Todo lo que está mal sobre el comercial “empoderador” de esta marca de lencería

lo que está mal sobre el comercial

En 1 minuto con 19 segundos pueden salir mal muchas cosas. Tu estilista puede distraerse y dar un tijeretazo equivocado; puedes tirarle el café encima a tu jefa y, si eres Vicky Form, crear un video que busque “empoderar a la mujer” y terminar haciendo lo contrario.

Con motivo del Mundial de Futbol, la firma mexicana de lencería lanzó una campaña llamada “Siente el juego”. Su premisa es que “Hasta hoy, las mujeres no han compartido con sus parejas la pasión con la que ellos disfrutan la transmisión de los partidos”.

En el comercial aparece una mujer a la que le ponen unos calzones “inteligentes”, conectados a un bot que transmite vibraciones según las acciones del partido que está viendo en la televisión junto a su pareja.  “Esta panty vibradora promete eliminar los pleitos de pareja, ya que ahora las chicas podrán emocionarse por los juegos igual o hasta más que sus novios”, explicó la marca en un comunicado.

Tras publicar el video, las críticas hacia la compañía no se hicieron esperar, y aunque hay quienes no logran entender cómo puede estar mal un calzón con vibrador que permite que las mujeres puedan ¡al fin! disfrutar un partido de futbol, en Malvestida, al servicio de la comunidad, nos hemos dado a la tarea de resumir lo que está mal sobre el comercial…

1. Utiliza el viejo –y molesto– estereotipo de que las mujeres no sabemos de futbol

“Vicky Form creó la solución para que ambos se emocionen por igual”.

Periodistas deportivas como Marion Reimers han tenido que crear campañas enteras contra el acoso y la violencia que sufren las mujeres que buscan ocupar un lugar en deportes considerados tradicionalmente masculinos, como el futbol. “Regrésate a la cocina” y “Pinches viejas, no saben de fut” son el tipo de comentarios que aparecen a DIARIO en sus redes sociales (aquí la evidencia).

La campaña de Vicky Form no hace más que reforzar esos estereotipos machistas, como el que a las mujeres no les gusta o no entienden los deportes y, por el contrario, que todos los hombres son unos apasionados del futbol incapaces de controlar su afición, así que, mujeres, mejor distráiganse con un orgasmo… o algo.

2. Utiliza el viejo –y molesto– estereotipo de que las mujeres necesitamos validación en todo momento

A manera de terapia de parejas, en el comercial vemos a la protagonista muy angustiada porque su chico “Está enfermo… Prende la televisión y no existe nadie más”. Mientras que él se limita a decir “nos queremos un montón”.

Pero no, estimada Vicky Form, las mujeres no estamos tan urgidas de atención ni nos sentimos desoladas si nuestra pareja decide no prestarnos atención por ver el partido de un deporte que le apasiona. Podemos sobrevivir sin estar bajo la mirada masculina 90 minutos. De verdad no pasa nada.

3. Los hombres están a cargo de lo complejo

Hay quien podrá decir que estamos exagerando, pero, curiosamente, en el comercial la persona que controla el experimento es un hombre (al menos es el único que manipula la pantalla touchscreen y las perillas), mientras que las sensuaaaaaales y jóvenes asistentes (con bata en versión minifalda) se encargan de monitorear que todo salga bien.

¡Porque quién mejor que un hombre para liderar un experimento sobre placer femenino!
(léase con mucho, muchísimo sarcasmo)

comercial vicky form

4. ¡A sus creadores les parece una idea genial!

En entrevista con Merca 2.0, el CEO de Vicky Form, José Zaga, explicó que el enfoque de su comercial no es misógino, como sí suelen ser otras marcas que lanzan comerciales burlones sobre cómo cortar a tu novia durante los 45 días que dura el mundial. “A nosotros lo que nos parece alarmante y misógino realmente es la forma en la que este conflicto es abordado por otras marcas… Creo que [la de Vicky Form] es otra forma muy divertida muy distinta, mucho más incluyente”.

Por su parte, Ericka Cruz Gullén, Grouper Account Director de Element, la agencia encargada de la creación de la campaña, defendió su proyecto diciendo: “No estamos diciendo que a las mujeres no les gusta [el futbol], lo que sí es que hay un sentimiento de sentirse apartadas como pareja porque el sentimiento de la gran mayoría no es lo mismo frente al Mundial”.

Así que al parecer lo entendimos todo mal, amigues, y lo que realmente necesitamos las mujeres para empoderanos y sentirnos incluidas y comprendidas son calzones con vibración.

5. Un enfoque con mirada masculina

Por último, llama la atención que una marca cuyo mercado principal son las mujeres –y que además presume de darles poder e incluirlas en la conversación– no pueda plantear una propuesta creativa sobre el mundial que no esté directamente relacionada a la visión de la afición masculina. Como si no existieran experiencias propias de las mujeres sobre ver, vivir y sentir el mundial.

Vicky Form bebé, para la próxima échale más ganas   😉