Las celebridades se disfrazan de Catrina y en Estados Unidos se ofenden, pero ¿y en México?

La CatrinaEn los últimos años el tema de la apropiación cultural ha alcanzado gran notoriedad en todo el mundo, pero en especial en países multiculturales como Estados Unidos donde convive una gran diversidad de razas y nacionalidades. A diario vemos noticias en las que linchan a las celebridades por llevar rastas, penachos o kimonos. Actos aparentemente triviales, pero que conllevan un significado de idiosincrasia cultural mucho más profundo.

Por eso, como mexicana, sentí toda la curiosidad del mundo cuando vi en un medio gringo un titular en el que hablaban sobre cómo el que las actrices estadounidenses Ashley TisdaleJodie Sweetin se disfrazaran de Catrinas en Halloween era una falta de respeto a la celebración de Día de Muertos.

Según la nota, publicada en el sitio Refinery 29, el Día de Muertos “es una celebración familiar sagrada, así que cuando intentan sexualizar a La Catrina es ofensivo… Cuando la gente se pinta la cara para verse como una calavera o se viste con disfraces étnicos para imitar una cultura, no está honrando la celebración. En cambio, está utilizando la cultura de alguien más como disfraz”, explica.

Ashley Tisdale como La Catrina // Instagram

Ashley Tisdale como La Catrina // Instagram

Y aunque sí, el Día de Muertos es una fecha muy especial y significativa para los mexicanos, ese artículo ignora un pequeño detalle, y es que en México sí utilizamos a la Catrina como disfraz y no necesariamente porque sea algo que nos recuerde a nuestros ancestros o forme parte de un ritual sagrado. Lo hacemos simplemente porque es hermoso y forma parte de nuestra particular forma de ver, celebrar y hacer nuestra la muerte. De hecho, la Catrina ni siquiera era un elemento típico de la celebración de Día de Muertos hasta hace algunos años, sino que surgió como una crítica a las personas de origen indígena que se querían hacer pasar por europeos en el siglo XIX.

Así que gracias por la intención de defendernos, pero no creo que mucha gente en nuestro país se haya sentido ofendida porque una actriz de Estados Unidos se disfrazó de la elegante calavera creada por José Guadalupe Posada, bajo el nombre de “La Calavera Garbancera”,  y reimaginada por Diego Rivera, quien, de hecho, fue quien la vistió y bautizó como La Catrina en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central. (Aquí puedes leer más al respecto).

“No me ofende en absoluto. Creo que es genial que mi cultura sea acogida por su belleza. Dejen de odiar a la gente. El mundo jamás será maravilloso si seguimos siendo tan moralistas”, escribió una persona que se identificó como mexicana en la sección de comentarios de la nota. “Lo siento, pero esto no tiene sentido. Burlarse de la cultura de otra persona desde un ángulo de supremacía, teniendo un enfoque colonial, cuando otras culturas son minimizadas o eliminadas está mal… Pero cuando se adoptan y se celebran las culturas por personas ajenas a la cultura misma, eso es algo bueno…”, agregó otro usuario.

“Para la persona que escribió esto: soy mexicana y la mayoría de nosotros celebra este día de fiesta, visitamos un cementerio o hacemos un pequeño altar para las personas que amamos y fallecieron… Pero eso es todo, no vamos a ofendernos si a la gente le gusta vestirse como catrinas, porque nosotros hacemos lo mismo. Los mexicano-americanos son los que se vuelven locos con este tipo de cosas. La verdad es que ya no son realmente mexicanos y no conocen mucho sobre la gente mexicana o nuestra cultura”, escribió alguien más.

En mi Facebook también hice la pregunta sobre si alguien consideraba ofensivo que un extranjero que tradicionalmente no celebra Día de Muertos se disfrace de Catrina, y la gran mayoría contestó que, básicamente, nos vale. Así que no, Adriana Lima, Kate Hudson, Hillary Duff, Leona Lewis, Sandra Bullock, Fergie, Debra Messing, Kate Moss y demás celebridades que alguna vez se han vestido y maquillado como la Catrina, no estamos enojados con ustedes ni sentimos que se estén burlando de nuestra cultura por pintarse la cara como calavera y poner flores en su cabello. Honestamente, en México tenemos problemas mucho más serios por los que indignarnos.