La menstruación no es sucia: conoce qué hay en tu sangre

¿Sabes qué hay en tu sangre menstrual? Consultamos a la Dra. Alejandra Contreras, ginecóloga de Saba®, para saber exactamente qué expulsa nuestro cuerpo mes con mes.

Ilustración. Michelle Dersdepanian

¡Adiós tabúes!
Esta nota forma parte de nuestra alianza con Saba® para romper
con los tabúes sobre la menstruación.

No es nada raro encontrarnos con personas a las que les da asco su menstruación. Y sí, los fluidos de nuestro cuerpo pueden ser engorrosos de manejar y no ser nuestra parte favorita, pero la verdad es que la sangre menstrual es fascinante.

Conocer qué es lo que pasa con nuestro aparato reproductor cada mes ayuda a entender que es un proceso súper complejo que no tiene nada de asqueroso.

Por eso nos unimos a Saba® para explicarte qué es lo que expulsamos cada mes y cómo forma parte de nuestra salud ginecológica.

¿Por qué menstruamos?

Empecemos desde el principio: resulta que todos los meses alguno de tus ovarios (el izquierdo y el derecho se turnan) expulsa un óvulo que avanza felizmente por las trompas uterinas. Mientras tanto, tu útero se prepara y engrosa su capa funcional (que se llama endometrio) con nutrientes para ser un gran ambiente para un posible embarazo.

Pero si el óvulo llega hasta el útero sin haber sido fecundado por un espermatozoide, entonces ya no necesita el endometrio y este tiene que ser expulsado.

¿Qué hay en tu sangre menstrual?

La sangre menstrual, como seguro ya sospechabas, no es igual a la que vemos cuando nos lastimamos un dedo.

Lo que expulsamos es una mezcla de sangre, secreciones vaginales y las células de la pared uterina. El contenido exacto puede variar cada mes y también va cambiando con la edad.

Todo esto explica, además, la diferencia de colores que puedes notar en tu menstruación. El color más oscuro es el tejido endometrial; el rojo es de los vasos sanguíneos que irrigan al útero. Finalmente, el color rosa transparente tiene más agua y plasma sanguíneo.

¿Cómo tener una buena higiene menstrual?

Si tocas tu sangre y después te lavas las manos no estás en peligro de contraer ninguna enfermedad. Lo que sí es vital, nos dice la ginecóloga Alejandra Contreras, es evitar la humedad en la zona de nuestra vulva.

No porque tu sangre sea mala en sí, sino porque a más humedad, más riesgo de contraer una infección. Por ello se recomienda que cambies seguido tu tampón, toalla o lo que uses para sentirte más #CómodaContigo durante tu menstruación.

Así que ya sabes, se vale que tu menstruación no sea tu mejor amiga, pero se pueden tener un respeto mutuo, sabiendo que ella está trabajando para que tú estés saludable.

Descubre #AdiósTabúes, nuestro libro para colorear sobre la menstruación, en colaboración con Saba®