del trabajo o la casa, sino también cosas que de verdad queremos hacer. Es más, es muy probable que estés leyendo esto cuando deberías estar haciendo otra cosa (tranquilx, no te juzgamos), pero algo que se nos olvida es que la procrastinación es un hábito y que, como cualquier otro, se va reforzando mientras más lo practicamos.
Algunos de nosotros tenemos maestría en la postergación de ciertas actividades recurrentes que requieren nuestra atención; hemos hecho callo en ignorarlas a tal grado que mientras más las postergamos, menos culpa sentimos.
Lo contrario a procrastinar es realizar, atender, producir. La productividad es algo que cuesta trabajo desarrollar, pero que también puede convertirse en un hábito si lo trabajamos a conciencia.
Ser productivos significará cosas distintas dependiendo de los objetivos que tenga cada persona. Sin embargo, entender y aplicar estas 4 cosas puede ayudarte a salir de las telarañas de la procrastinación cada día un poquito más.
Consejos para dejar de procrastinar
1. Dividir tus días según tus actividades
El autor Cal Newport en su libro Deep Work argumenta que la atención es un recurso finito que se agota conforme avanza el día, por lo que recomienda, entre otras cosas, crear bloques de actividades.
Por ejemplo, rotular los días de la semana de tal forma que el lunes sea el día de pagos, el martes el día de juntas, miércoles el día de lectura, y así sucesivamente. La idea es no caer en la trampa de querer atacar 5 o 6 cosas el mismo día, o mucho menos al mismo tiempo. “El que mucho abarca poco aprieta” como ley de vida.
2. Ser consciente del valor que tiene tu atención
Otro experto en temas de persuasión y la atención, Tristan Harris, plantea que en el mundo hiperconectado en el que vivimos, la atención es la moneda que mueve a la economía de las redes sociales y el internet.
Detrás de cada botón que presionamos, de cada link que compartimos y de cada funcionalidad en nuestros dispositivos hay cientos de ingenieros y diseñadores trabajando por acaparar, no un poco, sino toda nuestra atención.
Por ejemplo, el sistema de notificaciones y las funciones de auto-play en los videos de Facebook, Youtube y Netflix son estrategias, sumamente exitosas por cierto, para mantenernos dentro de las redes sociales durante horas y horas. En otras palabras, están hechas para hacernos procrastinar y lo logran magistralmente. Casi siempre somos nosotros los últimos en darnos cuenta del valor de nuestra propia atención.
3. Crear un ritual matutino
Expertos en productividad argumentan que realizar ciertas cosas con valor productivo al poco tiempo de despertar nos da un sentido de logro que sirve de inspiración para el resto del día.
Para algunos el ritual puede incluir cosas muy sencillas como hacer la cama y preparar la cafetera, por ejemplo, pero para otros puede ser ir al gimnasio o sentarse a escribir, escuchar un podcast, o leer durante una hora, o algo que no incluya entrar a todas tus redes sociales como primer reflejo al despertar.
4. Programar tus actividades… y tus distracciones
Si algo no está escrito en la agenda es muy poco probable que suceda. Sin embargo, una recomendación aún más interesante es la de programar también nuestras distracciones.
Estamos muy acostumbrados a que las cosas que tenemos que hacer son las que van en la agenda y todo lo demás es tiempo libre para entrar a Facebook. Cal Newport, mencionado anteriormente, recomienda agendar el tiempo que le vamos a dedicar a las redes sociales, con el propósito de erradicar el instinto de voltear a ver nuestras pantallas negras en cada “momento libre”.
Un estudio presentado en Social Media Week reveló que en promedio revisamos nuestros teléfonos 157 veces al día, es decir, 157 oportunidades para distraernos de lo que estábamos haciendo. Agendar el tiempo en redes sociales reducirá esa cifra considerablemente.
Suele ser popular la idea de que ser productivos es cuestión de aplicar algunos «hacks» para hacer varias cosas a la vez, ahorrar un poco de tiempo por aquí, para terminar más rápido algo por allá. Lo cierto es que se trata, más bien, de saber qué está capturando nuestra atención y por qué.
Ser productivos en la actualidad significa crear el espacio suficiente para recuperar la mente y enfocarla en lo que verdaderamente importa, y estos consejos para dejar de procrastinar son un primer paso.
Recuerdo que tenía alrededor de 13 años cuando noté por primera vez mis vellos en la axila. Eran de un tono café claro, delgados, casi imperceptibles. Sin embargo, en el momento en el que los descubrí se convirtieron en una angustia para mí. ¿Hace cuánto que estaban ahí? ¡¿Alguien ya los había notado?! ¡¡¡¿Tendría que depilarme con esa dolorosa cera caliente?!!!
Al final –y contra el consejo de mi madre que me dijo “Espérate, no te los quites todavía, ni se te ven”– opté por deshacerme de mis tres inofensivos vellos con un rastrillo y resolver cuanto antes el “problema”. Así fue como inicié, al igual que muchas otras mujeres, un ritual de eliminar aquello que sobraba, que la naturaleza había puesto ahí por error.
Obviamente jamás me cuestioné por qué los hombres no debían hacerlo. Asumía que era un tema de masculinidad y femineidad, dos conceptos que regían la sociedad en la que crecí y que, hasta donde sabía, eran de lo más normal. Las niñas íbamos en falda a la escuela y los chicos en short. Las mujeres jugábamos a brincar la cuerda mientras los niños futbol. LAS NIÑAS NO TENÍAN PELOS EN AXILAS, los hombres sí. Fin de la historia.
El tiempo pasó, crecí y fui conociendo las cremas para depilar, la cera caliente, las tiras de cera fría y hasta la técnica láser. Miles de pesos y tiempo invertidos en adecuarme a un estereotipo de femineidad con el que no necesariamente estaba de acuerdo, porque me daba cuenta de que si no era por la presión social, yo realmente no sentía la urgencia de rasurarme.
En la intimidad de estar conmigo misma podía pasar días y semanas sin tocar el rastrillo y no me molestaban en absoluto mis vellos en la axila. No me parecían feos, ni asquerosos, ni antihigiénicos, ni poco femeninos. De hecho, hasta me gustaban, pero no podía evitar preguntarme «¿qué van a pensar los demás?». Suena tristísimo, pero romper con los prejuicios y estereotipos es jodidamente difícil, no sólo con las personas, sino con nosotras mismas.
No digo que todas las mujeres tengan que dejarse crecer los pelos de la axila, eso es elección de cada quien, pero al menos pienso que sí tenemos la obligación de cuestionarnos el porqué y sentir que existe la opción de tomar una decisión motivada genuinamente por lo que queremos, y no por un estereotipo que surgió alrededor de los años 20 haciéndonos creer que el vello era algo asqueroso de lo qué sentirnos avergonzadas.
Ahora me rasuro cada vez menos… y también me preocupo menos. No tengo problema con que mis papás, novio o amigos cercanos sepan y vean que ando por la vida al natural, pero decir que estoy totalmente liberada y puedo mostrar mis vellos en público sin preocuparme sería una hipocresía.
Próximamente tengo una boda en la que estará presente mucha gente que conozco, amigas y amigos de la infancia, y me pregunto ¿me atreveré a ir sin depilar? ¿Será ése mi debut oficial de pelos ante la sociedad? La realidad es que no lo sé, hasta el momento todo en mí me dice que lo haga, que deje de preocuparme por el qué dirán y que baile «No rompas más mi pobre corazón» levantando el brazo hacia el cielo orgullosa, velluda, empoderada, feliz.
Bárbara Sanchez-Kane, diseñadora mexicana originaria de Mérida, Yucatán, ha encontrado en la moda el medio ideal para protestar en contra de diversas problemáticas sociales.
Comenzó su carrera de moda a los 23 años, estudió Ingeniería Industrial en la Anáhuac y se graduó de Polimoda en Florencia, Italia. Sus diseños han desfilado en VFiles durante NYFW, Pitti Uomo en Milán, Los Ángeles Fashion Week, FASHIONCLASH en Países Bajos, iDKitchen durante #MBFWMx, entre otros grandes escenarios para talento emergente.
Sanchez-Kane se autodefine como una “marca de ropa mexicana curada por caos emocional” y la forma artesanal de su trabajo es el lienzo perfecto para resaltar el trasfondo político de su creatividad. A través de bordados indígenas, imágenes de la Virgen de Guadalupe o frases como “Make American Gay Again” aplicadas a sus diseños, esta diseñadora está dando de qué hablar a nivel internacional. A continuación, nos cuenta cómo inició todo y hacia dónde se dirige.
¿Cómo surge tu amor por la moda? Últimamente me he encontrado a muchas compañeras de preparatoria que me hacen la misma pregunta. De hecho, creo que responderían que era la persona menos artística de la generación. Lamentablemente nos enseñaron que la belleza es la perfección y teníamos que pintar dentro de líneas establecidas, es por eso que estudié Ingeniería Industrial. Un semestre antes de terminar la carrera tuve problemas de salud, todo dio un giro y decidí estudiar moda, pues la auto-expresión es una forma vital de supervivencia. Fue cuando entendí que la percepción de belleza penetra de diferentes maneras y medios, aunque contenga brutalidad, miedo, fealdad o nuestro ser más oscuro.
¿Cómo nace la marca? Después de graduarme jamás pensé en crear mi marca, primero quería trabajar para algún diseñador ya establecido. Me mudé a Los Ángeles para hacer un internship con Bernhard Willhelm. Durante ese tiempo, LAFW (Los Angeles Fashion Week) me invitó a presentar mi colección Courage of the Brave y así nació Sanchez-Kane.
¿Cuáles son tus mayores fuentes de inspiración? La pintura, la poesía, la música, la danza o la vida misma. La diversidad que se puede encontrar en las calles en México, jugando con el kitsch y folclorismo de la escena misma, es mi fuente principal de inspiración, a lo que más apegada me siento a la hora de diseñar.
Mi trabajo es sumamente personal, ya que, me gusta integrar un capítulo de mi vida y narrar la historia con cada prenda. Utilizando la moda como lenguaje y arma de comunicación, creando un debate personal y político representado en una manera poética en mis colecciones.
¿Cómo es el proceso creativo de la concepción de cada colección? Desde hace dos años empecé un ejercicio de hacer mínimo dos ensayos o experimentos de lo que siento al despertar, no importa el medio o la escala. Toda esta experimentación causa-error es mi parte favorita durante el proceso creativo; las cosas pueden ir completamente en la dirección equivocada creando algo espontáneo y sincero. Todo esto lo reinterpreto creando la silueta que definirá la colección junto con sus colores, cargado de un esteticismo fuertemente subsidiado por un mood nacional.
¿Cómo ves el panorama de la moda mexicana desde fuera y hacia donde crees que va? Se ve un efecto post-Trump de unión que se ha reflejado intensamente en la moda. Una apertura dentro de México con iniciativas increíbles como #iDKitchen, las cuales se arriesgan y apuestan por nuevos creativos, desafiando los estereotipos de la “moda nacional”. Esto redefinirá las nuevas generaciones de estudiantes de moda en México.
Find your group of misfits and levitate together, es la frase que define la filosofía de Sanchez-Kane. Puedes encontrar la propuestas de esta talentosa diseñadora mexicana en la boutique H Lorenzo en Los Ángeles y en www.sanchez-kane.com
«Si se pone celoso es porque en verdad te quiere», «Si te molesta es porque le gustas».
Recuerdo que justo fue en mi adolescencia cuando tuve un novio al que quería mucho, no creo que haya sido mi primer amor, pero digamos que fue mi primera pareja romántica… y caótica. Todo era muy lindo, a excepción de que él se ponía loco si mi ex llegaba a estar en el mismo lugar que nosotros (ese famoso ex era el de cuando tenía 12 años, bitch please!).
Un día tuvimos una pelea bastante tonta sobre como él «no me daba permiso» de ir a la fiesta de graduación de uno me mis mejores amigos porque iba a estar ahí el dichoso ex. Obviamente yo no me iba a privar de divertirme ni dejaría de ir a un evento importante para mí, así que me valió y fui. Ese día, por el bien de la relación, terminamos de manera un poco dramática, pero por fin me había liberado de ese pesar que era totalmente incómodo y que en algún momento me hizo cuestionarme a mí misma ¿realmente me la estoy volando? ¿Soy yo la culpable de todo esto? La respuesta obviamente era NO y tuve la fortuna de poder identificarla de inmediato, pero no todas las mujeres corren con la misma suerte.
«Por fin me había liberado de ese pesar que era totalmente incómodo y que en algún momento me hizo cuestionarme a mí misma»
El otro día me topé con una nota muy interesante sobre la activista española Pamela Palenciano, creadora del monologo “No sólo duelen los golpes”, y su pareja Iván Larreynaga. Juntos escribieron “Si es amor, no duele” (Alfaguara), un libro que es una especie de autobiografía y a la vez manual para identificar signos de violencia y machismo en el noviazgo.
Tristemente, Pamela sabe de lo que escribe, pues de los 12 a los 18 años estuvo en una relación violenta con un novio que intentó asesinarla dos veces y que, además del dolor físico, ejerció sobre ella un enorme daño psicológico.
En una entrevista con El Diario.es, la coautora del libro explicó que es importante cuestionarse de dónde surgen nuestros referentes sobre el amor. “Si el amor duele es violencia. Debemos preguntarnos por qué aprendemos a amar así, si los deseos que tenemos son nuestros o de nuestra pareja, si tenemos espacio para nosotras y nuestra vida».
En “Si es amor, no duele”, el cual incluye ilustraciones de la artista Sonia Lazo, Pamela e Iván reflexionan acerca de las dinámica entre mujeres y hombres, pero también se apoyan en el análisis de especialistas, como la psicóloga estadounidense Leonor E. Walker, quien en el capítulo titulado “Los círculos de la tela de araña” identifica tres fases en la violencia de pareja: “Tensión, en la que el hombre se muestra enfadado y aumentan los insultos y los gritos; explosión, caracterizada por la violencia física o sexual y la última, luna de miel, en la que pide perdón y se vuelve a empezar”, recoge El Diario.es
Aunque el libro está escrito con un lenguaje casual y entretenido que busca conectar con una audiencia joven, no es exclusivo para adolescentes, pues la violencia en las relaciones no distingue edades.
Con este material, lo que Pamela Palenciano busca es evitar que otras mujeres caigan en una relación abusiva como en la que ella estuvo, pero también que quienes se encuentren actualmente en una puedan identificarlo, reaccionar y salir de ella antes de que sea demasiado tarde, pues la violencia comienza mucho antes de los golpes. «Cuando sientes que estás dejando de hacer cosas que antes hacías o que quieres hacer, cuando sientes ansiedad o miedo por cómo va a reaccionar si le dices algo, cuando las discusiones y los conflictos duelen, cuando notas que te consume, que en vez de sumar, resta. Eso son tintes violentos”.
No es ninguna sorpresa que cada cierto tiempo aparezca un término ingenioso en el mundo de la moda para designar una nueva tendencia. Sucedió con el normcore, el healthgoth, el athleisure… Y ahora ha pasado otra vez con el gorpcore, una palabra acuñada por el periodista de moda Jason Chen en un artículo para el sitio The Cuttitulado First Came Normcore. Now Get Ready for Gorpcore (Primero vino el normcore, ahora prepárate para el gorpcore).
El término viene de la unión de las palabrasgorp («una combinación de nueces, pasas, frutos secos, semillas o similares ingeridos en forma de botana energética por senderistas y alpinistas») y hardcore (duro, intenso). Y su relación con este nuevo estilo de vestir tiene que ver con la utilización de prendas tradicionalmente ocupadas para acampar o hacer senderismo, combinadas con un look más urbano.
Como explica Chen en su artículo, “El look no es exactamente el ‘camping chic’ que diseñadores como Givenchy, Lanvin, y –sobre todo– Prada mostraron en la pasarela. No se trata de una versión hiper-elevada y de alta moda de la ropa de senderismo. Gran parte de ella es más bien desafiantemente fea».
Piensa en ponchos, rompevientos y esas chamarras que parecen un sleeping bag portable. Ahora combínalas con sandalias Birkenstock o incluso las perturbadoras Tevas de tiras y velcro que utilizabas en la infancia. Pero, ojo, no hay que dejarse seducir sólo por esas prendas aventureras, pues el toque mágico del gorpcore viene de la habilidad de combinarlas con diseños más urbanos. «Vestirse de los pies a la cabeza con ropa para actividades al aire libre sería demasiado literal –se tiene que incorporar para comunicar que quien lo usa forma parte de la broma. El atuendo no es de diseñador, pero es moda, de la misma manera en la que cualquier estética ejecutada con intencionalidad –aunque insistente y disonante– puede convertirse en ‘un look'».
Si piensas que todo esto suena sospechosamente similar al normcore, no estás del todo equivocadx, porque sí puede considerarse su predecesor –en el sentido de que da prioridad a la comodidad sobre el estilo y no se preocupa por las marcas– pero el gorpcore lo lleva a un aún nivel más irónico y aventurero.
«Mientras que el normcore idealizó el centro comercial, incorporando indiscriminadamente tótems estilísticos a través de categorías suburbanas –ropa atlética al igual que grunge, al igual que skate, al igual que prep– esta nueva estética adora los bosques, definiéndose estrictamente por los idiomas de senderismo/camping/vestimenta al aire libre«, explica Chen sobre la particular estética del gorpcore.“[El gorpcore] transmite una iluminación más allá de las preocupaciones urbanas y burguesas: puedo sobrevivir perfectamente bien fuera de la ciudad –y con estilo, gracias. Nike (o Adidas o New Balance para el caso) no es parte de esto. Converse no es parte de esto. Gap no es parte de esto. (Tal vez Uniqlo pero sólo Heattech y sólo los puffers)”.
Algunos de los famosos que ya se han dejado ver «gorpcorizados» son el rapero A$AP Rocky, el fundador de No Vacancy, Tremaine Emory, el cantante Drake y la modelo Solveig Almaas, por nombrar algunos.
Aunque inevitablemente el gorpcore polarizará gustos y opiniones, lo curioso de las tendencias es que, generalmente, tienen una razón de ser mucho más allá de una mera expresión estética. Un origen entramado en la situación económica, social y cultural de un país, y Chen asegura que el gorpcore tiene un trasfondo político. “Es un impulso periodístico excesivo atribuir cada micro-fenómeno al malestar post-electoral, pero el auge del gorpcore –que exalta actividades que, en su conciencia ambiental, siempre se han considerado algo hippies o de abraza árboles– es un acto político… Gorpcore no es moda para uno de cada siete mil millones, ni tampoco es moda para el uno por ciento. Es una moda sobre vivir bien, hacer el bien y sentirse bien para aquellos a quienes quizá les importa demasiado”.
A menos de que vivas en una cueva sin internet o no hayas salido de tu casa en los últimos meses, sabrás que el próximo 4 de junio hay elecciones en el Estado de México y se elegirá nuevo Gobernador/a. Lxs candidatxs que van por el título son: Josefina Vázquez Mota (PAN), Alfredo del Mazo (PRI), Juan Zepeda (PRD), Óscar González Yáñez (PT), Delfina Gómez (Morena) y la candidata independiente Teresa Castell de Oro.
“Yo ni vivo en el Estado de México, ¡qué flojera!”, puedes estar pensando, pero la realidad es que al ser el estado más poblado del país (con más de 16 millones de habitantes, según el censo 2015 del INEGI), lo que pasa en el Estado de México puede llegar a ser una maqueta de la situación política actual en nuestro país, e incluso de lo que vendrá en las elecciones presidenciales de 2018. THIS SHIT IS REAL.
Para entender mejor el panorama y por qué estas elecciones son tan determinantes, platicamos con el consultor y estratega político Juan M. Arrigunaga, quien resolvió algunas de nuestras dudas.
¿Por qué hay tanto alboroto con las elecciones en el Estado de México?
El Estado de México es el más poblado del país, el que tiene el mayor presupuesto y el que representa el ‘botín electoral’ más importante, por lo que los cuatro principales partidos políticos han puesto sus miras en él, aunque a estas alturas todo parece indicar que la pelea es de dos: PRI y Morena.
Esto, aunado a que es uno de los pocos estados que no han conocido la alternancia en el poder; es decir, el PRI y los partidos que dieron origen a éste han gobernado durante casi 100 años. Además de ser el estado de donde es el Presidente Peña Nieto y del que fue gobernador hasta 2011. Por si esto fuera poco, el candidato del partido en el poder, Alfredo del Mazo, es su primo.
Por otro lado, es la primera contienda en la que Morena, partido fundado en 2014 por Andrés Manuel López Obrador, parece tener verdaderas posibilidades de obtener la mayoría de los votos, fuera del Distrito Federal, ahora Ciudad de México.
Estos factores, sumados a la enorme cantidad de dinero invertido en ella, hacen de ésta, la elección con más reflectores del ciclo electoral 2017.
En el panorama actual, ¿quién lleva la ventaja en las encuestas?
En lo que todas las encuestas publicadas parecen coincidir es que la contienda ya es de dos: el PRI, partido en el poder, y Morena. Algunas ponen a la cabeza a los oficialistas, mientras que otras, las menos, a la oposición por escaso margen.
En ningún caso deben considerarse las encuestas como predicciones del ganador, sino como indicios de cómo se mueven las preferencias de los electores entre las diferentes opciones.
El PRI ha sido el partido en el poder en el Estado de México desde 1925. ¿Qué posibilidades hay de que esto cambie?
Todo parece indicar que las posibilidades son más altas que nunca. Durante décadas, el Edomex ha sido bastión indisputado del PRI, sin embargo en este proceso su hegemonía peligra más que nunca.
No me atrevería a hacer un pronóstico, el 4 de junio los mexiquenses tomarán la decisión que consideren mejor para ellos y cada voto quedará entre ellos y la mampara electoral.
¿Qué representaría para el PRI una derrota?
Un duro golpe al partido en general y al Presidente en particular, sobre todo sumada a las derrotas en Veracruz, Durango, Quintana Roo, Tamualipas, Chihuahua y Aguascalientes en 2016, de los cuales en los cuatro primeros significó perder la gubernatura por primera vez.
Ante un panorama aciago para el PRI en 2018, el Edomex puede significar una inyección de vitaminas o, incluso, el refugio en el cual agazaparse mientras pasa la tormenta de 2018.
Para Morena, ganar significaría llegar a 2018 con un estado de ánimo e imagen triunfalista, pero también el riesgo de asumir la responsabilidad del poder ejecutivo por primera vez desde su fundación, y nada menos que en la entidad más grande, importante y, acaso, más compleja del país.
¿Qué onda con ese drama PAN-PRD-Morena?
Los principales partidos de oposición se han disputado desde el inicio de la campaña la posición de contendiente del PRI, es decir, pelean por ser la principal opción para la alternancia, el cambio.
En esta lógica, sus miras no están enfocadas sólo en el candidato del PRI sino también entre ellos, para posicionarse como el contendiente que puede ganarle al partido en el poder. A estas alturas todo parece indicar que Morena es el partido que ha logrado colocarse como la opción más fuerte para la alternancia, sin embargo, PAN y PRD seguirán luchando por crecer hasta el último día de la campaña.
Lamentablemente en los últimos años hemos visto la proliferación de la llamada ‘guerra sucia’ a través de las fake news en las redes sociales, lo que muchas veces aleja a los electores, inhibiendo la participación, ya que lejos de darles una razón afirmativa para salir a votar, merman la ya debilitada credibilidad de los partidos y el sistema político en general.
Se ha dicho que el partido que gane las elecciones el próximo 4 de junio podría definir la presidencia en 2018. ¿Qué tan cierto es eso?
Es una afirmación temeraria producto de un análisis apresurado. Independientemente de lo que suceda en la elección del Estado de México y en los otros estados en juego este año (Coahuila, Nayarit y presidentes municipales en Veracruz), en un año pueden pasar muchas cosas y nada estará dicho sino hasta el 3 de junio de 2018.
En un mundo en el que existen tratamientos vaporizadores para nuestra vagina (Gwyneth Paltrow los recomienda) y vagacials (algo así como un «facial» para tus zona íntima) no debería de sorprendernos que también existan ejercicios para tener una vagina fit.
Nuestra vagina tiene músculos y, al igual que con otros músculos del cuerpo, la podemos ejercitar y fortalecer. Inclusive se ha llegado a comprobar que practicando ciertos movimientos puedes mejorar significativamente tu vida sexual, evitar la incontinencia urinaria, facilitar el parto y, en general, llegar a sentirte más empoderada. No te alarmes, no es como que vayan a abrir un Pussy Gym en tu colonia próximamente (¿o sí?), pero puedes comenzar a fortalecer tu suelo pélvico desde la comodidad de tu casa… oficina… el metro o hasta la cena con tus suegros, sin que nadie se de cuenta. Te contamos cómo.
Kegels
Estos son los más conocidos dentro del mundo de los ejercicios vaginales. Fueron inventados por el ginecólogo Arnold Kegel, considerado el pionero de la salud pélvica, quien descubrió este tipo de movimientos y los recomendó principalmente a la mujeres que acaban de tener un parto. Los ejercicios son bastante simples, sólo tienes que contraer los músculos de tus paredes vaginales lo más fuerte que puedas, para después soltar lentamente. El movimiento es muy similar al que haces cuando ya no aguantas las ganas de hacer pipí.
A modo de prueba puedes ir al baño e intentar parar la orina contrayendo tus músculos para identificar cuál es el movimiento que tienes que hacer. Si aún así te cuesta trabajo puedes ver una guía completa aquí. Una vez que lo tengas dominado puedes ir haciendo más repeticiones e ir jugando a contraer por más tiempo, incluso le puedes añadir algunas exhalaciones para relajarte más.
Con estos ejercicios se fortalecen los músculos debajo del útero, la vejiga y el intestino, y lo increíble es que lo puedes hacer dónde sea y a la hora que quieras.
Squats
Ohh sí, las sentadillas no sólo te dejan unas pompas de diosa, sino que también te ayudan a fortalecer y darle un mejor rendimiento a tu vagina. Así que si este ejercicio ya está incluido en tu rutina diaria, tal vez ya llevas un buen rato ejercitando tu suelo pélvico y tú ni en cuenta.
Y a todo esto ¿qué es el suelo pélvico? Según Wikipedia (perdón, pero es que somos millennials) «El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es sostener los órganos pélvicos (vejiga y uretra, útero y vagina; y recto)».
Kung Fu Vaginal
Sí, es neta, no nos lo estamos inventando. También se le conoce como levantamiento de pesas vaginal. Dicen los que saben, que esta técnica se remonta a la antigua China, donde la costumbre de introducir un huevo de jade a la vagina era la sensación entre las damas de la realeza, quienes lo mantuvieron en secreto un buen tiempo, ya que se creía que con esto permanecerían jóvenes y sanas, tanto en el exterior como en el interior.
Actualmente, Kim Anami, quien se define como terapeuta holística de relaciones y sexo, escritora y oradora, ha sido la gran promotora de esta técnica tan poco convencional llamándole «Kung Fu vaginal». Es un poco similar a lo que las reinas chinas hacían, sólo que ahora agregando más peso. Anami dice que puede llegar a cargar hasta 5 kilos con su vagina e inclusive presume su habilidad para lograr 20 orgasmos seguidos, todo gracias a su ejercitadísima vagina.
Para lograrlo existen pesas especiales como las Kegel Trainings Intimins o las Je Joue Balls, pero ¡POR FAVOR! consulta a tu ginecólogx antes de hacerlo, porque este parece el método más radical de todos.
A estas alturas prácticamente todxs sabemos que las manifestaciones culturales hacen la realidad. Es decir, que lo que vemos en las películas, escuchamos en las canciones o leemos en los tabloides acerca de cómo se representan ciertos tipos de personas, acaba por modificar la manera en la que las percibimos en la vida diaria. Los asiáticos estudian, los colombianos son narcotraficantes, los nerds son vírgenes. Estereotipar requiere de poco esfuerzo mental y por eso todos lo hacemos.
La chica desvalida, la princesa a la que hay que rescatar, la guapa-pero-tonta. Todas esas son maneras de representar a las mujeres que han estado ahí por décadas, y que a lo largo de siglos han ido modificando la manera en que percibimos al género.
(Al respecto, hay un documental muy bueno de Netflix que se llama Miss Representation. Si no lo has visto, ¡corre!)
Pero hoy quiero hablar de uno de los medios que más fuerza tienen sobre nuestra percepción de la realidad: la publicidad. No es que en las juntas de los creativos publicitarios todos rían malévolamente para poner mujeres con poca ropa anunciando electrodomésticos y perpetuar estereotipos… Es más bien que es más fácil vender contenidos menos «controversiales» a los clientes que difícilmente quieren arriesgar el puesto y las prestaciones que tanto esfuerzo cuestan. Y ok, se entiende. Pero esos mismos clientes se están dando cuenta de que la gente pide nuevos modelos, menos estereotipados y más acorde con lo que ocurre en la vida diaria –niños sucios, parejas homosexuales, hombres sensibles, y claro, mujeres multidimensionales.
Varias marcas se han dado cuenta de esto y su estrategia ha sido resistir (o negar) el estereotipo y proponer una nueva mirada. Y eso, justamente, y muy de a poco es el camino para ir modificando cómo las mujeres son representadas.
Una marca pionera en el tema es Dove. Desde hace años ellos decidieron tomar como tema la autoflagelación femenina respecto a su físico. Por ejemplo, en la campaña “You’re more beautiful than you think” un artista forense dibuja dos borradores de distintas mujeres: el primero sólo con base en la descripción verbal que las mujeres hacen de ellas mismas y el segundo con base en la descripción verbal que alguien más hace de ellas. ¿Te imaginas el resultado?
Tomaron un pensamiento poderoso, le dieron la vuelta, y expusieron el rechazo que algunas de nosotras mismas nos tenemos. Y es tan cierto que duele verlo: moviliza. Lo interesante es que se han hecho varios estudios posteriores y a muchas personas a lo largo del mundo les ha hecho ver algo súper obvio pero que vale millones: que todas somos hermosas.
Muchas otras marcas se han subido a la tendencia. Por ejemplo Always, en su campaña #LikeaGirl resiste la manera en que siempre se ha pensado que las mujeres corren, pelean, lanzan. Y lo hace de una manera muy simple. En lugar de decirme cómo “corre una mujer”, dime como corres tú, que eres mujer. Muy diferente, ¿cierto?
En Cannes se agregó una categoría para premiar a las campañas que promueven representaciones positivas de la mujer.
Estas iniciativas han modificado poco a poco las (buenas) prácticas publicitarias en el mundo, hasta el punto en que en 2015, en Cannes Lions –los premios Oscar de la publicidad-, se haya añadido una categoría: el Glass Lion. Esta categoría reconoce el rol de la creatividad para crear un cambio cultural y premia a los comerciales que hacen un trabajo consciente de representación y luchan contra prejuicios de género.
En 2015 la ganadora fue “Touch the Pickle”, una campaña India que intentó darle la vuelta al tabú de que una mujer no puede entrar a la cocina (y menos tocar los pepinillos) mientras está menstruando (?).
En 2016 ganó también una marca India de té que lanzo el primer grupo pop transgénero. Una campaña con la finalidad de terminar con el estigma de este segmento en el país. Aquí su versión de Happy de Pharrel Williams:
(El ganador de 2017 se anunciará en Junio y prometemos un artículo contándote nuestras impresiones…y otro de la situación en India, que no es un tema menor).
Y bueno… ¿Te acuerdas que dije que esto es poco a poco? Los Cannes Lions existen desde 1954 y esta categoría en particular apenas tiene tres ediciones de existencia. Pero no te desanimes; MTV recién acaba de premiar por primera vez una categoría gender-neutral (y sí, ganó Emma Watson). Ahí la llevamos.
Dentro de los muchos clichés que existen sobre las mujeres, uno que persiste es que no sabemos ser amigas entre nosotras. Están los chismes, las puñaladas por la espalda, las envidias y esa noción de que «todo lo complicamos demasiado». Y aunque, claro, todas podemos tener un roce con otra persona (somos seres humanos), lo realmente importante es tener sentido de sororidad.
Si no estás familiarizado con este término acuñado en la década de los 70 por el movimiento feminista, piensa en una hermandad de mujeres. La sororidad es cuando luchamos y nos ayudamos unas a otras para empoderarnos como género y lograr una sociedad más equitativa. Si quieres una definición más académica, la antropóloga Marcela Lagarde la define en su ensayoPacto entre mujeres, Sororidad como «Una dimensión ética, política y práctica del feminismo contemporáneo. Es una experiencia de las mujeres que conduce a la búsqueda de relaciones positivas y a la alianza existencial y política, cuerpo a cuerpo, subjetividad a subjetividad con otras mujeres, para contribuir con acciones específicas a la eliminación social de todas las formas de opresión».
Ejemplos de sororidad hay muchos, seguramente los has vivido en tu día a día, y la usuaria de Twitter Alejandra Arévalo ha logrado ponerlos en evidencia con una simple pregunta:
¿Qué es lo más bonito y sororo que han hecho por una amiga, conocida o extraña?
Las respuestas que han comenzado a agruparse en el universo tuitero son de esas cosas que de inmediato te sacan una sonrisa. Momentos y acciones tan sencillas como heróicas en las que mujeres –conocidas y extrañas– han roto con los viejos clichés de la eterna rivalidad femenina para reconocerse en la otra.
En un mundo que a diario nos muestra noticias que parecen salidas de una película de terror, vale la pena tomarse un momento para recordar los buenos momentos en los que las mujeres hemos permanecido unidas, incluso sin conocernos.
@soy_sputnik Un día le ayudé a una chica a cargar su maleta todo el camino hasta la salida del metro xq llevaba 1 bebé y no podía con todo
@majos_eh@soy_sputnik En mi caso creo que ha sido acompañar en un aborto casero. Y tengo montones de historias de cosas hermosas que otras han hecho por mí 🙂
@soy_sputnik Mi mamá estuvo muy enferma y murió en el hospital, su amiga siempre iba a cuidarnos, nos llevaba comida y nos ayudaba en todo lo que podía.
@soy_sputnik@seth_bingo Darle pañuelos de papel y una paleta que llevaba en mi bolso a una chica que lloraba en el asiento de junto viajando en en el metro.
@soy_sputnik Donarle dinero a una desconocida que estaba grave junto con su hijo después del parto. Yo estaba desempleada, pero a ella le hacía más falta
@soy_sputnik Un día le dije a la novia del taxista que me había llevado a casa que se merecía un mejor trato. Él gritaba y no la dejaba irse. Ella sonrió
**Contiene spoilers sobre las temporadas pasadas de Game of Thrones**
¡¡Qué emoción, qué emoción, qué emoción!! Ya salió el nuevo tráiler de la séptima temporada de Game of Thrones (Juego de Tronos, si te gusta hablar como película doblada al español) y no sabemos si es el calor o la emoción, pero nos hizo sudarsssss.
Ok, si has seguido todas las temporadas todo es muy lógico: Cersei, tan perra como siempre, hará lo que sea para defender a los Lannister; la Khaleesi ya anda bien empoderada con sus dragones; el papi John Snow ya es amado en el Norte y peleará por su gente y el nombre de los Stark. Pelea, pelea, nieve, guerra, guerra, guerra… WAIT WHAT! ¿Quiénes son lxs que aparecen en el minuto 1:22 dándose un besote?
¡Maldito HBO! Seguro hizo la imagen del trailer tan obscura como el alma de Cersei a propósito, para que no podamos verles la cara, pero aunque no veamos nada ya tenemos nuestras teorías, porque como buenxs fans nos encanta debrayarnos y hacernos auto-spoiler.
¿Son Jon Snow y Sansa Stark? Esta teoría es la menos probable, pero bueno… ya sabemos que en Game of Thrones NUNCA se sabe. Ya se nos hizo bastante normal ver a hermanitos de sangre hacerse todavía más cercanos haciendo una rama de su propio árbol familiar (coff coff, Cersei). Sin embargo, con la reveladora verdad de que Jon Snow realmente no es Stark, sino Targaryan, ya no habría tanto problema con esto. Ahora sí que a la prima se le arrima.
¿Son Meera Red y Yara Greyjoy? «¿Y esas quienes son?», te preguntas. Y es que Game of Thrones tiene un elenco tan (demasiado) extenso, que a veces cuando sale alguien en pantalla dices “Híjole, y ese qué vende o qué”, a lo que siempre hay alguien que contesta “Aaay ¿no te acuerdas? Es el que mató a la amante de la abuela del esposo de la esclava que realmente antes era reina y fue quién descubrió el secreto de la no sé qué…” AH, OK. Para los que no se acuerdan quiénes son estas dos, Meera Red es la responsable de andar cargando de aquí para allá a Bran Stark. Sí esa maldita que le dijo a Hodor que se quedara a hacer el paro con la puerta.
Y la del lado izquierdo sería Yara Greyjoy, la mujer que tiene más estamina que cualquier otro de los Greyjoy. De ella sí sabíamos que era lesbiana, lo que nos impacta es que se relacione con Meera, que, no es por darnos golpes de pecho, pero está algo chiquita para ella. Por otras escenas ya hemos visto que a Yara le gustan más maduritas.
EL beso
¿Son Sansa Stark y Ellaria Sand? Esta es la teoría más WTF de todas, pero sí se parecen, sobre todo tomando en cuenta que la imagen dura un microsegundo. Esto no sabemos cómo podría llegar a pasar, pero si sí pasa… ¡Wow Game of Thrones! Esta vez sí nos sacarías realmente de nuestras casillas, aunque la realidad es que nos encantaría ver una alianza entre norte y sur. O, en una de esas, Ellaria sólo le anda dando un beso bien acá a Sansa para envenenarla como lo hizo con la tierna e inocente hija de Cersei.
¿Son Yara Greyjoy y Ellaria Sand? Esta es la teoría MÁS probable de todas. Ya sabemos que Ellaria es una mujer súper sexy y cachondona (por lo que vimos que hacía con el mi rey Oberyn Martell en otras temporadas), así que no nos sorprendería nada verla experimentando. A parte de que no vendría nada mal una alianza de ejércitos para derrotar al tío mala copa de Yara, Euron Greyjoy. YOU GO GIRLS!!
Sea como sea, lo que es un hecho es que Winter Lesbianism is really coming!
«¿Qué es lo que más te frustra del tiempo? ¿Se puede frenar? ¿A quién le pertenece realmente?» Con esas y otras interrogantes es posible encontrarse al cruzar el umbral del mundo real para adentrarse al espacio suspendido de Nada siempre, todo nunca, una obra de Colectivo Macramé dirigida por Mariana Gándara y creada “a partir del cansancio, el desgaste y la precariedad”.
Quien se atreve a sumarse al juego recibe una advertencia. “Esto es un intento”, un experimento colectivo en el que difícilmente alguien podrá permanecer inerte. Desde que estás en línea para entrar a la obra se te entrega un cuaderno de ejercicios. “¿Me van a poner a hacer tarea mientras veo una obra?”, te preguntas.
Al principio no entiendes nada, pero esto no impide que no quieras participar. De cierta manera te intriga entrarle al juego al que has sido invitadx y que promete ponerse muy emocionante (por no decir emocional).
Tuvimos oportunidad de reunirnos con Mariana Gándara, directora de la puesta en escena, y las actrices Mariana Villegas y Abril Pinedo, quienes conforman junto a Aura Arreola, Ana Valeria Becerril, Regina Flores Ribot, Alma Gutiérrez y Miriam Romero el diverso elenco de mujeres que buscará, a través de medios insospechados, hacerte –cuando menos– reflexionar.
Foto: Antonieta López
¿Cómo comenzó el Colectivo Macramé?
MV: Estaba trabajando en el Museo del Chopo y tenía una carga de trabajo brutal, de entrada eso me impidió tener una expresión creativa. Me sentía cansada y a partir de esa sensación de desgaste continuo, pensé que de igual manera este cansancio sucede en el arte en México.
Convoqué a estas mujeres maravillosas, con las cuales comencé por un laboratorio de investigación escénica en el que trabajamos poco más de un año, y donde tocábamos tres conceptos principales: el desgaste, cansancio y precariedad. Tenía que ver con que de alguna manera, a todas nos resonaban estos conceptos, todas estábamos pasando por algún proceso en nuestras vidas donde estos temas eran relevantes.
Reflexionábamos mucho sobre cómo en esta generación realmente no conocemos a alguien que no esté cansado. Cuando ves tu timeline en Facebook o Twitter brincan varias palabras como “no puedo” dándote una sensación de erosión. Al trabajar en estos temas nos dimos cuenta que había un hilo conductor entre los tres conceptos: el tiempo. A quién le pertenece y cuál es su valor, de qué manera está involucrado con lo que hacemos.
¿Siempre ha estado involucrado el mismo grupo de actrices?
A: Sí, bueno no, hubo algunos desertores, ese es el riego que tienes cuando entras a un proceso tan largo, y más con nuestra profesión, nunca sabes cómo va estar tu calendario. Acabamos siendo puras mujeres, al principio había un hombre, pero se enamoró y se fue, tal cual. Entonces nos quedamos nosotras, siempre fuimos las mismas.
Foto: Antonieta López
¿Qué aporta cada actriz a Nada siempre, todo nunca?
A: Esa es una buena pregunta, yo creo que cada quien aporta su presencia y experiencia, más que otra cosa.
MG: Hay una cosa bien interesante –que creo que como colectivo pusimos esa idea al centro desde el principio– que es trabajar desde la colectividad. El qué significa y qué nos implica, siento que cada una tiene un perfil muy particular, todas poseen personalidades muy fuertes, pero cada una tiene una manera bien propia de ver el mundo con herramientas muy distintas.
Desde la diversidad de edades –que vamos de los 19 a los 64– hasta la diversidad de cuerpos, de ideologías… eso enriquece mucho el trabajo y hace que lo que estemos proyectando tenga la sensación de colectividad, de crear un convenio entre todas. Llegar a un punto medio de lo que puede ser tan diferente entre todas enriquece mucho la propuesta.
La obra parece ser una especie de catarsis, tanto para las actrices como para la audiencia, ¿qué se llevan ustedes de cada función?
MV: A mí me parece un poco difícil. Esta obra es un dispositivo de convivencia, y en escena siempre tengo miedo de que suceda o no, o de qué manera puede suceder. Cuando veo al espectador involucrado me reafirma muchas cosas sobre el tipo de trabajo que me interesa. Reafirmo lo que puede ser posible en nuestra sociedad. Es una maqueta de nuestro entorno, donde cabemos de 50 a 60 personas que se convierten en colaboradores y creadores de la obra. Cuando veo que algo macro puede funcionar, me da esperanza en el mundo.
Foto: Antonieta López
¿Qué quieren que el espectador se lleve?
MG: En este momento, en este país, me importa mucho producir espacios en donde nos podamos compartir vulnerables y ver qué sucede, qué pasa cuando bajamos las defensas, hablamos de lo privado y nos damos chance de un encuentro real con el otro. Me emociona profundamente y al término de la función llego a casa con una sensación recargada de esperanza. En ese sentido creo que lo que más me gusta es que pasa a través del juego, de cómo nosotras los convencemos de dejarse jugar. En realidad lo que queremos que se lleve el espectador es una prerrogativa personal, cada quien decidirá con qué se va a casa.
MV: Yo creo que las obras en general, o por lo menos las que a mí me interesan, sí tienen que ver con el planteamiento de un tema y cómo podemos abordarlo, pero siento que en las obras de teatro hay mas preguntas que respuestas, las conclusiones las tiene el espectador. Lo que a mí me importa es que el espectador se vuelva pensante a partir de algo que lo ha provocado.
¿Cuáles son los retos de tener una obra interactiva?
MG: Todo lo que pueda ocurrir es bienvenido, ya que el espacio es para conocer y seguir probando. Hemos tenido muy buena respuesta del publico y ha sido raro quien no quiera jugar, pero aun así observar es un gran ejercicio. Al no estar escrito lo que pasa en el público, no sabemos qué pueda pasar. Seguimos descubriendo con ejercicios de prueba y error. Cuando son más personas pasa que sientes que no hay que participar, porque alguien más lo hará por ti, es un reflejo bien interesante de lo que pasa en sociedad.
Foto: Antonieta López
¿Por qué el nombre Nada siempre, todo nunca?
MG: Es chistoso, pero hay proyectos en los que el nombre es lo último en llegar y hay proyectos, como este, en donde el nombre fue lo primero en aparecer. Yo estaba terminando una beca en la Fundación de Letras Mexicanas y tenía un primer esbozo de una escena, pero ya sentía que tenía que ver con esta temática, con esta sensación de desgaste. Y sucedió que en obras anteriores la pregunta era «¿Qué te impide vivir la obra que deseas?» Nadie pertenece aquí más que uno mismo. De repente pasaron los años y me sentía en un lugar en el que ya no sabía si vivía o sobrevivía. En esta sensación fue cuando dije “igual y nada siempre, todo nunca” y ante esto propuse una reacción.
¿Qué es lo más gratificante de hacer este proyecto?
A: Justo la experiencia de mirarte a los ojos con el otro, escucharlo, saber cuáles son sus deseos y en qué piensa, qué tan cerca estás de ese deseo tú también. Con esto siento que hacemos algo hermoso cada noche.
MG: Ver a la gente jugar, acercándose a hacer realidad su deseo. Ver a un desconocido interactuar con otro desconocido.
MV: Dos cosas, el darme cuenta de que en el fondo todos deseamos las mismas cosas, y poder espejearme con ellas. A veces no decimos lo que necesitamos, y que este [proyecto] sea un espacio para poder confesarlo me gusta mucho.