¿Qué va a traer el cambio de sexenio? Un sentir personal sobre lo que viene

cambio de sexenio
Foto. TW @lopezobrador_

Viene el cambio de sexenio y esta vez se siente como un borrón y cuenta nueva, pero en vez de comprar un nueva libreta, parece que borraron todas las hojas y se quedaron marcadas las letras pasadas y están escribiendo sobre eso.

No se siente como que sea algo nuevo. Se siente como que la pluma es nueva, pero se escribe sobre lo viejo, sobre lo manchado.

“Voté por AMLO”

Voté por López Obrador. Lo hice en el 2012, con la esperanza de que Atlacomulco no gobernara. Lo hice en 2018, sabiendo que no había de otra.

Voté por López Obrador porque sí podemos decir que hemos tenido uno de los peores sexenios. Porque estoy harta, como la gran mayoría de la gente.

Y estoy harta desde el privilegio, porque a mí no me han “desaparecido” familiares. Porque no vago el país buscando a mi gente. Porque me alcanza para comer y hasta para ir a conciertos.

Porque, por fortuna, a nadie cercano a mí han asaltado en tiempos recientes. Porque no se han metido a mi casa a robar, aún. Digo aún porque, a como están las cosas, somos estadísticas esperando a suceder. Hay quien dice que cuando no nos asaltan estamos “entre asaltos”.

De la esperanza al ‘ya qué’

He experimentado la desilusión electoral. He pasado de la esperanza al ya qué. Lo cierto es que esta elección fue la más votada en la historia de México. Nunca antes tanta gente había elegido a un Presidente.

El sábado inicia el cambio de sexenio y, de nuevo, la pregunta resuena ¿habremos hecho lo correcto?

Por primera vez en la historia tendremos una SecretariA de Gobernación. Pongo énfasis en la A porque si buscamos la lista de SecretariOs, todos han sido hombres.

Olga Sánchez Cordero no es cualquier Secretaria. Fue ministra en la Suprema Corte de la Justicia de la Nación y se ha pronunciado a favor del derecho al aborto, el feminismo y la despenalización de la marihuana

Más mujeres en el gabinete presidencial

Olga Sánchez Cordero no es la única. Este sexenio estará marcado por dos firsts en la historia política de México. Es la primera vez que alcanzamos paridad en las Cámaras y será el Gabinete con más mujeres.

Antes había una o dos Secretarias, si todo iba bien, nomás por cumplir. Esta vez el Gobierno que entra en funciones lo hace sabiendo que las mujeres somos esenciales para la toma de decisiones, entra un gobierno que sabe que la representación importa. Eso no quita que Andrés Manuel diga muchas cosas machistas, no. Pero por lo menos hay mujeres a su alrededor. Ya con eso hay algo de cambio.

La representación importa porque necesitamos ver a gente como nosotras en diferentes lugares para saber que es posible. Necesitamos tener diputadas y senadoras mujeres que legislen con perspectiva de género. A regidoras, a presidentas municipales.

Desafortunadamente no se logró la paridad en las alcaldías ni en las gubernaturas. Pero se van haciendo cambios puntuales.

La presidencia más vigilada de la historia

El sexenio empieza el 1ro de diciembre y ya hemos visto que será la Presidencia más vigilada de la historia. Con una mayor participación ciudadana, nunca antes vista.

Aunque personalmente estoy en contra de la consulta como único instrumento de participación ciudadana (y de hecho creo que no todos los temas deben consultarse), pienso que involucrar más a la población en la toma de decisiones sólo puede resultar en una mejor cultura de participación política.

¿Qué espero para este cambio de sexenio?

Espero algo de cambio. No se va a caer la nación. No cambiará la realidad de millones de mujeres. Pero habrá algo de cambio.

En la CDMX tendremos una directora del Metro, Florencia Serranía, quien repite cargo, pero esta vez en una era que está más consciente del acoso.

En el Congreso también tiene que haber cambio, nada más por el simple hecho de que ya no son una mayoría de hombres. En política pública tiene que haber cambio.

La polarización es buena, porque aunque haya gente de los dos lados que grite muy fuerte, la mayoría de la gente está en el centro y está escuchando más de una perspectiva.

La pluralidad de perspectivas y el involucramiento de gente capaz ayuda a formar mejores criterios, y este sexenio le está apostando a gente joven, específicamente, a mujeres jóvenes.

Me urge que empiece el cambio. Quizá no es ni tan bueno como pensábamos, pero creo que está lejos de ser tan malo como lo pintan.

Aunque no sea una libreta nueva, me urge escribir con tinta fresca.