“Hay que llorar al comienzo para sonreír al final”: el poderoso consejo de la futbolista Marta Vieira da Silva

Marta Vieira da Silva
Foto. IG @martavsilva10

El nombre Marta Vieira Da Silva está ligado a la palabra tenacidad, su estatus de leyenda no solo se debe a su probadísimo talento para el futbol, sino a su capacidad para superar obstáculos.

Su madre y sus hermanos trataron de alejarla del balompié a toda costa, pues no era un deporte “para niñas”, así lo asegura la biografía no autorizada sobre la futbolista brasileña escrita por el periodista Diego Graciano, quien al hacer un recuento de su existencia señala que Marta enfrentó un gran obstáculo: el género.

Pionera e imparable

Actualmente, Marta Vieira da Silva es considerada como la mejor jugadora de futbol y la mejor mujer que haya jugado alguna vez.

Su gol número 17 en la Copa Mundial Femenina celebrada en Francia le dio el triunfo a su selección 1-0 frente a Italia, lo que le dio el título de la mayor goleadora, pues superó al alemán Miroslav Klose como la persona con más anotaciones.

Por si fuera poco, tiene dos goles más que su compatriota, Ronaldo, en una Copa Mundial y cinco más que Pelé, tres veces ganador de la presea.

A eso hay que añadir que obtenido seis veces el título de Jugadora del Año de la FIFA, logro que no ha sido alcanzado por ningún jugador; es la primera jugadora en anotar en cinco ediciones del Mundial y la primera en participar ese número de veces en dicho evento.

Llorar al comienzo para sonreír al final

Recientemente Francia eliminó a Brasil en la Copa Mundial Femenina de Futbol 2019, lo que significa que el equipo brasileño tendrá que hacer maletas y regresar a casa, pero antes de partir Marta Vieira da Silva dio un electrizante discurso y ha dicho a las futuras generaciones que el futbol femenino depende de ellas.

“Yo quería estar sonriendo aquí, llorando de alegría, y yo creo que eso es primordial, la gente tiene que llorar al comienzo para sonreír al final. Cuando digo eso es querer más, entrenar más. Estar lista para jugar 90 minutos, 30 minutos más de lo que dura el juego”, mencionó emocionada hasta las lágrimas.

Pese a esta derrota, Marta Vieira da Silva seguirá dando lecciones resiliencia. No queda más que esperar a que vuelva a aparecer en la cancha con los labios ardiendo en rojo, como ha prometido que lo hará de ahora en adelante como simbolismo de “dejar la sangre en el campo”.