‘En la vida he tenido más trabajos que novios’, una verdad de los millennials godínez

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Foto. Thought Catalog

Sentada en la oficina de recursos humanos, justo a unos minutos de comenzar mi nuevo y radiante empleo en una revista, la responsable del área revisó mi currículum y me preguntó algo para lo que no estaba ni remotamente preparada: “veo que has trabajado para nueve empresas… Seguramente has tenido más trabajos que novios, ¿verdad?”.

En esos 10 segundos —en mi mente como tres horas— que medité qué responderle, pensé decirle que eso era algo que no le incumbía, pero lo cierto es que nadie me había hecho ver que sí, en mi vida amorosa he tenido cinco novios… y el doble de ocasiones en que he firmado contratos laborales. ¿Esto es en verdad triste?

Para algunos reclutadores, tener muchos empleos en el currículum es sinónimo de proactividad, ambición, movimiento ascendente, experiencia, pero para otros es igual a inestabilidad, incertidumbre y hasta de peligro porque puede dejar botadas las responsabilidades en poco tiempo.

Viniendo de una familia de muchas mujeres, donde todas han comenzado y terminado su vida laboral en el mismo empleo —las más “locas” tuvieron dos o tres—, no fue difícil sentir que en verdad algo andaba mal conmigo.

Sin embargo, recién leí un artículo de El País, donde cita un estudio del Instituto McKinsey, el cual asegura que la tendencia en los millennials es a tener en promedio 11 trabajos a lo largo de toda su vida. (Aún estoy dentro de ese promedio).

¿Choque de generaciones?

Al buscar las causas de por qué la gente de mi generación cambia constantemente de trabajo mientras que los de la generación X y los baby boomers no, encontré algunas respuestas que hicieron que mi alma descansara, un poquito nada más.

Una de ellas explica que este fenómeno sucede porque los millennials entran a un clima laboral donde sus superiores pertenecen a una o dos generaciones anteriores y ahí ocurre un choque de visiones. Es decir, nos sentimos incomprendidos… y los jefes también.

Mientras que antes se enfocaba en construir una vida basada en la estabilidad laboral —incluso pese a cierta infelicidad provocada por ello—, los nacidos entre 1981 y 1995 no lo ven así, “ellos quieren ser felices y disfrutar lo que hacen, y no necesariamente ven el trabajo como un medio para conseguirlo, van por otros caminos”, dijo al periódico Milenio Tlacaelel Xochihua, director y fundador de Leadership101mx.

Otros motivos son que la generación millennial es más celosa de su tiempo personal y lo que más desea de un trabajo es poder integrar sus pasatiempos a la vida laboral, es decir, trabajar en algo que realmente les apasione, lo cual no es fácil de encontrar.

La información del diario agrega que el principal motivo por el que un 66% de millennials deja su trabajo es la falta de oportunidades para desarrollar sus habilidades de liderazgo.

No es mentira, el internet ha revolucionado la forma de trabajar y estamos en una época de ajuste. Por esto, “para el 2020 se espera que haya una gran fuga de talento en las organizaciones, debido a que esta generación no tolera trabajar en este tipo de ambientes”, añade Xochihua.

Y mientras que los millennials o generación Y aún se la piensan para seguir en su trabajo donde no la pasa tan mal, huir a otro más o emprender algo propio, la generación Z ya está segura de lo que quiere: ser un emprendedor. ¿Esto nos dará más miedo a los millennials inseguros?

Mi verdad es que he tenido muchos trabajos por circunstancias diversas de la vida: cierre de empresas, despidos masivos, mejores oportunidades y sí, ahora sí con motivo de emprender algo propio y ser dueña de mi tiempo.