¡Ponte los lentes violeta! Nuestro experimento con Ben & Frank

Nos aliamos con Ben & Frank para crear un ejercicio súper secreto sobre la desigualdad de género e invitar a más personas a “ponerse los lentes violeta”. Acá te decimos qué significa eso.

lentes violeta
Foto. Ben & Frank

Dicen que cuando te pones los lentes violeta, ya no ves la vida igual: te cuestionas cosas que antes te parecían “lo normal” y, sobre todo, platicas con las personas a tu alrededor para tratar de que prueben ponerse tus lentes un ratito.

Estos no son unos lentes literales, no los puedes encontrar ni en las tiendas más fashion: más bien se trata de una manera crítica de analizar al mundo a través de las desigualdades de género. Y, como buen clásico de la moda, nunca nos los quitamos. Son parte de quien somos.

Este término lo usó por primera vez la escritora española Gemma Lienas en 2001 (bueno, ella dijo “gafas violeta” porque es española), en su libro El diario violeta de Carlota.

Y se popularizó justo porque es una metáfora perfecta para lo que pasa cuando te empiezas a interesar en estos temas.

Algo en ti cambia, la manera en la que te acercas a la realidad no puede ser la misma porque la desigualdad de género está en todas partes: en nuestras casas, en el trabajo, en las relaciones románticas y en las amistades.

Los lentes violeta de Malvestida y Ben & Frank

En colaboración con Ben & Frank, creamos una campaña para que otras personas también se pongan los lentes violeta. O sea, ponerles los lentes violeta metafóricos mientras se hacían un examen de la vista para unos lentes reales.

Para esto, cambiamos la parte final del examen, que examina la vista de cerca, y en lugar de una frase cualquiera, le dimos a diez personas una tarjeta con datos sobre desigualdad.

Con estos datos, lo que quisimos fue demostrar que la desigualdad entre hombres y mujeres está presente en muchos ámbitos. Reconocer la violencia es súper importante, pero para acabar con ella es necesario saber también que las mujeres están haciendo dos o más jornadas de trabajo (en sus oficinas y en sus casas) y que los salarios están lejos de ser paritarios, por ejemplo.

Todo esto lo hicimos cual agentes secretas: con cámaras y micrófonos escondidos, porque somos más cool que James Bond.

Además, como lo importante es hacer unos lentes violeta colectivos, se creó una conversación muy interesante con quienes participaron en el experimento. Ayúdanos compartiendo el video para que más personas se pongan los lentes violetas y conozcan estos datos: