Lentes de sol, el mejor amigo del hombre

Compartir

Quien haya dicho que el perro es el mejor amigo del hombre seguramente nunca tuvo un buen par de lentes oscuros. Hoy por hoy tener unos ‘sunnies’ es BÁSICO para la supervivencia del ser humano.  Si no me crees, aquí te dejo seis buenas razones que lo comprueban.

 

1. Escudo protector: No sé cuantos años tengas, pero si no quieres estar llorando rumbo a los 30’s por la llegada de arruguitas prematuras, lo ideal es proteger tus ojos del sol. Además de usar un bloqueador todos los días, unos lentes son el escudo perfecto para protegerte de esos abominables monstruos incandescentes llamados Rayos UV.

 
2. Estilo instantáneo: Los lentes son un detalle de estilo infalible, es por eso que existen personajes a los que podemos identificar de inmediato gracias a sus armazones. John Lennon, Andy Warhol, Bob Dylan e Iris Apfel, son tan sólo algunos de los famosos que definieron su apariencia personal detrás de un buen par de anteojos.
Lentes PRADA
 

3. Blindaje anti contacto visual: Hay días en los que no nos soportamos ni a nosotros mismos y lo último que queremos es convivir con humanos, y es justo en esos días en los que nuestros queridos amigos lentes salen a la defensa. 

 

Esconderte tras un par de gafas oscuras te otorga un poder místico para desaparecer a tu conveniencia y evitar el contacto visual. Por ejemplo, con unos lentes puestos puedes echarte una discreta siestita mientras tu amiga te cuenta lo triste que está por haber cortado con Chuchito por quincuagésima novena vez, stalkear al galán de la mesa de al lado sin que piense que eres una psicópata o evitar saludar a Doña Margarita a tu entrada al supermercado.

 
 

4. Remedio anti ‘cara de cruda’: Holly Golightly lo sabía mejor que nadie. Después de una noche de fiesta loca no es necesario torturar tu piel con 150 capas de corrector para disimular las ojeras ni echarte todo el frasco de gotas para los ojos. Un par de lentes grandes son la solución. 

 

5. Un mundo feliz: No sé si esto sólo me pasa a mí, pero cada vez que me pongo lentes oscuros siento que todo se ve mejor y luego al quitármelos sufro una especie de efecto ‘vampiresco’ que me obliga a gritar y cruzar los brazos frente a mi cara rogando por protección contra la luz. Este efecto es aún más drástico cuando el lente tiene algún filtro de color, porque pasas de ver el mundo en tonos mágicos a una gama de colores… normal.

Lentes Carrera

 

 
 
6. Disfraz de celebrity: ¿Quieres que la gente piense que eres una celebrity o una persona con poco sentido común? Corey Hart lo dijo en los 80s… ‘I wear my sunglasses at night’.
 
Olvida el dicho de ‘lente oscuro en cuarto oscuro, naco seguro’ ¡eso qué! Hoy la gente usa gorras cuando no hay sol, chanclas cuando no está en la playa, y crocs sin estar internada en una institución mental. Además si Rihanna, Anna Wintour y las gemelas Olsen lo hacen, ¿por qué tú no? 
 

 
 

 

Por último, el eterno dilema, ¿dónde conseguir los lentes que quieres? Si eres como yo, de las que se apunta al shopping online, te recomiendo visitar Lentesworld.Com, una página en la que además de encontrar una gran variedad de marcas como Ray Ban, Electric, Prada, Tom Ford, Armani y Marc Jacobs, podrás ubicar los lentes que quieres muy fácilmente, ya que puedes dividirlos por marcas, forma y tipo de marco, colores y hasta características especiales. 

Compartir

Recomendado

Recomendado

El futbol que amo: ser mujer y resistir en las gradas y en la cancha

Hay algo que nadie te dice cuando eres mujer y te gusta el futbol: ahí también vas a tener que hacerte un lugar. Hablemos de habitar la grada, de la potencia del futbol femenil y de no mirar a otro lado.

Querida ansiedad: por favor déjame dormir

Hay veces que la mente no nos deja cerrar los ojos en toda la noche. En esta historia personal, Laura Sáinz te cuenta cómo es vivir con ansiedad, qué onda con los terrores nocturnos en la adultez y las técnicas que sí funcionan para conciliar el sueño.

Del Cruz Azul a Anfield: Cómo el futbol se convirtió en mi lenguaje

De heredar la pasión de mi papá a cruzar el mundo para ver un partido: por qué ser mujer y amar el fútbol es una forma de encontrar nuestro propio lenguaje.