Hastío, la serie fotográfica que expone el mansplaining

Entrevistamos a la fotógrafa Asiria Álvarez sobre su serie «Hastío: asco de tío», la cual deja claro qué es el mansplaining y cómo los consejos no solicitados están muy presentes en las redes sociales.

qué es mansplaining
Fotografía. Asiria Álvarez

Imagina que abres tu cuenta de Instagram y te encuentras con el mensaje de un total desconocido queriendo darte un «consejo”. Por cortesía accedes a leer lo que tenga que decir, pero lo que recibes a cambio es algo estilo:

“Creo que no deberías subir fotos tuyas desnuda a Instagram, por muy artísticas que sean. Haz con tu cuerpo lo que quieras, pero no van a contratarte si sigues enseñándolo y encima sin depilarte”.

Parece chiste, pero tristemente es anécdota. Los comentarios no solicitados sobre nuestro cuerpo, conocimientos o decisiones suelen estar a la orden del día, muchas veces disfrazados de buenas intenciones.

La diseñadora gráfica y fotógrafa española Asiria Álvarez lo vivió personalmente. En vez dejarlo en malas experiencias, decidió transformarlo en un proyecto creativo para señalar el mansplaining.

La serie «Hastío: asco de tío» recopila tres conversaciones reales que Asiria y otras mujeres tuvieron en redes sociales con algunos hombres.

Entrevistamos a la artista originaria de Gran Canaria, España, para conocer más sobre esta serie y los mensajes de sus fotografías.

qué es mansplaining
Fotografía. Asiria Álvarez

¿Qué es el mansplaining?

Pero antes de contarte lo que platicamos con Asiria hay que dejar claro qué es el mansplaining. Este texto lo popularizó la escritora feminista Rebecca Solnit en su ensayo «Los hombres me explican cosas: los hechos no los detuvieron», publicado primero en línea en 2008 y después como parte de su libro Los hombres me explican cosas, de 2014.

La palabra se refiere a ese fenómeno en el que los hombres le explican a una mujer algo, aunque ella ya sea experta en el tema y no haya pedido su opinión. Es una muestra de condescendencia o de extrema confianza no ganada. Como dice Solnit en su ensayo:

«Los hombres me explican cosas, a mí y a otras mujeres, independientemente de que sepan o no de qué están hablando. Algunos hombres. (…)Los hombres que explican cosas aún asumen que soy, en una obscena metáfora fecundadora, un recipiente vacío que debe ser rellenado con su sabiduría y conocimiento».

En español, mansplaining se podría traducir como hombreexplicar o machoexplicar.

Entrevista con Asiria Álvarez

¿De dónde surgió la idea de crear la serie «Hastío: asco de tío»?

Surgió de haberlo vivido en la vida real. Llevo bastante tiempo queriendo hacer algo relacionado, pero no se me ocurría el enfoque, el cómo contarlo. Finalmente se me ocurrió esta manera tan sencilla de una modelo reaccionando a una conversación que hubiera vivido realmente.

¿Las chicas que aparecen en la serie son quienes vivieron esas conversaciones? ¿Cómo abordaron sus experiencias al momento de planear la serie?

Sí. Aunque no son exactamente así, ya que en alguna añadí algo más. No porque la conversación real no fuera ya lo suficientemente horrible, sino porque quería añadir más cosas que nos habían dicho a alguna de nosotras y que estuviera relacionado con la conversación real.

¿De dónde crees que venga la necesidad de ciertas personas por hacer mansplaining o imponer sus opiniones?

Creo que tiene que ver con la educación que hemos tenido todas/os. Al hombre, por lo general, se le educa para tener seguridad en sí mismo y creerse superior en ciertos temas culturales, y a las mujeres se les educa para sonreír mientras escuchan una charla sobre algo que no han preguntado.

Todavía ellos piensan que no somos capaces de sabernos mejor que ellos la alineación de un equipo de fútbol o todos los títulos de los discos de Nirvana.

mansplaining ejemplo
Fotografía. Asiria Álvarez

Las fotografías provocan que quienes hemos vivido una situación similar sintamos la necesidad de contarlo. En ese sentido, ¿has pensado expandir la serie para incluir más testimonios?

Se me ha pasado por la cabeza, sobre todo porque hay chicos que hacen mansplaining de la serie de fotografías de mansplaining, y resulta absolutamente cómico. Pero a la vez pienso que es como cuando alargan una serie de televisión y terminan perdiendo esa magia.

Creo que con esta serie he contado lo que quería contar y la gente lo ha entendido, ha reflexionado y se ha sentido aludida. He conseguido exactamente lo que quería.

A través de tus imágenes cuestionas roles de género e ideas machistas sobre las mujeres, ¿qué reacciones y comentarios has recibido al respecto?

Suelen tener que ver con el físico de las modelos, que generalmente soy yo, porque la mayoría de mis fotos son autorretratos. Las personas aún no están preparadas para ver una modelo normal y corriente, con barriga, bigote, granos, etc.

Te has enfrentado a la censura que plataformas como Instagram hacen de ciertas imágenes, ¿cómo has sorteado estas limitantes al momento de expresar tu arte?

Tanto Instagram como Twitter borraron una de mis imágenes sobre el maltrato del hombre hacia la mujer. Se trataba de una fotografía bastante atrevida, pero que no deja de ser arte y ficción, como cualquier película violenta o videojuego.

Esa fotografía no está en mis cuentas, pero sí en la de otras tantas personas que la compartieron al ver que me la habían censurado. Otras personas me la compraron como lámina para colgarla en casa. Así que, al final, la fotografía llegó más lejos que si no hubiera sido censurada.

mansplaining en español
Fotografía. Asiria Álvarez

Mucho de tu trabajo fotográfico es con autorretratos. ¿Qué has aprendido sobre ti misma a través de este ejercicio de auto-documentación?

A aceptarme. Empecé a hacerme autorretratos bastante normativos hace 3 o 4 años, donde lo único que buscaba es que fuera una fotografía visualmente bella y que yo saliera guapa. Así, sin más. Ahora mismo no me importa salir bien o mal, ni enseñar los antes y después de mis fotografías.

Busco recrear una escena, interpretar un personaje y lo importante no soy yo sino lo que cuento. Estoy súper feliz con este cambio, y ha sido más fácil gracias a todas las personas que han apoyado mi trabajo y mi discurso.

En redes sociales has mencionado que, en España, el arte está centralizado en Madrid y Barcelona. ¿Cómo es el contexto de crear arte en Gran Canaria y qué cambios te gustaría ver?

Crear arte es sencillo, lo difícil es que te hagan caso y llegues a algo. Al final el foco está centrado en ciertos lugares del país, y las personas que no vayan a esos lugares lo tienen mucho más complicado.

Es triste que muchos de los artistas canarios no estén en Canarias. Me gustaría que los artistas canarios no vayan a trabajar a Madrid por obligación, para poder triunfar, sino porque ellos así lo desean.

¿Qué te inspira en este momento y cómo lo incorporas a tu trabajo?

Las anécdotas de mi vida o de la vida de otras chicas. Mi trabajo se basa en las vivencias reales, tanto mías como de otras mujeres, así que cuando me cuentan alguna anécdota o veo por redes sociales alguna historia que me interesa, sin querer me imagino visualmente cómo habrá sucedido o la respuesta que debió haber tenido, y al final termino pensando en una posible fotografía.