Lo raro, lo bueno y lo incómodo: lo que debes saber sobre depilación genital

depilación genital

Foto. Billie

Cuando sentí el primer tirón en el pubis, recordé por qué tardé tanto en decidirme por la depilación genital. Llevaba tiempo deseando probarla, pero me acobardaba en el último momento; remover el vello con cera es un método rápido y efectivo, su único inconveniente es el dolor, que ya estaba sintiendo de primera mano.

Un asunto antiguo

Aunque se desconocen los motivos exactos de por qué la humanidad comenzó a depilarse, se considera que algunas razones son: higiene, estética, ritual de purificación, así como una forma de aumentar el placer sexual, pues cuando no hay vello, la fricción se vuelve mucho más intensa.

La depilación en el área genital es una práctica frecuente desde tiempos remotos: culturas como la egipcia, griega y romana fueron entusiastas de esta tendencia; los griegos la consideraban signo de un estatus social elevado.

Respecto al estilo brasileño fue creado en Nueva York por las hermanas Padilha, para lucir “mejor” los pequeñísimos biquinis que algunas de sus paisanas acostumbran.

Así que, si estás lista para depilarte aquellito, toma en cuenta lo siguiente:

1. Ve con tiempo

La depilación puede tomar de una hasta dos horas y media, todo depende de la cantidad de vello que tengas. Procura no ir en tu periodo: estarás más sensible al dolor y en estos casos, el sitio donde lo realices, puede reservarse el derecho a dar el servicio. El precio va de los 400 a los 800 pesos, dependiendo el estilo seleccionado.

2. Escoge tu look

Así es, existen varios estilos: copa martinera (vello corto y forma triangular bien definida), brasileña (con una pequeña línea de pelo), el triángulo de las bermudas (se deja el vello de la parte baja del pubis y con menor espesor que el martini) y finalmente el llamado estilo porno o Hollywood, el cual se refiere a la eliminación total. En mujeres incluye pubis, labios y en ocasiones, región anal, mientras que la versión masculina circunscribe pubis, testículos y zona anal.

3. Pierde la pena

Durante el proceso los genitales quedarán expuestos y tendrás que realizar diferentes movimientos: alzar las piernas, abrirlas en su totalidad o ayudar a estirar la piel. Para la zona perianal, se separan las nalgas y, en ocasiones, debes ponerte en cuatro.

4. Toma precauciones

La depilación genital no debe tomarse a la ligera y aunque vivimos en una era de tutoriales, no recomiendo que lo hagas en casa: podrías derramar la cera, quemarte o acobardarte al momento de dar el tirón, lo que se traduciría en lesiones y un dolor más fuerte e innecesario.

5. Ponte en buenas manos

Selecciona con cuidado el lugar y a la especialista, de ello depende un resultado satisfactorio.

Quien te depile no debe tener uñas largas y debe dar máximo dos tirones por zona, si el vello no se elimina o arranca totalmente, el resto se extraerá con pinzas.

La temperatura de la cera debe ser adecuada para tu cuerpo, nunca debe quemarte o molestarte. Se deben utilizar aplicadores distintos para cada porción de cera y, lo más importante, una profesional no hará muecas, comentarios desagradables o inoportunos, tampoco hará pausas largas. Lo mejor es una depilación rápida.

Pelos polémicos

El vello femenino es tan controversial que apareció en un anuncio de rastrillos hasta 2018. En años recientes, mujeres de todos los ámbitos, han mostrado pelos crecidos en piernas y axilas; la voz femenina se ha unificado para que cada una pueda decidir qué hacer —o no— con su vello.

Antes de acudir a la depilación genital, piensa si en verdad quieres hacerlo y no te dejes presionar por un ideal o por una pareja, la única que debe decidir eres tú.

El vello no cambia quien eres, tampoco tiene que ver con estar más limpia, de hecho, quienes no se depilan tienen mayor protección a infecciones y no luchan con los vellos enterrados, ni con la comezón.

Cada quien…

La depilación genital es una decisión personal, a mí me ha dado interesantes lecciones sobre mi tolerancia al dolor, pude conocer mejor mis genitales y experimentar sensaciones distintas y más intensas, especialmente en el sexo oral.

La respuesta es simple y depende de cada persona, tiene desventajas, pero también atributos, por lo que es una experiencia que vale la pena probar.