Por qué nos urge dejar de pensar que las amas de casa no hacen nada

trabajo ama de casa
Foto. Rawpixel

A las mujeres que se quedan en casa para hacer labores domésticas les sucede lo mismo que a las que somos trabajadoras freelance: medio mundo piensa que no estás haciendo nada, que no es un trabajo de verdad y que mientras la gente se chinga allá afuera, tú estás cómodamente en tu casa. Pero no, ser ama de casa es un trabajo.

He estado en ambas situaciones, y si el trabajo profesional independiente es minimizado, la labor de ama de casa es despreciada o impuesta como una obligación que nace del amor. Eso evita o reduce las quejas cuando te sientes cansada y rebasada por todos los deberes que son muy esperados, pero rara vez son agradecidos.

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Llevar una casa no es asunto sencillo, y yo lo viví. Al terminar mi estudios decidí permanecer en casa, por lo que pronto tuve que asumir varias obligaciones: si bien no me levantaba a hacer almuerzos ni tenía a mi cuidado niños pequeños, sí tenía que limpiar los pisos, la estufa y el baño. También tender las camas, planear menús, cocinar, lavar ropa y pasear al perro.

Estoy segura de que aunque parezca una lista larga, es corta en comparación con lo que deben hacer las jefas de familia que siempre son las primeras en levantarse y las últimas en irse a dormir.

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Ser ama de casa es un trabajo que no termina nunca

Cuando estás a cargo de una casa te das cuenta de que es un trabajo que no termina nunca. Apenas te das la vuelta o tomas un descanso y ya hay algo más que limpiar, trastes que lavar, objetos tirados o fuera de su lugar. Es un trabajo de 24 horas, días extra, sin descanso en los feriados ni periodos vacacionales.

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El sitio rankia.mx hizo un tabulador de lo que en promedio debería ganar un ama de casa. Por solo seis actividades diarias calculó un total de mil 260 pesos al día, por lo que sus ingresos anuales serían de hasta 423 mil 360 pesos.

Para hacernos una idea del impacto social de esto, de acuerdo con el INEGI, en 2016 el trabajo no remunerado doméstico y de cuidados de los hogares generó alrededor de 4.7 billones de pesos, cifra equivalente a 23.2% del Producto Interno Bruto de ese año.

Recuerda esos números la próxima vez que creas que no es un trabajo valioso. Prácticamente nadie podría costear esos servicios y de ser incluidos formalmente serían parte de la economía nacional.

¿Una tarea natural en la mujer?

El trabajo doméstico se ha considerado una tarea natural en la mujer, un deber que debe asumir sola, sin ningún derecho, pero con muchas obligaciones. De acuerdo con el Consenso de Brasilia 2010, “el cuidado en los hogares constituye una carga desproporcionada para las mujeres, y en la práctica, un subsidio invisible para el sistema económico, que perpetúa su subordinación y explotación”.

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Además de ser una labor menospreciada, suele recibir poco agradecimiento y muchas exigencias. Muchas veces te pasas el día cocinando para terminar recibiendo cuestionamientos sobre los platillos o la selección de los mismos o a veces a los habitantes de la casa no les importa ensuciar, porque ellos no van a limpiar. En ocasiones haces labores en horario nocturno, por lo que te conviertes en un ser invisible y la gente termina por asumir que la casa se ordena mágicamente por la noche.

Otro dato del INEGI es que, en todos los tipos de trabajo no remunerado del hogar, la cifra de mujeres sigue siendo mayor con respecto al de hombres y eso también debe cambiar. Aunque el número de amos de casa ha aumentado, seis de cada 10 personas que realizan esta labor aún son mujeres.

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Por suerte, ya existen proyectos que buscan comprender todas las dimensiones del trabajo doméstico y de cuidados, como Su cuerpo dejarán, el libro de Alejandra Eme, y los talleres que da la autora en Ciudad de México.

Estas reflexiones nos recuerdan que no solo es importante reconocer que ser ama de casa es un trabajo, también involucrar a todas las personas que habitan la casa, sin dejar que las tareas recaigan en una sola mujer. Si podemos pagar a alguien más, debe ser un pago justo, que reconozca que se trata de una actividad valiosa para la familia y para la sociedad.