“Quiero ver como tú ves”: un ejercicio de autodescubrimiento entre Carla Escareño y Andrea Villalón

“quiero

Imagina que un día despiertas en un espacio familiar, pero ajeno a ti. No es tu casa, no está tu ropa ni tus cosas, pero es el lugar en el que vives.

Algo similar es lo que han vivido las amigas y artistas Carla Escareño y Andrea Villalón en un reciente proyecto llamado “Quiero ver como tú ves”, en el cual decidieron vivir una en casa de la otra durante un mes y documentar sus vivencias y emociones.

Quiero ver como tú ves

Más allá de “alojarse” en casa de la otra como si fuese un hotel, el reto fue vivir como ella. Adoptar su ropa, dieta, objetos de aseo personal y hasta mascotas.

El proyecto comenzó el 31 de julio y finaliza el 3 de septembre, y aunque suena como algo divertido, también ha resultado ser un profundo ejercicio de autoconocimiento.

Platicamos con ambas sobre esta experiencia y a dónde les gustaría llevar el proyecto.

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¿Cómo surgió la idea de intercambiar casas?

ANDREA: Carla y yo llevamos siendo amigas algunos años, pero desde el principio de 2018 nos reunimos específicamente para hacer actividades creativas y espontáneas. Dentro de ese tiempo comenzamos a juguetear con la idea de intercambiar casas, lo planeábamos y lo planeábamos, pero siempre había responsabilidades que no nos lo permitían, hasta que pusimos una fecha.

CARLA: Un día estando pachecas empezamos a hablar de que nos daba curiosidad cómo se sentiría alguien más al dormir en nuestras casas. 

Al principio era solo una semana, luego Andrea pensó que lo mejor sería documentar absolutamente todo y le propuse que fuera más tiempo, para que los resultados fueran más interesantes. 

Acabamos de intercambiar llaves adiós Carla adiós Andrea (pero mañana martes entren a radionopal.com a las 11am para escucharnos hablar del proyecto y si tienen dudas escríbanlas en los comentarios o mándenos un mensajito)💘

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¿Qué reglas pusieron para el intercambio?

CARLA: No llevar ropa más que la interior, solo podíamos llevar material para documentar, cepillo de dientes, medicamentos o tratamientos que no pudiéramos dejar de tomar y algo para leer.

Otra regla es no hablarnos ni vernos. Nos teníamos bloqueadas y solo hablamos de cosas muy importantes o dudas de las casas por medio de intermediarios. También dejamos notas de cosas que nos parecía importante que la otra conociera.

ANDREA: No sé si evitar acercarnos a nuestras casas era una regla, pero yo no fui a ningún lugar cerca de mi casa a un radar de 3 cuadras.

Comparto con Carla el gusto por experimentar y hacer de nuestras vidas un reflejo de lo que pensamos y hacemos y todo esto empezó como eso, como algo extraño que no tenemos que hacer y que nadie nos pidió hacer (no hay instituciones ni dinero involucrado) pero que hicimos porque podíamos.

Encontré esta nota. #carlaencasadeandrea

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¿Qué ha sido lo más difícil de vivir en una casa ajena?

CARLA: Para mí la comida ha sido difícil. En mi casa estoy muy acostumbrada a mi dieta sin lácteos, ni carnes, y la dieta de Andrea tiene queso, jamón, taquitos, tocino, y muy pocas frutas y verduras. 

Lo mas difícil al principio fue estar tan presente en el momento y ser consciente de esto. Como la razón de estar en casa ajena es documentar todo y vivir la experiencia, pues estás muy atenta a todo lo que vas sintiendo y suele ser muy cansado no distraerte y saber que sientes mucha frustración, cansancio o tristeza.

Hoy fui a enmarcar dibujos pendientes, por pinceles, estilografos, rollos y mi cámara que estaban arreglando y sólo pienso que llegué con una maleta y me voy a tener que regresar en auto a mi casa. #carlaencasadeandrea . Por cierto, en mi cuenta subí un dibujo junto con una invitación, si les interesa participar en este proyecto vayan a checar 🐣🐣🐣@carlaescareno

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ANDREA: Los primeros días del intercambio yo sentía mucho miedo, escuchaba ruidos de cuartos contiguos (ya que Carla está rodeada de vecinos), muebles arrastrarse, voces, el agua de las tuberías… Me daba miedo regresar a su casa por la noche y hubo veces que lloraba de lo abrumada que me sentía y pensaba “¿para que hice esto? ¿para qué me metí en esto?”.

Otra cosa difícil para mí fue usar la ropa de Carla. Alguien me hizo el comentario de que dentro del intercambio “yo salí ganando” refiriéndose a que la ropa de Carla es muy linda, y lo es, pero no es mi ropa. Estas semanas he estado usando faldas y vestidos más que nada, cuando en realidad yo uso casi exclusivamente jeans y playeras de hombre.

Deben saber que también intercambiamos zapatos, ya que de coincidencia, somos de la misma talla, entonces usar sus zapatos era como usar zapatos nuevos y ¿qué pasa con los zapatos nuevos? lastiman, irritan, te salen ampollas etc…

En cuando a identidad también ha sido complejo, cuando uno está en su casa, puede ver reflejado en sus pertenencias materiales lo que ha hecho, lo que le gusta, lo que le importa, lo que persigue y lo que necesita.
Al estar en casa de Carla estoy alejada de todo lo que me recuerda quién soy, hasta mis gatos, a quienes extraño muchísimo y me siento culpable de haber “abandonado” así…

Uno trabaja por años construyendo su identidad y la respaldamos con nuestras pertenencias: con libros, con cuadros, fotos, usamos la ropa que usamos porque es otra forma de lenguaje y con ella decimos “esta soy yo” pero sin palabras, entonces el intercambio fue abandonar eso… Al no tener esas cosas, todo lo que tienes son tus recuerdos y tu idea mental de quién eres.

Una foto del otro día que hice el súper con las indicaciones de Carla. Muchas verduras, pescado, frutas, semillas y la comida corrida que está a la vuelta. disculpen las bolsas de plástico olvidé llevar la bolsa de Carla. #andreaencasadecarla

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¿Qué han descubierto sobre ustedes mismas durante el proyecto?

CARLA: Yo he descubierto que todo lo que me rodea es una ilusión, muy bonita y a la que no me niego, pero no es parte esencial de mí.

Yo sigo aquí pensando, sintiendo y existiendo aunque mis construcciones sociales no lo estén, aunque mi espacio no esté, mi ropa, mi rutina. Carla no desaparece y eso es muy liberador y hermoso de sentir.

Andrea y yo dejamos nuestros diarios dispuestos para que la otra los leyera de creerlo necesario. No lo he sentido; en cambio me pareció importante cargarlos sobre mi cuello hasta que cayeran (10 minutos aguanté) porque según yo ahí es donde pesa lo que no expresamos, lo que sólo se queda en ideas. #carlaencasadeandrea @carlaescareno

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ANDREA: Yo he descubierto que soy una persona muy solitaria. Uno puede estar solo en su casa, pero esa soledad no es igual que la soledad de estar solo en cualquier otro lugar.

También me di cuenta de que al vestirme con mi ropa me oculto, cubro toda mi piel y procuro pasar desapercibida, mientras que con la ropa de Carla no puedo hacer eso. Carla tiene vestidos naranjas, rosas, playeras estampadas con flores y transparencias, mini faldas, shorts etc… cuando mi ropa es oscura, simple y monótona.

Me di cuenta de que no importa que no use mi ropa, es irrelevante para mi personalidad, no dejaría de ser yo aunque me vistiera como un payaso, va a servirme de recordatorio cuando me vista todas las mañanas. También me di cuenta de que el intentar cosas nuevas y el clásico “salir de tu zona de confort” es en realidad una gran idea y es cierto que solo pueden salir cosas buenas de hacerlo.

Toda de rosa para combinar con la cocina de Carla (también su refri es rosa) #andreaencasadecarla

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¿Han hecho cosas que jamás habían hecho en sus casas? 

CARLA: ¡Sí! Ponerme borracha sola jajaja También he usado por días completos un pasamontañas que encontré –incluso salí con él a la calle– y eso es algo que no había ni pensado hacer. Cancelar mi cara fue un experimento interesante.

He escrito y tomado fotos mucho más de lo que hago en mi casa, y me he grabado llorando o bailando, con el fin de mostrarlo a las personas, y eso no lo había hecho.

Hoy salí todo el día con el pasamontañas a la calle. Fui al centro con unos amigos y puedo resumir que es la primera vez que la gente (hombres) ven mi no cara en vez de mi cuerpo o tatuajes mientras camino. La última foto es de un señor que entró al metrobus y se sento en la misma fila que yo y también tenía máscara. #carlaencasadeandrea

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ANDREA: Yo he hecho muchas cosas por primera vez aquí, desde tomar leche de coco (ya que también cambiamos de dietas) a dormir en una hamaca.

También aproveché que la ventana de Carla que da a la calle tiene una gran ubicación ya que está cerca de un cruce de calles muy transitadas, y empecé a poner letreros enormes para que la gente los pudiera ver desde la calle. Tenía años queriendo hacer esto, pero nunca encontré la ventana indicada, hasta ahora.

El primero decía “Amo el internet pero me está consumiendo”; el segundo decía “No éramos iguales pero no me sentía diferente” y el tercero “3 de Julio de 1955, la mujer mexicana vota por primera vez” muchas personas los vieron y se tomaron fotos frente al edificio o me las mandaban.

Otra cosa nueva fue construir toda mi rutina de higiene siguiendo la de Carla, ya que durante el mes estuve usando sus productos; Me lavaba el pelo con su shampoo de miel de abeja, su pasta de dientes orgánica, acondicionaba mi pelo con aceite de coco y me lavaba con jabones naturales, cuando normalmente yo uso productos comerciales como crema Dove, shampoo Head & Shoulders y pasta de dientes Colgate.

En 1955 se legalizó el voto de la mujer en México, no han pasado ni 100 años! #andreaencasadecarla

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¿Qué espacio es el que más les gusto de la casa de la otra?

CARLA: Me encanta la entrada, por las plantas y el cielo, y el estudio por la luz y que la música está al lado. Puedo pasar mucho tiempo ahí sin hacer nada más que leer o escuchar música.

ANDREA: El espacio que más me gustó en la casa de Carla fue su cuarto, es pequeño y acogedor como el mío pero el de ella tiene una cama más grande y persianas que bloquean la entrada de luz completamente, así que dormía perfectamente, incluso mejor que en mi propia casa.

También disfruté mucho su sala que tiene una pared completa con un espejo enorme donde me veía todos los días, veía mi cuerpo completo, de pies a cabeza, por adelante y por atrás, lo veía de lejos y de cerca, me recorría a mi misma con la mirada. Me vi desnuda y vestida, consideré combinaciones de outfits, bailé e hice yoga.

En realidad tengo una foto diaria de lo que me he puesto de ropa de @carlaescareno desde que empezó el intercambio pero les enseño unas que tenía en mi celular #andreaencasadecarla

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¿Cuál ha sido su momento favorito?

CARLA: El día que fue mi mejor amiga a visitarme y descubrimos que en el estudio ella se había dado su primer beso con el hijo de la casera, a los 12 años, la cosa más tierna.

ANDREA: Ahora tengo muchas anécdotas, es increíble cuántas cosas pueden pasar en un mes. La primera es que el portero del edificio de Carla me odiaba, exagero pero creo que tenía que ver con que le parecía muy extraño que de un día para otro “Carlita”, como él le dice, no estaba, y en su lugar había otra chica usando su ropa, su ventana, su cajón de estacionamiento etc… Cada que pasaba a su lado (que era diario) le decía: “Buenos días Don Delfino”, “Buenas noches” y NUNCA me contestaba, solo se volteaba, no fue hasta la última semana que me empezó a dirigir la palabra.

Otra cosa curiosa es que yo tuve un cambio muy extremo, normalmente yo era una persona muy activa y mañanera, me solía levantar a las 7 u 8 de la mañana pero desde que vivo en casa de Carla me levanto tardísimo e incluso tomo siestas durante el día (cosas que son casi casi un pecado en mi imaginario), me parece curioso porque sé que Carla toma siestas y no es tan madrugadora como yo, lo que me hace preguntarme si de alguna forma nuestra “vibra” permanece en nuestros espacios cuando los habitamos por mucho tiempo y si de alguna forma se contagian.

Esta es mi primer escena en el congelador de Carla, prometo que cada vez serán mejores hehe Como dato curioso les diré que el 40% de los objetos que ven aquí ya estaban dentro del conge cuando lo abrí. – @andreavilllalon #andreaencasadecarla

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¿Que van a extrañar de la casa de la otra?

CARLA: Voy a extrañar que no pasan tantos coches por ahí y que no da ninguna ventana a la calle.

ANDREA: Sobre todas las cosas voy a extrañar a Majin boo y Coshita, los gatos de Carla; Coshita en realidad se llama “bulma” pero cuando llegué y vi que era una gatita bebé no pude resistirme a ponerle un sobrenombre.

Les agarré mucho cariño a ambos y creo que ellos a mi también; cuando recién llegué huían de mi y no me dejaban acercarme ni tres metros y ahora están los dos acostados sobre mis piernas, ni siquiera caben bien pero en cuanto llego a la casa no se me separan.

#andreaencasadecarla

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¿Qué les gustaría que pasara con el proyecto una vez que termine el intercambio?

CARLA: Queremos exponer esto, creo nos encantaría que algún espacio nos dejara mostrar el proyecto, hacer una instalación y performance acerca del intercambio.

También hemos hablado de hacer un fanzine con instrucciones para que otras personas también intercambien casa y se salgan del cotidiano y zona de confort.

x @andreavilllalon #andreaencasadecarla

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ANDREA: Personalmente me gustaría mostrar las fotos y videos que tomé aquí. Tengo videos de TODO: de mi cocinando, alimentando a los gatos, bañándome, lavándome los dientes e incluso uno de mi papá bailando frente al espejo de la sala.

Me gustaría que sirviera como una invitación o incitación a otras personas a hacerlo, o al menos que funcione como un recordatorio de que la vida es para explotarla y que aunque ya seamos adultos no tenemos que dejar de ser creativos y juguetones.

Por último decirles que Carla y yo hicimos un Instagram juntas que se llama igual que el proyecto, “quiero ver como tu ves” (@quierovercomotuves) y ahí pueden ver todo lo que hace o hizo cada quien en la casa de la otra.

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