Lo que pienso sobre ser talla “petite” y cómo terminé amándolo

petite

Foto: Dante Contreras

Mucha gente sabe qué son las “tallas extra” o “plus size”, pero si nos vamos al otro extremo, el término “petite” (que significa pequeño en francés) no es uno que esté en el diccionario de todxs, incluso para quienes lo somos, como yo.

Tengo que confesar que durante años no estuve contenta con el hecho de ser petite. Cuando era muy joven no tenía tanto problema con el tema de la moda, porque compraba en la sección de niñas, pero eventualmente me di cuenta de que no podía seguir usando ropa para chavitas de 12 toda la vida.

Ahora tengo 21 años y, aunque afortunadamente las teens de hoy ya se visten muy cool y puedo encontrar prendas que me gusten en su departamento, sigue siendo complicado conseguir ropa que me arme al 100.

 

¿Qué carajos es ser petite?

Para mí ser petite es tener cuerpo pequeño, este rollo de ser compacta y que la gente te diga “¿niña y tu mamá?”. No es broma, neta me ha pasado, y aunque al principio era nefasto, ahora me da risa. O la vez que un señor me preguntó en qué año de secundaria iba, y yo así de “mmmm ya casi termino la licenciatura”. Y cómo olvidar cuando pedía taxis en la universidad y me preguntaban “¿ya saliendo de la prepa?”.

Todas las molestias ya las dejé atrás y ahora soy –orgullosa y felizmente– tamaño de bolsillo, a pesar de las adversidades que el mundo me pone.

¿Cómo lo hago? Sólo me amo como soy y busco ventajas para sacar a relucir mi cuerpecito.

Amo ser petite, pero hay limitaciones para este amor.

Todo lo malo que me disgusta de ser petite tiene que ver con la ropa. Encontrar prendas que se ajusten a mi cuerpo perfectamente –como si los Dioses fashionistas las hubieran hecho para mí– está cañón, especialmente cuando en el país no hay muchas marcas que sean para petites como yo. Mi única esperanza es recurrir a comprar en línea.

Por ejemplo, cuando quiero unos skinny jeans que se ajusten a mi cintura, usualmente me quedan, ponen todo en su lugar, pero si hablamos del largo, bueno, con lo que me sobra podríamos medir la Muralla China de ida y de regreso, es toda una pesadilla: tener que doblarlos de abajo unas tres veces, llevarlos al sastre a que los arreglen (cuando podría gastar ese dinero en tacos) o que incluso los cropped jeans que se supone tienen que llegar arriba del tobillo me queden normales. Y no me hagan empezar con los mom jeans, no he encontrado ni un par… ni uno, que me quede perfecto.

Y seguimos con el fashion drama

Los maxi vestidos o jumpsuits siempre me quedan extremadamente largos, sí o sí. Además, muchas mujeres petite tenemos hombros estrechos y brazos pequeños, por lo que las chamarras o abrigos se ven enormes en nosotras y arruinan el look que habíamos pensando desde un día antes. Lo mismo aplica en vestidos. ¿Te has probado un vestido de tu talla que te quede como una cortina? Ahora sabes lo que siento casi siempre… lloremos juntxs.

¿Algo más? Sí, nuestro pequeño torso. La ropa no se ajusta bien a nuestra cintura y la ropa que se supone es oversized, bueno, nos queda 3 veces más grande.

Aquí lo que amo de ser Petite

Me tomó un tiempo, pero al final aprendí a amar mi delicado y pequeño cuerpo. Sí, luzco menos intimidante, pero eso me ha ayudado a veces. Los zapatos de tacón son mi mejores amigos, aunque no los uso seguido, y me hacen sentir como toda una Chica Súperpoderosa al caminar.

Puedo meterme entre la gente con mucha facilidad y encontrar vías de escape, pero que no me toque hora pico en el metro, porque entonces todos me aplastan.

Otro punto a favor de mi tamaño es que leí que las personas petite somos más sensibles al alcohol, por lo que podemos gastar mucho menos en las borracheras, que algunos de nuestros amigos más altos… ¡Todo cuenta!

 

A la gente a mi alrededor le gusta que sea petite. Me hacen cumplidos y me hacen sentir cómoda. Siempre soy la “bebé” y a la que tienen que cargar cuando vamos en auto sardina, para algunas personas tal vez esto sea terrible, pero yo lo disfruto.

La ventaja más chida es que luzco más joven de lo que soy. ¡Las personas petite tenemos la fórmula de la juventud!

Hey, aquí estamos, sí existimos…

Si me preguntan, la industria de la moda debería prestar más atención a personas petite. No nos dejen a un lado, diseñadores.

Aunque algunas marcas ya están implementando tallas más pequeñas en sus colecciones, luego nos topamos con la sorpresa de que no usan modelos petite en sus campañas, por lo que no podemos ver cómo luce la ropa en alguien que no mide 1.80, ni tiene proporciones de revista.

Si más marcas empezaran a hacer productos para tooooodo tipo de cuerpos y usar modelos que tengan diversas proporciones en sus campañas, el mundo iría en la dirección correcta.

Si eres petite seguro has pasado por todo esto y no estás solx, este es el comienzo de la revolución. Al fin y al cabo, como dice mi abuelita, “la estatura se mide de la cabeza al cielo”.