¿Moda y Covid-19? Tal vez lo que nos ponemos importa más de lo que parece

Puede parecer frívolo hablar de moda y Covid-19, pero vestirnos en estos días es una manera de conectar, con nosotras mismas y con otras personas.

A inicios de esta cuarentena yo pensaba que lo mejor era pasármela en mi “pijama de dia”. O sea, en ropa súper cómoda, sin bra y lo más parecido a una pijama posible, pero que fuera socialmente aceptable usar en una llamada de Zoom o en una salida rápida al súper.

Todavía lo creo, pero ahora le agregué a mi vida un poco de glam.

Pasar semanas y semana en ropa que no refleja mi estilo sino solo mi necesidad de estar cómoda empezó a afectarme. Extrañaba mi identidad más allá de estar o no adentro de mi casa, experimentar con mi estilo o nada más distinguir un día del otro.

La semana pasada tuve dos llamadas importantes por Zoom y decidí no solo maquillarme un poco sino también ponerme la ropa nueva (nueva para mí, porque es vintage) que llegó por correo justo a media pandemia. También usar algunos collares y en general dedicarle más de cinco minutos al proceso de vestirme en la mañana.

No me puse nada del otro mundo, pero me sentí súper bien. Y no soy la única que ha notado que tener un día a la semana de total producción es divertido. En Twitter e Instagram han surgido personas que se ponen su ropa más especial y animan a otras a hacerlo.

Moda y Covid-19 es vestirnos para nosotras

Por ejemplo, la ilustradora Mariana Lorenzo decidió un día ponerse el vestido que usó en su graduación y usar el hashtag #MeVestíParaIrANingúnLado los viernes. Varias personas le tomaron la palabra y se han tomado fotos súper cool con sus atuendos favoritos, solo para celebrar que es viernes.

Mar me dijo que con esta pequeña iniciativa ha descubierto muchas cosas, desde cómo las personas adultas hemos perdido lo lúdico que vestirnos y disfrazarnos hasta lo importante que es ponernos lo que nos gusta:

“Me parece muy interesante que haya tenido que pasar esto para animarnos a vestirnos como siempre hemos querido. Tenemos mucha ropa que nunca usamos porque la compramos para cuando bajemos de peso o cualquier otra cosa. Y todo esto nos recuerda que no hay un después, solamente existe intentar navegar este presente”, me contó.

También dice que es un excelente momento para reflexionar por qué nos presentamos al mundo de la manera en la que lo hacemos y quizá elegir ropa que nos representa mejor: “Aunque digamos que usamos la ropa para sentirnos bien con nosotres mismes, ciertas prendas las usamos porque otras personas nos están viendo. Entonces es repensar un poco para quién me visto”.

La historia de lo que vestimos

En los pasados domingos, cientos de personas se han vestido para compartir con la reportera Rachel Syme, quien pidió que le manden fotos de sus atuendos favoritos usando el hashtag #distancebutmakeitfashion.

Hay camisetas y sudaderas, pero también increíbles botas de animal print, labios rojos y sobre todo un esfuerzo por tomar una foto espectacular en días en los que nos sentimos confundidas o solas.

También pensé en lo que me dijo Mar de las ocasiones especiales al ver el hilo de Laura Lippman, una escritora que está mostrando lo mejor de su clóset (y las historias detrás) en Twitter.

La semana pasada se probó vestidos que usó para ir a bodas y esta semana va a mostrar lo que usó en las galas de los premios Edgar a libros de misterio.

Porque claro que esto no es solo acerca de qué nos ponemos sino de cómo lo elegimos y qué recuerdos tiene: a momentos en los que estábamos con amigues, a momentos en los que nos sentíamos bien, competentes, felices. 

La razón por la que me gusta la ropa es que esté tan llena de historia. Espero un día ponerme una “pijama de día” y contarle a alguien «esto fue lo que me puse cuando estuve en mi casa por una pandemia. Estas fueron las prendas que me abrazaron en su suavidad y así fue como me permití estar triste, pero también imaginar fiestas y ocasiones especiales.»

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