¿Cómo saber si una marca de belleza es cruelty free? Por desgracia, no es fácil

Saber si una marca de belleza es cruelty free o no no es tan fácil como buscar un sello. Te explicamos este complejo tema para que tomes las mejores decisiones para ti.

marca de belleza cruelty free
Fotografía. Raphael Lovaski

Por: Ximena Navarro E.

Vas y compras la paleta de tus sueños. Emocionada, buscas tutoriales en YouTube para aprovecharla al máximo. Entre los miles de resultados que te arroja el buscador, aparecen varios vídeos en los que beauty gurus recomiendan dupes de esa misma paleta, puesto que la marca no es 100% cruelty free

La confusión es enorme, la marca dice que sí lo es, pero en el vídeo explican que la compañía madre no, porque comenzó a vender en China. ¿Qué significa eso? ¿Qué tiene que ver China? ¿Te ha pasado? 

Esta intenta ser una especie de guía para navegar en el mundo de las distintas definiciones cruelty free, el papel del país asiático en este tema y el lado humano de las marcas libres de crueldad.

¿Qué significa el sello cruelty free en marcas de belleza?

De manera general, cuando un producto se autodenomina como “libre de crueldad” significa que sus ingredientes no fueron probados en animales.  Ah, pero la cosa se complica si te digo que no existe como tal una entidad legal que determine con precisión qué significa eso: 

¿Son solo pruebas en el producto en sí o incluye pruebas en los ingredientes, realizadas por proveedores?, ¿hablamos de marcas individuales o incluimos a las empresas “madre” que son dueñas de varias marcas, con diferentes características?

En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) es la responsable de definir qué es legalmente un cosmético libre de crueldad. Sin embargo, no hay algún documento disponible en el que dicha institución establezca alguna definición al respecto. 

En marzo de 2020, el Senado aprobó por unanimidad una iniciativa que busca prohibir las pruebas cosméticas en animales. También considera prohibir la distribución nacional de cosméticos probados en seres sintientes. Desafortunadamente, al momento de redacción de este texto, esta iniciativa no había sido aprobada por el Congreso de la Unión, lo cual impide que se ponga en marcha. 

Cruelty Free de acuerdo con cada país… 

La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) del gobierno estadounidense tampoco ha otorgado una definición oficial al maquillaje libre de crueldad. Incluso en su propio sitio web reconoce que aún no existe “un término legal” que defina a esta categoría. 

Mientras tanto, en la Unión Europea (UE) existe una prohibición tajante ante las pruebas en animales y la distribución de cosméticos probados en seres sintientes. Además, hay un elemento que vale la pena mencionar: a la par de estas medidas, la UE impulsa la investigación en “métodos alternativos” a las pruebas en animales desde 2012. 

Por su parte, Australia prohibió definitivamente las pruebas en animales para validar la seguridad de productos cosméticos, así como la exportación de productos probados en seres sintientes, en julio de 2020. 

Una de las particularidades del veto australiano es que incluye un Código de ética para el trato animal, además de que el gobierno buscará trabajar de la mano con compañías cosméticas, investigadores y asociaciones dedicadas al cuidado animal. 

En Asia, India es de los pocos países que prohíbe las pruebas en animales para productos cosméticos, y también es un caso reciente. 

Como puedes ver, estas leyes tienen menos de 20 años. Muchas personas atacan especialmente a China por seguir exigiendo pruebas, pero deja de lado que muchos otros países hacen lo mismo, o llevan muy pocos años legislando sobre el tema. 

Cancelaciones y engaños corporativos

Existen dos principales malentendidos adicionales respecto al maquillaje libre de crueldad: el rol general que desempeña China en la industria de la cosmética y, por consecuencia, el estatus cruelty free de las marcas que deciden vender  ahí.

Una de las marcas más amadas dentro, por su maravillosa relación calidad-precio, es Wet ‘N Wild. En 2019, se vio envuelta en una crisis de imagen pública porque, de acuerdo con el sitio Cruelty Free Kitty (uno de los “árbitros” de los productos libres de crueldad), sus productos se encontraron en Shanghái, en una cadena de farmacias china.

Este sitio asumió que, al estar en China, Wet N’ Wild había mentido sobre su estatus de “libre de crueldad”.

No todo es tan sencillo

La respuesta de la compañía expuso la complejidad del problema: de acuerdo con Wet ‘N Wild, “sus productos siguen siendo libres de crueldad, aunque se vendan en China, porque son elaborados en dicho país”.

Y sí, todo se complica más. Porque la ley china dice que los productos que son fabricados dentro del país no deben ser probados. Ah, pero Cruelty Free Kitty dijo que, independientemente del origen,  sí se exigen estas pruebas en caso de que el producto sea devuelto por consumidores o se emitan quejas sobre su desempeño.

Y Wet n’ Wild no está sola, otras marcas han vivido ese enojo por parte de sus consumidores. Por ejemplo, NARS anunció en 2017 que empezaría a vender en China y muchas personas pidieron un boicot. 

Aunque el reclamo es legítimo, es importante puntualizar que China es el segundo mercado más importante de cosmética del mundo, sólo detrás de EE.UU. Así que es comprensible que las compañías deseen vender ahí.

Además, es revelador que la polémica se centre en la venta de productos en China y no en la Unión Europea; la cual, pese a tener estrictas medidas contra el abuso animal, permite la venta de productos cuyo estatus “libre de crueldad” es un tanto ambiguo. 

Huecos legales y modernización

Medios como The Fashion Law reportaron recientemente que las leyes chinas respecto a las pruebas en animales sufrirán una importante modificación en el próximo mes de mayo. 

Según la publicación, las compañías interesadas en importar cosméticos al gigante asiático podrán evitar las pruebas en animales sintientes, siempre y cuando logren demostrar ante las autoridades correspondientes certificados de calidad emitidos por el país de origen y evaluaciones que prueben la seguridad del producto en cuestión. 

Esta excepción aplica únicamente para productos como maquillaje y perfumes. Otros, como tintes para cabello, tendrán que continuar con las pruebas en animales para comercializar su mercancía en territorio chino. 

Desafortunadamente, en el mismo texto se informa que, en el caso de quejas o devoluciones, podrían continuar exigiendo pruebas. 

¿Buena o mala noticia?

Especialistas consultados por esta publicación dicen que este es un gran avance, que mejorará la imagen pública de las marcas que se venden en China. Por otro lado, organizaciones como PETA o Cruelty Free Kitty tienen sus propios estándares para decidir qué es “libre de crueldad”.

PETA escribe en su sitio web que una vez que las compañías aprueban sus requerimientos y pagan una cuota de 350 dólares, se les otorga el sello. Sin embargo, no queda claro cómo verifican la información, ya que la organización solo dice:

“Se le pide a la compañía en cuestión declarar que sus proveedores son cruelty free; que ni sus ingredientes, formulaciones y productos terminados sean probados en animales en ninguna parte del mundo”. 

Por su parte, Cruelty Free Kitty hace una importante aclaración. Existen marcas que se consideran a sí mismas como “libres de crueldad”, aunque venden sus productos en suelo chino, porque sólo los comercializan en línea. 

En 2014 la Administración Nacional de Productos Médicos de aquella nación emitió una actualización en la que indicó que los cosméticos comercializados en línea exentan las pruebas en seres sintientes. Al respecto, Cruelty Free Kitty refiere en su sitio web que “una marca no puede ser 90% libre de crueldad”. 

Si bien la actualización más reciente a la ley china es una excelente noticia para los seres sintientes que son expuestos a un maltrato innecesario, todavía falta camino por recorrer. 

En definitiva, la presión internacional ha tenido influencia, sería excelente que las mismas exigencias y atención fueran dirigidos a otras naciones que apenas comienzan a actualizar sus propias leyes.

La cuestionable reputación de las marcas libres de crueldad y clean 

¿Y qué pasa con las personas que laboran en compañías reconocidas por su  labor a favor de los derechos de los animales, ingredientes veganos y “limpios”? 

RMS Beauty es una marca líder dentro del mercado del clean makeup, que además está en la lista de Cruelty Free Kitty.

Pero, claro, esta historia demuestra que el estatus cruelty free aprobado no significa que las compañías cosméticas sean perfectas. 

La fundadora de la marca mencionada, Rose Marie Swift, es un personaje muy criticado en cuentas como Estee Laundry y en numerosos foros de Reddit por sus cuestionables comparaciones entre el maquillaje de lujo y el maquillaje económico; el supuesto riesgo de agregar “químicos” a los artículos de belleza o “que la utilización de bloqueador solar es innecesaria”. ¡Ah! Eso sin contar las acusaciones de racismo que rodean a la también maquillista desde el verano pasado. 

Firmas como Kjaer Weis e Ilia también han sido duramente criticadas por su falta de inclusión en sus líneas de bases y correctores. Lo cual nos lleva a un problema muy común en este nicho: el aparente desinterés de las marcas en llevar los empaques reciclables, las fórmulas veganas y libres de crueldad a un público amplio.

Sin embargo, hay esperanza. La presión de las redes sociales ha provocado que compañías como Ilia se preocupen por ampliar los tonos de bases que ofertan, por ejemplo. No hay que desanimarse ante la cantidad de información y matices que existe en este tema; al contrario, hay que mantener viva la conversación.