Consejos para lograr el maravilloso (y necesario) arte de organizar el desorden

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Ya sabemos que no eres desordenada, solamente pasabas por aquí porque lo tuyo es comprobar todas las teorías que dicen que las personas desordenadas en realidad son genios en potencia, creativos para la vida y promesas del mundo. Pero mientras te dedicas a realizar tu aportación al mundo, sé sincera y dinos ¿De verdad te encanta no encontrar tus llaves cuándo llevas prisa?

El desorden puede ser una conducta aprendida y también un reflejo de cómo estamos en nuestra vida. Abarca desde tener poco orden en tus pertenencias, hasta la mala distribución del tiempo, dinero o inclusive puede afectar tanto tú salud como tus relaciones interpersonales.

Consejos para organizar el desorden

No te mentiré, nuestra intención no es que te conviertas en el Sheldon Cooper de tú casa, lo único que queremos es sugerirte algunos puntos que puedan ayudar a organizar tu vida y disfrutar un poco de practicidad y paz.

1. Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.

Empecemos con lo más básico, lo que se nota a primera vista: Ordenar tu espacio. Tómate un tiempo para ir acomodando TODO poco a poco, puede ser un fin de semana o un mes (por favor no te tardes un año).

La idea es que cada cosa tenga un sitio, de manera que cuando necesites algo o debas regresar cosas a su lugar sepas exactamente a dónde dirigirte. Créeme, esto es mejor que dejar tus pertenencias en donde el desorden dicte y además te ahorraras tensión y tiempo.

Ahora, seamos realistas, si llegaste a éste artículo es posible que este sea tu décimo intento por ser ordenada, por lo que ya cuentas con maestría en el primer paso que es arreglar todo con obsesión nivel ninja y, a pesar de eso, aún no logras tu objetivo.

La razón por la que tenemos recaídas es porque ordenamos nuestra vida pero no mantenemos este orden los siguientes días. El  único método eficaz para lograr esto es vivir bajo la consigna “todo lo que ya utilicé, de inmediato lo pongo en su lugar”. Es decir, que parezca que nadie vive en tu casa, porque en esto de volvernos ordenados no aplica el “luego me encargo”.

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2. Confía en los agentes externos

Cada vez son más las cosas de las que tenemos que estar pendientes, por eso te recomendamos utilizar agentes externos como las listas. No es que desconfiemos de tu memoria, pero digamos que sería como tener un respaldo de tu vida.

Una lista de pendientes en tu celular que puedas actualizar en cualquier momento será de gran utilidad, la idea es que puedas escribir absolutamente TODO lo que tienes que recordar (lista de súper, presupuestos, materiales para la escuela, tareas pendientes, trabajos, arreglos de casa). La aplicación Google Keep seguro te funcionará.

También para el tema de la organización de tiempos, el uso de una agenda nos puede servir. La agenda de iOS o el Calendario de Google son muy buenas herramientas que puedes sincronizar con todos tus dispositivos. Tiene recordatorios, te ayudará a llevar el orden de tus actividades diarias y, sobre todo, tendrás la oportunidad de despertarte sabiendo qué es lo que tienes programado para el día.

3. Empieza la semana con un pie adelante

Los domingos por la noche, por alguna extraña razón, entramos en un trance que nos hace sentir que llegaremos a la cima del mundo, por lo que este momento debemos aprovecharlo para organizar toda la semana. ¿Qué puedes organizar? Aquí algunas ideas:

– Si te toca cocinar o encargarte de tus alimentos, puedes organizar un menú semanal y hacer la lista de los ingredientes que necesitas. Designar el espacio en tu agenda para ir al supermercado y cocinar dos días a la semana también será de gran utilidad (te prometo que nada te sucederá si repites comida).

– Organízate geográficamente, pues seguramente en ocasiones tienes que hacer cosas en diferentes partes de la ciudad –o el mundo–. Tómate un momento para planear esto y evitar perder tiempo en traslados. La agenda será de mucha utilidad.

– Si quieres iniciar carrera en el ámbito de la obsesión, organizar tus outfits de la semana y tenerlos listos será algo que te quitará estrés y te ahorrará tiempo.

– Prepara una noche antes todas las cosas que necesitas para el día siguiente. Es decir, si vas a tener esa la clase de viaje espacial que tanto te encanta, que tu traje de astronauta duerma en la cajuela.

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4. Cuida tu salud

Existen maneras en las que podemos evitar momentos de estrés, mantener todo más ordenado y optimizar nuestro tiempo. Domiciliar los pagos a nuestra cuenta bancaria es una manera de tener control y ya no padecer las largas y estresantes colas del banco. También puedes intentar con las maravillosas Bancas en línea, que son un regalo de la vida.

Si te es posible, vale la pena invertir en asuntos domésticos, como pagarle a alguna persona para que haga la limpieza. Si esto no es posible, considera estas actividades en tu agenda y esfuérzate en hacerlas más llevaderas con nuestro lema “ya lo usaste, regrésalo a su lugar de inmediato”.

Otra manera de sanarte y organizarte es practicar feng shui, o sea, hacer limpieza y espacio, porque estoy segura de que ese galán de las cartas de pubertad –que todavía guardas– ya se casó y tú necesitas una vida más despejada.

Por último, recuerda que siempre puedes acudir a un profesional de la organización para ayudarte a dar el primer paso. Por ejemplo, Patricia Leal, de SOS Space & Organizing Strategies, ayuda a sus clientes a deshacerse de lo que no necesitan, administrar su espacio de acuerdo a sus actividades diarias y también a optimizar sus tiempos, todo a través de sesiones individuales que son bastante accesibles en cuestión de tiempo y dinero.

El tiempo es oro, y el orden es paz. Ya es tiempo de dejar de sentir que vives en Narnia.