5 parejas nos cuentan cómo es tener una relación multicultural

“relaciones

Me intriga mucho cómo se construyen las relaciones personales, cómo hacemos amigxs o nos unimos a una persona de acuerdo a nuestrxs similitudes o diferencias.

Las parejas multiculturales siempre han llamado mi atención, pues me parece un hecho muy afortunado que dos personas que vienen de entornos culturales y geográficos (muchas veces) totalmente opuestos, sobrepasen sus diferencias para llevar una vida juntxs.

Entrevisté a cinco parejas para conocer más sobre las relaciones multiculturales, y romper los mitos y estereotipos sobre los amores extranjeros.

Poli y Guus

relación multicultural

Poli tiene 32 años y es mexicana, Guus es Holandés y tiene 37; ambos radican en Amsterdam. Llevan 4 años, 7 meses de relación. Se conocieron mientras recorrían el Inca Trail en Perú. El primer día del recorrido, un compañero le cedió de último momento a Poli su lugar para ir de rafting en el río Urubamba, y cuando se subió a la camioneta, ¡boom! hubo chispas.

¿Qué es lo más complicado al tener una relación con alguien que creció en una cultura distinta?
P: Lo más difícil es que uno de los dos eventualmente tendrá que dejar su país atrás. No es sólo dejar tu tierra, familia, amigos y todo lo que conlleva; también es no saber cuándo podrás regresar; muchas veces tienes que sacrificar una visita a tu país por visitar otro lugar con tu pareja. Y al hacer esto, quizá no regreses a tu ciudad en meses, o incluso años, dependiendo tu situación económica. Este tema puede llegar a pesar bastante, hay parejas que desafortunadamente terminan por la presión y los problemas que esto genera.

¿Qué es lo mejor de formar una relación con una pareja extranjera?
P: Al ser de culturas diferentes, no sólo incorporas cosas de la otra, sino que redescubres tu propia cultura. Hay tanto por compartir y enseñar, que encuentras aquello que tal vez ya habías olvidado o realmente no sabías el por qué. Nos dimos cuenta de todo lo que damos por sentado de nuestras raíces, y eso realmente te da una nueva perspectiva.

En mi caso, a Guus le fascina la cultura mexicana y para mí es padrísimo compartirla con alguien que realmente quiere saber más y  aprecia genuinamente mis raíces. Es algo mutuo. Además, el ver qué tan diferentes o similares somos, según dónde crecimos, es realmente interesante e incluso divertido. 

¿Qué le aconsejarías a alguien que está empezando una relación multicultural?
P: Paciencia y mucha, mucha comunicación. Ya sé que suena obvio, pero a veces no es tan fácil reconocer cuando alguna diferencia entre ambos es cultural o es una cuestión de personalidad.

¿En algún momento tuvieron dudas de formalizar la relación debido a estas diferencias culturales?
P: La verdad no. En nuestro caso lo tuvimos bastante claro desde el principio.

¿Qué rasgo cultural es el que más y menos te gusta de tu pareja?
P: Algo que siempre le he dicho es que los holandeses son directos. De hecho bastante jaja. Al principio fue bastante confrontante, y era algo que relacionaba con frialdad. Pero luego de más de 3 años viviendo en Amsterdam, realmente he descubierto que no tiene nada que ver. A veces creamos juicios de primeras impresiones con poco conocimiento, cuando hay cosas que toman su tiempo; obviamente no se compara con nuestra calidez, pero ahora es una de las características que más aprecio. Realmente mi opinión ha cambiado en estos años, incluso el idioma ya me parece “bonito” jaja. Literal, mis respuestas habrían sido diferentes si me hubieras preguntado 3 años atrás.

Camille y José

Camille tiene 29 años y es francesa, José tiene 32 y es mexicano. Llevan juntxs 2 años y 5 meses y se conocieron por amigxs en común; ambos radican en la CDMX.

¿Qué es lo más complicado al tener una relación con alguien que creció en una cultura distinta?
C: Tenemos diferentes gustos; por ejemplo, yo no como chile y él sí, y muchas veces no nos ponemos de acuerdo a la hora de elegir qué comer. Los dos tenemos costumbres sociales y forma de ser muy distintas, esto por la educación que tuvimos y el carácter de cada uno, y aunque el machismo no es algo que afecte directamente nuestra relación, para mí ha sido complicado ver que en México aún hay muchas actitudes machistas, tanto de hombres como de mujeres.

¿Qué es lo mejor de formar una relación con una pareja extranjera?
C: Hablar otro idioma, tener la posibilidad de vivir juntxs en otro país, y debatir sobre nuestros distintos puntos de vista.

J: El multiculturalismo, el poder aprender del otro y compartir nuestras diferencias; me gusta la posibilidad de comparar y descubrir conocimientos distintos juntos.

¿Qué le aconsejarías a alguien que está empezando una relación multicultural?
C: Que sean pacientes y tolerantes. Hagan compromisos que beneficien a ambas partes y apoyense mucho. Traten de aprender de esta persona y también de enseñarle lo suyo: tus costumbres, tu país, tu idioma…Es importante aprender el idioma del otro para entenderlo y entender su cultura.

¿En algún momento tuvieron dudas de formalizar la relación debido a estas diferencias culturales?
C: No, no lo pensamos porque antes ya habíamos estado con parejas de otros países.

¿Qué rasgo cultural es el que más y menos te gusta de tu pareja?
C: Me gusta que está orgulloso de ser mexicano y de su país. Además es muy creativo y apasionado. Lo que menos me gusta es que así como ama su país, también se queja mucho de él, lo quiere y lo odia al mismo tiempo; y para mi gusto come demasiado picante jaja.

J: Es creativa, me motiva y me apoya en lo que hago, tiene mucha tolerancia a mi personalidad. La cultura francesa es muy interesante y tengo mucho que aprender de ella. Lo que menos me gusta es que compara a México con Francia y, a veces, su franqueza extrema.

Paula  y Sebe

relación multicultural

Paula es originaria de Barcelona y tiene 30 años; Sebe es mexicano y tiene 29. Llevan juntos 5 años y radican en la Ciudad de México. Se conocieron gracias a una amiga en común que los invitó a su casa en Comanjilla, Guanajuato. Paula recuerda que antes de pasar por Sebe para irse de viaje, su amiga le dijo: “vas a amarlo”, y así fue. Y aunque ese fin de semana sólo hubo vibra de amistad, al regresar a la CDMX, se dieron cuenta que eran vecinos y que seguro se encontrarían de nuevo. Fueron amigos un par de meses, pero era imposible evitar que la relación avanzara. Ahora viven juntos y comparten casa con sus respectivos gatitos.

¿Qué es lo más complicado al tener una relación con alguien que creció en una cultura distinta?
P: Creo que la cultura no ha sido realmente un problema. Los problemas que pueden existir entre parejas se relacionan más con la forma de ser que con la nacionalidad. Españoles y mexicanos no somos tan diferentes, compartimos muchos rasgos culturales. Al principio me molestaba mucho su impuntualidad, ¡y eso que yo soy impuntual! La primera vez que lo llevé a España se quedó afónico a los tres días, somos muy gritones. Pasamos por los típicos ajustes del idioma al principio, de no entendernos bien en lo que queríamos decir. O a veces, mi manera más directa de decir las cosas, que cuando nos estábamos conociendo podía resultar algo duro para el blando corazón del mexicano sensible.

¿Qué es lo mejor de formar una relación con una pareja extranjera?
P: Existe una especie de fascinación mutua por la cultura ajena, lo que nos lleva a sentir que lo rico es la mezcla. Poder enseñarle a alguien tu país y verlo con sus ojos es maravilloso. Asimismo él me dice que ha redescubierto a México gracias a cómo lo veo yo. Siempre es bonito ver desde los ojos del otro.

¿Qué le aconsejarías a alguien que está empezando una relación multicultural?
P: No sé cómo sería la cosa si hubiera una diferencia de idioma, o una barrera cultural más fuerte de la que tenemos. Pero cuando uno se enamora y construye una relación lo hace con una persona, no con su cultura. Les diría que lleguen a conocer aquello que va más allá de sus diferencias y exploren la naturaleza de la persona que tienen enfrente. Si se aman, podrán comprenderse y apoyarse más allá de las diferencias.

¿En algún momento tuvieron dudas de formalizar la relación debido a estás diferencia culturales?
P: Sí. En un primer momento pensábamos que iba a ser una relación más difícil que las habituales. El simple hecho de conocer a la familia del otro supone cruzar un océano. También a la hora de enamorarse de una persona extranjera estás abriendo una puerta a una vida menos cómoda, en la que probablemente tengas que gastar mucho dinero en billetes de avión, y cualquier futuro en común supondrá encontrarse entre dos realidades. Por eso trabajamos duro para que eso no sea una desventaja, sino la oportunidad de una vida más dinámica y rica.

¿Qué rasgo cultural es el que más y menos te gusta de tu pareja?
P: Nuestra relación sería más difícil si no me gustara la comida mexicana. Sebe no podría soportar comer puro sushi  o baguettes, lo que según comemos todas las europeas. Por suerte para los dos, amo los tacos.

Ilse y Lionel

Ilse tiene 28 años y es mexicana, Lionel es originario de Bélgica y tiene 29 años. Están juntxs desde hace cuatro años y medio y radican en Bruselas. Ilse vive allá desde marzo de 2016. Se conocieron en una fiesta en la Colonia Santa Teresita en Guadalajara, México. Lionel estaba de viaje después de haber terminado su carrera universitaria. Se enamoraron casi instantáneamente y están próximos a cumplir su primer aniversario de casados.

¿Qué es lo más complicado al tener una relación con alguien que creció en una cultura distinta?
I: En realidad no ha sido muy complicado, no más allá de lo que sería tener una relación con alguien de la misma nacionalidad que la nuestra. Lo que ha sido un poco difícil desde mi punto de vista es acoplarme a la ciudad, a la gente y a sus costumbres, a un país tan diferente a México…a extrañar la gastronomía de mi país.

¿Qué es lo mejor de formar una relación con una pareja extranjera?
I: Que aprendemos todos los días el uno del otro. Nos atrevemos a probar cosas que nunca pensamos que probaríamos. Además, nuestras mentes se abren cada día más.

¿Qué aconsejarías a alguien que está empezando una relación multicultural?
I: Mucha paciencia y perseverancia. Sobre todo si se vive una relación “a distancia” por algún tiempo. Hay momentos difíciles, pero hay que saber mantenerse calmado y positivo.

¿En algún momento tuvieron dudas de formalizar la relación debido a estás diferencia culturales?
I: No, desde el inicio nos aceptamos el uno a el otro sabiendo que somos tan diferentes.

¿Qué rasgo cultural es el que más y menos te gusta de tu pareja?
I: Me gusta mucho que es muy bien educado. Lo que menos me gusta es la falta de folclor que hay en Bélgica.

Afra y Meaghan

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Afra es mexicana y Meaghan canadiense, ambas están en sus veintes y viven en Brooklyn. Una amiga en común las presentó por Instagram cuando supo que Afra se mudaría a Nueva York. La comunicación digital no las favoreció en un inicio, eran indiferentes y no coincidían en ningún plan; pasó mucho tiempo para que al fin salieran juntas de fiesta y se dieran cuenta de lo mucho que se gustaban.

¿Qué es lo más complicado al tener una relación con alguien que creció en una cultura distinta?
A: Para mí el idioma ha sido una barrera. Algo que he aprendido mucho y que yo no lo notaba (porque pues así nací, mexa de carne y hueso) es cómo nos expresamos los mexicanos; somos muy expresivos, muy directos, tenemos muchos términos que al traducirlos a otro idioma pueden llegar a sonar groseros u ofensivos, y además somos muy bromistas y jugamos mucho con las palabras, lo cual es algo que definitivamente es imposible traducir. Haciendo recuento de los daños, todos nuestros desacuerdos han sido por eso. Me cuesta mucho trabajo transmitirle lo que realmente quiero, y más cuando estoy bromeando (yo soy bien jodona), así que termino riéndome sola de mis chistes y a veces me mandan a dormir al sofá jajaja.

M: Creo que lo más difícil ha tenido poco que ver con la cultura, y más con el idioma, pues muchas veces es difícil entendernos entre nosotras. Las dos nos esforzamos por comunicar lo que queremos, aunque seguimos teniendo malentendidos por no comprender completamente el idioma de la otra. Me cuesta mucho trabajo transmitir mis pensamientos en inglés, y aún más expresar lo que siento, es todo un reto que Afra me entienda e impedir lastimarnos entre nosotras.

¿Qué es lo mejor de formar una relación con una pareja extranjera?
A: Extranjera o no extranjera, cualquier relación es un aprendizaje constante, y eso es la parte bonita de una relación, que te enseñe, que aprendas y que te permitas ver el otro lado de la moneda. Siempre digo que somos dos humanos, dos mundos, dos cabezas distintas, permítete expresarte, pero sobre todo, escucha. He abierto mi mente a diferentes formas de pensar y de relacionarse, he aprendido a confiar de nuevo y a ver otros aspectos de la vida, que yo ni enterada. Ella me ha hecho crecer mucho en estos seis meses, y me ha permitido romper muchas barreras de mi pasado.

M: Me encanta aprender sobre la cultura mexicana y escuchar historias sobre cómo y dónde creció Afra, y cuáles son sus tradiciones familiares. Formar una relación con alguien de una cultura distinta realmente te pone a prueba con paciencia y te vuelve más consciente acerca de los orígenes de los demás, tanto mentales como emocionales.

¿Qué le aconsejarías a alguien que está empezando una relación multicultural?
A: ¡Sin miedos chavxs! Si se quiere, se puede. Está bien aprender a soltar cuando sabes que la relación ya no está aportando nada bueno a tu vida, pero también hay que aprender a quedarse y a luchar cuando sabes que esa persona vale la pena. Mi mayor consejo es comunicación, saber cómo hablar con respeto y tolerancia, pero también escuchar y no tomar todo como un “reproche” o como si nada de la relación te pareciera. Escuchar tus verdades duele, pero es la única manera de entender esos dos mundos tan distintos.

M: Toma las cosas con calma, sé paciente, aprende a comprender y entrega todo tu corazón. Creo que he crecido mucho en estos 6 meses que hemos estado juntas. A veces se puede convertir en una prueba constante y es difícil, pero persevera y verás que valdrá la pena.

¿En algún momento tuvieron dudas de formalizar la relación debido a estás diferencia culturales?
A: Ni un poco la verdad. Yo tenía muchos miedos de comenzar una relación de nuevo, pero jamás por un tema como nuestros orígenes o nacionalidad… La conocí y dije: ínguesu, con tocho morocho.

M: Sí y no. El amor es el amor, y realmente no puedes evitar enamorarte de alguien a quien quieres. La única duda para mí fue que Winnipeg y Mérida están muy lejos el uno del otro y nosotras no queremos estar para siempre en Nueva York. Las dos extrañamos a nuestras familias y amigos, me preocupaba la distancia, pero el amor que Afra me ha dado hace que cualquier distancia valga la pena.

¿Qué rasgo cultural es el que más y menos te gusta de tu pareja?
A: Si ella es la representación de Canadá, entonces amo su país. Aunque no lo conozco mucho, en realidad; recientemente fui por primera vez y me llevó a conocer las Cascadas del Niágara y quedé fascinada; además, es la mejor guía turística del condado. Ella es muy apegada a su familia, y siempre serán su prioridad… eso es algo que me encanta. De la comida debo confesar que no me gustó el poutine, pero no le digan; y lo mejor fueron las donas de Tim Hortons.

M: Me encanta todo sobre la cultura mexicana. Me gusta la comida, las bebidas, la belleza de sus tradiciones; el Día de la Independencia comimos muchísimo, tomamos mezcal y jugamos lotería todo el día. Lo que menos me gusta es la barrera del idioma, pero Afra está mejorando su inglés y yo estoy aprendiendo español, así que estamos trabajando en ello.