Esos mitos románticos de la monogamia que suelen lastimar

Foto. Nicholas Gercken

¿Alguna vez te has preguntado si el amor verdadero realmente es aquel que dura toda la vida? ¿En el que estamos comprometidxs –emocional y sexualmente– con una sola persona hasta el fin de nuestros días?

Si nos vamos a las definiciones, la monogamia se explica como una construcción social humana que surge en algunas culturas, la cual establece una relación emocional y sexual exclusiva durante un tiempo indefinido entre dos personas, un compromiso que es aceptado y común ante la sociedad.

Sin embargo, no todxs piensan que esa sea la única forma correcta o posible de amar. De acuerdo con el doctor Eric Anderson, autor del libro The Monogamy Gap, la monogamia no es la forma de relación para la que estamos diseñados los seres humanos por naturaleza, ni mucho menos es la más saludable, según explicó a El Confidencial. Además, añadió que alrededor de la monogamia han surgido varios mitos que, de una u otra forma, están afectando la forma en la que nos relacionamos con nuestra pareja.

Si tú eres monógamo o te interesa este estilo de vida, aquí algunos de esos mitos que podrían ayudarte a entender más tu relación:

La monogamia evita los celos y el engaño

Es poco probable que un ser humano se sienta atraído a nivel sexual y romántico únicamente por una sola persona durante toda su vida. A diferencia de lo que usualmente se dice, no importa el tipo de relación que lleves, es normal sentirse atraído por otras personas, sin embargo, la mayoría frustra esta atracción por evitar romper un compromiso que se tiene con la pareja.

Según Noha Reed, en el sitio Everyday Feminism, en un testimonio personal, explica que la monogamia en realidad no le protegía de los sentimientos de celos o de hacer que su pareja no fuera mágicamente atractiva para otras personas, simplemente hacía más fácil ignorarlo o no confrontarlo.

Para muchos, la monogamia funciona como un forma de sentirse seguros, porque se supone que tu pareja solo debe de estar contigo, ya que tienen un vínculo exclusivo en el que no hay espacio para terceros. Lamentablemente para los que lo piensan así, en ningún tipo de relación se está exento de ser engañado… o de ser quien engañe.

Tal vez lo que haya que dejar claro aquí es que la monogamia no es sinónimo de lealtad ni engañar es sinónimo de no-monogamia. Puede haber lealtad aún con relaciones consensuadas fuera de la pareja. Ser honestos con tu pareja, asegura Reed, es lo que en verdad hace fuerte a una relación.

Uno de los principales problemas en las parejas únicas es que se trata de atribuir ilusiones al otro (que no le corresponden) y se escudan en lo que “deberían ser” los límites de una relación monógama, error que muchos cometen y que a la larga se convierte en un problema más personal que de pareja.

Si dejamos de tratar la monogamia de esta forma y en su lugar enfatizamos la importancia de la comunicación honesta y real entre parejas, que las personas se autoanalicen y se escuchen a sí mismas, las relaciones podrían ser más fuertes y saludables.

Es mejor para la salud sexual

Otro punto que toca Anderson es que a las relaciones poliamorosas continuamente se les cuestionan por sus practicas sexuales con varios involucrados; la sociedad les atribuye el título de “no saludables” por la cantidad de riesgos que se corren al tener más de una pareja sexual.

En cambio, a la monogamia se le define como una “relación más saludable” y socialmente aceptada, ya que la base de su éxito radica en la exclusividad sexual de la pareja.

No obstante, la salud sexual no se basa en cuántas parejas sexuales tienes, sino en la responsabilidad de cada uno al cuidarse, usando protección, haciéndose pruebas médicas regularmente y, sobre todo, teniendo una comunicación abierta con su o sus parejas sexuales.

Nadie está a salvo de contraer una ETS, se esté en una relación monógama o no. Lo que sugieren los especialistas es dejar de ver a la salud sexual como una cuestión moral y mirarla como lo que realmente es, un tema de salud que afecta a todos.

Ser monógamo es una “relación natural”

De acuerdo a las investigaciones de la Doctora en Humanidades y Comunicación Coral Herrera se demuestra que, tanto en el mundo animal como en el ser humano, la monogamia es una rareza que se ha mitificado y en donde ya no es ni biológico ni natural, sino un asunto social que delimita las relaciones humanas.

Por lo tanto, con la ética sucede lo mismo, lo que puede parecer correcto y aceptable para uno no puede serlo para otros, pero esto no implica que alguno esté equivocado al respecto.

El asunto, dice Herrera, es que debemos dejar de preocuparnos por estas cuestiones y basarnos en nuestros propios principios éticos hacía las relaciones, haciendo que los demás se sientan involucrados, valorados, amados y seguros para así lograr relaciones saludables.

 Es sinónimo de amor verdadero

La monogamia surgió desde tiempos remotos, se asoció a la alianza de dos personas que se amaban sobre todas las cosas y hasta que la muerte los separe, dando origen a lo que comúnmente conocemos como matrimonio. La realidad es que esto se inventó cuando se tenía una corta esperanza de vida, es por eso que lógicamente la relación que se establecía con una persona duraba eso, prácticamente toda la vida.

Y aunque solemos ser instruidos con que este tipo de relación es la correcta, que la mayoría anhela “el amor romántico o verdadero”, este sueño así de perfecto suele ocurrir más en las películas que en la vida real.

Acerca del “amor real o verdadero”, en el documental para Índigo, la sexóloga Alma Aldana explica que el discurso del amor romántico está basado en los roles de género que están muy encajonados a lo que debe ser un macho y una hembra y no una mujer y un hombre como seres humanos completos, siendo la razón por la que tener en mente un único modelo se vuelve destructivo.

Necesitamos entender el amor real

En la actualidad, las relaciones son cíclicas, hay momentos de altos y bajos, van a aparecer personas y desaparecer otras, ya es raro que alguien permanezca “encadenado” a una pareja, y que esta sea la única forma de encontrar la felicidad, porque es lo que se supone debería ser.

Al final, la monogamia, simplemente, es una forma totalmente válida de arreglar una relación entre muchas posibilidades que esta vida moderna nos ofrece. ¿En cuál tienes más fe?