Fui a una sesión de tarot terapéutico… y salí llorando

tarot terapeútico

Foto. Pixabay

Tengo amigas cercanas que leen el tarot y justamente una de ellas me recomendó una mujer que le ha enseñado todo lo que sabe. Me dijo que daba terapias con tarot y decidí ir a verla.

Las cosas típicas que la mayoría creemos saber sobre el tarot son que sirve para leer el futuro y que quienes lo leen son brujas. Pero la realidad es que existe una variedad enorme de lecturas de tarot. Hay unas más largas que otras y existen diferencias con el oráculo, la numerología, las piedras, la aromaterapia y otros tipos de lecturas que están relacionadas, pero no son lo mismo.

El hecho de que se consideren brujas o no quienes leen el tarot en realidad depende de cómo se asuma cada una, lo que sí es que son mujeres con una sabiduría tremenda sobre sus cuerpos.

¿Qué es el tarot terapéutico?

A la lectura que fui fue de tarot terapéutico, que es bien particular porque justamente NO LEE EL FUTURO, no te dice si vas a encontrar al amor de tu vida o si te vas a volver millonaria. Más bien, lo que intenta es mostrar cómo y dónde te encuentras en ese momento y ver qué posibilidades tienes para avanzar, para moverte de eso que te lastima o quizás para cultivar más lo que te hace feliz.

Muchas personas dicen que no le digas nada a la persona que te lo está leyendo, porque si no de ahí se agarra para inventar todo. Pero en realidad lo que se hace en el tarot es acompañar. Yo iba diciendo dónde poner las cartas y ella lo que hacía era explicarme qué significan, qué relación tienen entre sí, mentras yo era la que iba haciendo las conexiones en mi cabeza.

Conocer tus cuatro cuerpos

La lectura del tarot terapéutico se basa en la lectura de tus cuatro cuerpos: emocional, físico, mental y espiritual. Entonces, con las cartas que yo fui eligiendo fui mostrando el estado de mis cuatro cuerpos.

Fue una sensación de muchísima paz y felicidad el que todo un proceso personal por el que he pasado en los últimos meses se plasmara de una forma tan concreta en las cartas. Sentí que algo más allá de mí reconocía todo lo que he construido y hecho para mí.

Un camino de cartas que significan tu vida

No puedo explicar en realidad lo que viví estando ahí. Me sentí en plena confianza, como con mi psicóloga de años. Le conté sobre mi vida, cómo relacionaba las conexiones y significados de las cartas con mi vida y mis procesos. Lo que más me gustó es que tocó temas a los que yo les daba poca importancia, resaltando su trascendencia en mi vida y mi estabilidad.

El ver la mesa llena de cartas que parecían sin sentido, pero que al mirarlas reflejaban mi vida actualmente, me llenó de unas ganas tremendas de llorar, estuve a punto de hacerlo con ella ahí y estoy segura que lo sabía. No quise hacerlo por pena, aunque seguro le pasa todos los días, pero en cuanto salí lloré montones y me abracé mucho, me agradecí por todo lo que estoy haciendo y me reconocí en mis decisiones.

El tarot es moverse y caminar todo el tiempo

El debatir con las personas sobre si el tarot es cierto o no, me parece hasta absurdo. A mí esta experiencia me hizo sentir feliz conmigo misma y en realidad no me dijo nada que no supiera, más bien me ayudó a reconocer cosas que yo misma había invisibilizado y minorizado.

Me reencontró con muchos sentimientos y me ayudó a entender un poco más lo compleja que soy. Sin duda voy a regresar en los meses siguientes que haya cambiado todo, porque ella me lo dijo, de eso se trata el tarot, de moverse y caminar todo el tiempo.